lunes, 31 de marzo de 2014

HER




Título original: Her. EE.UU. (2013). Color
Director: Spike Jonze
Guion: Spike Jonze
Cinematografía: Hoyte van Hoytema
Montaje: Jeff Buchanan y Eric Zumbrunnen
Música: Arcade Fire
Dirección de arte: Austin Gorg
Diseño de producción: K. K. Barrett
Duración: 126 minutos

Elenco:

Joaquín Phoenix como Thedore
Scarlett Johansson como Samantha (voz)
Rooney Mara como Catherine
Amy Adams como Amy
Olivia Wilde: cita a ciegas
Matt Letscher como Charles

Premios:

Oscar: mejor guion original
Globo de Oro: mejor guion original


Con tan solo cuatro películas, Spike Jonze es considerado uno de los mayores talentos creativos en un mercado hollywoodense ahogado en la repetición. Además de sus largometrajes, tiene varios cortometrajes que van desde el género documental hasta video clips musicales, siempre plasmando una estética que le caracteriza.

HER se ubica en un futuro -no muy lejano- sin fecha, no es una sociedad idílica con naves voladoras y viajes al espacio, no se trata de tener contacto con seres de otros planetas, muy diferente de los clichés habituales. Tampoco es una anti utopía, un escenario caótico en el que la especie humana esté viviendo a duras penas.

Al contrario, Jonze nos narra una historia de amor en un futuro cálido, cierto que el protagonista tiene sus momentos difíciles, pero está lejos de ser pesimista. Se trata de la búsqueda de un sentido personal, superar un duelo, rehacer su vida y explorar el amor.

Las mejores obras de ciencia ficción en literatura y en cine, buscan generar interrogantes sobre asuntos existenciales, estas historias están matizadas por la época en que se producen. Así, Jonze, quien también escribe el guion, hace una lectura muy acertada de nuestra realidad tecnológica, la adaptabilidad que se está creando con los dispositivos móviles y la familiaridad del entorno tecnológico en nuestras vidas. Explora la posibilidad de que exista un sistema operativo que tenga la capacidad para asimilar y generar emociones. Con esa programación es plausible que establezca empatía con su usuario y demás personas; sin embargo, va más allá y nos indica que ese sistema operativo tiene la posibilidad de tener una conciencia y desarrollar pensamientos, sentimientos, dudas y preguntas como cualquier ser humano.

La originalidad del guion de Jonze no radica en que haya inventado ese concepto, escritores reconocidos como Philip K. Dick, Isaac Asimov o Ray Bradbury, ya habían planteado décadas atrás esas ideas. Por citar un ejemplo, en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), Dick escribe sobre los "andys", androides con conciencia de sí mismos, capaces de sentir, cuestionar sus recuerdos y que buscan tener una vida mejor. Ridley Scott adapta el libro en el filme de 1982, “Blade Runner”, en el que subyace la esperanza en los replicantes de sobrellevar su destino y trascender en cuerpo y alma (la paloma que vuela tras la muerte de Roy). HER mantiene la idea central de tecnologías con inteligencia artificial y recrea un mundo verosímil en el que dispositivos y humanos conviven e interactúan cotidianamente. Y, al igual que "Blade Runner", aprovechan el medio cinematográfico para dejar una huella en la retina con una estética impresionante.


El mundo de HER es cálido y acogedor; el director de fotografía (Hoyte van Hoytema) filmó con cámara digital toda la película, desechando el agregar una textura granulada, al sentir que la nitidez y claridad de la imagen digital iba a convencer al espectador de estar en un futuro posible. La paleta de colores también busca generar espacios amigables con mucha iluminación y en los que priman los naranjas, rojos y rosados. Mientras que el aspecto visual del filme es futurista, el diseño de vestuario es retro, con cortes de saco y pantalones que remiten al pasado. Esa apariencia ayuda a identificarse con los personajes, a quienes sentimos cercanos por su forma de vestir, comunicarse y por las situaciones que atraviesan.

La atmósfera del filme se complementa con el esmerado diseño de producción. Filmada en Los Ángeles y con tomas de Shanghái, se creó una ciudad verosímil, con lugares futuristas, pero que no revela su origen, las noches están muy iluminadas por luces artificiales y se crea la sensación de calma. Es un futuro tecnológico, pero apacible.
 
En Her, el director plantea un dilema filosófico a través del protagonista, Theodore, interpretado magistralmente por Joaquín Phoenix. ¿Es posible enamorarse y convivir con un sistema operativo? ¿Se puede tener una relación sentimental con una inteligencia virtual no corpórea? En la actualidad vemos a las personas con su cabeza baja, concentrados en sus teléfonos u otro aparato, inmersos en ese mundo, la sociología de la interacción humana ha cambiado radicalmente y Jonze la lleva al siguiente nivel, advierte, de manera natural y lógica la interacción entre ser humano y sistema operativo. En HER las personas no caminan con la cabeza baja, ni sus rostros muestran pesar, van sonrientes, hablando e interactuando, pero no entre sí, sino con sus respectivos compañeros virtuales, quienes les escuchan, dan consejo y se enamoran. No todo es idílico, existen dificultades, miedos, entre otros; pero estos no son el fin de la utopía, sino un proceso intrínseco, tanto para humanos como para inteligencias artificiales. La banda sonora del grupo canadiense “Arcade Fire” acompaña el sentimiento en cada escena, le da un trasfondo musical a una historia que parecería imposible, pero que se llega a aceptar.


Joaquín Phoenix, actor talentoso, capaz de cambiar con facilidad de registro, asumió un reto enorme, el trabajar gran parte del film sin alguien con quien interactuar. Scarlett Johansson es la voz de Samantha, el sistema operativo, en ningún momento la vemos, sin embargo, entre ambos se crea una relación estupenda, un vínculo ante el cual el espectador identifica y reacciona. Si Scarlett convence de su presencia con solo la voz, Phoenix, crea y da vida a Theodore, le dota de voz, movimiento, postura y sentimiento; existe para todos los efectos, es real. Mucha de la interacción entre personaje y espectador se debe a los constantes primeros planos, Joaquín actuó teniendo la cámara a tan solo un metro de distancia, esa cercanía trasciende el espacio fílmico y llega al espectador (espacio físico). Del resto del elenco, destaca Amy Adams, ella es "Amy" la vecina de Theodore y contrapunto de la historia, acaso lo más cercano y real que tiene él. También actúan Rooney Mara y Olivia Wilde, en pequeños papeles. Cabe señalar que la actriz Samantha Morton había sido elegida primero, ella grabó todos los diálogos que le correspondían como el sistema operativo "Samantha", pero en post-producción Spike Jonze decidió cambiarla, fue entonces cuando contrató a Johansson y filmó unas escenas más

El atrevimiento de HER radica en mostrarnos con naturalidad la relación entre un ser humano y una inteligencia artificial, es un filme de ciencia ficción sofisticado, inteligente, filosófico; una historia de amor en el que este concepto adquiere diferentes connotaciones y termina siendo sensual, erótica, apasionada y terriblemente real.
 


Avance de la película:



2 comentarios:

  1. Ese escenario que mencionas al inicio de un futuro cercano me recordó un manga que leí hace un tiempo (Himitsu) hago la aclaración de que es otro contexto y demás pero comparten otra cara del futuro no tan siniestra, apocalíptica, enajenante.. como nos pasan recetando constantemente las peliculas de consumo masivo. Voy a verla :)

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    Respuestas
    1. Saludos, no conozco el manga, si puedo lo leeré. Gracias

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