lunes, 7 de abril de 2014

Moebius





Título original: Moebius. Corea del Sur (2013). Color
Director: Kim Ki-duk
Guion: Kim Ki-duk
Cinematografía: Kim Ki-duk
Montaje: Kim Ki-duk
Duracion: 89 minutos

Elenco:


Cho Jae-hyun como padre
Lee Eun-woo como madre y la chica de la tienda
Seo Young-ju como hijo


Después de "Piedad" (2012) el laureado director surcoreano, Kim Ki-duk, decidió ser más irreverente y vaya que lo logró. En esta nueva película nos habla sobre la culpa, lleva el tema del tabú a un campo más prohibido y lo muestra sin tapujos, a ello se debe que su filme y él hayan sido censurados en Corea del Sur, disputa que se zanjó cuando el realizador accedió a re editar la película.

Se advierte que la película puede resultar chocante y grotesca para cierto público, debido a la manera en que Kim Ki-duk nos habla sobre la sexualidad, la transgresión de lo moral, la forma en que se ejecuta el castigo y el cómo se sobrelleva la culpa. Una película que dará mucho material a cualquier psicoanalista...

En la parte técnica, el surcoreano tampoco lo hace sencillo. Moebius es un filme sin ningún diálogo, aún así, la acción se entiende perfectamente. Los primeros 10 minutos son un torbellino, un "tour de force" que nos muestra todo, con un montaje trepidante seguimos una disputa familiar con un fin inesperado, chocante, el espectador no respira en estos minutos, pero queda la incógnita del saber el por qué... El resto de la película explorará esas razones.

Como si fuera una penitencia y en el mejor estilo de una tragedia griega, el director nos muestra al Padre, al Hijo y a la Madre (acá no hay espíritu santo, ni nada por el estilo), las intrincadas relaciones que tienen, llevadas por el deseo y la culpa, ello y superyó en estado puro, placer y castigo. Se trata de un filme que explora la sexualidad masculina desde el simbolismo del falo. La mujer como un fetiche de satisfacción y anhelo sexual, en un mundo falocéntrico; pero qué sucede si el varón pierde su órgano reproductor, qué pasa con la impotencia sexual, cuál es la reacción social y personal ante tal perspectiva... 


También hay una asociación entre placer y dolor, como si tuvieran un mismo origen. El experimentar dolor de diferentes formas como símil del acto sexual está presente en el relato, la (auto)destrucción del sujeto en su búsqueda del objeto del placer. En una sociedad falocéntrica, la sexualidad es reducida al coito (coitocentrismo), por lo que resulta significativo que en el filme sea la mujer quien penetra -con un cuchillo- el cuerpo masculino, una penetración dolorosa y placentera para los personajes.

Como toda la filmografía de Kim Ki-duk, Moebius no escapa a ser una representación social más allá de la historia particular que narra, así, los protagonistas sin nombre de este filme, son arquetipos sociales, reflejos retorcidos de una sociedad corrupta, violenta, sexualmente perversa. El budismo y su búsqueda del autoconocimiento y el control de las emociones plantean una clave para descifrar la obra del surcoreano. Presten atención a la escena final, en la que se puede apreciar el concepto de Moebius (banda con un solo lado y un solo borde).

El lenguaje cinematográfico es muy rico y no se reduce al diálogo o narración oral; fotografía y música son escenciales para la conformación del relato audiovisual. La fotografía es descuidada a propósito, sin filtros ni atención a la poca o mucha iluminación, acorde con lo grotesto de las acciones, una intención deliberada del director, acaso para mostrarnos el horror y la belleza en un mismo plano como metáfora de la realidad, o, situarnos desde una perspectiva en la que lo mórbido y lo hermoso conviven, se nutren uno del otro y es parte del ser humano. El filme está realizado con cámara digital, de fácil acceso, no se trata de una cámara profesional, y el manejo que de ella se hace, movimientos bruscos, zooms que parecen ser de "amateur", cortes de escenas y cambios de montaje acelerados, son el recurso del director para hacer un cine más transgresor y menos lírico como en sus inicios.

La música es casi imperceptible, en la mayor parte del filme solo se escuchan sonidos ambiente, pero en algunas escenas se puede apreciar una musicalización delicada, suave, justo para suplir lo que tradicionalmente tendría diálogo. Las palabaras son suplantadas por llantos, lamentos, gritos; una sociedad que expresa culpa, dolor, sufrimiento a través de la violencia.


Las actuaciones también son muy efectivas, máxime que sin hablar transmiten sensaciones diversas. Como otras películas coreanas, puede que ciertos comportamientos resulten extraños para el público occidental, pero pueden considerarse una hipérbole de la acción. La actriz Lee Eun-woo se lleva las palmas con una doble actuación, lo suyo es visceral, una potente actuación desde lo más físico hasta la mirada perdida de quien cede a la locura.

Moebius es poderosa, incómoda, no apta para todo público, profundamente reflexiva con momentos impactantes. Estamos ante la película más irreverente y controversial de Kim Ki-duk.


Avance de la película:

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