lunes, 28 de abril de 2014

Bergman: entre la luz y la sombra



Ingmar Bergman. Su nombre es una institución en la historia del cine, sus filmes han trascendido las fronteras suecas y se han instaurado en la retina de miles de personas a lo largo de las décadas. Al enumerar sus películas resulta fácil situarlas entre lo mejor que se haya hecho; por eso el mes de mayo, VIVECINESCRUPULOS lo dedicará al gran maestro sueco.

"Bergman: entre la luz y la sombra" se plantea como un recorrido a la cinematografía bergmaniana, partiendo de las inquietudes existenciales y experiencias personales que marcaron profundamente los argumentos de sus películas. Se desestimó las obras que realizó a color para centrarse en aquellos filmes con fotografía a blanco y negro que mejor representan el contraste emocional y la angustia propia del sueco.

La selección de películas se hizo considerando filmes que son poco conocidos, pero que guardan una gran calidad artística y representan las interrogantes personales que Bergman se haría a lo largo de su vida y que plasmó en su cine. ¡Todo un lujo! A disfrutar este mes con el


"BERGMAN: ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA"



Sábado 03 de mayo (6:30 pm)

PRISIÓN


Director: Ingmar Bergman
Suecia, 1949
Duración: 75 minutos
Para mayores de 15 años

Sinopsis: Un director de cine recibe la visita de su antiguo profesor de matemáticas que sale de un asilo. Este le propone realizar una película sobre el tema: "Nuestro mundo es el infierno y el diablo lo dirige todo". Prisión, iba a significar para Bergman su consagración artística, reconocida por el público y la crítica de su país.






Sábado 10 de mayo (6:30 pm)

JUEGOS DE VERANO


Director: Ingmar Bergman
Suecia, 1951
Duración: 91 minutos
Para mayores de 13 años

Sinopsis: Marie, una bailarina con una existencia atormentada a causa de su inestabilidad afectiva, aprovecha que se aplazan los ensayos del ballet para irse a una pequeña isla. Allí se deja llevar por sus recuerdos y por Henrik, un joven estudiante enamorado de ella durante un verano, donde habían conocido una felicidad despreocupada.





Sábado 17 de mayo (6:30 pm)

EL MAGO


Director: Ingmar Bergman
Suecia, 1958
Duración: 97 minutos
Para mayores de 15 minutos

Sinopsis: Suecia, mediados del siglo XIX. Dentro de un vehículo sumergido en la niebla, viaja una compañía de artistas ambulantes, cuyo jefe es el doctor Vogler, mago e hipnotizador que va acompañado de una anciana bruja, experta en pócimas de amor, y de su mujer y ayudante. Al pasar por una ciudad se convierten en el blanco de las burlas y humillaciones de un comité encabezado por el cínico doctor Vergerus, un médico que le pide a Vogler una representación, la que sucederá al día siguiente delante de todos los invitados...





Sábado 24 de mayo (6:30 pm)

COMO EN UN ESPEJO


Director: Ingmar Bergman
Suecia, 1961
Duración: 85 minutos
Para mayores de 15 años

Sinopsis: Mientras las vacaciones en una remota isla están a punto de acabar, los frágiles lazos de una familia son puestos a prueba cuando Karin descubre que su padre está usando su enfermedad como recurso en su literatura. Como su lucidez va a la deriva, su padre, su marido y su joven hermano son incapaces de prevenir el descenso de Karin al abismo de la enfermedad mental.





Sábado 31 de mayo (6:30 pm)

LUZ DE INVIERNO


Director: Ingmar Bergman
Suecia, 1963
Duración: 78 minutos
Para mayores de 13 años

Sinopsis: Thomas, un pastor luterano que celebra los oficios religiosos con la iglesia casi vacía, es un hombre solitario que sufre una profunda crisis espiritual y cuya vida carece de sentido. Incluso el amor que le profesa la maestra Marta se ha vuelto para él una carga insoportable. Su situación se agrava al verse incapaz de ofrecer ayuda alguna a una pareja de campesinos que acuden a él para pedirle consejo. Poco después, Thomas se encuentra al borde del abismo y ya nada podrá llenar su vacío interior.



Coordenadas


Lugar: Museo Joaquín García Monge (costado norte del parque de Desamparados)

Fecha y hora: sábados de mayo a las 6:30 pm

Valor: ȼ2000 por persona por función




domingo, 27 de abril de 2014

A corazón abierto




Título original: Elsker dig for evigt. Dinamarca (2002). Color
Directora: Susanne Bier
Guion: Anders Thomas Jensen
Cinematografía: Morten Soborg
Montaje: Pernille Bach Christensen y Thomas Krag
Música: Jesper Winge Leisner
Duración: 113 minutos

Elenco:

Mads Mikkelsen como Niels
Sonja Richter como Cæcilie Pagh
Nikolaj Lie Kaas como Joachim
Paprika Steen como Marie
Stine Bjerregaard como Stine

Premios:

Premios Bodil: mejor película, mejor actor de reparto, mejor actriz de reparto
Festival Robert: premio de la audiencia, mejor película, mejor edición, actor de reparto, actriz de reparto
Festival Internacional de Toronto: premio FIPRESCI


Al hablar del movimiento DOGMA 95, es usual recordar a sus dos miembros más mediáticos, Lars von Trier y Thomas Vinterberg y, por extensión, se asocia el tipo de cines de estos con el del movimiento en general. Esto último es un error, ya que esta vanguardia dejó de ser localista (Dinamarca) y fue ampliando sus fronteras, ya sea porque directores de otros países (y continentes) encontraron en el Manifiesto Dogma un reto creativo para hacer cine, o, como en el caso de la película "A corazón abierto", se narra una historia que si bien transcurre en el país escandinavo, su valia es universal.

La escena el accidente se puede considerar como el incumplimiento de dos reglas de Dogma, ya que se trata de una situación superficial y también porque se usó sangre falsa (agregar un elemento a la escena)

La destacada dirección de Susanne Bier también eleva la categoría de estas producciones, demostrando cómo la creatividad y la solidez de un guion permiten realizar un cine de gran calidad. El argumento no es complicado, un accidente de tránsito trastoca los planes de una joven pareja que estaba a punto de casarse, y esto genera una serie de encuentros con quienes causaron el mismo; diferentes momentos y situaciones trasladan a los personajes en un vaivén emocional con varios giros. La valía de Bier está en que no hace un melodrama soso, ni tampoco un drama recalcitrante al estilo de Vinterberg o un filme contestatario como el de von Trier; ella se concentró en la descripción afectiva de los protagonistas, en la atención a los detalles internos de cada uno, más que a lo que sucede en el exterior.

Muchos indican que no existe una llamada estética Dogma, que los filmes varían mucho uno de otro, más allá del uso de cámara en mano y montaje acelerado; pero podemos conceptualizar la estética de esta vanguardia más allá de la obra final y repensar el espacio cinematográfico en función de la reacción del espectador, es decir, los filmes "dogmáticos" generan una reacción muy especial en el público, para bien o para mal, de aprobación o de rechazo y eso se logra por dos vías: la primera, por el manejo orgánico de la cámara en un entorno que se altera lo menos posible (aunque la idea es no alterar nada, por lo general los mismos directores confiesan haber cambiado algún elemento o haber introducido algo para mejorar el filme), con un estilo de falso documental que genera un mayor acercamiento con el espectador; la segunda vía resulta del tipo de historia, que resulta muy real y falta de elementos fantásticos que distraigan.


