viernes, 28 de noviembre de 2014

Nightcrawler: una mirada oscura a la sociedad




Título original: Nightcrawler. EE.UU. (2014). Color
Director: Dan Gilroy
Guion: Dan Gilroy
Cinematografía: Robert Elswit
Montaje: John Gilroy
Diseño de producción: Kevin Kavanaugh
Dirección de arte: Naaman Marshall
Música: James Newton Howard
Duración: 117 minutos

Elenco

Jake Gyllenhaal como Louis Bloom
Rene Russo como Nina Romina
Riz Ahmed como Rick
Bill Paxton como Joe Loder




Desde la invención de la cámara fotográfica, esta ha ido evolucionando y en la actualidad es una especie de extensión corporal, como si estuviese unida al brazo, los dispositivos móviles facilitan esta acción, volviendo el tomar fotos un acto compulsivo. En este panorama, cualquiera que esté en el momento adecuado puede tener ante sí una oportunidad para capturar un evento, una situación que sea de interés público. Los noticiarios suelen tener una lucha despiadada por mostrar en exclusiva ese momento.

Con el título en español de "Primicia mortal", que genera una expectativa inmediata en el espectador, Dan Gilroy debuta como director con un sugestivo thriller que juega con la mirada a lo macabro, a través del taciturno Louis Bloom, excelente actuación de Jaky Gyllenhaal, quien se metió de lleno en el personaje y sigue demostrando su versatilidad para este tipo de papeles.

En "Nightcrawler", la lucha por la noticia lleva a los personajes a ser unos carroñeros de la primicia. Similar a como lo muestra Pablo Trapero en "Carancho" (2010), en la que un abogado se aprovecha del dolor ajeno para lucrar con los vacíos legales en el contexto de los accidentes de tránsito; Gilroy evita la mirada moralista y ofrece el espectáculo puro. La adrenalina de un hombre obsesionado quien se guía bajo sus propios criterios.

El trabajo fotográfico y la dirección de arte sumergen a los espectadores en el mundo nocturno de Los Angeles, por momentos, la ciudad adquiere un tinte amarillento, merced a algún filtro, recordando el trabajo de Michael Chapman en Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976). La ciudad es un campo de batalla en la que los videoaficionados se apresuran por capturar los accidentes más sangrientos. La cámara desenfoca con frecuencia el fondo, la ciudad se vuelve una nada abstracta, se trata de la perspectiva que tiene Louis Bloom (Jake Gyllenhaal) del entorno, su ambición no conoce límites, tampoco hay otra perspectiva con qué compararla, al contrario, conforme la historia avanza el resto de personajes se compenetran con esa visión del protagonista, ¿son manipulados o en el fondo quieren lo mismo?


Hay una intención de hacer experimentar al espectador la adrenalina tras la que viven estas personas que viven conectadas a las radios esperando el código policial que les permita tener la exclusiva que los noticieros mostrarán al día siguiente, para ello el trabajo de edición del filme es vital, cortes constantes que crean la sensación de estar viendo un programa en vivo, con diferentes tipos de planos y ángulos. Solo hay una toma en toda la película en la que se ve la acción desde la distancia, es cuando Lou está en la comisaría y a través de una cámara de vídeo él sonríe hacia su otro público, los espectadores de la sala de cine. "Nightcrawler" puede ser vista como un producto de entretenimiento, tiene varias escenas de humor, algunas mejor logradas que otras, y un protagonista que seduce a la audiencia, pero eso es solo un envoltorio, detrás hay una cínica mirada a una sociedad que está podrida moralmente, que no distingue la noticia del delito. Cuando se ve un noticiario con la misma expectativa que un filme de acción, a la espera del conflicto, del tiroteo, del conteo de muertos, hay que hacer un alto y preguntarse a qué responde esa necesidad macabra de ver violencia, ¿por qué los noticiarios tienen una programación fundamentada en el miedo? De forma atrevida, el director va diseccionando el mundo detrás de los noticieros, desde el accidente hasta la sala de edición. Enseña qué se considera "titular" con potencial y qué no. Lejos está un tratamiento digno de los eventos y las víctimas, importa manipular la audiencia para obtener un mejor "rating". Entre más atrevida sea la noticia mayor audiencia.

Esa manipulación es la misma que hay en el acto mismo de hacer una película. El director crea una ficción a través de la elección de planos y ángulos, mediante un montaje preciso para generar una emoción en el espectador. En varias escenas se ve cómo el protagonista va entendiendo que no solo importa mostrar un accidente, un muerto, un suceso; hay una gran relevancia en la forma en que se filma y captura ese momento, cómo se crea una historia (real o ficticia) detrás de lo sucedido. Desde que se enciende la cámara y se graba empieza la noticia, ya hay una intención de vender un producto. Y entre más mórbido sea, más efectivo es, en tanto haya quien lo consuma.

"Nightcrawler" también es heredera de esa visión de lo monstruoso que ya Cronenberg filmó, pero a diferencia de Crash (1996), en la que hay una transformación de lo humano a lo monstruoso, con la metáfora de los accidentes de automóviles y las heridas físicas; Gilroy hace un relato más impersonal. El filme está narrado desde la perspectiva de su protagonista, como este no tiene una reserva moral que le impida alcanzar su objetivo, el filme tampoco se restringe. La secuencia en la que se ve cómo hay una irrupción dentro de una casa con sus respectivos muertos, se puede considerar como una pequeña película en sí misma, una especie de cine dentro del cine, merced a la tecnología digital que permite capturar esas situaciones en el momento y a la fabricación de una historia (con guion incluido) por parte de una televisora para vender un producto. 


