domingo, 27 de septiembre de 2015

La muerte de la familia



Octubre viene con una dosis extra de perversión, una mirada perturbadora a la familia en la que se pretende relativizar el concepto de "familia normal" que tanto importa en funciones sociales, pero que está muy alejada de la realidad.

Las familias no son experimentos perfectos, por más que se quiera aparentar eso y se pretenda llevar una vida idílica; lo cierto es que hacia lo interno surgen conflictos, malestares y perversiones que a su vez son reflejo de la sociedad en la que se encuentran.

En ocasiones los problemas se dan por el contexto del país, situaciones externas a la familia, pero que repercuten en la cotidianeidad de esta, sea en el presente o al revelarse secretos con el paso del tiempo. Otras veces, las circunstancias se van germinando poco a poco hasta que aparezca el momento propicio. Cualquiera sea el caso, la normalidad no existe, solo familias con mayores problemas que otras.

Por tal razón, Vivecinescrupulos propone "La muerte de la familia", un ciclo-metáfora para quitarse las cargas sociales y asumir las realidades crudas, sádicas y perversas que Villeneuve, Haneke y Birkin plantean.

El taller de apreaciación de cine se realizará los sábados de octubre (excepto el día 10 y el 31) a las 6:30 pm, en el Museo Joaquín García Monge, costado norte del parque de Desamparados. El valor es de ¢2000 por persona por función.




Sábado 03 de octubre (6:30 pm)

Incendies (La mujer que cantaba)


Director: Denis Villeneuve
Canadá-Francia, 2010, 130 min
Para mayores de 18 años

Sinopsis: Jeanne y Simon Marwan son dos gemelos cuya madre, que lleva mucho tiempo sin hablar, ha muerto. En el acto de apertura del testamento, el notario les da dos cartas que deben ser entregadas a un padre al que creían muerto y a un hermano cuya existencia desconocían. Ambos emprenderán un viaje al Líbano para localizarlos y encontrar respuestas a su existencia. Basada en la obra de teatro de Wadji Mouawad.





Sábado 17 de octubre (6:30 pm)

El vídeo de Benny


Director: Michael Haneke
Austria-Suiza, 1992, 105 min
Para mayores de 15 años

Sinopsis: El "Vídeo de Benny" es un retrato de la violencia centrado en la figura de un chico de 14 años de buena familia. Benny tiene todo tipo de comodidades, pero le falta algo: el cariño de sus padres, siempre ocupados en otras tareas. Sus padres intentan compensar la situación regalándole un estupendo equipo de vídeo. Obsesionado con el uso de su nuevo juguete, graba cómo sacrifican a un cerdo con una pistola, escena que lo incita a cometer un acto salvaje.




Sábado 24 de octubre (6:30 pm)

El jardín de cemento


Director: Andrew Birkin
Reino Unido-Francia-Alemania, 1993, 105 min
Para mayores de 18 años

Sinopsis: Una bizarra y compleja historia basada en la novela de Ian McEwan. Tras la muerte de sus padres, cuatro jóvenes hermanos, dos chicos y dos chicas; ocultan su condición de huérfanos para evitar ser separados, sepultando a su madre en un bloque de cemento oculto en el sótano de su humilde vivienda en los suburbios de Londres. Mientras los días pasan, cada uno se recluye en un mundo de fantasía ajeno a la realidad, pero alguien tiene que hacer de mamá y papá...

domingo, 13 de septiembre de 2015

El Principito, la reinterpretación de un clásico




Título original: The Little Prince. Francia (2015). Color
Director: Mark Osborne
Guion: Irena Brignull y Bob Persichetti; basados en la obra homónima de Saint-Exupéry
Cinematografía: Kris Kapp
Montaje: Carole Kravetz Aykanian y Matt Landon
Música: Hans Zimmer y Richard Harvey
Diseño de producción: Celine Desrumaux y Lou Romano
Duración: 108 minutos

Elenco de voces (versión original en francés)

Clara Poincaré como la Niña
Florence Foresti como la Madre
André Dussollier como el Aviador
Andrea Santamaría como el Principito
Guillaume Canet como el Sr. Príncipe
Vincent Cassel como el Zorro
Marion Cotillard como la Rosa
Vincent Lindon como el Hombre de negocios


Atractiva reinterpretación de la historia de Saint-Exupéry, que miles de niños y adultos han leído y conservado en la memoria. Desde ahí el argumento se fortalece al no ser una adaptación literal sino una visión sobre los conceptos del autor francés en la sociedad contemporánea. Para esto, el filme cuenta con personajes que no están en el texto original, es el caso de la protagonista: una niña que vive con su estricta madre.

