viernes, 29 de agosto de 2014

La espuma de los días




Título original: L'écume des jours. Francia-Bélgica (2013). Color y B/N
Director: Michel Gondry
Guion: Luc Bossi y Michel Gondry basados en la novela homónima de Boris Vian
Cinematografía: Christophe Beaucarne
Montaje: Marie-Charlotte Moreau
Diseño de producción: Stéphane Rosenbaum
Dirección de arte: Pierre Renson
Diseño de vestuario: Florence Fontaine
Música: Étienne Charry
Duración: 131 minutos

Elenco

Romain Duris como Colin
Audrey Tautou como Chloé
Gad Elmaleh como Chick
Omar Sy como Nicolas
Aïssa Maïga como Alise
Philippe Torreton como Jean-Sol Partre
Michel Gondry como Dr. Mangemanche

Premios

César a mejor diseño de producción


Escrita en 1946, la novela de Boris Vian, de la que se basa Gondry para su película y que es de lectura obligatoria en las escuelas de Francia, fue un derroche de imaginación, una historia triste sobre personajes alegres, condimentada por la creatividad del escritor. En 1968 se hizo la primera adaptación al cine, a cargo del francés Charles Belmont, con la dificultad para poder recrear los inventos y tramas surrealistas que Vian había escrito, la película es una rareza que difícilmente se consigue. Para el 2001, surge otra adaptación, obra del japonés Gô Rijû titulada Kuroe. Aunque partició en la Berlinale, también es un filme raro de conseguir, como atractivo, hay que decir que cuenta con la actuación de Shin'ya Tsukamoto, quien se hizo famoso por dirigir la trilogía de Tetsuo, entre otros filmes.

Boris Vian (1920-1959). Autor de la novela en la que se basa la película.

Con esta tercera adaptación, se puede decir que el universo imaginativo de Vian se encuentra con otro creador de imposibles, ese es el también francés Michel Gondry. No faltará quien salga a defender la novela y diga que la película no le hace honor, eso es una cuestión de apreciación personal; son dos registros artísticos diferentes y en este caso, "La espuma de los días" -película- es obra de Gondry, no de Vian, por lo que se entiende que el director escarbe en temas que ha desarrollado en su filmografía: el amor idealizado y el surrealismo visual. Lo importante es que conserva el espíritu del original.

En los títulos de crédito, vemos una sala en la que varias personas escriben en máquinas de escribir, están sentados por filas y cada uno escribe una parte de la historia, para cuando terminan los créditos nos damos cuenta de que lo que escribían era precisamente la novela de Boris Vian.

La historia nos presenta a unos personajes muy estrafalarios, Colin (Romain Duris) es un inventor que vive de su riqueza acumulada, su último artefacto es el pianoctel, instrumento que sigue la melodía para crear bebidas; recientemente ha contratado a Nicolás (Omar Sy) joven cocinero -abogado y maestro- quien prepara los manjares más extravagentes; junto a ellos se suma un operario, Chick (Gad Elmaleh), apasionado seguidor de Jean-Sol Partre (Philippe Torreton), guiño humorístico del filósofo Jean-Paul Sartre. Su vida transcurre entre libros, bromas, risas y la búsqueda del amor, ahí es cuando aparece Chloé (Audrey Tautou), de quien Colin se enamora. Por su parte, Chick conoce a la sobrina de Nicolás, Alise (Aïssa Maïga) y el idílio comienza.

La primera parte de la película es un barullo visual, Gondry en su máxima expresión se divierte creando, mucho de lo que vemos no tiene parangón en la historia del cine, así de apabullante resulta: un timbre que se convierte en especie de insecto al que hay que 'aplastar' para que deje de sonar; un carro-nube dirigido por una grúa con el que se puede recorrer París, el pianoctel que prepara bebida exquisitas; una mesa con patines, un cubo Rubik que hace de agenda, entre otros. Gondry hace un trabajo estupendo mezclando animación stop motion con efectos digitales para dar vida a este particular mundo.


La dirección artística va acorde con lo expresado a través de los efectos especiales, la luminosidad es vital para crear estados de ánimo -incluso los rayos del sol son palpables-, el colorido es reflejo del ambiente relajado y distendido en el que transcurre la acción, el diseño de vestuario también ayuda a meternos de lleno en la historia de estos personajes. Mientras que la música recuerda los ritmos libres del jazz, incluso hay un baile que desafía las leyes de la física y que sirve de unión entre los personajes, principalmente para la pareja protagonista.

Gondry no se refrana a la hora de imaginar, sin embargo, prefiere seguir mostrando efectos imposibles en vez de profundizar en los personajes. Por lo que recurre a las elipsis para narrar, así, en pocas escenas vemos que Colin y Chloé ya son pareja y se casan. La primera parte es todo color, todo felicidad, resulta melosa y romántica, hasta que un nenúfar entra en el cuerpo de Chloé y se aloja en un pulmón.

