viernes, 24 de enero de 2014

Philomena





Título original: Philomena. UK - EE.UU. - Francia. (2013). Color
Director: Stephen Frears
Guion: Steve Coogan y Jeff Pope basados en el libro "The lost child of Philomena Lee" de Martin Sixsmith
Cinematografía: Robbie Ryan
Montaje: Valerio Bonelli
Música: Alexandre Desplat
Duración: 98 minutos

Elenco:

Judi Dench como Philomena Lee
Steve Coogan como Martin Sixsmith
Sophie Kennedy Clark como Philomena de joven
Mare Winningham como Mary
Barbara Jefford como la Hermana Hildegarde



El cine de Stephen Frears suele mezclar situaciones controversiales con un esmerado trabajo del aspecto emocional de sus personajes para no hacer de estos una exposición burda, por lo que su filmografía se presta para hacer denuncias sociales, pero guardando la sensibilidad al mostrarnos historias humanas. Así, podemos recordar "Dangerous liaisons" (1988) drama en el que se ahonda en una decadente Francia del siglo XVIII a través de las conductas sexuales de la aristocracia; "Liam" (2000), filme que se ubica en la depresión de los años 30 en Liverpool, donde el joven Liam es criado en un hogar católico que pasa penurias, mientras es testigo de los conflictos de los adultos por sus diversas creencias. Con "Dirty pretty things" (2002) exploró el mundo de los inmigrantes en Inglaterra y el tráfico de órganos; y con "The Queen" (2006), retrató la vida de la monarca Elizabeth II.

En su afán por mostrarnos diferentes momentos de la historia del Reino Unido, Frears ahora nos lleva a Irlanda, lugar en el que la iglesia católica cometió violaciones a los derechos humanos, con las llamadas lavanderías, conventos administrados por monjas ortodoxas quienes recibían a jóvenes mujeres embarazadas; el cruel trato que recibían bien las podía llevar a la tumba o a ser esclavas -en las labores de lavandería- mientras sus hijos eran vendidos a otras familias. Tal es el caso de Philomena Lee, mujer en quien se basa la presente película, quien, ya anciana, decide romper el secreto y buscar a su hijo; para lograrlo, cuenta con el apoyo del periodista Martin Sixsmith, excorresponsal de la BBC quien está pasando por problemas laborales y decide buscar una historia qué contar.

El cine, recientemente, ya ha denunciado los horrores de esas lavanderías y los abusos que en ellas se cometieron. Recordemos el filme "The Magdalene sisters" (2002) de Peter Mullan; sin embargo, tal vez por este antecedente, Frears decide hacer su película con un tono más humorístico, balanceando más el drama. Mientras que la película de Mullan nos muestra los castigos y abusos sufridos por las mujeres encerradas en las lavanderías, Philomena se centra en la búsqueda -tras 50 años de silencio- de una madre por su hijo.

Judi Dench junto a Philomena Lee, en cuya vida se basa la película

La película se nutre narrativamente de una fuerte crítica hacia el catolicismo, algo que le ha valido varias críticas de diferentes sectores. El pesonaje de Coogan (Martin) es un ateo que no teme decir lo que piensa, mientras que Philomena, aún cuando ha sufrido por culpa de las acciones de las monjas, es una fiel creyente. Este contrapunto resulta muy interesante, ya que ambos emprenden un viaje juntos, aprenden uno del otro, pero se mantienen fieles a sus creencias. Aún así, es claro el tono sarcástico con el que el filme retrata a la iglesia católica, ya que de qué sirven tantos valores morales que proponen si al fin y al cabo terminan haciendo un negocio con el sufrimiento de otros, jugando con las vidas, en este caso de jóvenes confundidas y niños y niñas inocentes.

El guion es del propio Steve Coogan junto a Jeff Pope, quienes hacen un gran trabajo para sintetizar la historia, usando diálogos punzantes al igual que hilarantes, parte de ese balance que permite al espectador reír y llorar, pero difícilmente permanecer aburrido ante este filme. El diseño de personajes también es un punto alto, haciendo la salvedad de la manera fortuita, casi milagrosa en que se llegan a conocer los protagonistas, estos resultan bien diagramados. Eso sí, era necesario contar con grandes actores para que esos diálogos cobraran pleno sentido, ahí es donde entra un Steve Coogan que se comporta más serio que en otros filmes, pero manteniendo una presencia de pícaro bonachón, y una extraordinaria Judi Dench (quien ya había trabajado para Frears en "Mrs. Henderson presents", 2005), que brilla por todo lo alto. Lo suyo es magnífico, hace una actuación muy natural, tanto divertida como desgarradora según el momento; su mirada se puede perder en el pasado o su sonrisa nos puede conmover con sus ocurrencias, una tremenda actriz que se luce, pare beneficio de todos los que amamos el cine.  La película prácticamente solo nos muestra a estas dos personajes, el resto vienen y van y tienen pocos minutos, lo hacen bien según los requerimientos. Destacan las monjas, mujeres inflexibles sin importar la edad con quienes el público generará fuertes emociones.


El trabajo de edición de Valerio Bonelli permite que Philomena transcurra con mucha fluidez, encontrado el tiempo adecuado para cada transición, en esto hay que elogiar también el buen trabajo de Alexandre Desplat con la banda sonora, una musicalización que eleva los momentos claves del filme evitando notas que vuelvan melodramática o superflua la acción. La fotografía, por su parte, procura generar un ambiente cálido para presentarnos a los personajes, que contrasta con los colores fríos cuando vemos el convento Roscrea en Irlanda, lugar en el que vivió Philomena de joven.

También destacan algunas tomas de cuando el hijo de Philomena, Anthony (Michael, como fue nombrado después por la familia que lo adoptó) era niño y luego ya grande cuando está con su pareja. Algunas de esas tomas son verdaderas, mientras que otras fueron hechas para la película. Se puede apreciar cómo fueron filmadas con una cámara Súper 8 y otras con cámara de vídeo casera.

Philomena es una película que nos habla de no darnos por vencido, de seguir adelante y aprender a perdonarnos. Exquisita historia de la que el espectador aprenderá y saldrá reconfortado, se ríe y se llora, pero al final queda el sentimiento de haber visto una gran obra sobre una gran mujer. El filme también plantea otras aristas que en vez de contarlas les animo a descubrirlas en el cine.



Avance de la película:


Entrevista con Steve Coogan y Martin Sixsmith:


Entrevista con Stephen Frears y Steve Coogan:


1 comentario:

  1. Película bellísima que toca todos los aspectos de la emocionalidad humana. Soy fiel admiradora de Judith D.Propongo la existencia de dos Oscars, uno para la gente madura, como es el caso del que escribo y otro para las jóvenes que ojalá lleguen a ser tan buenas en su vejez como Dench
    Otro Oscar para Sandra Bullock (Gravity) y otro para Kate Blanchett (Blue Jazmín).Ya vamos por tres premios, hummm

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