Otro elemento a favor de esta metodología, es que requiere que los actores y actrices trabajen de forma más intensa, incluso improvisando (como la escena en la que Paprika Steen le da una cachetada a Mads Mikkelsen). Y es que el trabajo del cuarteto principal es elogiable por donde se quiera ver, por intensidad, convicción ante la cámara y verosimilitud, es una enorme película. Los veteranos Steen y Mikkelsen junto a los jóvenes Pagh y Kaas, logran transmitir un cúmulo de sensaciones que no dejan indiferente, se adaptan a las situaciones cómicas como a los momentos más dramáticos y cambian de registro con gran solvencia. Un trabajo de dirección de actores encomiable, que supo sacar el mejor provecho de sus intérpretes.

En el aspecto técnico, destaca la utilización de una banda sonora, Bier rompe la regla de no usar música "irrelevante" en la historia, aunque sí filmó las escenas con música en vivo (respetando otra regla que es la de no agregar elementos en post producción). La directora se declaró en contra de la regla de grabar la música en vivo porque le complicaba la filmación y lo que en apariencia resulta superficial (la canción que Cæcilie escucha en su walkman) revela ser más importante de lo que se creía, demostrando que no todas las normas del movimiento son válidas en cuanto a importancia creativa. La banda sonora funge como hilo conductor del estado emocional del personaje, descibe sus sentimientos mientras que la cámara nos muestra sus acciones.

En este sentido, también hay que resaltar que la película presenta dos tipos de historia. Una es la habitual con cámara de video en mano, sin trucos de iluminación y mayor importancia a los primeros planos. Pero conforme se desarrolla el relato, la directora cambia el enfoque, vemos la acción desde una perspectiva más cercana, se nota el grano en la pantalla y el uso del primerísimo primer plano, principalmente en los ojos, se trata de la manifestación del estado interno de los protagonistas, cómo ellos ven al otro, la forma en que se imaginan que suceden las cosas o cómo les gustaría que sucediesen. Bier ensaya lo que se va a convertir en su sello principal: el narrar historias sobre personas que se encuentran ante decisiones morales que marcarán sus vidas, las encrucijadas emocionales que atraviesan no son juzgadas ni reducidas a pornografía emocional, al contrario, es un ejercicio de exploración de la realidad del ser humano; el cine de Bier se erige como profundamente humanista. Filmes posteriores como "Hermanos" (2004), "Después de la boda" (2006) y "En un mundo mejor" (2010) así lo demostrarán.

El movimientos DOGMA seguirá inspirando a muchos cineastas, principalmente aquellos que buscan hacer un filme con escasos recursos y llegar a más personas utilizando las vías digitales. Antecedió a la llamada "televisión de realidad", inspiró otros movimientos como el Mumblecore e instauró una moda del uso de cámara en mano, que podemos ver hasta en películas de alto presupuesto. Si bien esta vanguardia no inventó nada, si revitalizó la industria cinematográfica y demostró que se puede hacer cine sin la figura de un alto ejecutivo.


Avance de la película (subtítulos en inglés). El filme también se conoce en español como "Te quiero para siempre".


sábado, 26 de abril de 2014

El hombre duplicado




Título original: Enemy. Canadá - España (2013). Color
Director: Denis Villeneuve
Guion: Javier Gullón basado en la novela "El hombre duplicado" de José Saramago
Cinematografía: Nicolas Bolduc
Montaje: Matthew Hannam
Dirección de arte: Sean Breaugh
Música: Danny Bensi y Saunder Jurriaans
Duración: 90 minutos

Elenco:

Jaky Gyllenhaal como Adam + Anthony
Mélanie Laurent como Mary
Sarah Gadon como Helen
Isabella Rosellini como madre


Premios:

Sitges: gran premio europeo
Premios Genie: logro en cinematografía, dirección, edición, música y actriz de reparto


Trasladadar una historia de la literatura al cine siempre conlleva grandes desafíos, hay escritores que son más cinematográficos que otros, mientras que muchos libros son tan complejos que permite ambientar en el cine el contexto, pero no el abarcar todo el contenido. También es usual las disputas entre quienes prefieren el libro o la película, estas no tienen sentido por tanto se trata de registros diferentes, cada uno con su valía y preferir una u otra responde a valores subjetivos. Una adaptación cinematográfica es más que reconocible cuando se apropia de la escencia del texto original y crea un mundo a partir de la imagen, en el que los personajes interactúen con total comodidad dentro de la lógica interna del relato. Además, el cine desde sus inicios busca en la literatura, material de base, por lo que es correcto afirmar que el cine como arte no sería lo que es sin el apoyo de la literatura.

En el caso del escritor portugués José Saramago, esta es la tercera adaptación de una novela suya; tras "La balsa de piedra" (George Sluizer, 2002) y "Ceguera" <Ensayo sobre la ceguera> (Fernando Meirelles, 2010). Además, tiene un par de cuentos llevados al cine y una obra de teatro.

Villeneuve se distancia de las adaptaciones previas y filma un intrigante filme, con un suspenso que se da a cuanta gotas y plagado de preguntas más que de respuestas. Para quienes han leído a Saramago, saben que el portugués describe muchas situaciones que parecen nimias, pero que en realidad solidifican el argumento principal, los detalles no son insignificantes y el absurdo está en cada vuelta de página. Pues bien, el director canadiense en vez de atiborrar de diálogos el thriller decide inquietar a partir de la imagen y lo no dicho.

"Libro y película son dos obras completamente diferentes, sentí la necesidad de hacer un film que fuera lo más visualmente posible. En cierto modo, ENEMY es un laboratorio en torno a la actuación, había que profundizar en el trabajo con el actor y experimentar" (Denis Villeneuve, entrevista para el programa "Días de Cine" de TVE)

La clave para crear la atmósfera de suspenso está en la fotografía y la banda sonora. Los personajes siempre están en la penumbra, el espectador no ve con claridad lo que sucede (salvo escenas en exteriores), las habitaciones están plagadas de sombras cual reflejo del estado interior del protagonista que se debate en un sentido junguiano entre los arquetipos de Sombra (lo oculto, las características socialmente reprochables) y de Persona (lo que se ve a diario, las características socialmente aceptables). El descubrimiento del doble tiene, también, una doble lectura. Por un lado se trata de un hecho físico, evidente ante los ojos, no solo de Adam sino también del entorno; pero hay un hecho trascendental, metafísico, que guarda una inquietante relación con el simbolismo de la araña y de la madre. El doble también lo es en un espacio psicológico, como lo describieron Edgar Allan Poe (William Wilson) y Oscar Wilde (El retrato de Dorian Gray). Villeneuve crea un eje transversal entre el espacio físico, el psicológico y el metafísico, creando un retrato ambiguo y complejo de la dualidad.

