martes, 29 de octubre de 2013

Taller de cine: "Animación - Arte contemporáneo"



En noviembre, VIVECINESCRUPULOS les trae una visión distinta del cine de animación. Películas de diferentes países que exploran la realidad actual desde variadas perspectivas. Se pretende mostrar al cine de animación como un arte emergente que no es exclusivo del público infantil, como es común ver en nuestras salas de cine; por el contrario, las películas escogidas tocan temas dirigidos a una audiencia madura, capaz de hacer conexiones entre los diferentes intertextos que los filmes proponen.

El taller de cine: "Animación - Arte contemporáneo" ahondará en situaciones de relevancia cultural y educativa, que van desde el acoso escolar (bullying), la soledad, el suicidio, el abandono a los ancianos, hasta diálogos existenciales sobre la vida y el arte.

Al finalizar cada película, se realizará un taller de análisis cinematográfico con el objetivo de explicar aspectos técnicos de cada filme así como lo relacionado con el argumento y los temas anexos. Cada película se exhibe en su idioma original con opción de subtítulos de ser necesarios.
 

 "Animación - Arte Contemporáneo"

 

Sábado 02 de noviembre (6:30 pm)

Chico & Rita


Director: Fernando Trueba, Tono Errando y Javier Mariscal
País: España-Reino Unido, 2010
Idioma: Español e inglés
Duración: 94 minutos
Recomendada para mayores de 15 años

Sinopsis: En la Cuba de finales de los años cuarenta, Chico y Rita viven una apasionada historia de amor. Chico es un joven pianista enamorado del jazz, y Rita sueña con ser una gran cantante. Desde que se conocieron en un baile en un club de La Habana, el destino va uniéndolos y separándolos, como a los personajes de un bolero.





Sábado 09 de noviembre (6:30 pm)

El rey de los cerdos


Director: Yeun Sang-ho
País: Corea del sur, 2011
Idioma: Coreano
Duración: 97 minutos
Recomendada para mayores de 18 años 

Sinopsis: Kyung-min y Jong-suk no pueden tener vidas más dispares: el primero es un hombre de negocios y el segundo es un escritor sin empleo que se descarga con su mujer. Ambos se encuentran una noche, para recordar cuando eran adolescentes e iban al instituto, donde eran acosados por sus compañeros y donde conocieron a Kim Chul, el único capaz de defenderles. Relato de calado profundamente violento, “El rey de los cerdos” es uno de los mejores ejemplos de lo que debe ser la animación para adultos: dura y compleja, dispuesta a remover la conciencia del espectador.




Sábado 16 de noviembre (6:30 pm)

Arrugas


Director: Ignacio Ferreras
País: España, 2011
Idioma: Español
Basado en la novela gráfica homónima de Paco Roca
Duración: 89 minutos
Recomendada para mayores de 10 años
 
Sinopsis: Emilio y Miguel, dos ancianos recluidos en un geriátrico se hacen amigos. Emilio, que padece un principio de Alzheimer, cuenta inmediatamente con la ayuda de Miguel y otros compañeros que tratarán de evitar que vaya a parar a la planta de los desahuciados. Su disparatado plan tiñe de humor y ternura el tedioso día a día de la residencia, pues para ellos acaba de empezar una nueva vida. 




Sábado 23 de noviembre (6:30 pm)

La pintura (El cuadro)




Director: Jean-François Laguionie
País: Francia, 2011
Idioma: Francés
Duración: 76 minutos
Recomendada para todo público

Sinopsis: "Le Tableau" narra las desventuras de unos personajes que se salen de un cuadro inacabado para buscar a su creador en otras obras. Su grafismo se inspira en Matisse, Derain y Bonnard.




