viernes, 11 de diciembre de 2015

Jornada 1 CRFIC-2015



Con un inesperado aguacero dio inicio la cuarta edición del Costa Rica Festival Internacional de Cine, una jornada que nos llevó a observar tres películas. La organización estuvo buena, solo se presentó un problema en una de las sedes, por lo que no se pudo exhibir el documental de Patricio Guzmán "El botón de nácar". Las funciones están iniciando cinco minutos después de la hora indicada en el programa y en cada sede hay personal que brinda la información necesaria.


Aquel querido mes de agosto (Portugal, 2008)


Dir. Miguel Gomes. Guion: Miguel Gomes, Telmo Churro, Mariana Ricardo. Fotografía: Rui Poças. Edición: Miguel Gomes y Terro Churro. 147 min. Sección Restrospectiva.

El filme consiste en una serie de postales costumbristas que truculentamente el director va mostrando como naturales, mientras él mismo aparece en su película como un director que no sabe tomar decisiones durante un rodaje; así, el argumento de esa otra película se convierte por momentos en la historia principal que se observa. Un intrinciado juego de cine dentro del cine. El lugar es la ciudad vacacional de Arganil, famosa por sus tropas de turistas cada vez que llega el verano, durante el mes de agosto. Gomes filma a manera de docuficción a los pobladores y sus historias, teniendo como eje estructural la música, por lo que son constantes las canciones que envuelven el filme en un halo poético que se complementa visualmente con planos secuencias en las carreteras. Héroes locales, trabajadores de temporada, bañistas y un grupo musical que se presenta en diferentes localidades amenizando las noches son los protagonistas de esta peculiar película. De todas las historias mostradas, destaca el juvenil enamoramiento que sienten dos jóvenes, ella una lugareña y él un turista local. De forma nostálgica, acompañado por la música y con una fotografía que recuerda las polaroid de las vacaciones familiares, Gomes traza un hermoso retrato de esta época con imágenes y secuencias que se graban en la memoria. El metraje se extiende más de lo debido, tal vez, porque como cualquier joven enamorado en las vacaciones, el director no quería que se acabase. Y el final es por mucho lo más cómico e inesperado: en vez de los créditos tradicionales, hay una discusión entre el director-personaje, interpretado por el propio Miguel Gomes, con su sonidista, reclamándole el uso de canciones durante la película, debido a que son anacrónicas y extradiegéticas. La cámara en un mágico momento deja de grabar hacia afuera, y se vuelve hacia esa extraña cuarta pared, en medio de un bosque en el que se observan al resto del equipo de filmación.



Tiempo suspendido (Argentina-México, 2015)


Dir. y guion: Natalia Bruschtein. Fotografía: Mariana Ochoa y Mattías Laccarino. Edición: Valentina Leduc, Natalia Bruschtein y Alberto Cortés. 65 min. Competencia Internacional Largometraje.

Mostrar historias con una reflexión sobre la intimidad, la memoria, el pasado y un énfasis en la concepción del tiempo, parece ser la línea de la curaduría del festival. Y el documental "Tiempo suspendido" entrega todo eso. Una nieta que nos muestra a su abuela, la desnuda emocionalmente ante la cámara, pero lo hace con ternura y respeto. La señora fue miembro fundadora del movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo, quienes se organizaron para denunciar los crímenes cometidos por el gobierno argentino en la década de los setenta. Ella perdió a tres de sus cuatro hijos, solo de una sabe dónde está el cuerpo, no lo sabe exactamente, solo sabe que en una fosa común enterraron a decenas de personas, entre ellas a su hija mayor. Sin embargo, lo interesante de la propuesta de Bruschtein, no es el tema en sí, sino la reflexión que hace sobre la memoria. Su abuela padece de demencia senil, sus recuerdos se han erosionado, entonces ¿cómo saber si alguien existió cuando no se le recuerda? ¿Cómo mantener viva la memoria de los llamados "desaparecidos" si su nombre no aparece en un registro y quien les dio vida ya no los recuerda? Frente a la cámara (muy estática) pasan nietos y bisnietos de la señora, ella los reconoce por momentos, pero la mayor parte no sabe quiénes son. Las fotografías le llenan algunos huecos en su memoria, pero no le devolverán a ninguno de sus hijos.

La repiten el día 15, a la 1 p.m. en el Teatro 1887. Entrada gratuita.



Que Horas Ela Volta? (Brasil, 2015)


Dir. y guion: Anna Muylaert. Fotografía: Bárbara Álvarez. Edición: Karen Harley. Música: Vitor Aráujo y Fábio Trummer. Con: Regina Casé, Camila Márdila, Karine Teles, Michel Joelsas y Lourenço Mutarelli. 115 min. Competencia Internacional de Largometraje

Ameno filme para hacer la inauguración del festival. La trama es sencilla y predecible, por lo que su metraje se siente muy extenso, principalmente cuando hay escenas que no aportan al drama principal y que se pudieron haber eliminado en la sala de edición. Fuera de eso, el montaje es efectivo en mostrar el ritmo cotidiano de una empleada doméstica. La actuación de Regina Casé es formidable, ella es el alma de la película y vale por sí sola el boleto. "Una segunda madre", como se le tituló en español, critica los roles sociales asignados en una sociedad brasileña en la que las diferencias de clases sociales son marcadas. En un país tan grande, en el que una madre no puede ver a su hija por 10 años (es demasiado caro visitarla y el viaje es muy distante), mientras otras madres delegan sus oficios afectivos a las niñeras, Muylaert crea una historia agradable aunque no profundiza en las razones ideológicas por las que la sociedad está dividida. En el filme, cuando la hija ya está grande y quiere ingresar a la universidad, viaja donde la madre, pero la alegría de la señora pronto se transforma en angustia cuando observa la actitud insumisa de su hija. Los dueños de la casa tomarán posturas diferentes con respecto a la nueva persona que habita -temporalmente- en su casa. Lamentablemente, los papeles de los dueños de la casa son muy estereotipados, en el caso de él tiene la peor escena de la película, una propuesta de matrimonio innecesaria; y en el caso de ella, su personaje parece sacado de una telenovela de Globo. Más interesante resulta las reflexiones sobre la arquitectura, sea por detalles visuales en el que se observa la ciudad de Sao Paulo, o por referencias en los diálogos. Brasil es un país en el que el espacio es una concepción vital, que marca las relaciones que tienen entre sí y su visión de mundo. El desarrollo urbanístico puede ser caótico u ordenado, pensando para quienes automóviles o para quienes caminan y viajan en transporte público, igualmente sucede con las casas, desde mansiones hasta favelas.

La repiten el 16 de diciembre a las 9:15 p.m. en el Teatro de La Aduana.



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