"El caos es un orden por descifrar" (El libro de los contrarios)

La simetría de la araña es un espejo de la simetría entre Adam y Anthony, idénticos en el aspecto físico, pero con diferencias sutiles en su personalidad. Ambos son taciturnos, se sienten atraídos por un tipo de mujer similar, pero se sienten cansados de su vida, están a la espera de algo, y la ruptura sucede cuando se encuentran, es la oportunidad de tener un cambio. Acá es donde las personalidades entran en conflicto, mientras que Adam es más calmado, incluso miedoso, ensimismado; Anthony es más atrevido y enérgico, es él quien propone el juego del intercambio, lo que recuerda a otro director canadiense que también llevó al cine el tema del doble: David Cronenberg (Dead Ringers, 1988).

Volviendo al tema de la araña, esta es el demiurgo de su propia telaraña; en este sentido Adam/Anthony se encuentran como la araña en el centro de su universo, el resto serán ¿presas? ¿Esto incluye al espectador? La araña crea de sí misma el material para realizar su red, como si el protagonista sacara de su propia mente la historia narrada. "La tela es por tanto una imagen más de la manifestación como emanación del Ser" (Chevalier, J. y Gheerbrant, A. Diccionario de símbolos. Ed. Herder, p. 115). En estos momentos es cuando adquiere mayor relevancia las pocas frases que se trasladan del libro al filme, diálogos repetidos, escenas repetidas, como si se tratara del reflejo en un espejo, hay una particular atención al concepto del orden, que se expresa visualmente en las características obsesivas de Adam/Anthony, ambos viven en lugares impecables, son rutinarios, hasta que se ven a sí mismos en el espejo.

En el acto de creación se traza la relación entre la araña y la madre, que aunque aparece poco, siempre está presente, sea por la llamada telefónica que no se contesta o porque es mencionada por alguien. Tanto al inicio como al final, la araña aparece después de que se nombre a la madre, estableciéndose un vínculo ente una y otra. Hay una ambigua forma de retratar a la mujer en la película, la vemos desde actos sexuales puros, hasta la maternidad, pasando por el noviazgo. De la mujer aparece la vida, representada en el acto del parto, así como la araña crea su red de su propio cuerpo. 

El ejercicio del análisis simbólico es aparte del análisis cinematográfico, el mismo director hizo firmar al elenco un acuerdo de confidencialidad por el que se comprometen a no hablar del significado de la araña, lo cual sirve para elucubrar posibles connotaciones. Una interpretación psicológica tendría otra lógica, eliminando el componente mítico-fantasioso para concentrarse en las estructuras de pensamiento y comportamiento que se ven en el filme.

Desde una perspectiva psicológica la araña puede simbolizar el aspecto superyoico de la personalidad, instaurado por el temor hacia la madre (la escena en la que Adam y la madre hablan es clave): "Indeed, the spider embodies the Terrible Mother's gruesome mysteries of death and dissolution, the superb tension and recoil of her web proof against the struggles of the prey. [...] So are fatal attractions of sex or ambition, and dismembering enmeshments of identity" (The book of symbols, Ed. Taschen, p. 220 y 222). Partiendo de eso, el filme consiste en la lucha entre el ello y el superyó de una sola persona, quien huye de ciertas responsabilidades buscando nuevas aventuras; la madre funge como el ancla hacia la realidad, quien le recuerda que no puede seguir creando invenciones (oníricas o reales) subconscientes; Adam/Anthony se encuentra en la red que su madre ha fabricado.


Otro posible significado de la araña, nos viene desde el tercer eje temático, el metafísico. La araña puede simbolizar a la Sociedad, representada por las tomas que se hacen de la ciudad y sus edificios, incluso en un momento vemos a la araña caminar entre los rascacielos. ¿Qué hace a un individuo ser único? ¿Se es a partir de la definición de unicidad? En la relación individuo/sociedad, el individuo es parte del orden y las relaciones establecidas por lo social, la ciudad con sus cables, calles, edificios y demás objetos funge como una telaraña en la que el individuo se encuentra atrapado, la vida transcurre en el espacio delimitado por un grupo social, por lo que conceptos como libertad o individualidad serían debatibles. Adam/Anthony tiene una crisis de identidad al valorar su posición en el mundo, ¿crea un alterego?, o la sociedad le ayuda a crearlo como una especie de fuga de sus responsabilidades, pero siempre dentro de los parámetros invisibles e intangibles de la relación individuo/sociedad.


Si se trata de la descripción de una patología, la manifestación artística de una fantasía o el descubrimiento de un hecho real, no importa, como se dijo antes, al final hay más preguntas que respuestas; lo que sí es garantizado es que el espectador se va a sentir atraído, hipnotizado en una telaraña invisible que se ha desplegado a lo largo de la película (las tomas aéreas que muestran la ciudad permiten interpretar la urbe como una gran telaraña en la que estamos inmersos) y de la cual no será posible escapar. El estado letárgico es inducido a través de la excelente musicalización del filme, ritmos densos, abstractos que no solo acompañan la acción sino que sumergen al espectador en la misma. Junto con el tono amarillento, cuasi onírico del filme y tomando inspiración del surrealismo, se configura una película críptica que se quiere repetir una vez terminada de ver.

El trabajo de Jake Gyllenhaal es extraordinario, el actor había colaborado previamente con Villeneuve en "Prisioneros", también del 2013. Y, aunque, no fue la primera opción, se había considerado a Javier Bardem, que rechazó el papel y a Christian Bale, quien no pudo aceptar por conflicto de calendario; hace una gran actuación. Gyllenhaal crea sutiles diferencias entre Adam y Anthony, su timbre de voz es casi idéntico, al punto que confunde a sus respectivas parejas, pero hay en su postura corporal diferencias, más allá de los gustos y las costumbres, no todo es idéntico después de todo.

Valga la recomendación para ver esta película, una obra hipnotizante que aprovecha recursos tecnológicos para adaptar la novela de Saramago, pero que también se construye como texto propio, con una narración que recuerda a David Lynch y con un final buñuelesco.


Avance de la película:


Miel




Título original: Miele. Italia - Francia. (2013). Color
Directora: Valeria Golino
Guion: Valeria Golino, Francesca Marciano y Valia Santella. Basadas en la novela "A nome tuo" de Mauro Covacich
Cinematografía: Gergely Pohárnok
Montaje: Giogiò Franchini
Dirección de arte: Paola Cortés
Duración: 96 minutos

Elenco:

Jasmine Trinca como Irene / Miel
Carlo Cecchi como Carlo Grimaldi
Libero de Rienzo como Rocco
Vinicio Marchioni como Stefano

Premios:

Festival Europea de Bruselas: premio de la audiencia
Cannes: mención especial del jurado ecuménico
Globos de Oro de Italia: mejor actriz, mejor ópera prima
Sindicato de periodistas italianos: mejor directora novel, mejor actriz, mejor sonido


Miel es un filme que se nutre de diversos estilos para hablarnos de un tema que siempre resulta complicado: la asistencia para la muerte, eutanasia. La Ópera Prima de Valeria Golino es una atrevida propuesta en la que una mujer se gana la vida ayudando a otros a morir, viaja para conseguir un barbitúrico y se encarga de adiestrar al enfermo y al familiar o acompañante. Este argumento ya se distancia de la convención de mostrarnos la perspectiva del enfermo, acá eso no existe, toda la película pasa por Irene, Miel para efectos de mantener su identidad a salvo, o para dulcificar el significado de su llegada a la vida de esas personas.