El mundo rígido, de líneas y figuras geométricas que marcan un orden, gris y esquemático es animado mediante computadora. Este es el espacio de la historia principal: la de la madre que ejerce una educación dominante sobre su hija, obligándola a seguir un plan de estudio que le impide tener distracciones, pero que también inhibe cualquier creatividad y aprendizaje artístico y lúdico. Cuando se mudan a una nueva ciudad, encuentran a un pintoresco vecino.

Se trata de un anciano aviador, su casa es el único lugar en el que se ve vida: árboles, pájaros, insectos. Y una estructura que desafía las construcciones idénticas del resto del vecindario. Este hombre encuentra que la niña está muy sola y poco a poco la seduce a que conozca la historia de El Principito.

Esta historia dentro de la historia está animada mediante stop-motion, técnica artesanal en el que a través del modelado de figuras (de diferentes materiales) se anima cuadro a cuadro. El contraste con la animación por computadora es notoria, dando lugar a un mundo colorido en el que se reconocen secuencias icónicas del texto de Saint-Exupéry. El tipo de trazo, texturas y colores dan un impulso al filme desde lo visual. En esto también ayuda la simple banda sonora que en sus melodías no distrae y se vuelve cómplice de la acción.

La primera parte el director está más pendiente de hacer menciones al texto original, sin embargo, para la segunda, el filme encuentra vida propia y plantea interrogantes sobre lo que implica crecer y el mundo corporativo que convierte lo esencial en un producto de mercado. Los tonos grises regresan y se alternan con las aventuras de la niña y el zorro quienes trazan un plan para permitirse soñar. Esta parte se configura como una historia "comming of age" de carácter universal, marcado por la ausencia de nombres propios de los personajes, quienes funcionan como arquetipos sociales, ideologías y visiones de mundo.


Mientras que la historia es atractiva el diseño gráfico del filme en su parte hecha por computadora llega a cansar rápidamente. La elección del director estadounidense Osborne parece que se hizo con el objetivo de crear un producto que se pueda posicionar internacionalmente. Esto se nota principalmente en la técnica narrativa del filme: sencilla, una introducción de personajes y conflicto obvio y el contraste entre las diferentes posiciones de los personajes. La película tiene un tono de fábula con moraleja, en este sentido no hay tanta profundidad filosófica como en la obra original. En comparación, a la película de Osborne le falta sutileza al estar pensada para que una audiencia muy amplia la entienda. Sin embargo, tiene muchas posibilidades de tener una nominación al Oscar, otro interés implícito del filme, ya que tiene una campaña publicitaria importante y es una historia muy conocida, pero principalmente porque es un filme familiar. 
 
Para que el filme sea accesible a una audiencia internacional, el diseño gráfico recuerda demasiado los productos estadounidenses, principalmente los de Pixar. Es una lástima porque no es nada original y lo peor es que no tiene identidad, es una película que no refleja la rica tradición de cine animado francés, ni en la parte del trazo de los personajes ni en la de los dibujos de los fondos. Lejos están en la memoria los inquietantes trabajos de René Laloux, o los recientes de Michel Ocelot, Jean-Loup Felicioli, Alain Gagnol, Stéphane Aubier, Antoine Delesvaux, entre otros.

La gran preponderancia del cine de animación hollywoodense en el imaginario del público en diferentes países, ha hecho que quienes hacen cine de animación recurran a imitar la parte del diseño, dejando de lado la creatividad y la identidad. Aunque esa decisión estética puede que la acerque aun más a una posible nominación al Oscar.
 
Si bien desde la parte del diseño por computadora no hay creatividad, el stop motion resulta muy atractivo y el filme tiene una sensibilidad para plantear temas importantes, también mencionar lo agradable de seguir viendo protagonistas femeninas en el cine de animación en roles que mezclan tanto lo emocional como lo racional y no son reducidas a un rol sexuado o de acompañamiento, ¡enhorabuena!
 
 
 
 

jueves, 10 de septiembre de 2015

Presos: las diferentes caras del encierro




Título original: Presos. Costa Rica (2015). Color.
Dirección: Esteban Ramírez
Guion: Esteban Ramírez y Walter Fernández
Cinematografía: Paulo Soto
Montaje: Alberto Ponce
Música: Bernal Villegas
Sonido: Sebastián Pérez Bastidas

Elenco

Natalia Arias como Victoria
Leynar Gómez como Jasón
Daniel Marín como Emanuel
Ligia Sanabria como Ana
Grettel Cedeño como Lili
Fernando Vinocur como Joaquín
Freddy Víquez como Tanque
Alejandro Aguilar como John Jairo
Jennifer Sánchez como Pris
Luis Fernando Alvarado como Roger




El tercer largometraje de Esteban Ramírez, tras Caribe (2004) y Gestación (2009), es un drama que narra la historia de dos jóvenes: Victoria, una muchacha que ha desertado del colegio y busca un trabajo y Jasón, quien se encuentra descontando una pena en la prisión debido a un homicidio.

