jueves, 31 de diciembre de 2015

20 filmes destacados del 2015



Llegó el momento para hacer recuento del año, desde Vivecinescrúpulos es un placer compartir sobre cine con cada lector y con las personas que se acercan a los talleres de apreciación. Este año no fue posible ver tanto cine reciente como en otras ocasiones, principalmente por las labores de programación y foros en los diferentes espacios, que nos hacen ver muchas películas, pero ya más viejitas.

De todas formas gracias al Costa Rica Festival Internacional de Cine llegaron, como nunca antes, varias de las más relevantes películas del año.

La selección no tiene la pretención de ser considerada "lo mejor del año"; sino que se hace con un afán cinéfilo de diálogo y se espera que sirva de guía a otros cinéfilos. Por lo que se consideraron filmes destacados por diferentes motivos, pero que como un todo adquieren una relevancia mayor, y quedaron por fuera películas que se consideran de gran factura en su dirección o su fotografía o algún otro elemento particular, pero cuyo todo no se consideró que fuese tan logrado; de igual manera, quedaron por fuera otros filmes, por la simple razón de que solo quisimos reseñar 20 obras.


Aferim!


Título original: Aferim!
Dirección: Radu Jude
Rumanía-Bulgaria-República Checa-Francia, 2015

Extraordinario y alucinante viaje por la región de Valaquia (sur de Rumanía) en el siglo XIX. Filmada de forma exuberante con uno de los mejores trabajos de fotografía del año, los personajes se pierden en el paisaje en amplios planos generales que se muestran al espectador en un logrado blanco y negro. Un policía y su hijo siguen la pista de un esclavo gitano que ha escapado de su amo, en su búsqueda el espectador queda sorprendido por la cantidad de escenas costumbristas que abordan a los personajes, hilando las más humorísticas con las más crueles, como si se tratase de una visión de Miguel de Cervantes. Largas secuencias, un uso estupendo de la luz para crear momentos oníricos, el filme se disfruta como si se tratase de una narración de Las mil y una noches, solo que ubicada en la Rumanía del siglo XIX.



Aguas tranquilas


Título original: Futatsume no mado
Dirección: Naomi Kawase
Japón, Francia, España; 2014

A inicios de año se pudo ver por fin este gran trabajo de una de las directoras más interesantes del momento. El cine de Kawase tiene un sello especial, al observarse Aguas tranquilas se aprecia un cine japonés diferente, con un estilo particular. La historia de dos jóvenes quienes viven en la isla de Amami y tienen ambientes familiares dispares: Kyoko vela por su agonizante madre junto a su padre y amigos, se percibe la armonía y la unión entre ellos; mientras que la vida de Kaito pasa fuera de su hogar, su padre vive en Tokio y su madre está ausente por el trabajo. Los jóvenes no tardarán en enamorarse, pero Kaito primero deberá superar sus miedos, manifestados de manera metafórica en el oleaje, y Kyoko  encontrar significado a sus emociones. La naturaleza es vital para comprender el filme, la relación que tiene el ser humano con ella, manifestada en la luz, el mar, un tifón, los árboles y, por supuesto, en la dinámica entre la vida y la muerte.



Camino de la cruz


Título original: Kreuzweg
Dirección: Dietrich Brüggemann
Alemania-Francia, 2014

Catorce planos secuencia apabullantes, que dejan sin respiración, de una intensidad en crescendo que vuelca la mirada hacia otra guerra santa, no la que se ve en los noticiarios sobre el mundo árabe, sino aquella invisible, pero real, que viven los adolescentes bajo las doctrinas de una religión cristiana. Los absolutos conllevan a tragedias, debido a la limitación en la capacidad de razonar y dialogar. Ese es el mundo de María, una joven de 14 años, que como Cristo, hará su particular via crucis, evidenciando los dogmatismos de la fe, su rigidez de pensamiento es manifestada por la rigidez de la cámara, el escaso movimiento y dirección de arte meticulosamente elaborada, de un control obsesivo absoluto en el que la composición simétrica hace eco de la falta de libertad bajo un mundo de fe.