La directora, Valeria Golino

Mientras vemos cómo realiza su labor, la directora nos muestra la confusa vida que lleva, con diferentes amantes y un inquietante dolor en el pecho. Resulta significativo que después de alguna escena en la que Miel ayuda a morir a alguien, la vemos en un intento de "recuperar" vida para sí misma, sea en una discoteca o nadando, como si con cada persona que ayuda, ella pierde algo de sí, esto la llevará a cuestionarse. Esta disyuntiva del personaje es reflejada a través del movimiento de cámara, diferentes tomas que siguen a Miel en un mundo en el que ella se siente cada vez más lejana.

El mismo mundo que revela lo que muchos quieren ocultar, pretendiendo que todo es perfecto y que todos comparten los mismos puntos morales. Un mundo en el que existen redes que facilitan la eutanasia o bien, ayuda a algún amigo que, si bien no está enfermo, ya no quiere morir. Es una visión de sociedad como un conjunto enfermizo, en el que no hay fuerza para luchar, quien más lo hace es Miele y precisamente es para ayudar a otros a morir. Eso sí, su inestabilidad se vuelve cada vez más evidente, más angustiante; motivo que la lleva a relacionarse con un cliente. Ante tal circunstancia, ¿existe alguna diferencia entre un enfermo terminal y una persona con ánimo suicida?, ¿la eutanasia es válida para alguien que sin padecer algo quiere acabar con su vida por motivos emocionales o existenciales y no médicos? Son interrogantes que no tienen respuestas, el filme los expone, los revela, la directora, con muy buen tacto, entiende que esas preguntas se las hacen las personas en la vida real, en el día a día. 

Desde una perspectiva idealizada, Miel se conduce por la vida con total impunidad de sus acciones, ella asiste a quien lo necesite y ella no se cuestiona sus actos; pero al sentirse engañada por un suicida, ella tiene cuestionamientos morales, la culpa no la deja seguir tranquila como Miel, es entonces cuando conocemos a Irene, una mujer más frágil, con taquicardia, distante de su familia y que mantienen encuentros sexuales esporádicos, pero no hay verdadera intimidad, Irene y Miel coinciden en que ambas ocultan sus afectos, pero esto no puede seguir así para Irene, una de las dos no podrá continuar, ¿cuál será?

El ritmo de la película cambia para mostrarnos la ansiedad de Irene, son momentos en los que el trabajo de montaje no es tan fino y algunas escenas duran más de lo deseable y la acción se vuelve repetitiva. Se deja de lado el tema de la asistencia a la muerte y la directora se concentra en el drama personal de la protagonista. El final aunque previsible, evita caer en cursilería barata y deja al espectador con más preguntas que respuestas sobre la autonomía que se tiene del propio cuerpo.

Miele es un filme recomendable, un primer trabajo que hace pensar en el futuro de su directora, filmada con un distanciamiento emocional, pero no carente de sentimientos, con hermosa fotografía y música mínima, un ejercicio de austeridad formal en pos del argumento.




Avance de la película:


viernes, 25 de abril de 2014

Short term 12




Título original: Short term 12. EE.UU. (2013). Color
Director: Destin Cretton
Guion: Destin Cretton
Cinematografía: Brett Pawlak
Montaje: Nat Sanders
Música: Joel P. West
Duración: 96 minutos

Elenco:

Brie Larson como Grace
John Gallagher Jr. como Mason
Rami Malek como Nate
Kaitlyn Dever como Jayden
Kevin Hernández como Luis
Lakeith Lee Stansfield como Marcus

Premios:

Festival Internacional de Loncarno: mejor actriz, premio del jurado ecuménico, premio del jurado joven, mención especial
Festival Internacional de Valladolid: premio de la audiencia


El director Destin Cretton se graduó con un cortometraje del mismo nombre en el 2009, para realizarlo él hizo un voluntariado de dos años en una casa de cuido para chicos con problemas psicosociales. Para el 2013, dirigió el largometraje basándose en su idea original. La experiencia como voluntario se ve reflejada en la veracidad de las acciones narradas, pequeños detalles que crean una atmósfera creíble, densa y dramática de la que el espectador no escapa.

La mayor diferencia entre el cortometraje y la película, es que el protagonista pasa de ser un hombre a una mujer. Además, de variar el elenco. Solo Lakeith Lee Stansfield repite. El filme narra las vivencias de un grupo de cuidadores en un centro de atención para jóvenes con conflictos psicosociales, los encargados no dan terapia ni son policías o similar, eso queda claro cuando Nate (Rami Malek) ingresa al trabajo voluntario y le explican la forma en que proceden y el tipo de atención que brindan. Básicamente, están para ser padres sustitutos de los chicos, atender sus necesidades y evitar que entren en conflictos, sea entre sí o con la sociedad, para ello ofrecen diferentes actividades recreativas. Las normas son muy estrictas y van desde el uso de un lenguaje no ofensivo hasta la prohibición de abandonar las instalaciones. Conforme la historia avanza, entendemos que los cuidadores también pasan por sus propios problemas, algunos con un pasado similar al de los jóvenes a quienes atienden ahora.


"Short Term 12" es una gran película, muy bien actuada, especialmente por Brie Larson que hace una interpretación sensacional, muy emotiva, transmite mucho con su mirada y la fuerza de sus movimientos, su rol exigía mucho de ella, a partir de su personaje la película se cohesiona, permitiendo conocer las diferentes subtramas. El resto del elenco es muy sólido, hay una gran dirección de actores, teniendo en cuenta que algunos de los jóvenes que interpretan a chicos con problemáticas diversas nunca habían actuado.

El director evita caer en juicios morales, tampoco conocemos las razones por la que algunos de los muchachos están institucionalizados, ni vemos la atención terapéutica. El objetivo es mostrarnos la realidad en que viven, ya mucho se ha visto en el cine los procesos terapéuticos y las consecuencias familiares o legales de actos violentos, por lo que "Short term 12" deviene filme agradable. Eso sí, hay escenas muy fuertes, interpretadas con gran realismo, para evitar un tono excesivamente depresivo, se re-editó el metraje original que llegaba casi a dos horas, por la versión de poco más de hora y media. Las escenas eliminadas mostraban más conflictos y choques entre los protagonistas. El guion plantea momentos para reducir la tensión, estos nos muestran principalmente a Mason (John Gallagher Jr.).

Paralelamente al ingreso de Jayden (Kaitlyn Dever), Grace (Brie Larson) empieza a tener dificultades para sobrellevar su vida, muchas decisiones difíciles tendrá que tomar y viejos recuerdos le atormentan. Mientras habla con Jayden para calmarla y darle apoyo, ella está a la deriva y rechaza la ayuda que le quiere dar Mason. Más allá del motivo dramático del filme, resulta interesante conocer las motivaciones y los problemas personales de quienes dan ese servicio de asistencia y cuido, puesto que permite repensar el rol de la institución y el estado en la asistencia para personas con problemas psicosociales. ¿La distribución del trabajo es la correcta? ¿Quienes brindan terapia están al tanto de la realidad de esos jóvenes? El modelo de intervención es vital para la reinserción social, en este sentido vemos en la película un paradigma humanista de atención, en el que no se juzga, pero no se permiten agresiones (hacia sí mismo o hacia los otros); un abordaje que busca que los jóvenes verbalicen sus problemas y se les da un respeto hacia su espacio personal. En varias escenas observamos cómo hay una transgresión de la privacidad, impulsada por una normativa que busca evitar situaciones de riesgo, por ejemplo, no pueden tener la puerta cerrada, no se les permiten ciertos objetos, se les revisa constantemente sus habitaciones, se leen los diarios, etc.


