domingo, 17 de agosto de 2014

Inseparables




Título original: Dead Ringers. Canadá-EE.UU. (1988). Color
Director: David Cronenberg
Guion: David Cronenberg y Norman Snider. Basados en la novela 'Gemelos' de Bari Wood y Jack Geasland
Cinematografía: Peter Suschitzky
Montaje: Ronald Sanders
Diseño de producción: Carol Spier
Dirección de arte: James McAteer
Música: Howard Shore
Duración: 116 minutos

Elenco

Jeremy Irons como Beverly Mantle y Elliot Mantle
Geneviève Bujold como Claire Niveau
Barbara Gordon como Danuta
Heidi von Palleske como Cary

Premios

Festival de Cine Fantástico de Avoriaz: Gran Premio
Asociación de Críticos de Cine de Chicago: mejor actor
Fantasporto: mejor actor
Premios Genie (Candá): mejor película, mejor director, mejor guion adaptado, mejor actor, mejor cinematografía, mejor dirección de arte, mejor banda sonora, mejor montaje
Asociación de Críticos de Los Angeles: mejor actriz de reparto, mejor director
Asociación de Críticos de Nueva York: mejor actor


Filme inspirado en eventos reales. Se trata de la historia de los gemelos idénticos Stewart y Cyril Marcus, ginecólogos y residentes de Nueva York. El 19 de julio de 1975 fueron encontrados muertos en su apartamento, por sobredosis de barbitúricos. El suceso dio lugar a una serie de reportajes, artículos y a la novela "Twins" de la que también se inspira Cronenberg para la película.

Conocido por sus inicios en los géneros fantásticos de terror y ciencia ficción, el cine de Cronenberg buscaba explorar el cuerpo desde una perspectiva de lo monstruoso, lo deforme. En 'Rabia' (1977) ya había ensayado con el tema médico, cirugías plásticas que desencadenan una sed por sangre y convierte en una especie de zombies a las personas en lo termina siendo una epidemia; precisamente 'Epidemia' (1975) es otro título en el que trata elementos claustrofóbicos y sexuales. En 'Los engendros del diablo' (The Brood, 1979) la acción gira en torno a técnicas psicológicas poco convencionales que practica un hombre a su esposa, mientras una horda de mutantes les ataca. Con 'Telépatas mentes destructoras' (Scanners, 1981) empieza a conceptualizar la idea del doble en su cine, un científico manda a un hombre con poderes psíquicos a que caze otros como él; sin embargo, no es hasta 'La mosca' (1986) en la que puede adentrarse en el tema kafkiano de la metamorfosis, cuando un científico, tras un accidente, empieza a transformarse en un monstruo. El crítico Chris Rodley indica: "Cronenberg had long since matured as a filmmaker, even as his obsessions remained intact. And over the years, in the tradition of Europe’s greatest auteurs, he had imposed an entirely new, hermetically sealed sensibility on cinema" (Rodley, Chris. "Dead Ringers". Ensayo de la versión en DVD de Criterion Collection).

Para cuando por fin pudo filmar 'Dead Ringers', Cronenberg ya tenía un nombre hecho en la industria cinematográfica, sus filmes eran esperados por aficionados al cine clase b, de terror y ciencia ficción; el director se mantenía al margen de los grandes proyectos hollywoodenses, tanto por los temas de sus películas como por la estética de las mismas. Los productores no estaban seguros de cómo se podía llevar al cine la historia de los gemelos Marcus y pusieron en el congelador el proyecto en 1981, tras varios años y tres películas, Cronenberg asumió la producción y coescribió el guion junto a Norman Snider para garantizarse el control creativo. El único cambio de acuerdo a los planes originales fue la inclusión del protagonista, Jeremy Irons, originalmente se había pensado en William Hurt. Robert De Niro también fue considerado, pero el actor rechazó el papel porque no quería interpretar a un ginecólogo. El título también cambió, pasó de 'Géminis' a 'Gemelos', para finalmente quedar en 'Dead Ringers'. Traducido como 'Inseparables', 'Una vez en la vida' e incluso 'Pacto de amor'.


La película nos muestra brevemente el pasado de los hermanos Mantle (cuya pronunciación en inglés hace un juego fonético con la palabra "mental"), los vemos de niños discutiendo sobre prácticas sexuales bajo el agua y se aproximan donde una vecina para pedirle ser parte de un experimento, ante el rechazo de la niña, sacian su curiosidad con muñecos. Con esta introducción queda establecido el interés que tienen los hermanos por el tema de la sexualidad, además de mostrarnos que quieren investigar al respecto. La siguiente escena nos muestra a los gemelos en una práctica universitaria en la facultad de medicina (desde acá empezamos a ver a Jeremy Irons), ambos se intercambian el trabajo e inventan un aparato para poder diagnosticar mejor a las pacientes, el profesor de turno descalifica el invento. En la siguiente secuencia vemos que la universidad reconoce el talento de los Mantle y de su invento que ha revolucionado las técnicas ginecobstetricias.

Pasamos luego a verlos en su práctica profesional, si no hubiésemos visto las escenas previas, dudaríamos de que se tratan de gemelos, creyendo que son solo una persona, y ahí está lo interesante de esta película. Lejos de la idea tradicional del doppelgänger, que muestra a una persona buena y a su doble malvado, en 'Dead Ringers' no hay tal valoración moral, tampoco hay una diferencia entre las dos personas, al contrario, los gemelos Mantle están simbiotizados, separados físicamente, pero unidos mental y emocionalmente. Se trata de una sola alma en dos cuerpos, sus personalidades, aunque diferentes, se encuentran mezcladas, merced a la práctica habitual de los gemelos de intercambiar pacientes, romances, trabajo, incluso de fingir que solo existe uno.

Desde un punto de vista genético, ellos son una especie de monstruo, son seres diferentes, únicos, son vistos por los demás como una atracción; en otras palabras, se trata de otro tipo de deformidad en el currículo cinematográfico de Cronenberg. Sin embargo, lejos de los seres grotescos de sus anteriores películas, los Mantle son atractivos e interesantes, guardan una máscara para ocultar su confusión interna. Mientras que Beverly es más tímido, algo reservado, se concentra más en el trabajo y estudio; Elliot tiene mayor roce mundano, es un seductor, más extrovertido, es cínico y se aprovecha de los demás.


Con el intercambio de funciones y roles, entran en un juego macabro de identificación y simbiotización. Elliot seduce a las mujeres y una vez satisfecho, las cede a su hermano, quien se acuesta con ellas para terminar narrándole los detalles a su hermano, este círculo enfermizo ejemplifica el grado de compenetración que tienen entre sí. Cuando se interrumpe, merced al enamoramiento que tiene Beverly con una paciente, Claire; el equilibrio interno se resquebraja. En palabras de Elliot, Claire "aporta un elemento de confusión a la saga de los hermanos Mantle. Tal vez uno destructivo". Y es que la lejanía y separación atenta contra la fusión emocional que tienen, no saben vivir sin el otro, ser individuos cuando toda la vida han pretendido ser uno solo, negando un aspecto individual que les diferencie, que les dé un lugar propio en el mundo. A causa del desequilibrio emocional por la separación, entran en una dependencia a psicotrópicos que les impide funcionar normalmente, por lo que su aseo personal, su trabajo y en general su entorno se vuelve caótico.

La aspiración de Elliot es retornar a un estado ambiguo de no diferenciación: "Beverly y yo tenemos que estar sincronizados. Una vez que lo estemos, todo será muy fácil". En otra escena perturbadora, Elliot trata de retornar a la "normalidad", para ello insiste en que su amante baile con su hermano, seguidamente él se integra al baile, los tres como uno solo, Elliot acaricia a Beverly a través de la mano de Cary (la amante), le da ese afecto que cree solucionará todo. En otra secuencia, Elliot se encuentra con dos gemelas, pero él necesita camuflarse por lo que le pide a una de ellas que le llame Elliot y a la otro que le diga Beverly, así mantiene la ilusión de ser él y su hermano a la vez, o lo que es lo mismo, él y su doble.