Cementerio de esplendor


Título original: Rak ti Khon Kaen
Dirección: Apichatpong Weerasethakul
Tailandia, Reino Unido, Francia, Alemania, Malasia, Corea del Sur, México, EE.UU., Noruega; 2015
 
Prestar atención a la cuidadosa puesta en escena del cine de Apichatpong es la llave para adentrarse en los mundos fantásticos que este director crea con sus películas. En este caso un cementerio en medio de un bosque, en el que una enfermera cuida a un grupo de soldados que han caído abatidos por una extraña enfermedad del sueño. Una medium extiende nexos entre lo real y onírico, y los personajes al igual que el espectador olvidan cuál es la línea que divide uno del otro. Desde diosas que se aparecen hasta un campo de fútbol que es excavado, la película es un transitar pausado sobre una serie de detalles que cada uno interpretará a su gusto. Con largas secuencias y primeros planos sostenidos, Weerasethakul también manipula el tiempo, no solo el fílmico, sino también el del espectador, esa otra realidad que al terminar el filme se cuestiona.


Eisenstein en Guanajuato


Título original: Eisenstein in Guanajuato
Dirección: Peter Greenaway
Holanda, México, Finlandia, Bélgica, Francia; 2015

Electrizante obra de Greenaway por la que transcurre con una maestría que hace tiempo no se le veía. No se una biografía sobre el director ruso, sino una historia libre que muestra a Eisenstein durante su estancia en Guanajuato, en la que se entrega a sus dos grandes pasiones: su amante mexicano y las tradiciones sobre la muerte. De ritmo trepidante, el filme es como una montaña rusa, en el que el montaje es pieza clave para unir lo documental fotográfico con la ficción. Segmentando la pantalla en tres, realizando planos secuencias que se experimentan como un rollo de película contínua y variando el color con el blanco y negro, Greenaaway juega y se divierte: "Soy un luchador de la libertad de expresión cinematográfica" dice el personaje en un momento, y al mismo tiempo son las palabras del director. El filme también se conduce por los terrenos preferidos del realizador, principalmente aquel en el que el cuerpo es el contenido de los deseos y las pasiones, e igualmente el escenario de los excesos.
 


El abrazo de la serpiente


Título original: El abrazo de la serpiente
Dirección: Ciro Guerra
Colombia, Venezuela, Argentina; 2015

Majestuoso viaje al corazón de la amazonia colombiana. Partiendo de los diarios de expedición de Theodor Koch-Grünberg y Richard Evans Shultes; el director colombiano Ciro Guerra traza una aventura mística desde la mirada del oprimido constituyendo uno de los poquísimos acercamientos desde el cine de ficción a las tribus indígenas latinoamericanas desde esta óptica. La sabiduría milenaria teje el sentido profundo que el filme va evidenciando, mientras que la imponente fotografía a blanco y negro revela imágenes solo vistas en los dibujos y fotografías de Grünberg. Un acierto del director quien indicó que "de esta manera no se limita la imaginación del espectador", puesto que "era imposible retratar lo verde, la amazonía". Mientras que la fotografía da unidad al filme desde lo visual, el montaje une el pasado y el presente de manera que el pensamiento indígena sobre el tiempo queda plasmado también en el filme. La película constituye una de las experiencias más enriquecedoras de este 2015, en el que se apela al escuchar y observar, a prestar atención a un eco de un lugar que ya no existe, el mundo contemporáneo ya lo transformó, pero el cine lo logró recuperar.



El botón de nácar


Título original: El botón de nácar
Dirección: Patricio Guzmán
Chile, Francia, España, Suiza; 2015

Tras el impactante documental Nostalgia de la luz (2010) en el que la mirada hacia el espacio se conecta con la búsqueda de huesos en el desierto; el chileno Patricio Guzmán plantea ahora que se mire el mar y se escuche su voz. Un mar que se extiende por todo lo largo de la frontera chilena, que ha sido testigo de toda su historia, para ello recupera el testimonio de los pocos indígenas que quedan en la zona de la Patagonia, los auténticos herederos de esas tierras y de esas aguas, pero que fueron convertidos en otra cosa, fueron desterrados y olvidados. Muchos años después, el mar fue testigo de otro tipo de genocidio, cuando se usó como cementerio para muchas víctimas de la dictadura militar. Guzmán muestra imágenes acogedoras y su voz en off va relatando sus inquitudes, mismas que se repiten en la mente de los espectadores. Una poderosa escena muestra el proceso mediante el cual se preparaba un cuerpo, un anónimo, pero que se trataba de un hijo, un hermano, una madre, una esposa, una persona; y era lanzado hacia el mar. Sin recurrir a una puesta de escena elaborada, Guzmán logra en esa escena que el corazón de los espectadores se detenga unos segundos. Partiendo de lo particular, de hechos aislados, el director chileno crea una de las obras más grandes del cine latinoamericano.
 