Como es usual en los filmes de corte independiente, hay una estética que refleja la época en que se realiza la película y en la que transcurren los hechos. En este sentido, la película puede considerarse forzada por la manera en que plantea una relación sentimental, ciertas actitudes y el cómo interactúan entre sí tienen esa influencia del cine indie. Los diálogos y el humor de esas escenas funcionan en ese contexto, pero puede que no agrade a cierto público. El final es condescendiente a propósito, una intención de crear un panorama más positivo de esa realidad que el filme trata de reflejar, ante un desarrollo que fue más dramático, un intento de balancear los contenidos.


Avance de la película:


Sesión de preguntas con el director y el elenco:


Mesa redonda con el elenco y director:


jueves, 17 de abril de 2014

Son of Batman




Título original: Son of Batman. EE.UU. (2014) Color
Director: Ethan Spaulding
Guion: Joe Landsdale (basado en la historia escrita por Grant Morrison y arte de Andy Kubert)
Montaje: Christopher Lozinski
Música: Frederik Wiedmann
Director de animación: Kirk Tingblad

Elenco:

Jason O'Mara como Batman / Bruce Wayne
Stuart Allan como Damian / Robin
Morena Baccarin como Talia Al Ghul
Thomas Gibson como Deathstroker
Sean Maher como Dick Grayson / Nightwing
David McCallum como Alfred Pennyworth


En el año del 75 aniversario de Batman, el Universo Animado de DC Comics lanza uno de los últimos personajes que ha calado hondo en el mundo del murciélago, se trata de su hijo, Damian Wayne. Se advierte que la crítica tendrá "spoilers" por si alguno no ha leído los cómics y desconozca la historia.

Corría el año 2006 cuando Grant Morrison creyó necesario que se necesitaba un revulsivo en la cronología del título que lleva el nombre del héroe, así, se une a Andy Kubert para crear un arco que va del número 655 al 658, la historia se llama "Batmen e hijo". Por todo su paso como escritor de Batman, Morrison se encargó de crear toda una atmósfera alrededor de Damian, hacerlo tanto antipático como agradable, un personaje con voz propia entre tantos que han salido de los recovecos de Ciudad Gótica. Su trágico final se puede leer en Batman Inc.

Para esta película, la intención es continuar el universo del "New 52" que se inició con Justice League: War (2014) por lo que Jason O'Mara vuelve a dar voz al encapuchado. 

El filme se distancia visualmente de los trabajos anteriores del DCU, eso se agradece porque entre tanta adaptación y la dirección de Jay Oliva, se estaba quedando estancado el aspecto creativo, en cambio, esta historia al introducir a La Liga de Asesinos permitía tener un concepto más ágil en el diseño y la animación, prueba de ello es que se trabajó con equipos de japoneses y coreanos, más acostumbrados a las historias de ninja y en diseñar secuencias de acción que se vean reales.

A diferencia de los filmes de animación de Marvel, en los que se ha perdido la identidad de la otrora Casa de las Ideas, y han abandonado el trazo característico de sus personajes para convertirlos en simples animés (Iron Man: rise of the technovore -2013- o Avengers confidential: Black Widow & Punisher -2014-), DC ha tratado en esta ocasión de mantenerse fiel a su historia, pero a su vez, innovando en el diseño gráfico de los personajes. No son animés, aunque tampoco se ven como tradicionalmente son representados por artistas occidentales. La animación se apega más al ritmo japonés, pero el argumento lleva el sello de calidad de DC Comics. Conserva una paleta de colores oscura, por momentos es violenta y no está cargada de detalles.


En cuanto al material de origen, se tomaron libertades en la adaptación, como la idea era ubicar la historia en el contexto de los "New 52" se entiende, el gran damnificado fue Tim Drake, quien no aparece. En cambio, sí lo hace Dick Grayson, el primer hijo adoptado de Bruce Wayne y que plantea un interesante giro dramático con la aparición del hijo biológico del millonario. El otro cambio es la inclusión de Slade Wilson (Deathstroke), como un exmiembro de la Liga de Asesinos liderada por Ra's al Ghul, quien lo echó en favor de su nieto (Damian) como heredero del imperio. En cuanto al argumento el principal cambio es que Talia no es quien maquina las cosas, sino que en el filme es Deathstroke, Talia es una víctima más. 

El uso de animación digital afecta ciertas perspectivas, los fondos se ven muy "tiesos", casi sin vida, en los cómics hay un mayor trabajo del detalle para crear una ambientación más homogénea, en cambio en la película se pierde el balance entre figura y fondo; solo importa la acción en primer plano mientras que los decorados no están tan bien definidos. Lo que sí procuró el director es de crear una visión que procurara fluidez entre las escenas, ángulos diferentes, elipsis e imprimir un tono épico a la película.

El diseño de personajes es bastante bueno, teniendo en cuenta que es de las películas animadas de DC que más personajes tiene, aunque aparezcan pocos minutos, cada personaje es importante a su manera en el transcurso del film, no hay escenas gatuitas, ni relleno innecesario. Hay una clara intención de hacer una obra de acción, por eso los diálogos o los procesos internos de los personajes son muy rápido, hay que mencionar que en el cómic, este proceso es mucho más rápido que en la película, lo que resta credibilidad a la historia, por lo que la adaptación logra mejorar un poco ese aspecto. La banda sonora procura crear diferentes ambientes, de acuerdo al espacio y a los personajes, no es el mejor trabajo, pero tampoco es desastroso, tiene algunos momentos buenos, especialmente al inicio.


El trabajo de los actores de voz es muy bueno, Andrea Romano quien hace el casting siempre logra encontrar a la gente idónea, particularmente me gustó Baccarin como Talia y McCallum como Alfred, este último con un humor sarcástico muy sutil.

En general es un filme lleno de acción, que respeta la tradición de la capucha, algunos quedarán insatisfechos porque no hay mucha profundidad dramática en el relato, otros porque algún personaje es vencido muy fácilmente, pero son detalles que no evitan que la película sea agradable, el diseño artístico logra distanciarse de los trabajos anteriores y le inyecta de energía nueva al universo animado de DC y, aunque no es el mejor filme animado de DC, es una buena propuesta, llena de sangre, peleas y sensualidad (sí, esa Talia está mejor que la de The Dark Knight Rises). En los créditos finales se explica una batalla que ocurrió durante la película.


Avance de la película:


Marley





Título original: Marley. EE.UU. - UK (2012). Color
Director: Kevin Macdonald
Cinematografía: Mike Eley, Alwin Küchler y Wally Pfister
Montaje: Dan Glendenning


Documental biográfico sobre la vida del músico más famoso del reggae, nos llega con título simple: Marley. Sin embargo, su vida no fue nada sencilla. Lo primero por decir es que se trata del primer largometraje que cuenta con la autorización expresa de los herederos del patrimonio del cantante, por lo que se pueden ver muchas fotografías de cuando era niño, además de varias entrevistas de quienes lo educaron y lo conocieron. ¡Todo un lujo!