La perspectiva del director es la de no revictimizar a la población carcelaria, esta sensibilidad le viene por influencia de su padre, director del importante documental "Los presos" en la década de los setenta del siglo pasado, con el que puso en perspectiva las condiciones de vida de los reos en la Penitenciaría Central. Al respecto Ramírez indica que su película "no solo pretende invitar a la reflexión sobre esos acuciantes problemas, pero también sobre los complejos desafíos de la libertad individual".

El resultado es una ficción que busca representar las diferentes formas en la que el ser humano está confinado, no solo por una institución que administra justicia a través de una cárcel, sino también por aquellas instituciones (familia, religión) que coartan las libertades. 

El primer caso se refiere a Jasón, joven reo que le queda poco para salir del módulo cerrado en prisión. Los antecedentes que indica el filme son vagos, se desconoce mucho del pasado del personaje, salvo que le gustaba bailar. Un accidente de tránsito, en el que mata a una persona lo lleva a descontar una pena por homicidio. Sin tener escenas de transición sobre esto, Jasón se muestra con cierta posición de poder en el penal, sin que se explique cómo llegó a obtenerla. Sobrevive mediante estafas telefónicas y venta de droga. El teléfono es su contacto con el exterior, así es como conoce a Victoria.

Ella, por su su parte, se halla en una aparente libertad, lejos del universo carcelario; sin embargo, las relaciones que mantiene con su pareja y su familia van develando que se asfixia mientras se debate entre lo que ella quiere ser y lo que los otros esperan de ella. 

La decisión estética del director lleva a filmar a Victoria con mucho primer plano, el encuadre cerrado funge como metáfora de ese encierro mental y emocional que experimenta; mientras que a Jasón se le observa más mediante planos generales, con el que se enfatiza el encierro físico en el que se encuentra. El plano general también se usa en otras dos escenas, para mostrar la ciudad desde la distancia, un cúmulo de casas y estructuras donde los protagonistas se desenvuelven, pero también donde el espectador lo hace, con lo que se enfatizan la visión de una sociedad encerrada.

El trabajo histriónico de los protagonistas facilita el fluir de las acciones, ambos hacen un buen trabajo, la actriz Natalia Arias convence con su fragilidad emocional, mientras que el trabajo corporal de Leynar es muy acertado, mimetizándose con el resto de personajes, la mayoría, reos sin experiencia previa en actuación.

Aunque el trabajo formal en el filme es bueno, el guion carece de profundidad dramática, en parte porque desvía la acción principal en una serie de subtramas que no logran ser relevantes y solo son pinceladas de algo que pudo ser. Principalmente en lo referente a la historia de Victoria con su pareja y familia. El personaje del padre no se aprovechó y el conflicto que planteaba se diluye en una escena que sabe a poco: el personaje interpretado por Fernando Vinocur da la espalda ante el reclamo emotivo de Victoria y desaparece para el resto de la trama. 

Esa falta de acentuación en lo dramático se agrava con la poca convicción que generan los secundarios, actuaciones deslucidas que en ocasiones se ven afectadas también por diálogos que no aportan a la trama.  En otras ocasiones, se usa el deus ex machina como recurso para que la historia no se estanque, pero no resulta creíble.

De los secundarios, cabe rescatar el trabajo de Mabel Marín como una mujer que es contactada por Victoria para ingresar droga al penal, entre ellas tienen una de las mejores escenas del filme: ante una situación de apremio, encerradas en un baño, dan a entender la forma en que ingresan la droga, lo reducido del espacio sirve de metáfora del encierro psicológico de la protagonista.

Ante la falta de un conflicto central que organice la estructura narrativa y se profundice en la historia, el filme se percibe tibio en sus intenciones, muestra más que propone. En este sentido las escenas dentro de la cárcel resultan más eficaces gracias a que casi siempre resultan realistas. Todo lo contrario con la acción referente a Victoria, que peca de exceso de personajes por lo que el drama de la joven se pierde en pequeñas subtramas que no son retomadas al final. Sus conflictos resultan poco creíbles, no porque no sean realistas, sino por la pobre interpretación de los secundarios.

Mención especial merece la mezcla y edición de sonido, un gran trabajo de excelente calidad. El sonido ambiente se percibe en diferentes capas lo que genera mayor cercanía entre el espectador y la película.

Presos es un filme de contenido social, con problemas de guion, pero con un desenlace bastante sugerente, que evita explicarle todo al espectador y busca mediante un final abierto generar un impacto. También vale la pena quedarse en los créditos finales y ver extractos del documental "Los presos" de Víctor Ramírez.