El divorcio de Viviane Amsalem


Título original: Gett
Dirección: Ronit Elkabetz y Shlomi Elkabetz
Israel-Francia-Alemania, 2014

De acuerdo a la ley religiosa, en Israel, una mujer no puede obtener un divorcio sin la aprobación de su esposo, no importa las razones ni las circunstancias, sin la firma de él, ella no tiene libertad. Basada en un acontecimiento particular, pero que se trata de la realidad de miles de mujeres, El divorcio de Viviane Amsalem es el kafkiano proceso de una luchadora infatigable, víctima de una violencia institucional feroz y denigrante. Filme claustrofóbico por el tema y porque la cámara prácticamente no sale de una habitación, un cuarto que sirve de juzgado, en el que la estrechez de sus paredes es símil de la escasa libertad de la religión. Las miradas y silencions gritan y ensordecen al espectador impotente por no poder ayudar.



La casa más grande del mundo


Título original: La casa más grande del mundo
Dirección: Ana Bojórquez y Lucía Carreras
Guatemala-México, 2015

Guatemala produjo dos enormes películas en este año, sin embargo, los focos de atención se los ha llevado casi en su totalidad Ixcanul. El filme de Jayro Bustamante es muy bueno, pero desde este blog queremos hacer notar la estupenda película de Bojórquez y Carreras. El filme narra un día en la vida de Rocío, una niña maya que vive en las montañas junto a su madre y abuela; su progenitora está pronta a dar a luz, por lo que la niña tendrá que hacerse cargo del patrimonio familiar: el rebaño de ovejas. En una tierra en la que se pasa de la niñez a la edad adulta en un día, Rocío enfrentará sus miedos, acompañada por una amiga y ante la mirada silenciosa de nubes, montañas y el vasto altiplano guatemalteco, protagonista constante del filme. En una época en el que el cine parece tener una competencia por ser cada día más veloz, este filme es un oasis en la frenética producción comercial y desafía a aquellos que piensan que el cine arte está al alcance de unos pocos: en una sala llena, dos niños de 5 y 6 años, prestaron atención a la película, se sorprendieron y asustaron, se preguntaron por el bienestar de las ovejas y simpatizaron con una niña maya que vieron en una pantalla. 
 


La mirada del silencio


Título original: The look of silence
Dirección: Joshua Oppenheimer
Dinamarca, Indonesia, Finlandia, Noruega, Reino Unido, Israel, Francia, EE.UU., Alemania, Holanda; 2015

Tras El acto de matar (2012), el director Joshua Oppenheimer regresa a la tierra que le dio proyección internacional: Indonesia. Ahora esa mirada, de la que advierte el título, se centra en un hombre que descubrió que su hermano fue asesinado durante el genocidio de comunistas en ese país entre 1965-1966. El protagonista es un oculista que va de casa en casa proveyendo de anteojos a quienes los necesiten, mientras que la cámara lo sigue de manera sofocante, buscando hacer que el público observe el silencio patológico que han mantenido los líderes políticos que cometieron los asesinatos. Muchos objetarán sobre la postura ética del Oppenheimer, quien se vale de su protagonista para tener su historia, sin garantizar su seguridad, algo que se observa en ciertos pasajes, en el que le advierten que deje de hacer preguntas y revivir el pasado, así como algunos reclamos que hacen los entrevistados al propio director, quien se encuentra protegido por la cámara en todo momento.    