Lo segundo, no importa si no les gusta el reggae; no se trate de un musical. El filme narra la vida de un hombre quien quedara huérfano de padre a temprana edad, quien creció en uno de los barrios más conflictivos de su país: Jamaica, sufrió rechazo y discriminación por su color de piel y, empero, su ideal de comunicar un mensaje a través de su música le hizo ser reconocido mundialmente, llegando incluso a interceder por la paz en la isla que lo vio nacer. "Marley" es la historia del niño que se convirtió en leyenda, de la leyenda que se convirtió en ícono del siglo XX, del ícono que se convirtió en mito.

El director, quien trabajase en este proyecto por varios años (después de que Martin Scorsese -primero- y Jonathan Demme -después- terminaran por alejarse), hilvana con gran talento la historia de un hombre del que se ha escrito y dicho mucho, pero que pocos conocen realmente su origen y lo que hizo. Siguiendo un curso lineal, desde su nacimiento hasta su muerte, se nos muestra al ser humano detrás del mito, su contexto y su forma de pensar. Es realmente impactante cómo, con tan solo videos de archivo el músico transmite un magnetismo hacia su figura casi hipnotizante, esto solo los grandes lo han logrado, no por nada se convirtió en la primera estrella rock (por la parafernalia alrededor suyo) del tercer mundo.

El montaje correcto junto a la espectacular fotografía, hacen que el espectador se sumerga en el drama de los acontecimientos narrados, más allá de conocerse o no la historia del cantante, hay un verdadero crescendo en el metraje que emociona a quien lo ve.


Un hombre comprometido con su música, su religión, su ideal político, pero sobre todo, con los más necesitados, sus canciones nacen de la experiencia misma de conocer lo que es pasar necesidades, de reinvindicar al negro, al esclavo, a quien ha luchado toda su vida por ser libre, a quien desea caminar bajo el cielo sintiendo la tierra con sus pies.

Antes se dijo que no se trataba de un musical, pero eso no implica que la banda sonora no juegue un papel vital en la estructuración del relato fílmico. Paralelamente al recorrido biográfico, el director nos lleva en un viaje musical a través de la historia de Bob Marley, desde sus inicios hasta sus obras más famosas, la evolución de su ritmo, la constante depuración de un concepto artístico y la ideología detrás de este, no es casualidad que por pasajes la cámara nos lleva por encima de las montañas mientras escuchamos alguna canción. Muchos aportes inéditos se lograron gracias a la colaboración de su hijo mayor, Ziggy Marley, también productor ejecutivo del documental. Junto al hijo, hay testimonios de su esposa, amantes, amigos, músicos y un largo etcétera que solo sirven para dimensionar la grandeza del jamaiquino.

Si les gusta las película biográficas sobre músicos, deben ver "Marley" y conocer sobre el hombre que dejó una huella en el mundo a ritmo de reggae.

Como dato curioso, uno de los entrevistados lleva una gorra de una universidad de Costa Rica...



Avance de la película:


Entrevista al director y al hijo de Bob Marley (Ziggy Marley) (en inglés):


martes, 8 de abril de 2014

Ninfomanía vol 1 y 2





Título original: Nymph( )maniac: Vol. 1 & Vol. 2. Dinamarca-Alemania-Francia-Bélgica-UK (2013). Color y B/N
Director: Lars von Trier
Guion: Lars von Trier
Cinematografía: Manuel Alberto Claro
Montaje: Molly Marlene Stensgaard (vol 1 y 2) y Morten Hojbjerg (vol 1)
Dirección de arte: Alexander Scherer
Duración: 118 minutos (vol 1) y 123 minutos (vol 2). La versión extendida del vol 1 dura 145 minutos

Elenco:

Charlotte Gainsbourg como Joe
Stacy Martin como Joe joven
Stellan Skarsgaard como Seligman
Christan Slater como el padre de Joe
Connie Nielsen como la madre de Joe
Shia La Beouf como Jerôme
Uma Thurman como Sra. H
Sophie Kennedy como B
Jamie Bell como K
Willem Dafoe como L
Mia Goth como P


Después de una tremenda campaña publicitaria, von Trier finaliza su trilogía de la depresión que empezó con Anticristo (2009) y Melancolía (2011). Por razones comerciales Ninfomanía se estrenó como dos películas, pero en realidad se trata de una sola, por lo que se recomienda ver las dos partes con el menor tiempo una de otra.

Lo primero que hay que aclarar es que no se trata de pornografía, aunque la publicidad hizo pensar a más de uno de ello. El filme sí trae escenas sexuales explícitas, pero tienen una justificación en el contexto del filme, estas escenas fueron grabadas con actores de la industria pornográfica, el elenco principal observó los movimientos e interpretaron sus escenas con ropa, luego, en un proceso de postproducción se cambió digitalmente los cuerpos. En otras secuencias se usaron prótesis.


La historia es narrada en primera persona por Joe (Charlotte Gainsbourg), las retrospecciones mediante el uso de la voz en off y el resto en un único escenario, una habitación dentro de la casa de Seligman (Stellan Skarsgaard) el único -además del espectador- confidente de la historia de Joe. En el presente ella es considerada como adicta al sexo y empieza a narrar la forma en que descubrió su sexualidad, pasando de experiencias cuando era niña a su primera relación coital en la adolescencia, hasta su adultez joven y sus diversas aventuras sexuales.

El relato se va hilvanando con constantes paralelismos que hace la protagonista comparando su vida con algunos elementos que se encuentran en la habitación de Seligman. Los más llamativos son el de la pesca y las referencias musicales, tanto de Bach como de Beethoven y Mozart. La película tiene una alta dosis cultural, por lo que puede ser difícil de entender todas las referencias, para eso, el personaje de Seligman se erige como un maestro para el espectador tanto como para Joe, y sus explicaciones buscan hacer las conexiones más sencillas de entender.


Otro elemento importante es el de los números, el 3+5 puede tener diferentes lecturas, desde la estructural, el volúmen 1 tiene cinco partes y el volúmen 2, tiene tres; hasta las más interpretativas. Lars vos Trier es un director que ha tenido varios pasajes depresivos y ansiosos y suele trasladar a su cine sus experiencias personales, también tiene influencia del psicoanálisis freudiano, así que es posible ver en la vida de Joe un Complejo de Edipo no resuelto y su relación con el desarrollo de la personalidad de Joe. También se puede leer, como lo mencionó una amiga, como la relación entre el Ello (Joe) y el Superyó (Seligman). De cualquier manera, es una obra rica para el análisis no importa desde que paradigma se haga.

El primer volúmen plantea referencias a la filmografía de von Trier, el uso de cámara en mano, filmación en espacios reducidos, temas conflictivos entre los personajes, remiten al movimiento Dogma 95; en otra secuencia se cambia la fotografía, pasamos del color al blanco y negro, para acentuar la sensación de delirio que ya abarcó en "Anticristo". También vemos la relación de personajes matizada por alguna enfermedad, como en "Breaking the waves" o "Dancer in the dark". Otra escena recuerda a "Dogville" (2003) y el uso en este caso del recurso digital para crear líneas en el cuadro. En síntesis, este primer volúmen es un recorrido del director por su propia filmografía, tanto en lo que se refiere a la técnica como a las temáticas.