La novela de Boris Vian aparece en 1946, un año después del fin de la Segunda Guerra Mundial; el autor contaba con 26 años, pero ya había vivido una guerra. La novela es un reflejo de la falta de esperanza de toda una generación, que sintió que iba a tocar el cielo, pero este se derrumbó en forma de bombas y muerte. De pronto el paraíso se convirtió en infierno, pero este se terminó, ¿lo hizo? ¿Cómo retomar una vida tras una guerra? ¿Cómo volver a tener esperanza, sueños e ilusiones? Pertinentemente el crítico de cine Juan Carlos Rivas indica:

"Detrás de su apariencia de artefacto inofensivo, de ingenuo cuento de hadas, de historia de amor acaramelada, por momento tanto, que incluso puede parecer infantil; se agazapa en La espuma de los días, una desesperanzada vocación de aguafiesta, mucho más que eso, una dolorosa y oscura broma existencialista" (Rivas, Juan Carlos. "Amor, surrealismo y dolor". Compacto para el programa "Días de Cine" de TVE, 26 de setiembre del 2013).

Michel Gondry entiende el espíritu de la novela, de la intención de Vian. Si en la primera parte todo es color y alegría, el mundo se derrumba en la segunda parte, Gondry filma cada una sin conseciones.

Para la segunda parte lo visual cambia, el color cambia, literalmente la película va perdiendo el color hasta queda en blanco y negro. La casa es una metáfora de las emociones de quienes la habitan, por lo que al enfermar Chloé y ver disminuida la felicidad, la casa empieza a derrumbarse, a empequeñecerse y convertirse en escombros. Temas como la enfermedad y la muerte están presentes, Nicolás envejece precipitadamente, Colin y Chloé ya no bailan; él tiene que salir a trabajar, los gastos médicos le obligan a hacerlo.

Es en este momento en el que percibimos la agria crítica hacia la sociedad: el trabajo como forma de deshumanización, Colin tendrá que desnudarse para dar calor a unas bellotas destinadas a convertirse en proyectiles, el esfuerzo humano engendrará armas. La ayuda no existe si no hay una retribución económica, el doctor devuelve parte del dinero porque se ha equivocado, no porque desee cobrar menos para que la pareja tenga un respiro económico. Por cierto, el primer doctor que aparece es el hijo del director, y el segundo, es el propio Michel Gondry.


Las respuestas filosóficas que Vian escuchaba o leía en su momento, también son criticadas con dureza, especialmente el existencialismo sartriano, a quien en la obra se le paradia con un alter ego: Jean-Sol Partre. Un ídolo, un dios para aquellos que prefieren retóricas vacías. Ese es el caso de Chick, quien dilapida todo su dinero en comprar los textos de Partre, alejándose de su novia y volviéndose un adicto. Su afán es desmedido y pierde contacto con la sociedad. Cuando Alise increpa al filósofo porque Chick solo compra lo que este escribe, él responde -Es libre de hacerlo. El concepto de libertad es esencial en la filosofía sartriana, pero acá Vian lo usa para indicar que bajo una llamada 'libertad' las personas se alejan y se envician, pierden noción de lo importante. Chick nos recuerda al personaje del Autodidacta, de la novela de Sartre La Náusea -que en la película mencionan como El vómito-, en la novela, se trata de un personaje que lee afanosamente en orden alfabético mientras espera perfeccionar su conocimiento; en la película, Colin compra compulsivamente todo lo referente a Partre, desde ediciones rares hasta pastillas, cuando ya no tiene dinero, decide ponerse gotas en los ojos que contienen extractos que ha recortado de los libros de Partre.

La religión y sociedad de consumo también son criticados, el clérigo es un personaje cínico que no le importa el dolor ajeno, solo vive para cobrar, si alguien no tiene dinero suficiente para contratar los servicios de la iglesia, este no se apiada.

La película no deja de ser imaginativa, simplemente cambia el tono y el mensaje, nada dura para siempre, ni la felicidad ni el dolor. Gondry filma pensando en una propuesta plástica, una estética definida y a través de la cual quiere que el espectador se aproxime a la historia, no tanto por medio de los personajes, esta decisión produce diferencia entre los críticos, mientras que algunos más convencionales de la narrativa tradicional le increpan el desorden argumentativo, lo más expresionistas agradecen la vocación artística e innovadora.

Se recomienda ver la versión completa de la película (131 minutos) que la que se distribuye internacionalmente (90 minutos), principalmente porque el recorte afecta el desarrollo de las historias secundarias, personajes con los que se comprende mejor la película en su totalidad, además de que en un par de escenas el sentido y la interpretación cambian drásticamente.

Al final, vemos al ratón -un actor dentro del traje de un ratón- el otro inquilino de la casa, quien huye antes de que esta termine de colapsar, él carga con unos dibujos hechos por Chloé que relatan en viñetas la historia entre ella y Colin, los lleva hasta donde se encuentran las máquinas de escribir que hemos visto al inicio de la película en un intento de que se reescriba la historia o al menos de que se recicle.

Michel Gondry manipulando un muñeco del personaje del ratón. En otras escenas, un actor es quien usando un traje de roedor da vida al personaje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor indicar nombre y país de residencia cuando dejen un comentario. Los anónimos se borrarán. Si te gusta lo que leíste suscríbete al blog.