La tierra y la sombra


Título original: La tierra y la sombra
Dirección: César Augusto Acevedo
Colombia, Francia, Holanda, Chile, Brasil; 2015

De las mejores sorpresas de este año. Bajo la sombra de El abrazo de la serpiente, pero con una potencia fílmica impresionante. El filme tiene una puesta en escena y dirección de arte que recuerda la obra del pintor realista Andre Wyeth, de ahí la sobriedad para mostrar la vida de una familia de campesinos. El retorno del patriarca se da por la enfermedad de su hijo, quien al no poder trabajar en los campos de caña, su esposa y madre se han encargado de sostener económicamente a la familia. Con cierto aire de cine social, el director denuncia la esclavitud moderna que sufren los campesinos por los grandes empresarios dueños de los terrenos de siembra de caña. El verder y esplendor del pasado ha desaparecido, y solo queda caña, un viejo árbol a la entrada del hogar es mudo testigo del cambio de los tiempos, del envejecimiento y sus raíces recogen el llanto y sudor de hombres y mujeres agotados. Un niño representa el futuro, pero a la vez, marca el contraste con la anciana matriarca, quien como el árbol, se encuentra enraizada a esa tierra. Un filme contemplativo, de largas escenas que buscan la complicidad del espectador, en el que los elementos de la naturaleza simbolizan diferentes aspectos de los personajes y con un plano secuencia hacia el final que recuerda el Sacrificio (1986) de Tarkovsky.



Langosta


Título original: The Lobster
Dirección: Yorgos Lanthimos
Irlanda, Reino Unido, Grecia, Francia, Holanda, EE.UU.; 2015

Filme difícil de encasillar en un género específico. Se puede considerar como de ciencia ficción, narrada con un humor muy negro. Un hombre soltero se ingresa en un hotel retirado de la ciudad, ahí le proporcionan de ropa, comida y dardos, su objetivo es encontrar pareja (tiene que definirse como heterosexual o homosexual) en un lapso determinado, de no lograrlo será convertido en un animal que previamente ha elegido. Ante tal premisa, Lanthimos desborda crueldad y humor por partes iguales, realizando una mordaz disección de la sociedad y sus cánones, de sus tradiciones y de la costumbre capitalista de casarse y vivir en pareja, de realizar ese ritual social con el fin de tener derechos de propiedad sobre otra persona, de significarse en tanto se esté con alguien, pero aun va más profundo, porque en el filme se advierte que deben ser compatibles: lo diferente es dañino al sistema. Si en Canino (2009), Lanthimos hablaba de una sociedad encerrada en sí misma, miope a la realidad externa, miedosa e ignorante del afuera; en Langosta muestra una sociedad caníbal, depredadora, en la que es mejor cegarse y vivir apartado del autoritarismo a convertirse en un animal.



Olmo y la gaviota


Título original: Olmo & the seagull
Dirección: Petra Costa y Lea Glob
Dinamarca, Brasil, Francia, Portugual, Suecia; 2015

Realidad o actuación; documental o ficción; ¿qué es ser actor? ¿Qué significa hacer cine? Una vibrante película que va mutando conforme avanza, que se gesta como una adaptación de Mrs Dalloway de Virginia Woolf, usando a una pareja en la vida real: Olivia Corsini y Serge Nicolai. Pero Olivia queda embarazada, entonces ¿no hay película? Las codirectoras deciden cambiar ese día de la novela de Woolf en los nueve meses del embarazao de Corsini, una docuficción que el protagonista define como docuperformance y que viene a reimaginar el cine. Se trata de la vida de los actores/pareja, con escenas que se han pensado con antelación, sin embargo, son ejecutadas improvisadamente... En un momento, la tensión dramática se rompe, la cuarta pared es solo un objeto del recuerdo y la mirada de Olivia atraviesa cualquier barrera para terminar haciendo una pregunta a la directora, ese otro mundo que el espectador no ve, pero que en ese momento y para el resto del filme se sabe presente; entre ambas deciden modificar la película mientras esta sigue sucediéndose ante la mirada perpleja del espectador. Una joya que se tiene que mostrar a todo aquel que quiera estudiar cine y a los cinéfilos más exigentes.



Phoenix


Título original: Phoenix
Dirección: Christian Petzold
Alemania-Polonia, 2014

Fue un gran año para el cine alemán y la nueva producción de Petzold es una atrapante obra que, al igual que su antecesora Barbara (2012), parte de alguna manera de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y cuenta nuevamente en el rol protagónico con la excelente actriz Nina Hoss. En Phoenix, se muestra a una sobreviviente del holocausto, una bala ha desfigurado su rostro y una amiga la rescata y la lleva donde un médico que le practica una cirugía reconstructiva. A partir de ese momento, Petzold va revelando, como si se tratase de un rompecabezas, las piezas que revelan el misterio de esa mujer, un pasado que pronto le alcanzará. Cuando se reencuentre con un hombre iniciará un juego de doppelgänger en el que su identidad se verá diluida entre lo que ella sabe y lo que los demás no. La escena final es de alta factura, de lo mejor del cine de Petzold.



Spotlight


Título original: Spotlight
Dirección: Tom McCarthy
EE.UU., 2015

En un momento en que el cine de Hollywood atraviesa una crisis de ideas, aunque no de dinero (la taquilla de los blockbusters ha ido mejorando y se espera un 2016 todavía mejor); en el que su cine de efectos digitales acapara el mercado con secuelas y adaptaciones, llega un filme valiente, que recuerda a All the president's men (1976) de Allan J. Pakula. Basado en hechos reales, el filme narra el proceso de investigación de unos reporteros del Boston Globe, quienes dieron a conocer los escándalos de pederastia de varios sacerdotes en la ciudad de Massachussets durante décadas. McCarthy narra con gran lucidez y precisión crítica la manera en que se hace una investigación, pero sin dejar de ser cinematográficaente atractivo, por momentos se trata de un thriller. La noticia inicia con las evidencias, pero hay que ir reconstruyendo los hechos, darles forma, conseguir testigos. Toda la ambientación es magnífica, con un diseño y mezcla de sonido que atrapan, una fotografía y diseño de vestuario que transporta a la época y diálogos que atraviesan la pantalla y tienen eco en la actualidad.



Tangerine


Título original: Tangerine
Dirección: Sean Baker
EE.UU., 2015 

Si el cine hollywoodense no tiene ideas, el cine independiente estadounidense desborda en creatividad. El ejemplo del año es la película de Sean Baker, que con un presupuesto de cien mil dólares y usando un iphone 5s, es cine puro. Por primera vez una productora está promocionando a actrices transgénero para optar por una nominación para los Oscar. Tangerine es una gran bomba en un paquete pequeño. Colorida obra que capta la escena urbana de esa hermosa y gran mentira que se llama Los Ángeles, en la que diferentes grupos de personajes que representan la periferia de la sociedad se ven envueltos en los arrebatos de Sin-Dee Rella, la princesa de esa ciudad de prostitutas, taxistas armenios y proxenetas. Con cámara en mano, la intensidad es total en cada escena, atravesada por un sol que se manifiesta en una gama cromática que contrasta con la vida de los personajes, quienes, acostumbrados a la noche, viven en la calle, trabajando. Una historia de amor, de amistad, de sobrevivencia, en la que Sin-Dee y su amiga Alexandra exhalan humanidad. Por momentos el filme adquiere factura de video clip, con jump cuts y un uso de la banda sonora ágil y atrevido, la cámara siempre está en movimiento, al borde de las acciones y esto transmite de adrenalina al espectador.



Taxi en Teherán


Título original: Taxi
Dirección: Jafar Panahi
Irán, 2015

Jafar Panahi es uno de los directores que están transformando el cine en estos momentos, su agudeza, heredera de la meta mirada de Abbas Kiarostami, se centra en lo cotidiano, pero lo transforma al mismo tiempo en que lo filma. Taxi es su última declaración moral e ideológica contra su país, que le tiene prohibido hacer cine, pero que él se rehúsa a acatar. En esta ocasión coloca tres cámaras portátiles dentro de un taxi y deja que la vida pase, lo hace de forma truculenta, porque esa vida que se ve en la pantalla es una elaborada declaración de principios, una radiografía de la vida iraní. Panahi ríe y habla menos, contrario a sus dos filmes anteriores; su película habla por él, a través de la picardía de su sobrina, la ironía del comerciante de películas piratas, la angustia de una esposa o la obsesión de un par de señoras. Stanley Kubrick decía que si podía ser pensado, podía ser filmado; y Panahi es un gran imaginador, colocando al espectador desde una perspectiva claustrofóbica (las cámaras nunca salen del taxi), metáfora de la sociedad iraní y sus leyes, mientras que la vida pase ante la cámara y se convierte en cine, una dialéctica que va más allá del vehículo y entabla diálogo directo con el público, quien no se encuentra detrás de la cuarta pared, está en el asiento trasero de un taxi.  



Te prometo anarquía


Título original: Te prometo anarquía
Dirección: Julio Hernández Cordón
México-Alemania, 2015

En 1950 Luis Buñuel filmaba a unos jóvenes olvidados por la sociedad, eran una tribu que seguía la ley de su líder, el Jaibo; entre ellos se cuidaban y no tenían reservas para cometer actos delictivos, pero también habían discrepancias. 65 años después, Julio Hernández Cordón filma a una nueva tribu, es la misma ciudad, pero los contextos han cambiado. Los nuevos olvidados pasean por la ciudad en patineta, no tienen un propósito definido ni un lugar al cuál dirigirse, lo de ellos es anarquía, la libertad de no saber qué se va a hacer, ni con quién. Se puede tener relaciones con una chica y luego con un chico, no importa, no hay dilema moral, igual que no importa participar en un negocio de donar sangre con fines inciertos, es una manera de obtener dinero fácil. Mientras existan vampiros con la suficiente sed, existirán víctimas a quienes succionarle la sangre. Destacar también el gran trabajo de fotografía y edición, la forma en que transmiten ese estado idílico en el que viven los personajes, su romance y sus vueltas en patineta, los planos secuencias se quedan impregnados en la mente, incluso mucho tiempo después de terminada la película: por siempre se recordará al barquito de papel...
 


Timbuktu


Título original: Le chagrin des oiseaux
Dirección: Abderrahmane Sissako
Mauritania-Francia, 2014

De los filmes más hermosos en su factura técnica que se hayan hechos, con una de las secuencias más emblemáticas de lo que va de este siglo: un ballet en el desierto, una pelota imaginaria y unos jóvenes danzando contra la represión. Sissako filma su obra maestra hasta el momento, una película que se adentra en la tierra que retrata y muestra las fracturas, las heridas de quienes usan una religión como excusa para cometer sus crímenes; pero también le da voz a quienes se oponen: gritos de dolor que desgarran oídos, luchas absurdas que parecen traer al presente tiempos mitológicos y niños que corren hacia el futuro, como si fuesen una delicada gacela, oasis entre tanta violencia, la esperanza de miles de personas que desean vivir en paz. La abrumadora fotografía de Sofian El Fani y el uso del color como elemento meta narrativo hacen de Timbuktu una profunda obra con varios significados, pero sin importar cuál se le de, cala hondo en quien la vea.



Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia


Título original:  En duva satt på en gren och funderade på tillvaron
Dirección: Roy Andersson
Suecia, Alemania, Noruega, Francia, Dinamarca; 2014

Fin de la trilogía sobre la existencia humana. Igual de cínica, mordaz y cruel que sus antecesoras, aunque conducida por un par de protagonistas que acopañan cada situación, a diferencia de las anteriores películas. Ellos son dos payasos tristes, un Quijote y un Sancho, un Laurel y un Hardy. Trabajan vendiendo pequeñas ofertas destinadas a hacer reír, pero el mundo Bruegeliano en el que viven es triste, enfatizado por la paleta de colores en tonos grises y marrones y en la falta de emotividad de los personajes. Andersson conecta el desolado presente con un pasado también sombrío en el que el Rey Carlos XII acaba con la moral de su pueblo. Otra escena muestra a aristócratas tomar vino mientras una maquinaria quema vivos a unos obreros. El mortecino maquillaje es reflejo del estado interno de los personajes, quienes se conducen por la vida con desgano y apatía. El director quiere que el público no tenga opción de mirar a otro lado, de ahí la razón estética del plano secuencia y el encuadre rígido, la miseria hay que verla de frente y asumirla.


 

2 comentarios:

  1. Gran selección, me quedaron por ver La casa más grande del mundo y Olmo & the seagull. Saludos!

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    Respuestas
    1. Abrazo hasta Honduras Olvin. Que el 2016 nos traiga más cine de calidad

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