Con el segundo volúmen, se tienen otras fuentes de inspiración, tal vez la más notoria es la de Tarkovski. Si en Anticristo el tema de la locura y el descenso a un infierno personal recuerdan a "La hora del lobo" (1968) de Bergman; en Ninfomanía vol 2, hay un paralelismo con el filme "Andrei Rublev" (1966) y "El espejo" (1975); en el primero explora, al igual que hizo el cineasta soviético, la relación entre occidente y oriente a través del arte, con la diferencia que von Trier compara las diferentes iglesias (la católica y la ortodoxa) con el sufrimiento y la felicidad. Y en el caso a la mención del espejo, sirve para estructurar la película desde el otro lado, como lo hiciera antes Lewis Carroll (Alicia a través del espejo). Ninfomanía no tiene el grado poético de la obra tarkovskiana, pero sí maneja un complejo simbolismo, principalmente en lo musical.

Hay otras obras que en menor o mayor medida se pueden asociar al filme del danés. Por ejemplo, "La historia del ojo", la novela erótica de Georges Bataille de 1928 plantea la sexualidad ligada al acto exhibicionista, la transgresión como medio para alcanzar el placer y ciertos fetiches como la orina (urofilia). La manera de narrar y estructurar el relato recuerdan a otros textos: Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer (finales del siglo XIV), El Decamerón, Giovanni Boccaccio (1351-1353), la obra del Marqués de Sade, por mencionar algunos. Hay, también, similitud entre Las mil y una noches y la película; Joe es una moderna Scheherezade que relata una historia (en realidad son varias historias), durante una noche a un hombre que no es solo su confidente, también es su juez. Tanto "Los cuentos de Canterbury" como "Las mil y una noches" fueron llevados al cine por otro director controversial, Pier Paolo Passolini, en 1972 y 1974 respectivamente. El tono moral (fábula moral) recuerda a la filmografía de Eric Rohmer, específicamente a la recopilación que tituló "Seis cuentos morales"

Cada historia de Joe es una vitrina a una manera en que la sociedad califica y valora la sexualidad en general, la pantalla se convierte es una ventana desde la cual el espectador/sociedad, con sus normas morales, escudriñará la vida de la protagonista y formulará un juicio de valor.

La duración de cada uno de los ocho segmentos es variable, el número seis, con el que inicia la segunda parte es el más largo y se vuelve cansado por momentos, la edición pudo ser más ágil sin desviarse de la historia principal, incluso tiene una subtrama que afecta el ritmo, este es mejor en el primer volúmen que en el segundo; pero este último tiene mayor cohesión formal al no experimentar tanto en la técnica. La utilización de música clásica es un acierto para brindar un hilo conductor a todo el metraje y la otra música que se escucha es en escenas específicas y sirve para plantear giros narrativos.


Las actuaciones en general son muy buenas, el realizador danés es un buen director de actrices y acá destacan además de Gainsbourg -quien actúan en las tres películas de la trilogía de la depresión-, una Uma Thurman pletórica en uno de los mejores momentos del filme; y las jóvenes debutantes Stacy Martin y Mia Goth quienes tenían escenas muy complicadas y lo hicieron con gran soltura. El talón de Aquiles son las actuaciones masculinas, solo Jamie Bell da la talla, muy lejos de la inocencia del Billy Elliot del 2000, pero con un gran talento por delante. Skarsgaard desespera por momentos, más en la segunda parte. Christan Slater está muy flojo y Shia Le Bouf es intermitente, empieza muy mal y va mejorando, pero se siente muy forzada su actuación.

Ninfomanía no es la mejor película de esta trilogía, pero está bien realizada; su larga duración afectará en el criterio de más de un espectador, para los fans del director esto no será un problema. Tampoco es una película que polarice tanto a la crítica y a los espectadores como otras de Lars. Mientras que muchos consideran su cine como pretensioso, otros lo miran con reverencia; lo cierto es que una película suele reflejar la personalidad de su director, y en el caso de Lars von Trier eso no se duda. Los que esperaban ver solo sexo, terminarán decepcionados, en realidad se trata de una fábula moral sobre la liberación sexual desde una perspectiva de género, la mujer ha sido castigada por el patriarcardo y privada durante siglos de disfrutar su sexualidad, o si no, ¿les llamaría igual la atención si el protagonista fuera un hombre?




Avance de la película:


lunes, 7 de abril de 2014

Moebius





Título original: Moebius. Corea del Sur (2013). Color
Director: Kim Ki-duk
Guion: Kim Ki-duk
Cinematografía: Kim Ki-duk
Montaje: Kim Ki-duk
Duracion: 89 minutos

Elenco:


Cho Jae-hyun como padre
Lee Eun-woo como madre y la chica de la tienda
Seo Young-ju como hijo


Después de "Piedad" (2012) el laureado director surcoreano, Kim Ki-duk, decidió ser más irreverente y vaya que lo logró. En esta nueva película nos habla sobre la culpa, lleva el tema del tabú a un campo más prohibido y lo muestra sin tapujos, a ello se debe que su filme y él hayan sido censurados en Corea del Sur, disputa que se zanjó cuando el realizador accedió a re editar la película.

Se advierte que la película puede resultar chocante y grotesca para cierto público, debido a la manera en que Kim Ki-duk nos habla sobre la sexualidad, la transgresión de lo moral, la forma en que se ejecuta el castigo y el cómo se sobrelleva la culpa. Una película que dará mucho material a cualquier psicoanalista...

En la parte técnica, el surcoreano tampoco lo hace sencillo. Moebius es un filme sin ningún diálogo, aún así, la acción se entiende perfectamente. Los primeros 10 minutos son un torbellino, un "tour de force" que nos muestra todo, con un montaje trepidante seguimos una disputa familiar con un fin inesperado, chocante, el espectador no respira en estos minutos, pero queda la incógnita del saber el por qué... El resto de la película explorará esas razones.

Como si fuera una penitencia y en el mejor estilo de una tragedia griega, el director nos muestra al Padre, al Hijo y a la Madre (acá no hay espíritu santo, ni nada por el estilo), las intrincadas relaciones que tienen, llevadas por el deseo y la culpa, ello y superyó en estado puro, placer y castigo. Se trata de un filme que explora la sexualidad masculina desde el simbolismo del falo. La mujer como un fetiche de satisfacción y anhelo sexual, en un mundo falocéntrico; pero qué sucede si el varón pierde su órgano reproductor, qué pasa con la impotencia sexual, cuál es la reacción social y personal ante tal perspectiva... 


También hay una asociación entre placer y dolor, como si tuvieran un mismo origen. El experimentar dolor de diferentes formas como símil del acto sexual está presente en el relato, la (auto)destrucción del sujeto en su búsqueda del objeto del placer. En una sociedad falocéntrica, la sexualidad es reducida al coito (coitocentrismo), por lo que resulta significativo que en el filme sea la mujer quien penetra -con un cuchillo- el cuerpo masculino, una penetración dolorosa y placentera para los personajes.