El personaje de Louis Bloom no tiene mayor desarrollo, es un posible obsesivo compulsivo, narcisista y gran seductor. Sin embargo, el resto del elenco cambia a lo largo del filme, principalmente el personaje de Nina Romina (Rene Russo). Ella es quien tiene la decisión de lo que va a salir al aire, de lo que se muestra y responde a la necesidad de sobresalir en un negocio que no perdona. Poco a poco va cediendo a la tentación y se distancia de cualquier recelo ético, para ello la televisora tiene a sus abogados, tampoco interesa el informar, sino ser los primeros, los que tienen la exclusiva. Ella se convierte en otro tipo de carroñero. El director insinúa una relación entre Bloom y Romina, mas no muestra ninguna escena sexual; al contrario de la visión de Cronenberg en Crash, en la que el placer sexual es el eje del relato. En "Nightcrawler" la intimidad y el deseo están separados, por momentos de manera brusca, a través de un humor innecesario o con una banda sonora que distrae. Más que sentir placer por lo que filma, Bloom, se muestra complacido con sus logros y ambiciona el seguir creciendo, tener cada vez más importancia dentro de la industria. Acaso sea una metáfora del ser humano contemporáneo, quien busca desempeñar una función, conseguir metas, mas no se detiene a disfrutarlas, no importa si son moralmente cuestionables, él actúa bajo lo que la sociedad dictamina y de acuerdo a los valores que esta recompensa.

Una escena de gran impacto visual resume el sentimiento detrás del filme. En una pantalla se ve la imagen congelada en primer plano del rostro de Rick, el ayudante de Bloom, su mirada que originalmente está dirigida a la cámara del propio Bloom, trasciende ese momento y en la composición de la escena, el director nos muestra esa misma mirada como testigo de la asociación entre Bloom y Romina, ambos han logrado lo que querían, al menos por una noche, queda en el aire qué sucederá después para superar esa exclusiva. 

En 1997, el filme "L.A. Confidential" de Curtis Hanson, mostraba, con un estilo neo noir, un pasado oscuro del periodismo estadounidense, la corrupción detrás del departamento de policía y la forma en que se daban a conocer las noticias. Ese ejercicio hacia el pasado encuentra en "Nightcrawler" su contraparte, Gilroy filma una crítica social en un contexto contemporáneo, los excesos por mostrar e incluso crear la noticia, la ética es dejada de lado, el camino por el que se conduce es una bifurcación que no se sabe a dónde llevará a la siguiente camada de carroñeros por la primicia.



lunes, 24 de noviembre de 2014

Animación subversiva



Como es tradicional, VIVECINESCRUPULOS termina el año con un taller de apreciación dedicado al cine de animación. Igual que en las ocasiones anteriores, se eligen filmes que se distancian del público infantil para favorecer historias más maduras dirigidas a un público adolescente y adulto.

Se pensó en hacer una selección de películas de los años setenta y ochenta que marcaron época, sea por la temática desarrollada o por la técnica empleada. Las películas que se presentarán también sirven para analizar los contextos sociales y políticos en que surgieron, para verificar cómo el cine de animación también puede ser crítico con respecto a una realidad o hecho concreto.

Contracultura, grupos suburbanos, aventureros espaciales, relectura de clásicos y más serán la oferta cinematográfica que está cargada de imaginación, fantasía y mucha reflexión, lo que permitirá hacer debates sobre las temáticas retratadas.

Iniciaremos con la primera película animada de la historia que fue calificada para mayores de edad, la adaptación de Ralph Bakshi de la obra de Robert Crumb: Fritz, el gato. Un retrato crudo de los cambios culturales en la Nueva York de los años sesenta. Seguiremos con la primera película en programación del director francés René Laloux: El planeta salvaje; una historia de ciencia ficción sobre sociedades en conflicto, basada en la obra de Stefan Wul.

La tercera película es considerada por muchos la mejor adaptación sobre el clásico de Lewis Carroll, “Alicia en el país de las maravillas”; titulada solo como Alicia, es producto de la delirante imaginación de Jan Svankmajer, el genio de la animación stop-motion. Continuaremos con otra adaptación literaria, en este caso con La colina de Watership, filme británico basado en la novela homónima de Richard Adams, sobre las desventuras de unos conejos quienes buscan un mejor lugar para vivir; metáfora sobre el comportamiento y la ambición humana.

Terminaremos con otra película de René Laloux: Los maestros del tiempo. Otra aventura de ciencia ficción que cuenta con el diseño gráfico de Moebius, uno de los más importantes artistas de vanguardia de la historia. Todas las películas se exhibirán en su idioma original con subtítulos en español.

Las funciones serán a las 6:30 pm, en el Museo Joaquín García Monge, costado norte del parque de Desamparados. Al finalizar cada película se hará un taller para explicar elementos cinematográficos y debatir sobre los temas expuestos en cada filme. El valor para cada función es de ȼ2000 por persona.

 ANIMACIÓN SUBVERSIVA




Sábado 29 de noviembre (6:30 pm)

Fritz, el gato


Director: Ralph Bakshi
EE.UU., 1972
Duración: 78 minutos
Mayores de 18 años

Sinopsis: Película de animación que mezcla, en el ambiente en los barrios populares de Nueva York, el sexo, las drogas y la violencia. La historia se desarrolla en la década de los 60, gira alrededor de un gato pervertido en su búsqueda del amor en los lugares menos indicados.






Sábado 06 de diciembre (6:30 pm)

El planeta salvaje


Director: René Laloux
Francia, 1973
Duración: 72 minutos
Mayores de 15 años

Sinopsis: En un futuro remoto los humanos habitan en el lejano planeta Ygam, han dejado de ser la especie dominante y se enfrentan con unas criaturas gigantescas llamadas “Draags” que han domesticado a los pequeños "Oms", seres humanos que están siendo exterminados. Pero un Om consigue escapar...





Sábado 13 de diciembre (6:30 pm)

Alicia


Director: Jan Svankmajer
Checoslovaquia, 1988
Duración: 85 minutos
Mayores de 15 años

Sinopsis: Después de haber leído el cuento de Lewis Carroll, Alicia se queda dormida en su cuarto rodeada de sus juguetes, y en sueños es transportada al País de las Maravillas. A medida que persigue al escurridizo Conejo Blanco, vive peligrosas aventuras en las profundidades del Reino de la Niñez, que culminan con el juicio a que es sometida en la corte del Rey y la Reina de Corazones.





Sábado 20 de diciembre (6:30 pm)

La colina de Watership


Director: Martin Rosen
Reino Unido, 1978
Duración: 90 minutos
Mayores de 15 años

Sinopsis: En los pacíficos prados de Inglaterra vive una comunidad de conejos. Cuando su madriguera se ve amenazada, un pequeño grupo de valientes escapa de la madriguera en busca de un nuevo hogar. Conducidos por Fiver el visionario, Bigwig el valeroso, y el honorable Hazel hacen frente a multitud de desafíos y peligros que superan gracias a su fuerza y astucia para sobrevivir, mientras persiguen su sueño.





Viernes 26 de diciembre (6:30 pm)

Los maestros del tiempo


Director: René Laloux
Francia, 1982
Duración: 75 minutos
Mayores de 15 años

Sinopsis: Aclamada producción animada. La historia comienza cuando una nave cae en el extraño e inhóspito planeta Perdide. Tal impacto ha eliminado a casi toda la tripulación menos al hijo de una pareja: Piel. Este chico y su única esperanza representada por un micrófono que apoda Mike, serán uno de los varios protagonistas. Este pequeño artefacto, al que el niño atribuye vida propia, es un mecanismo de comunicación que puede soslayar las distancias estelares y encontrar algún receptor. Un grupo de colonos recibe la señal de auxilio y se embarca en el rescate del huérfano. Además, los peligros aumentan, ya que ese planeta ha sido seleccionado para su colonización por una avanzadísima raza de seres.



sábado, 15 de noviembre de 2014

Rosado furia: identidades fragmentadas






Título original: KnockOut Pout. Costa Rica-Singapur (2014). Color
Dirección: Nicolás Pacheco
Guion: Nicolás Pacheco
Dirección de fotografía: Alexa Caravia
Montaje: Ariel Escalante y Nicolás Pacheco
Dirección de arte: Davide Pasti
Banda sonora: Gabriela Rivas
Música: Esteban Mora
Producción: Bisonte Producciones y Pixelista Films
Productores: Nicolás Pacheco, Laura Ávila-Tacsan
Duración: 61 minutos


Elenco: Esther Low, Will Lawandi, Shamir Val, Senan Patrina, Laura Schuster, Victoria Lim


¿Puede una película filmada en Singapur, con actores locales y hablada en inglés, identificarse con el costarricense o la realidad nacional? La respuesta es sí. Rosado Furia, primer largometraje de Nicolás Pacheco extiende puentes entre los dos países.

En un momento en que la producción en Costa Rica tiene poco más de cuarenta largometrajes de ficción, la película de Pacheco marca un precedente al distanciarse del sistema hegemónico que regula el hacer cine. La lejanía permite reflexionar sobre la identidad del cine en el país, además de otorgar una mayor libertad creativa al no tener que responder al sistema de producción que se ha venido estableciendo.

En ese marco surge "Rosado furia", como su nombre lo indica, es un filme con carácter, eso queda claro desde el inicio, en el que el director nos advierte del estilo con que filma: una sugerente banda sonora y un montaje atrevido, pero de ello hablaremos más adelante.

Ese carácter de la película puede encontrar eco en la audiencia joven o en espectadores ávidos de algo diferente, de una propuesta que estimule los sentidos y no se quede anquilosada en teorías cinematográficas clásicas. Para ello, el director opta por alejarse de una narración realista, la imagen tampoco nos llega como un documental, ni hay similitud con el costumbrismo de otros filmes costarricenses.

La construcción dramática del relato es fragmentada, no se llega a conocer del todo el pasado de la protagonista, ni se ve el nudo dramático ser resuelto por completo. Entonces, ¿qué vemos? El filme se centra en el presente caótico de Sue (Esther Low), una mujer joven quien no logra alcanzar un balance en su vida, una clase de extranjera, que no encaja en ningún lado, ni con ninguna persona.

En ese caos en el que vive Sue, hay una lógica en el cómo nos lo muestra el director. Los recursos estéticos que emplea distancian al espectador al no usar una narración tradicional. Visualmente, "Rosado furia" se nutre del lenguaje audiovisual del videoclip, con cortes bruscos en las escenas y una preponderancia de la música. Aunque por momentos la edición y mezcla de sonido no están del todo finos. La narrativa constantemente está cortada, impidiendo al espectador armar lógicamente la historia, pero ¿a qué responde esta necesidad de fragmentación? La atmósfera generada desde los aspectos técnicos, provocan una extrañeza al observar los hechos, el espectador no termina de entender lo que sucede, porque la propia protagonista no es capaz de hacerlo, todo es confuso para ella, su presente es una serie de recuerdos entrecortados, mezcla de realidad y de deseos frustrados, no se ve un futuro porque está por construirse, Sue no sabe qué hacer, no quiere ser como su madre, aunque ese pasado le persiga y le acose.

El montaje es vital para transmitir todas esas sensaciones: desde cortes abruptos que descolocan, hasta tomas rápidas de la ciudad, siempre se está ante una mirada imperfecta, en ocasiones temblorosa y, en otras, la cámara distancia al espectador de los hechos, con un plano estático del que los personajes se alejan o salen del cuadro. Todo indica una composición reflexiva de la imagen, no se ve una realidad, sino una ficción expresiva, el director nos muestra un personaje perturbado que mantiene relaciones difusas: un examante, un nuevo romance, una patrona, una cliente, una excompañera de trabajo. Pero estas relaciones no le llevan a ningún lado. Por momentos, la aceleración del ritmo no permite captar las funciones de los personajes secundarios, pasan muy rápido y podría haber sido interesante distanciarse de la protagonista y saber un poco más de algún secundario, en especial de la patrona y el examante.

El uso de la banda sonora también descoloca al espectador, un barullo que está siempre presente, una especie de "ruido" que incomoda, no permite aclarar las ideas y sumerge al público en el estado de ánimo de Sue, en ese caos en el que no sabe qué hacer.

La atmósfera extraña que se percibe no llega a ser explicada, tampoco tiene que serlo, es un recurso del director. La historia se observa desde la distancia y la falta de un personaje-narrador que explique aumenta el sentimiento de extrañeza para quien vea la película y no esté acostumbrado a este tipo de filmes. El espectador tiene que figurarse el mundo representado por el director, dejarse guiar por la banda sonora, inquietarse o incluso molestarse por la misma, sentirse perdido por la disgregación del relato.

La fragmentación narrativa también puede entenderse como un reflejo de la situación que se vive en Costa Rica. El creciente desempleo, la inseguridad (económica, de vivienda, social, etc.) y una generación que no sabe qué hacer, si seguir los pasos de los progenitores o buscar un camino personal, son temas que se entrelazan con la vida de la protagonista. Sin importar que el filme transcurra en Singapur, la imagen mental que se vende oficialmente de Costa Rica dista de la que nos muestra el director. Un país con una identidad fragmentada, indeciso hacia dónde dirigirse, cuyos habitantes (principalmente los jóvenes) se ven reflejados en Sue, en su impotencia, sus miedos y en ese fantasma llamado Ong Huey Feng, que Pacheco construye hábilmente como vínculo narrativo de los sucesos, un fantasma que acosa y del que se quiere huir, un personaje que está presente durante todo el filme, pero al que nunca vemos; equivalente a todo aquello con lo que se quiere hacer una ruptura.


Avance de la película:


domingo, 9 de noviembre de 2014

Muñecas rusas



Título original: Muñecas rusas. Costa Rica (2014). B/N
Director: Jurgen Ureña
Guion: Jurgen Ureña
Cinematografía: Nicolás Wong
Montaje: Alexandra Latishev
Dirección de arte: Kattia González
Música original: Otto Castro
Duración: 70 minutos

Elenco: Liliana Biamonte, Óscar González, Eloy Mora, Karina Conejo, Winston Washington, Maitén Silva, César Maurel, Ana Istarú, Tobías Ovares, Marina Kabanova, Anastasia Malta, Alexandra Latishev, Liubov Otto, Rafael Chinchilla, Ekaterina Skliar, Yara Mourela, Alejandro Navas, Kattia González, Ólger González, Susana Díez, Arabella Salaverry, Leonardo Perucci, Rodolfo Oreamuno, Catalina Valverde, Roy Chaverri, Emilia Calero, Fernando Bolaños, Rocío Carranza, Melissa Hernández, Allan Cascante, Óscar Medina, Adriana Víquez y Antonio Yglesias




La matrioska, también conocida como muñeca rusa, se caracteriza por su diseño: cada muñeca está hueca y contiene otra dentro de ella, el número total puede variar de acuerdo a las dimensiones, pero comparten el diseño colorido y detallado que las han hecho universales. El título del primer largometraje del cineasta costarricense Jurgen Ureña, hace alusión a esa versatilidad estilística de las matrioskas, pero más allá de un título decorativo, se trata de una manifestación de principios que veremos a lo largo del filme.

"Muñecas rusas" se puede entender como un ejercicio de arquitectura emocional -aunque también se puede percibir de muchas otras maneras-, en el que la trama, los personajes y la estética se desdoblan, se multiplican, para mostrarnos una serie de posibilidades a través de la imagen. No cabe duda de que estamos ante lo que se llama "cine autor", es decir, una obra que refleja la visión de mundo del director, sus inquietudes existenciales y su propuesta artística, enmarcados bajo códigos personales que desafían, en lo formal, el nicho en el que se asienta la novel cinematografía costarricense.

El largometraje de ficción número cuarenta, de la producción nacional, hace una ruptura conceptual de lo que implica hacer cine y ver cine, aunque resulta llamativo el hecho de que presenciamos varias generaciones de actores y actrices conviviendo bajo ese universo personal que llamamos "Muñecas rusas". Usualmente la ruptura implica un adiós a lo viejo y preestablecido, pero aquí, jóvenes y veteranos convergen en un punto y crean un nuevo escenario. El filme no teme este diálogo generacional interno y en ello encuentra una valía, vislumbrando un camino a futuro.

La historia nos muestra a Antonio (Antonio Yglesias), un director de cine que está filmando un proyecto: la aventura romántica entre Elsa y Miguel. El problema es el esposo ruso de Elsa; pero también vemos las tribulaciones de Antonio, quien conversa (voz en off) con su amante, Luisa, distanciándose de su esposa rusa Elena.

El recorrido de Ureña lo lleva a realizar un ensayo cinematográfico, por lo que plantea la imagen como un texto de sus intenciones, mientras que el espectador deberá descifrar su contenido. Este proceso no tiene que ver tanto con el argumento sino con la estética, ya que la película radicaliza los conceptos cinematográficos desafiando la lógica de mercado y las fórmulas con las que el público está acostumbrado.


La imagen como ensayo de lo que es la experiencia humana, vista a través de la relación amorosa entre Elsa y Miguel, es espejo de la relación entre Antonio y Luisa; sin embargo, la radicalización empieza cuando notamos que Elsa y Miguel son interpretados por varios actores y actrices, cada uno como si se tratase de una matrioska dentro de otra. Empieza el juego del director, quien divide el filme en cinco partes: cada una introducida por una pregunta que no encontrará una respuesta, cada segmento se puede comprender como igual número de actos como si se tratara de una obra teatral. El carácter ficticio de esta queda establecido. A ello se suma la minimalista escenografía, pero en este caso, la ausencia implica una presencia: de emociones, de sentimientos, de personajes desdoblándose.

La experimentación continúa con el diseño sonoro: sonidos abstractos se mezclan con tímidas notas de un piano, el caminar cadencioso de una mujer sobre las tablas o el desgarro emocional que provoca un acordeón; en otros momentos un barullo musical toma relevancia, remitiéndonos a la obra lyncheana. Inicio y fin están unidos por el sonido de lluvia, acaso para recordarnos que la vida fluye como el agua.

También cabe destacar el estupendo trabajo de fotografía de Nicolás Wong, con quien Ureña encuentra un particular estilo visual, un ejercicio lumínico que nos lleva de la claridad -pantalla en blanco al inicio- a la oscuridad, cuando los personajes encuentran en la ausencia de luz un lugar para dialogar o compartir silencios, mas esta oscuridad no es pesimista, es intimista. Hacia el final la claridad llegará nuevamente con otra pantalla en blanco.

El contraste entre luz y sombra nos muestra las incertidumbres emocionales de los protagonistas y es que "Muñecas rusas" es ante todo una visión fragmentada, en la que lo lúdico (escena en la que un Miguel juega con cartas) nos conduce hacia lo ambiguo. Esto toma presencia con el cambio de elenco, en la fotografía que desenfoca un personaje para mostrarnos otro, en la repetición, en el reflejo de los espejos, en el acto constreñido de preguntar y no responder.

La realidad se disfraza de mentira -ficción narrativa- y esta resulta una mirada reflexiva a lo que significa hacer cine, una manifestación de principios que no se ajustan a una realidad, más bien la cuestionan, sin una respuesta al final porque lo incierto es el motor para seguir explorando. Por eso los personajes se multiplican, gracias a la intervención de varios actores/actrices o al uso de espejos. La mentira también juega un papel importante, el carácter ficticio está presente en todo momento: un director imaginando que otro realizador hace una película, en la que su historia se mezcla con la de sus personajes; la puesta en escena que se limita a las tablas de un teatro; rostros que cambian, pero mantienen el mismo nombre y en ocasiones repiten el mismo discurso; todo parece ser un ejercicio sobre la mímica, la creación de un "otro" falso que se tiene por verdadero, o una certeza que resulta equívoca. Una descripción visual de los sentimientos que tienen los protagonistas.


La manipulación del tiempo acentúa todavía más lo ficticio. Un plano continuo en el que vemos a un hombre peinarse y colocarse una corbata se extiende mientras que el director proyecta una imagen sobrepuesta del propio actor; el rígido fondo blanco no permite al espectador desviar la mirada, solo hay una posibilidad. En otras escenas, el montaje acelera el ritmo y la confusión se acrecienta con el cambio del elenco o cuando se habla en italiano o ruso (nueva línea divisoria con el filme). El espectador parece no alcanzar a los personajes ni su historia, por ejemplo cuando surge una barrera que separa el filme de la audiencia, como el uso de la persiana o los mismos espejos de los que ya se ha hablado. ¿A quién vemos? ¿Qué es lo que vemos? Esa ambigüedad de lo visual se traslada a la experiencia, como cuando se hace el ejercicio de recordar una vivencia, un lugar, un rostro, muchas veces ese recuerdo está maquillado por el deseo, en otras es una ilusión, o simplemente es algo borroso cuyas líneas se desfiguran con el transcurso del tiempo. Los recuerdos son como muñecas rusas, uno dentro del otro, huecos, infinitos y decorados caprichosamente.

El proceso creativo de "Muñecas rusas" fue un ejercicio "catártico" como lo refiere Ureña, sin ajustarse a un guion o a aspectos formales, sino que permitiéndose una libertad a la hora de filmar. Entendemos que la experimentación comienza desde el acto mismo de crear, pero como cualquier ensayo, lo argumentativo parte de una ideología, que en este caso el director no oculta, al contrario, lo revela en forma de clave cinéfila. Pasamos desde la referencia a "Fellini 8 1/2" (Federico Felllini, 1963) en la que otro director en conflicto con su vida busca un escape, continuando con "Persona" (Ingmar Bergman, 1966), que nos viene a la mente cuando vemos rostros y cuerpos fundiéndose tal como lo hicieran Liv Ullmann y Bibi Anderson en el filme sueco; pero también cuando un personaje toca una pantalla, intento vacuo para alcanzar a quien vemos en ella (como lo hace un niño cuando alarga su brazo buscando un contacto con una mujer que descubrimos se encuentra en otra pantalla, en la película de Bergan). Mientras que el mismo director refiere a "La dama de Shanghái" (Orson Welles, 1947) como una influencia vital para su trabajo, recordemos que en el filme de Welles, los protagonistas se llaman Elsa y Michael (la castellanización de Michael es Miguel). Hasta el subrayado noir que se siente en la fotografía a blanco y negro y en el diseño de vestuario.

Al final queda la sensación de haber visto más, de que el filme duró más de lo que cronológicamente estuvimos sentados en la butaca, pero la experiencia tan solo empieza, el filme se sigue construyendo y deconstruyendo, ahora en nuestra memoria.

El director dando instrucciones a la actriz Catalina Valverde y al actor Rodolfo Oreamuno

sábado, 8 de noviembre de 2014

Interestelar




Título original: Interstellar. EE.UU.-Reino Unido (2014). Color
Director: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan y Jonathan Nolan
Cinematografía: Hoyte van Hoytema
Montaje: Lee Smith
Música: Hans Zimmer
Diseño de producción: Nathan Crowley
Duración: 169 minutos


Elenco

Matthew McConaughey como Cooper
Mackenzie Foy como Murphy joven
Jessica Chastain como Murphy adulta
Ellen Burstyn como Murphy anciana
Anne Hathaway como Amelia
Michael Cain como Profesor Brand
Matt Damon como Dr. Mann
John Lithgow como Donald


Cuando un filme además de explicar con la imagen los hechos, recurre a diálogos constantes, se puede pensar que hay cierto nerviosismo del director que no confía en su capacidad para narrar a través de imágenes; si a eso le sumamos que vuelve a explicar con la música lo que ya había explicado con diálogos, entonces no cabe duda, el director no confía en su capacidad. Eso es lo que le pasa a Nolan, quien disfraza sus carencias con un guion rebuscado, efectos especiales que sorprendan al ojo y una banda sonora que no sabe ser sutil.

Película de fácil digestión, para pasar entre amigos y reírse mientras tanto; no es ciencia, aunque algunos conceptos puedan remitir a teorías de científicos. Como género de ciencia ficción, solo utiliza lo ornamental. Pero el director y su ego no pueden evitar caer en la tentación de hacernos un curso abreviado de física, lo cual se vuelve anodino.

Para una producción de $165 millones, pues claro que tiene buena fotografía y efectos especiales, si se ve sin fanatismo se nota que no hay ni un solo plano que merezca la pena ser recordado, contrario a otros filmes del mismo género que no envejecen. Interestelar es pretenciosa por defecto, pero deviene insustancial. Si son de los que creen en el amor y que este resuelve cualquier conflicto, pueden que adoren la película, es más, podrían verla con su pareja o familia un 14 de febrero. Si son más cínicos o realistas terminarán con jaqueca.

Un aspecto que sí hay que resaltar es la muy buena actuación de Matthew McConaughey, sigue creciendo su nivel y resulta convincente, junto con él, destaca Mackenzie Foy. Otros que cumplen, pero no deslumbran son Jessica Chastain y John Lithgow; el resto del elenco tiene sus altibajos, en particular Anne Hathaway, pésima interpretación, en ningún momento resulta creíble, un personaje desechable. Nolan no es buen director de actores y acá lo demuestra. Otro personaje que resulta risible es el de la computadora/inteligencia artificial que acompañan a los viajeros espaciales, tratando de hacer una mezcla entre Hal 9000, C-3PO y R2D2, Nolan crea un adefesio que es imposible no reírse al verlo.

Uno de los mayores problemas que tiene el filme es su guion, situaciones absurdas, repetitivas, clichés (estereotipo de que los personajes negros tienen que morir, mujeres llorando constantemente, una pelea absurda entre hombres en medio de un planeta desolado, entre otros), diálogos tontos y esa necedad constante de explicar todo a cada momento. Nolan no supo tener tacto a la hora de narrar, no es capaz de usar elipsis para acelerar la acción y en su lugar vemos escenas repetitivas, tiene un comienzo lento que tarda como una hora para empezar a desarrollar las ideas y se tropieza en la última media hora tratando de explicar hasta el último detalle.

La película va a funcionar para quien quiera ver un escenario grandilocuente, efectos especiales, una trama de suspenso en el espacio, no hay mayor acción, pero sí es extravagante con su planteamiento, más allá de si se tienen conocimientos de astrofísica o no (que en términos prácticos para analizar una película no importa). También la pueden disfrutar aquellos que confían a ciegas en este tipo de historias, quienes se emocionen con reencuentros milagrosos y conquistas ante la adversidad.

Si esperan un argumento reflexivo, mejor ver Solaris o Stalker de Tarkovski, 2001 Odisea espacial de Kubrick. Contacto de Zemeckis e incluso Gravedad de Alfonso Cuarón, todas manejan mucho mejor el ritmo, el uso de la metáfora y la ambigüedad como elementos narrativos y son mucho más propositivas. Interestelar fracasa en proponer porque el director sobreexplica las cosas y tiene la necesidad de sobresalir en cada momento, no permite que el filme transcurra normalmente, ya sea por la espantosa banda sonora, los discursos empalagosos y por el tono melodramático que permea todo el filme. También porque el ego del director le hace disfrazar ciertos momentos como homenajes, cuando resultan más como un intento de demostrar que su película es mejor que las demás (que todas las demás).
 
Si lo tienen a bien, podrían leer la obra de Stanislaw Lem, escritor polaco de ciencia ficción, de los más imaginativos para crear mundos y posibilidades fantásticas, su obra se caracteriza por reimaginar la ciencia ficción y despojarla de la lógica humana, permitiendo explorar de forma ambigua el universo y el contacto con otras inteligencias. La escena de Interestelar en la que se ve una ola gigantesca en un océano, es tomada de la novela de Lem, Solaris, es una especie de "solariada" en ese Planeta-Océano que Tarkovski llevó al cine (aunque por las limitaciones de la época no adaptó una escena como esa).
 
 
 
 

viernes, 7 de noviembre de 2014

El viento se levanta




Título original: Kaze Tachinu. Japón (2013). Color
Director: Hayao Miyazaki
Guion: Hayao Miyazaki
Dirección de arte: Yôji Takeshige
Montaje: Takeshi Seyama
Cinematografía: Atsushi Okui
Música: Joe Hisaishi
Estudios de animación: Ghibli
Duración: 126 minutos

Elenco

Hideaki Anno como Jirô Horikoshi (voz)
Miori Takimoto como Nahoko Satomi (voz)
Hidetoshi Nishijima como Kiro Honjô (voz)
Mirai Shida como Kayo Horikoshi (voz)
Masahiko Nishimura como Kurokawa (voz)


Reconocimientos

Academia Japonesa de Cine: mejor filme animado, mejor música
Premios Anime de Tokio: animación del año



"El viento se levanta" ha sido anunciada como la última película del aclamado director japonés, pero no es la primera vez que Miyazaki dice que se retira, por lo que tendremos que esperar. Uno de los personajes dice "Este es mi último vuelo antes de retirarme. Las personas creativas lo somos como mucho durante una década", y es leer la despedida de quien llevó el anime a ser reconocido internacionalmente.

Su anunciado retiro no es por falta de ideas o creatividad, porque el filme es un derroche imaginativo como nos tiene acostumbrado. Con un diseño de personajes que son marca registrada de los Estudios Ghibli, pero en esta ocasión, el filme resulta más adulto, no hay elementos 'infantiles' y el tema que retrata no es conveniente para niños pequeños.

La historia nos cuenta de manera libre, la vida de Jiro Horikoshi (1903-1982), ingeniero aeronáutico creador de varios diseños que revolucionaron el diseño de aviones, el más recordado, el caza Zero. Miyazaki escribió un manga homónimo (2009-2010) del cual basa su película, en la que su protagonista también adquiere connotaciones de alter ego del propio director. La frase de Paul Valéry, "El viento se está levantando. Debemos tratar de sobrevivir" revela gran parte de lo que va a ser la película; en la que vemos a Horikoshi desde que es niño, pasando por su adolescencia y etapa universitaria hasta que es contratado como ingeniero por las fuerzas aéreas japonesas. Su vida transcurre entre sus ansias por hacer la mejor aeronave, sus estudios (en Japón y Alemania) y un romance que tiene con la joven Nahoko Satomi.

Hay una intención por parte del director de retratar ciertos pasajes históricos, por ejemplo el Gran Terremoto de Kanto en 1923 (escena que puede resultar perturbadora a niños pequeños), una tragedia que dejó miles de muertos y marcó a toda una generación. El también director japonés, Akira Kurosawa, relata cómo el ver a los muertos le marcaría durante toda su vida (algunos pasajes de su película "Sueños" se inspiran en esa terrible experiencia). Hay otras referencias a la guerra y al nazismo.


Como se mencionó anteriormente, Miyazaki filma esta película teniendo en cuenta un público más maduro, por lo que no vemos seres fabulados; la parte fantástica se nos da a través de los sueños del protagonista, quien mantiene conversaciones con su ídolo, el diseñador de aeronaves italiano Giovanni Battista Caproni, fuente de inspiración para su trabajo. De esa forma, lo onírico se hace presente en el relato, pero no se impone al mismo, como sucede en otros de sus filmes.

Entre los elementos recurrentes de su filmografía, los aviones son más que evidentes, pero también esa cierta ingenuidad de sus personajes, elementos trágicos que marcan a los protagonistas. 

A nivel técnico, "El viento se levanta" es un prodigio de la animación, maneja un cuidadoso trabajo de capas mezclando animación tradicional y digital que otorga ese estilo único de los filmes con sello Ghibli. El manejo de la perspectiva y el montaje son de aplaudir, por momentos tenemos ante nosotros un despliegue de dibujos que no parece tener fin, gracias a la capacidad creadora de Miyazaki, quien como un poeta, escribe con imágenes una poesía de belleza sin par. Esta puede ser la película más lograda a nivel técnico del director japonés, que usa magistralmente las elipsis para avanzar en el tiempo y mostrarnos la evolución del personaje, pero que abusa en la extensión (más de dos horas) y su última media hora es repetitiva.

Por destacar también su gran banda sonora, compuesta por el experimentado y recurrente colaborador de Miyazaki, Joe Hisaishi, una fructífera relación con la que el público sale ganando. Música e imagen se complementan para describir las emociones de Horikoshi y capturar su pasión por crear aviones.

El cine de Miyazaki tiene tintes humanistas, podemos encontrarnos reflexiones sobre la ecología y la convivencia entre las distintas especies, sin embargo, en este filme queda la sensación de ser algo ambiguo, de no querer hablarnos de los aspectos negativos del trabajo de Horikoshi.


Nunca vemos un debate interno del personaje sobre lo que implicaron sus creaciones, conocido es que los modelos Zero, fueron los utilizados por la armada nipona para el ataque a Pearl Harbor y aunque el personaje de Caproni -en un sueño- le dice que los aviones no deben ser construidos para la guerra, lo cierto es que han sido utilizados para fines bélicos, y los de Horikoshi en particular. Su diseño que permitía caídas en picada facilitó los famosos kamikazes que llevaron a la muerte a cientos de personas. A un cineasta como Miyazaki se le exige más, y su relato pierde peso al no querer adentrarse en los conflictos en las partes oscuras del personaje, a quien se nos entrega de forma romántica como un héroe idealista.

Al hacer un biopic se puede parcializar la vida del personaje, eligiendo contar ciertos eventos y omitiendo otros, o se puede mostrar los diferentes aspectos biográficos, sin omitir los pasajes oscuros o cuestionables. Miyazaki opta por hacer un lindo cuento, incluso la peícula termina sin que haya empezado la Segunda Guerra Mundial, endulzando al protagonista para que sea querido por el público sin permitir que conozcamos alguna otra faceta de su vida y de su trabajo. Puede que la motivación para hacer aviones no haya sido el que sean empleados para matar a seres humanos, pero no se puede pretender que eso no ocurrió, resulta chocante.


Lo mismo sucede con los personajes femeninos. Por un lado se muestra a la hermana del protagonista y se sugiere que cuando crece estudia medicina, lo cual es un mensaje positivo, en el marco de la cultura machista japonesa. Sin embargo, el rol de Nahoko Satomi reproduce varios estereotipos, la mujer sufrida que se sacrifica para el bienestar del hombre. Nuevamente, como biopic se muestra la relación entre la pareja como sucedió, la manera en que se conocen, cómo se reencuentran y se terminan comprometiendo; pero Miyazaki no aprovecha para criticar el papel cobarde y misógino de Horikoshi, quien permite que su esposa sufra y su enfermedad avance sin la atención médica requerida, solo porque quieren estar juntos y él necesita seguir trabajando en sus modelos. Para él su trabajo es lo único que importa, su pareja queda relegada a un segundo plano. Lo lamentable es cómo el director nos muestra escenas románticas entre ambos, cuando llegados a un punto queda claro el padecimiento de ella.

Filme ambivalente, mientras hace gala de un gran trabajo de animación y una hermosa banda sonora, el trasfondo de la historia se siente manipulado por el propio director para que tengamos un aprecio por su protagonista, y no ofrece una mirada diferente de los hechos -que sabemos que existieron-. El viento se levanta como indicó el poeta Valéry, pero trajo consigo polvo que enturbió la vista a Miyazaki y no le dejó la suficiente claridad para ser tan incisivo como lo hizo cuando filmó Porco Rosso (1992)


jueves, 6 de noviembre de 2014

Presencia femenina en el Festival Paz con la Tierra 2014



Rakhshan Bani-E’temad ganó este año el premio a mejor guion por su filme Tales, el cual competirá en la sección Largometraje de Ficción Internacional en la tercera edición del Festival Internacional de Cine Paz con la Tierra. Es una de las mujeres directoras que nos mostrarán su trabajo, pero ¿quiénes otras también lo harán? ¿Cuál es el panorama de las realizadoras de películas a nivel internacional?

Por siglos la sociedad patriarcal ha dividido el trabajo de acuerdo a condiciones de género, estableciendo valoraciones morales sobre las funciones que debería desempeñar una mujer o un hombre. Los procesos de control social se encargan de mantener esa línea de pensamiento, por lo que se establece un sexismo sistemático.

La industria cinematográfica no está exenta de este funcionamiento, por lo que vemos muy pocas directoras, montajistas, guionistas, en contraposición con otros oficios como directora de arte, diseño de vestuario o maquillaje. Además está el tema de cómo se representa a la mujer en el cine. Recientemente, el Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios en colaboración con la Fundación Rockefeller, la Universidad del Sur de California y las Naciones Unidas; publicaron datos sobre el porcentaje de mujeres detrás de las cámaras, el estudio que tomó en cuenta 1452 filmes, concluyó con que el 21% eran dirigidos por mujeres, mientras que el 79% por hombres.


¿Cómo es el panorama en Costa Rica? Una revisión al programa del próximo Festival Internacional de Cine -Paz con la Tierra- 2014 nos indica que:

- De la sección Largometraje Internacional en Competencia, siete películas son dirigidas por hombres, solo una por una mujer (Tales de Rakhshan Bani-E’temad, Irán) y una es codirigida por dos mujeres y un hombre (Party girl, Marie Amachoukeli- Barsack, Claire Burger, Samuel Theis, Francia).

- De la sección Documental Internacional en Competencia, hay equidad con tres documentales dirigidos por mujeres (Sepideh de Berit Madsen; Seeds of time de Sandy McLeod y Disruption de Pamela Yates) y otros tres por hombres.

- De la sección Panorama Internacional, solo dos son dirigidos por mujeres (Last Love de Sandra Nettelbeck y Mateo de María Gamboa Jaramillo). De las otras nueve producciones, dos son trabajo de dos hombres codirigiendo y las otras siete cuentan con un director hombre.

- De la sección Ventana Centroamericana, también hay equidad, con cinco trabajos de mujeres y otros tantos por hombres. Las producciones dirigias por mujeres son: La musa es la montaña de Teresa Mular, San Francisco en la Chureca de Rossana Lacayo; Lih Wina de Dania Lissett Torres; Justicia para mi hermana de Kimberly Bautista y Días de clase de Florence Jaugey.

- En la sección Largometraje de Ficción Nacional, los tres trabajos son de directores hombres.

- En la sección Largometraje documental Nacional, un trabajo es codirigido por dos hombres, otro es codirigido por tres mujeres (Salir a volar, Ana Lucía Faerron, Daniela Martínez, Sarita Bonilla) dos cuentan con hombres detrás de la cámara y un documental es dirigido por una mujer (Los volátiles de Alexandra Latishev).

- En la sección Cortometraje de Ficción Nacional, una producción es codirigido por dos mujeres (Ruta ajena, Laura Ángel y Leda Artavia); tres tienen a una mujer detrás de cámara (Bella de Maricarmen Merino; El proyeccionista de Nicole Villalobos y Carmuco de Patricia Velázquez), mientras que los otros ocho cortos en concurso son dirigidos por hombres.

- En la sección Cortometraje documental Nacional, cuatro trabajos están codirigidos por hombres, otros tres son dirigidos por hombres, mientras que uno es codirigido por mujeres (Santa Clítoris, Daniela Martínez y Sarita Bonilla) y dos son dirigidos por mujeres (Las viejas de patio de Martha Palacio e Iliana de Michele Ferris).

- En la sección de Cortometraje de Animación Nacional, un corto es codirigido por mujeres (Peculiar de Daniela Lizano y Viviana Mora), los otros dos trabajos son dirigidos por hombres.

- En la sección Videoclip, un trabajo de una mujer (No soy valiente de Nicole Chi) y los otros dos por hombres.

Mientras que solo un hombre presentó una videocreación.

En total, se presentarán setenta y tres trabajos entre largometrajes y cortometrajes de diferente índole, de ellos, 22 son dirigidos por mujeres (30,14 %), 50 por hombres (68,49%) y uno es codirigido entre un hombre y una mujer (1,37 %). Teniendo como base el estudio del Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios, el presente Festival de Cine -Paz con la Tierra- en su tercera edición tiene una oferta con mayor presencia femenina detrás de la cámara.

La organización de Festival también cuenta con una fuerte presencia de mujeres en los diferentes jurados:

- Comité de Preselección Competencia Nacional: tres mujeres y dos hombres. Ellas son, Jéssica Carcheri (gerente), Catalina Murillo (guionista) y Rebeca Arguedas Ramírez (comunicadora y creadora audiovisual).

- Competencia Nacional de Largometraje: dos mujeres y un hombre. Ellas son Laura Astorga (directora) y Bárbara Díez (productora).

- Competencia Nacional cortometraje: una mujer (Mariel García Spooner, productora) y dos hombres.

- Competencia Internacional de Ficción: dos mujeres, María Lourdes Cortés (historiadora del cine y directora de CINERGIA) y Sarah Hoch (fundadora y directora ejecutiva del Festival Internacional de Cine de Guanajuato); y un hombre.

- Competencia Internacional Documental: un hombre y dos mujeres, Debra Zimmerman (exdirectora ejecutiva de Women Makes Movies) y Sonia Mayela Rodríguez (bióloga, educadora y documentalista).


Los audiovisuales dirigidos por mujeres han tenido un repunte en el siglo XXI, pero todavía se está lejos de tener una igualdad de género. Teniendo en cuenta los largometrajes de ficción que se han realizado en Costa Rica, los nueve realizados en el siglo pasado fueron dirigidos por hombres. Mientras que a partir del año 2000, han sido producidos cinco largometrajes de ficción dirigidos por mujeres (14,7 %), veintiocho por hombres (82,35 %) y una codirigida por un hombre y una mujer (2,94 %). Se espera que próximamente se terminen otras siete películas, dos de ellas dirigidas por mujeres (Dos aguas de Patricia Velázquez y El viaje de Paz Fábrega).

Las cinco películas de ficción que se han estrenado en el país dirigidas por mujeres son:

- Mujeres apasionadas de Maureen Jiménez (2003)
- El camino de Ishtar Yasin (2009)
- Del amor y otros demonios de Hilda Hidalgo (2010)
- Agua fría de mar de Paz Fábrega (2010)
- El último comandante de Isabel Martínez y Vicente Ferraz (2010)
- Princesas Rojas de Laura Astorga (2013)

Además, la cineasta costarricense Érika Bagnarello estrenará su largometraje de ficción "Primero de enero" el próximo año en el país. El filme fue hecho con financiamiento dominicano.

Todos los datos del Festival fueron tomados de su página oficial http://www.costaricacinefest.go.cr/

La investigación completa del Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios pueden encontrarla en este enlace: http://seejane.org/symposiums-on-gender-in-media/gender-bias-without-borders/

Pueden leer esta otra investigación sobre la igualdad de género en la industria cinematográfica: http://bitchmagazine.org/post/what-country-has-the-best-gender-equity-in-film