El alto contenido sexual del filme, no por escenas explícitas de relaciones coitales, sino por las costumbres de intercambiar parejas y experimentar con estas, así como la idea de urgar en el cuerpo femenino (recuérdese que son ginecólogos) hace que el filme tenga un trasfondo de género. Más que una posición moral de bueno/malo; lo que vemos es una contraposición de lo masculino y lo femenino. Dado que el director y el protagonista son hombres, la película es vista desde sus ojos, sus deseos, miedos y la objetivización de la mujer es parte de ese mundo que se representa: una mujer paciente, una mujer amante, un útero para estudiar, etc. Incluso se llega a distorsionar el cuerpo femenino de tal manera que vemos unos "instrumentos ginecológicos para mujeres mutantes", una de las partes más escalofriantes del filme. Mientras que los Mantle buscan "arreglar" deformaciones anatómicas internas en los cuerpos de sus pacientes femeninas, ellos no son capaces de percatarse de sus deformaciones afectivas y psicológicas. Otro aspecto que muestra la perspectiva masculina es cuando se indica que Claire quiere estar embarazada, como si con eso estuviera completa o funcional, su 'deformidad' -según la tesis de la película- es el no poder quedar embarazada, debido a una anomalía en su útero. Con estos ejemplos se puede analizar cómo el cuerpo de la mujer es tocado, manipulado, estudiado, valorizado, deshechado, entre otros, por el hombre, por conceptos y patrones sexistas. Volvemos a la imagen de los instrumentos ginecológicos para mujeres mutantes, por un lado Beverly en su delirio cree que todos los cuerpos están internamente dañados, él se cree con la suficiente autoridad e inteligencia para 'reparar' esas supuestas malformaciones; pero, por otro lado, está la perspectiva del artista, que si bien no aparece mucho en la película, vemos que exhibe los instrumentos en una galería, como si se tratase de un trofeo, la perversa idea de exponer el control sobre el cuerpo femenino a través del arte en ese caso.

Mientras que el miedo a la castración o a la singularización se muestra en la pesadilla de Beverly, cuando sueña que está unido -literalmente- a su hermano y Claire muerde la carne para separarlos, en una escena que recuerda al Cronenberg de sus primeros filmes.

El tema del doble también está presente con el personaje de Claire, ella es una actriz, su trabajo es fingir ser otra persona, presta su rostro para hacer creer a un público que se trata de alguien más. La escena en la que conversa con Elliot mientras se maquilla busca representar esta idea, la vemos con moretones y heridas, pero ¿es parte del personaje o de ella?


Técnicamente, la película sorprende por su uso de computadoras en una época en que era poco frecuente, de esa manera se pudo tener en un mismo plano a los gemelos, interpretados por un solo actor, Jeremy Irons. La técnica que se empleó se conoce como fotografía de captura de movimiento controlada por computadora. No se distingue líneas azuladas en los contornos y el contexto se hace creíble, natural y fluido. Visualmente es un logro estupendo. Junto con la parte de los efectos especiales, destaca la fotografía de Peter Suschitzky, encargado de crear una atmósfera fría, estéril, en la que las emociones parece estar ausentes. El apartamento de los Mantle buscaba, en palabras de Cronenberg, asemejarse a una pecera, en la que los hermanos estuvieran aislados del mundo. Su clínica es un reflejo del estado emocional de ellos, conforme se pierden en la dependecia de los psicotrópicos la habitación se ve cada vez más caótica. En una secuencia maravillosa, vemos a los hermanos preparándose para ingerir unas pastillas, deambulan por los escombros del cuarto, la cámara los sigue en un travelling, no distinguimos quién es quién, ya no importa, ellos tampoco lo hacen; recuerdan una historia sobre unos siameses que ya han relatado antes y se confunden el uno al otro. Si no pudieron estar juntos en la salud, lo estarán en la enfermedad, la variable caótica que atentó separarlos -Claire- ya no se interpondrá más en sus planes, se muestran afecto y se preparan para lo que sea, nadie podrá separarlos nunca más.

Aunque la película plantea algunas redundancias de guion, principalmente en mostrarnos el carácter endeble de Beverly, la extraordinaria actuación de Jeremy Irons, un auténtico torbellino, capaz de hacer sutiles cambios en cada personaje para que sepamos a quién estamos viendo. Junto con los temas preferidos del director quien "...dares the very taste buds of cinema with concerns so far beyond the polite, and so far beneath the easy shock, it could have been made by an alien: a being with a healthy disregard for the normal operations of commercial cinema, but with a unique sense of the human condition" (Rodley, Chris. "Dead Ringers". Ensayo de la versión en DVD de Criterion Collection). Todo esto hace de "Dead Ringers" una experiencia cinematográfica intensa y apasionante.



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