Como toda la filmografía de Kim Ki-duk, Moebius no escapa a ser una representación social más allá de la historia particular que narra, así, los protagonistas sin nombre de este filme, son arquetipos sociales, reflejos retorcidos de una sociedad corrupta, violenta, sexualmente perversa. El budismo y su búsqueda del autoconocimiento y el control de las emociones plantean una clave para descifrar la obra del surcoreano. Presten atención a la escena final, en la que se puede apreciar el concepto de Moebius (banda con un solo lado y un solo borde).

El lenguaje cinematográfico es muy rico y no se reduce al diálogo o narración oral; fotografía y música son escenciales para la conformación del relato audiovisual. La fotografía es descuidada a propósito, sin filtros ni atención a la poca o mucha iluminación, acorde con lo grotesto de las acciones, una intención deliberada del director, acaso para mostrarnos el horror y la belleza en un mismo plano como metáfora de la realidad, o, situarnos desde una perspectiva en la que lo mórbido y lo hermoso conviven, se nutren uno del otro y es parte del ser humano. El filme está realizado con cámara digital, de fácil acceso, no se trata de una cámara profesional, y el manejo que de ella se hace, movimientos bruscos, zooms que parecen ser de "amateur", cortes de escenas y cambios de montaje acelerados, son el recurso del director para hacer un cine más transgresor y menos lírico como en sus inicios.

La música es casi imperceptible, en la mayor parte del filme solo se escuchan sonidos ambiente, pero en algunas escenas se puede apreciar una musicalización delicada, suave, justo para suplir lo que tradicionalmente tendría diálogo. Las palabaras son suplantadas por llantos, lamentos, gritos; una sociedad que expresa culpa, dolor, sufrimiento a través de la violencia.


Las actuaciones también son muy efectivas, máxime que sin hablar transmiten sensaciones diversas. Como otras películas coreanas, puede que ciertos comportamientos resulten extraños para el público occidental, pero pueden considerarse una hipérbole de la acción. La actriz Lee Eun-woo se lleva las palmas con una doble actuación, lo suyo es visceral, una potente actuación desde lo más físico hasta la mirada perdida de quien cede a la locura.

Moebius es poderosa, incómoda, no apta para todo público, profundamente reflexiva con momentos impactantes. Estamos ante la película más irreverente y controversial de Kim Ki-duk.


Avance de la película:

Snowpiercer




Título original: Snowpiercer. Corea del sur, EE.UU., Francia y República Checa. (2013). Color
Director: Joon-ho Bong
Guion: Joon-ho Bong y Kelly Masterson. Basados en la novela "Le Transperceneige" de Jacques Lob, Benjamin Legrand y Jean-Marc Rochette
Cinematografía: Kyung-pyo Hong
Montaje: Steve Choe
Música: Marco Beltrami
Duración: 126 minutos

Elenco:

Chris Evans como Curtis
Tilda Swinton como Mason
Jamie Bell como Edgar
John Hurt como Gillian
Octavia Spencer como Tanya
Kang-ho Song como Namgoong Minsu
Ah-sung Ko como Yona
Ed Harris como Wilford


El director surcoreano Joon-ho Bong nos ha brindado una filmografía muy interesante que va desde e thriller policíaco hasta la ciencia ficción, recordemos algunos títulos: Memorias de un asesino (2003), El huésped (2006) y Madre (2009).

Ahora firma una película muy interesante, de corte apocalíptico y alimentándose de la ciencia ficción para establecer una historia no exenta de crítica social. La acción se sucede en un futuro cercano en el que una iniciativa para contrarrestar el calentamiento global fracasa, como resultado la Tierra sufre una era de hielo que acaba con casi toda la vida. En una especie moderna de "Arca de Noé", un tren (el Snowpiercer) recorre todo el mundo llevando a los últimos sobrevivientes de la humanidad. A 18 años del incidente, una rebelión se organiza a lo interno del tren para cambiar su destino.

Basada en la novela gráfica francesa "Le Transperceneige", Bong crea un mundo en el que el ser humano lo ha destruido y son los propios humanos quienes luchan por sobrevivir, lejos está cualquier divinidad metafísica y eso se agradece, una obra de ciencia ficción interesante, profunda, que revela diferentes facetas de la humanidad. No hay mesías ni milagros, solo tecnología, ambiciones, secretos y mucha manipulación.

El "Snowpiercer" está diseñado de tal manera que los últimos vagones lleven a las personas de clase social más baja, están sobrepoblados y sus ocupantes son castigados o trasladados por los que viajan en los vagones de adelante. El motor, convertido en una divinidad puesto que es lo que mantiene en funcionamiento el tren y evita que sus tripulantes mueran congelados, se encuentra en el primer vagón, y hacia ahí se dirigen Curtis (Chris Evans) y el resto de la rebelión. Conforme avanzan son testigos de las desigualdades en las que viven, acá el relato es fiel representación de lo que se vive fuera de la ficción cinematográfica, mientras unos viven opíparamente, otros mueren en la peor miseria. La comida y el agua son los mayores lujos y es por lo que se lucha. Y todo esto hace que conozcamos las diferentes perspectivas, creencias y voluntades de los protagonistas.

El filme por momentos recuerda la obra de George Orwell, 1984, y su adaptación al cine por parte de Michael Radford; y la participación de John Hurt ayuda a formular ese paralelismo. Sin embargo, el director le imprime en las secuencias de acción y lucha el característico tono del cine surcoreano, que si bien están muy bien filmadas, por momentos se alejan del tono apocalíptico y la fluidez narrativa se estanca. Sin embargo, el buen trabajo del elenco hace que durante esos momentos el espectador no pierda el interés.

La camaleónica Tilda Swinton interpreta a Mason

De elogiar el trabajo de Octavia Spencer, cada vez hace mejores interpretaciones y no se queda en un solo género, pasa del drama a la comedia y ahora a la ciencia ficción; la hemos visto en producciones independientes como Fruitvale Station hasta en esta mega producción coreana (la de mayor presupuesto para ese país). Sus intervenciones son muy buenas y efectivas. Junto a ella, también hay que señalar a la camaleónica Tilda Swinton, una mujer que no teme actuar, lo suyo es talento puro, una gran actriz que nos ha regalado fabulosas interpretaciones. El balance lo dan John Hurt y Ed Harris con pequeños papeles, pero grandes en contenido, ellos guardan los mayores secretos del tren....

Chris Evans hace uno de sus mejores trabajos, es cierto que sigue en el género de la fantasía, pero esta película requería momentos dramáticos que Evans saca adelante, para ver su crecimiento como actor tendremos que esperar que trabaje en otros géneros. Quien sigue sorprendiendo es Jamie Bell, lejos está su imagen de Billy Elliot y su colaboración con Lars von Trier (Nymphomaniac vol 2) le va a ayudar a su carrera.

La música es efectiva, los coreanos son cuidadosos en estos detalles y Snowpiercer no es la excepción. Una banda sonora ecléctica que se ajusta a los diferentes momentos del filme. 

Joon-ho Bong filma una buena película, por momentos con ciertos excesos que desvían la atención, pero que se comprenden si se ha visto el cine coreano de las últimas dos décadas; una historia que atrae el espectador y busca un balance entre el atractivo de las escenas de acción con efectos especiales y el contenido que lanza una crítica hacia la naturaleza del ser humano.

El director y el equipo técnico disfrutan de las montañas de Tirol, Austria. Otras locaciones fueron Praga y los Estudios Barrandov (República Checa)

 Avance de la película: