jueves, 8 de mayo de 2014

Borgman




Título original: Borgman. Holanda-Bélgica-Dinamarca. (2013). Color.
Director: Alex van Warmerdam
Guion: Alex van Warmerdam
Cinematografía: Tom Erisman
Montaje: Job ter Burg
Música: Vincent van Warmerdam
Duracón: 117 minutos

Elenco:

Jan Bijvoet como Camiel Borgman
Hadewych Minis como Marina
Jeroen Perceval como Richard
Alex van Warmerdam como Ludwig
Sara Hjort como Stine

Premios:

Festival de cine de Holanda: mejor película, mejor guion, mejor actriz
Festival SITGES: mejor película


Para aquellos que deseen ver algo sin sentido, absurdamente surrealista, extraño, pero aún así, que resulte atractivo, esta es sin duda su película. Un filme inquietante, con ritmo lento pero que genera una atracción sea porque se quiere llegar a ver el final o porque resulta casi hipnótico.

Camiel Borgman escapa junto a otros dos hombres de sus refugios subterráneos, al parecer viven ahí, entre los perseguidores se encuentra un sacerdote con una estaca. En su huída, llega a la ciudad y empieza a buscar a alguien que le deje tomar un baño, al final decide secuestrar a una acaudalada familia, pero el secuestro no es como se suele ver en el cine, acá, el atractivo hipnótico de Camiel hace que Marina le ayude, pero no, tampoco se trata de síndrome de Estocolmo.

Camiel empieza a estar cada vez más presente en la vida de Marina y su esposo Richard; hablará con los tres niños y contactará a sus compañeros y a otras dos mujeres para hacer los preparativos....

Con una narración lineal y con un ritmo ajustado, en lo que se puede llamar un ejercicio para no acelerar la historia, el director nos muestra elementos fantásticos que no tienen explicación, sin embargo afectan a los protagonistas, ¿quién es Borgman?


Poco a poco observamos el cambio en los miembros de la familia, así como un cambio en el jardín, las metamorfosis se dan incluso en los personajes, a quienes vemos por momentos convertidos en perros. No se puede obviar el hecho de que hay una crítica social al estilo de vida aburguesado, a la crianza de los hijos, las costumbres y modales, etc. La familia es el centro de esa crítica, reflejo de una sociedad cada vez más ajena de brindar ayuda (un baño y algo de comer); por eso Borgman y compañía parecen compartir un código ético, se ayudan entre sí y no rivalizan, como lo hacen los demás.

Warmerdam realiza un relato con múltiples lecturas simultáneas, mientras que a unos les parecerá ridículo e inverosímil, otros compartirán el humor negro del director y alguno se dedicará a establecer simbolismos (forzados o reales) entre ficción y realidad. Esta meta narración es lo mejor del filme, la capacidad de desdoblarse y convertirse en algo diferente en cada toma, propiedad que comparte con otros filmes surrealistas como Teorema de Pasolini o Viridiana de Buñuel; otros la comparan con La ceremonia de Chabrol o Visitor Q de Takashi Miike; todas comparten una crítica social desde el antagonismo de clases y la denuncia a la burguesía; personificada por la presencia de alguien externo a la familia que llega para cambiar a los miembros de la misma y la manera en que interactúan.

Otro gran gesto del director es rehuir de dar explicaciones, el filme está hecho para que el espectador lo interprete a su gusto. Hay una intención de evitar caer en clichés argumentativos o efectistas, por lo que no vemos escenas de mayor violencia ni un final acostumbrado. Y nos quedará la incógnita sobre ese misterioso personaje...

El elenco completo es maravilloso, no hay pequeños roles, sino un gran engranaje al servicio de la historia, Jan Bijvoet destaca como Borgman, con muchas escenas en las que no habla, pero su presencia está ahí, a través de su mirada, de su forma de caminar, de sus gestos. Hadewych Minis también está genial como esa mujer que poco a poco va perdiendo el control y se siente atraída por Borgman. Cabe señalar que el director aparece como uno de los compañeros del misterioso intruso.



Avance de la película (subtítulos en inglés):


2 comentarios:

  1. Buenas! Hasta ahora la veo. Sí fui uno de esos que la encontrón un poco inverosímil, principalmente con Marina y su decisión, de la nada, de encargarse de que Camiel se quedará. Aún así, sí me gustó. Lo que fue que los compañeros y él (Camiel) se convirtieran en perros o más bien como los ve la sociedad. También cuando la niña inocente, en vez de ayudar al que habían golpeado, lo termina de matar dándonos a entender que hasta los más "inocentes" dentro de la burguesía llegan a ser iguales. Me gustó bastante y la crítica me ayudó a entenderla mejor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Saludos Sebastián, me alegro que el artículo le ayudara. Es de esas pelis que uno se queda perplejo

      Eliminar

Por favor indicar nombre y país de residencia cuando dejen un comentario. Los anónimos se borrarán. Si te gusta lo que leíste suscríbete al blog.