Sábado 30 de noviembre (6:30 pm)

Colorido


Director: Keiichi Hara
País: Japón, 2010
Idioma: Japonés
Basada en la novela gráfica homónima de Mori Eto
Duración: 126 minutos
Recomendada para mayores de 18 años
 
Sinopsis: Todo comienza cuando un alma llega al purgatorio. Allí un niño le dará la bienvenida, anunciándole que tendrá una oportunidad más de vivir para poder limpiar aquella falta que lleva consigo mismo para poder entrar en la lista de "resucitados". Pero esta oportunidad no será nada fácil ya que tendrá que reencarnar en el cuerpo de un adolescente de 14 años quien había fallecido después de suicidarse, en donde tendrá que cumplir con la misión otorgada, la de descubrir el por qué se suicidó este joven y qué falta cometió esta alma. Película basada en la novela para adultos de Mori Eto de título homónimo, ganadora del premio Sankei Children's Publishing Cultural Prize 1999.



Coordenadas


Lugar: Museo Joaquín García Monge (costado norte del parque de Desamparados)

Fecha y hora: Sábados de noviembre a las 6:30 pm

Valor de la entrada: ȼ2000 por persona por función

domingo, 27 de octubre de 2013

Déjame entrar




Título original: Låt den rätte komma in (Let the right one in). Suecia. (2008). Color.
Director: Tomas Alfredson
Guion: John Ajvide Lindqvist
Cinematografía: Hoyte van Hoytema
Montaje: Tomas Alfredson y Dino Jonsäter
Diseño de producción: Eva Norén
Música: Johan Söderqvist
Duración: 115 minutos

Elenco:

Kare Hedebrant como Oskar
Lina Leandersson como Eli
Per Ragnar como Hakan

Premios:

Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Horror (EE.UU:): Premio Saturno a mejor película internacional
Premios BODIL: mejor película no americana
Premios de Cine Independiente Británico: mejor película extranjera
Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas: Cuervo de Oro competencia internacional
Premios de la Asociación de Críticos de Chicago: mejor película extranjera y premio al director con mejor futuro
Premios Chlotrudis: mejor guión adaptado y mejor cinematografía
Festival de Cine Fant-Asia: premio del Jurado a mejor película, mejor director, mejor fotografía. Mejor película europea/americana
Festival Internacional de SITGES: Gran Premio del Cine Fantástico Europeo



Las películas sobre vampiros han tenido a lo largo de la historia diversas temáticas por las que son abordadas y no todas las que son consideradas como de culto, son necesariamente buenas, si no que se impone el gusto del momento, a la crítica. Drácula como personaje de ficción es quien tiene más adaptaciones cinematográficas en la historia, pero este subgénero no se agotó con ese personaje. La literatura también sigue produciendo gran cantidad de relatos al respecto, en los últimos años la moda es hacerlo como sagas literarias. El cine, aprovechando fenómenos mediáticos, también adapta las versiones literarias, sin embargo, no todo lo escrito y filmado es de buena calidad.

En el caso de "Déjame entrar" se trata de una muy agradable revisión al mito del vampiro, creando un universo particular, con temas clásicos e introduciendo otros. El guion cinematográfico fue hecho por el propio autor de la novela, lo que permite mantener una coherencia narrativa y una concepción artística que se ve reflejada en el diseño de producción del filme.

Tomas Alfredson, director sueco, logró saltar a la fama internacional con esta película. Venía de hacer trabajos principalmente para la televisión y este filme lo llevó a ser reconocido, gracias al mismo, pudo realizar "El topo" (Tinker, tailor, soldier, spy, 2011), un thriller político estelarizado por Gary Oldamn y Colin Firth.

La dirección de Alfredson resulta sobria, mesurada, va introduciendo la acción de manera pausada, mientras explora la relación de los protagonistas (Oskar y Eli) y nos muestra el contexto en que se relacionan. Los hechos ocurren en Suecia, el año es 1982. Las actuaciones de Kare y Lina es muy buena, son bien dirigidos y esto hace que se refleje en pantalla una relación sólida, verosímil, con varios matices, por momentos inocente, pero también cruel. El uso de primeros planos ameritaba un trabajo arduo por parte de estos jóvenes quienes hicieron grandes interpretaciones.

Por el tema de los vampiros y su mitología, el filme encaja dentro del género fantástico, sin embargo, los hechos narrados revelan un interés en mostrarnos una crítica de la sociedad sueca. Un país violento, con una clara división generacional, en la que los adultos son seres agotados, alcóholicos, no saben resolver sus problemas y los más jóvenes no los respetan, ni siquiera los ven como una guía. Entonces, ¿qué pasa con los niños y jóvenes? Los protagonistas tienen 12 años, en el caso de Oskar es víctima de contínuos abusos por parte de sus compañeros, la violencia permea todas las relaciones entre los personajes. Eli como depredadora es el simbolismo máximo de la degradación social, la idea de asesinar para sobrevivir adquiere un mayor significado.

Los paisajes desolados, la perpetua nieve que cubre todos los escenarios es un reflejo de la distancia emocional entre los personajes, además de servir como camuflaje para buscar víctimas. Mientras el mundo alrededor es violento, Oskar y Eli buscan estrechar vínculos afectivos, no hay un interés sexual, la aceptación y confianza marcan sus encuentros, se apoyan para superar sus respectivas debilidades.


La adaptación cinematográfica no es tan visceral como el libro, en el que hay partes mucho más grotescas y son descritas de manera explícita, se entiende que no se hayan filmado, principalmente porque la película sería censurada y eso se traduce a una taquilla considerablemente inferior. También se reducen el número de personajes y las subtramas. Las referencias hacia la pedofilia de ciertos personajes, mutilaciones y violaciones son las partes más polémicas que no aparecen en la película. Lo de la pedofilia se puede suponer, pero no es tan explícito como en el libro. Hay otros elementos que están en el libro, pero para ello les invito a leerlo...

"Déjame entrar" es una gran película que balancea la temática sobrenatural con la crítica social, nos muestra al vampiro lejos de la imagen del romanticismo, más cercano al ser monstruoso del Nosferatu de Murnau. La inmortalidad no es un bien, es algo que causa pesar, son seres que dependen de otros, a pesar de sus poderes.


Avance de la película:



Entrevista al director Tomas Alfredson:


Entrevista con Lina Leandersson subtitulada (hay que activar "CC"):


7 cajas




Título original: 7 cajas. Paraguay. (2012). Color
Director: Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori
Guion: Juan Carlos Maneglia. Con colaboración de Tana Schembori y Tito Chamorro
Cinematografía: Richard Careaga
Montaje: Juan Carlos Maneglia y Juan Sebastián Zelada
Dirección de arte: Carlo Spatuzza
Música: Fran Villalba
Duración: 100 minutos

Elenco:

Celso Franco como Víctor
Lali González como Liz
Víctor Sosa como Nelson
Nico García como Luis
Paletita como Don Darío
Mario Toñanez como Sargento Osorio

Premios:

Festival de Miami: premio de la Audiencia
Festival Internacional de San Sebastián: premio del Jurado


De las películas más interesantes y sugerentes hechas en latinoamérica en los últimos años. 7 cajas es un thriller muy bien filmado, que acelera al espectador con cada toma y un guión excelente.

Lo mejor de esta película es su guión, esa manera de ir complicando la historia, de mostrar constantes giros en el argumento y en los personajes. Aunque queda algún cabo suelto, por ejemplo la historia del hijo enfermo de Nelson y su esposa; los temas centrales sí son resueltos. Esta película es el mejor ejemplo de cómo se puede crear una historia entretenida, pero conservando una crítica social de fondo. Y es que retrata un segmento social de Paraguay, personas con historias de vida marcadas por la pobreza y la necesidad, mientras unos trabajan de manera honesta, otros delinquen para sobrevivir. Hay que resaltar también la crítica que se hace de los medios de difusión y su contenido, Víctor ve cumplido su sueño telenovelesco de aparecer en televisión y ser la "estrella".

El correcto diseño de personajes permite balancear la película, si Víctor es idealista, Liz es el ancla que lo mantiene cerca del suelo. Esto no implica que no tiene sueños, sino que conoce que su lugar es el Mercado 4 (lugar donde transcurren los hechos) y esto determina las relaciones que vayan a tener. Es compañera y cómplice, este último aspecto está presente durante toda la película, no solo con la pareja protagonista, los carretoneros también tienen su código, aunque sea mediante la promesa de una recompensa.


Otro aspecto de elevada ejecución es el montaje. La dificultad de filmar en un mercado es bastante, la película no cuenta con extras entrenados, sino que las personas a quienes se ven, trabajan realmente en el Mercado 4, la mayor dificultad consiste en que no vean a la cámara mientras se filma, luego en que se movilicen en el cuadro previsto para cada toma. Las secuencias de persecusión son muy limpias, una edición ágil, que permite observar tanto a los personajes en movimiento como a los que se encuentran en el fondo, a manera de ambientación dentro del contexto. Junto con el trabajo de montaje, la mezcla y edición de sonido para recrear esa atmósfera del mercado es muy buena. Este filme no envidia nada a cualquier mega producción de Hollywood, "7 cajas" es un filme inteligente, autóctono, que entretiene y hace crítica social al mismo tiempo, bien actuado y que sabe manejar los tiempos para hacer que el espectador disfrute de toda la experiencia.

La experiencia de rodaje se fue convirtiendo en algo especial tanto para los trabajadores del mercado como para el equipo de producción y actores; estos tenían los camerinos y espacios para maquillaje, vestuario, etc., en el propio mercado, por lo que el recelo inicial de los lugareños fue transformándose en una aceptación, no se sintieron acusados ni perjudicados por la visión que planteaba el filme sobre el lugar en que trabajan y viven.

Se delinque para sobrevivir o por ingenuidad, ¿cuál es la situación de criminalidad que afecta el universo de los personajes? ¿Están conscientes del mismo o no? Son planteamientos que la película no busca solucionar, pero sí mostrarlos, crear esas interrogantes.

Filme intenso, bien planeado y mejor ejecutado, el guión original fue robado al director, por lo que tuvo que volver a escribirlo, por lo que esta película es en definitiva otra de la que se pensó originalmente, por ahí hay una escena en la que unos delincuentes roban un celular, pero no el carro porque no saben conducir, es una referencia irónica, parte del buen uso de la comedia que tiene la película.



Avance de la película:


 Entrevistas con directores y elenco:


 

domingo, 20 de octubre de 2013

Trabajadores




Título original: Workers. México - Alemania. (2013). Color.
Director: José Luis Valle
Guion: José Luis Valle
Cinematografía: César Gutiérrez Miranda
Montaje: Óscar Figueroa
Duración: 120 minutos

Elenco:

Jesús Padilla como Rafael
Susana Salazar como Lidia
Bárbara Perrín como Elisa
Sergio Limón como Severino
Vera Talaia como la patrona
Adolfo Madera como Emilio
Giancarlo Ruiz como el gerente


"Trabajadores" solo viene a confirmar el buen momento que atraviesa el cine mexicano, no solo a nivel técnico, sino también a nivel artístico, con películas sugerentes con identidad propia y que se alejan de las temáticas comerciales. 

La película de José Luis Valle es inteligente, con un humor sutil que entre líneas lanza una mordaz crítica contra los patrones adinerados, sean una multinacional o una familia. El trasfondo de la división de clases está presente, una desigualdad que comparte toda América Latina y que carcome a la sociedad.

El argumento nos narra las experiencias respectivas de Rafael y Lidia, el primero un conserje en una fábrica Phillips que sueña con el momento de jubilarse; la segunda, una doméstica que atiende a una señora mayor y a su perra. Mientras Rafael es obligado a seguir trabajando (como si fuera un regalo de la compañía) debido a su condición de inmigrante y sin importar sus méritos laborales; Lidia, junto al resto de compañeros (otra doméstica, un par de jardineros y un chofer) se verán denigrados a servir a la perra de la difunta, la metáfora es clara, en la sociedad actual un animal vale más que una persona. No se trata de creer que el ser humano es superior a otras especies, si no que el mensaje gira en torno a la dignidad del trabajo.


Valle continúa una estética de otras películas mexicanas y se coloca a la vanguardia entre directores junto a Carlos Reygadas, Michel Franco o Amat Escalante. Dirige con una cámara que privilegia los cuadros estáticos, los movimientos son pausados, no solo los de la cámara sino también los de los personajes, se nota una dirección de actores que buscaba lograr ese cometido. El ritmo lento coloca al espectador en una posición reflexiva, ¿qué es lo que vemos? ¿Cuál es la intención de la película? Estas y otras preguntas surgen conforme se disfruta del filme. 


La fotografía a cargo de César Gutiérrez es sobresaliente, se nota especialmente en la larga secuencia en la que vemos un anochecer mientras unas personas en Tijuana siguen con su cotidianeidad, el mérito es mayor si se tiene en cuenta que no eran actores profesionales, sino lugareños. Otra escena, de una especial belleza, es cuando vemos un atardecer, cuando han sacado a la Princesa (la perra). La película cuenta con poca música, escuchamos alguna canción que tiene su explicación en el contexto, el resto son sonidos dentro del ambiente específico de lo que vemos.

El trabajo de guión y el diseño de personajes también sobresale, para ser una película de dos horas, mantiene el interés, utiliza el humor con buen tino y va introduciendo cambios en los personajes que se logran apreciar en su totalidad hacia el final. En este sentido también sorprende el uso de las elipsis: el año que transcurre tras la muerte de la patrona de Lidia y los diez años que pasa Rafael aún trabajando en la compañía.

Jesús Padilla comentó los vaivenes que pasó antes de ser confirmado como el actor protagonista. La película primero no contaba con los fondos para producirla, el director obtuvo financiamiento de Alemania, pero para entonces ya habían pasado varios meses tras el primer contacto con Jesús. Al final, se pudieron contactar de nuevo en Tijuana y mientras competía con otro actor por el papel, pudo hacerse con el mismo y logró dar vida a un Quijote contemporáneo. Un hombre maduro que ante la adversidad y la soledad se dedicó con esmero a su trabajo. Día a día su universo personal consiste en acciones repetitivas, un anónimo para los demás que apenas tiene pequeños placeres, entre ellos estrenar un par de zapatos el día de su jubilación. La sencillez de la escena en la que estos se ensucian mientras limpia las letrinas es impactante, es el reflejo de miles de historias que se suceden, de miles de personas que también son anónimas. Pero aún ante la adversidad, Rafael busca crecer como persona, nunca es tarde para aprender y no toda la juventud es desinteresada e individualista, así, tenemos que un joven se ofrece a enseñare a leer en sus ratos libres.

La idea de este personaje está basado en hechos reales, un trabajador de la compañía Phillips en Estados Unidos que se vengó tras no ser jubilado por su estatus migratorio (para saber más sobre su venganza, tendrán que ver la película).

También resulta atractivo la narrativa de dos historias que no se mezclan, cada una tiene su particularidad y su validez, el director se preocupa por dar pequeñas pistas sobre el pasado de los personajes, eso lo vemos en la historia de Lidia y Elisa. Si en la historia de Rafael se nos habla sobre la jubilación, en la historia de Lidia la atención se centra en las relaciones laborales, una familia adinerada que solo sabe vivir con excesos se da el lujo de tener a una perra, Princesa, que vive mucho mejor que millones de mexicanos -y latinoamericanos-. Sin embargo, para Lidia el no tener a la patrona para cuidarla, significa el experimentar un vacío. Su situación y la de sus compañeros se resuelve con el destino de Princesa...


"Trabajadores" es un retrato emotivo de unos cuántos entre tantos obreros, les da una voz, se configura como un cine de denuncia a la vez que entretiene por su calidad artística. Si alguien indica que la película no tiene sentido, le animo a observar con detenimiento la escena inicial y compararla con la última...


Avance de la película:


Colores




Título original: Cores. Brasil (2012). B/N
Director: Francisco García
Guion: Francisco García y Gabriel Campos
Cinematografía: Alziro Barbosa
Montaje: Francisco García y André Gevaerd
Música: Wilson Sukorski
Diseño de producción: Mónica Palazzo
Duración: 95 minutos

Elenco:

Acauã Sol como Luiz
Simone Iliescu como Luara
Pedro di Pietro como Luka
María Célia Camargo como Doña Marlene


En un momento dado, una televisión vieja nos muestra una transmisión de un discurso del presidente (ahora expresidente) brasileño Lula Da Silva, mientras él habla de las mejoras económicas del país y la creación de puestos de trabajo, la señal pasa a otro canal, la cámara nos revela quién ve la televisión, Luka, un hombre treintón que vive con su abuela, sin trabajo oficial, se dedica sin mucho compromiso a hacer tatuajes. El tono de la película está establecido.

En otras oportunidades será un partido de fútbol o anuncios de electrodomésticos, no importa, la televisión no es referente para ese sector poblacional. El filme es protagonizado por tres amigos, Luka, Luiz y Luara (todos guardan semejanza con el nombre de Lula), jóvenes que se sienten aislados, sin lugar al que ir y sin sueños. Es la nueva juventud brasileña, y por añadidura, un reflejo de la juventud latinoamericana. Con trabajos itinerantes, sin estabilidad, sin compromisos, sin sueños, toman, fuman y tienen sexo por diseño, por costumbre, no por pasíón. Se enemistan y alejan, se reencuentran y acompañan; hay cierto grado de patetismo en sus vidas, mientras que de fondo la televisión hace alardes de los avances que ellos no ven ni disfrutan.

Luara es la más optimista, tiene el trabajo más estable, pero no tiene la convicción necesaria para soñar, lo más lejos que ha llegado es a tener un apartamento con vista al aeropuerto, el lugar donde despegan los sueños, mas no el de ella. Luiz es un contrabandista de fármacos, su avaricia le hace pagar caro, vive en una zona marginal que pronto el gobierno desalojará. Por su parte, Luka depende de su abuela a quien cuida, pero no hace mayor cosa por independizarse.

La Ópera Prima del realizador Francisco García conserva el nivel de poesía visual que la cinematografía brasileña acostumbra, filmada en un irónico blanco y negro (la película se llama "Colores"), el director potencia la monotonía y la falta de recursos de ese trío, atrapado en un micromundo como los peces del acuario donde trabaja Luara; fatigados como la tortuga en casa de Luka. El trabajo de fotografía de Alziro Barbosa es magestuoso, con cambios de foco que revelan diferentes perspectivas y un esmerado trabajo de iluminación que nos muestran las sombras de personas que viven al margen. La banda sonora transmite la adrenalina de los protagonistas, una especie de "grito" ante la situación que viven.

El trabajo de montaje es ágil, permite que la historia se desarrolle de manera amena, los protagonistas hacen un buen trabajo, sus personajes resultan creíbles y esto facilita la identificación del espectador con la historia. El guión permite que conozcamos sus historias mientras se hace una crítica de la sociedad brasileña, el final no busca ser bonito o esperanzador, la lluvia no purifica a los personajes, los sumerge en las aguas del olvido de las políticas sociales.

Colores es una película potente, con un ritmo, tipo de personajes e historias que recuerdan a Jim Jarmusch. atractiva visualmente, de esmerado diseño artístico y con una clara intención de crítica ante la situación que se vive en Brasil y que es invisibilizada por muchos.



martes, 15 de octubre de 2013

Blancanieves




Título original: Blancanieves. España - Francia - Bélgica. (2012). B/N
Director: Pablo Berger
Guion: Pablo Berger
Cinematografía: Kiko de la Rica
Montaje: Fernando Franco
Música: Alfonso de Vilallonga
Diseño de producción: Alain Bainée
Duración: 104 minutos

Elenco:

Maribel Verdú como Encarna
Macarena García como Carmencita (adulta)
Sofía Oria como Carmencita (niña)
Daniel Giménez Cacho como Antonio Villalta
Inma Cuesta como Carmen de Triana
Ángela Molina como Doña Concha

Premios:

Premios Goya: mejor actriz, mejor cinematografía, mejor diseño de vestuario, mejor película, mejor maquillaje, mejor actriz revelación, mejor música original, mejor canción original, mejor diseño de producción, mejor guión original

Festival Internacional de San Sebastián: Concha de Plata a mejor actriz y Premio especial del Jurado



Antes de que la película francesa "El artista" acaparara la atención, Pablo Berger había empezado a concebir su "Blancanieves", el proyecto se retrasó por ocho años por lo que la película española se estrenó después de la francesa. El éxito de El artista opacó al filme de Berger, que, aunque tiene validez propia fue recibida como una hermanita de la otra, como un patito feo, ante la elegancia de El artista. Así ocurrió en la mayoría de los países, excepto España, donde la apoyaron y la colmaron de premios.

El problema principal cuando se adapta o se reintrepreta una historia clásica a la que la mayoría conoce, precisamente dicho conocimiento de la obra hace que no sorprenda la historia en sí. Entonces, el director tiene que tener la habilidad para contarnos algo que se sabe cómo termina de una manera creativa. Lamentablemente, Berger falla en este cometido y la narración se vuelve aburrida. La trama traslada la acción del conocido cuento de los Hermanos Grimm a la Sevilla de inicios del siglo XX, ambientada en la tradición taurina española, los personajes y elementos clásicos del cuento se conservan en esta versión fílmica.

Una revista hace las veces de espejo, unas escenas adelante, el agua de la piscina distorsionará el rostro de Encarna para mayor referencias con el cuento

Otro tanto pasa con los departamentos técnicos y artísticos, ahí es donde radica el encanto de esta película. Ante un argumento soporífero, tenemos una marca visual atractiva. Sin embargo, el cine es un arte total, que conjunta todos esos valores, por lo que este filme se ve afectado en eso, su conjunto.

Vista en sus partes, el filme tiene una gran dirección de arte, que permite gozar de los vestuarios, maquillaje y fotografía. Esta última por parte de Kiko de la Rica y que recuerda los trabajos del mexicano Gabriel Figueroa (1907-1997), principalmente en las tomas de los cielos y la composición del color. Hay que mencionar que la película fue filmada en color y que en la post producción se pasó a blanco y negro. La cámara también busca tener diferentes ángulos y movimientos, nos regala primeros planos para mostrarnos las reacciones en los rostros de los personajes y los combina con planos abiertos, panorámicos para transmitir el drama en ciertas escenas, por ejemplo en la plaza de toros.

La fotografía e iluminación por momentos recuerdan el cine expresionista alemán, principalmente después de la media hora de la película. El uso de elementos visuales que carguen el cuadro, la iluminación con un uso muy bueno de la sombra y cierto aire gótico a los decorados.

El montaje es muy plano en la mayoría del metraje, insertando los intertítulos para guiar al espectador, aunque se siente que falta información; en otro segmentos se agiliza, principalmente al ritmo de las palmas que se escuchan en la banda sonora, así, el director nos muestra un collage de imágenes, sea para adelantar la acción o para recapitular eventos. Es una fórmula artística que elige Berger, pero la película no da para una hora cuarenta minutos, se extiende innecesariamente y por más hermosa que sea la propuesta visual, sigue cansando. De lo mejor, las transiciones que hace de una escena a otra, utilizando las imágenes de los ojos.

La banda sonora funciona también aislada, pero si se analiza junto a la imagen que se ve, se percibe fuera de lugar, no supo imprimirle drama a la historia, no eleva las emociones del espectador, incluso se siente muy festiva por momentos. Rescatar una partitura con un solo de guitarra, muy amena y refrescante. La banda sonora vale la pena escucharla por aparte.


Las actuaciones son rescatables, principalmente Maribel Verdú, quien ayudada por un gran maquillaje logra brillar como la malvada Encarna. La niña Sofia Oria como Carmencita también está muy bien dirigida, y se nota un cambio cuando Carmencita crece, no es que el trabajo de Macarena García sea malo, sino que la historia estaba más entretenida con la niña

Queda también claro, que Berger está muy influenciado por el cine de Luis Buñuel y de Luis Berlanga, los dos mejores directores españoles de la historia. Del primero hay constantes referencias a través de los animales, principalmente el gallo y el ojo del toro; del segundo, el diseño de personajes y el introducirnos la acción desde un plano general. Lo cierto es que Berger está lejos de Buñuel y Berlanga.



Avance de la película:


Espacio de preguntas y respuestas con el director:


Macarena García habla sobre la película:


Maribel Verdú habla sobre su trabajo en Blancanieves:


lunes, 14 de octubre de 2013

Padre




Título original: Padre. Costa Rica. (2013). Color
Director: Alejo Crisostomo
Guion: Alejo Crisostomo
Cinematografía: Alejo Crisostomo y Pablo Valladares
Montaje: Alejo Crisóstomo
Dirección de arte: Kattia González
Duración: 67 minutos
Música: Alex Catona
Ilustración del afiche: Ana Javier
-Es el mejor afiche para cualquier película nacional hasta el momento-

Elenco:

César Maurel como Emile
Aaron van Schie Soto como Marco


El filme "Padre" del guatemalteco Alejo Crisóstomo es un relato sucinto, que denota el cariño con que fue hecho por parte del equipo de trabajo; el resultado es un cine intimista, que busca crear más preguntas que respuestas.

Teniendo esto en cuenta, se puede analizar la obra como tal. Desde hace varios años, hay un cine latinoameriano que está configurándose como una marca registrada, como un movimiento cinematográfico que identifica inquietudes, a la vez que demuestra una estética en cuanto a forma, contenido y técnica de lo que se filma. Puede que el precursor de este movimiento -que en realidad no significa que exista un grupo que se autodefina como movimiento, sino que es una categoría creada a razón de la similitud observada en diferentes películas de la región- sea el mexicano Carlos Reygadas, pero también tenemos a los mexicanos Amat Escalante, Michel Franco; a los uruguayos Pablo Stoll, Juan Pablo Rebella (muerto en el 2006) y a Adrián Biniez; y aunque con diferencias podemos también incluir al chileno Cristián Jiménez o a la peruana Claudia Llosa; esto por solo nombrar a algunos realizadores.

"Padre", puede situarse dentro de este movimiento, sea como una intención del director o como resultado indirecto de las limitaciones del rodaje. El filme nos cuenta de manera pausada la vida de un hombre mayor (Emile), cuyos días transcurren en una soledad total, mimetizado en el bucólico paisaje de su finca; su figura está tan demacrada como su casa; sin embargo, el director nos va planteando pequeños misterios, claves, que más adelante tendrán un sentido; mientras se nos revelan, conocemos al segundo personaje del filme (Marco), un joven que evidentemente conoce a Emile, pero que entre ambos hay una barrera difícil de cruzar. El misterio de la relación quedará para los cines.


La película está filmada con cámara estática principalmente, se entiende que era una forma de economizar costos, aún así, la fotografía es agradable, nos sumerge de lleno en la geografía de un pueblo (Horquetas de Sarapiquí) que avanza a otro ritmo, puede ser Costa Rica, como puede ser cualquier otro país con esas condiciones. Los silencios son la tónica del filme, acorde con la introspección de los personajes, a quienes se les dificulta comunicare. Es posible que un público ávido de cine comercial, acostumbrados a otro ritmo cuando ven una película, les parezca lenta, será una cuestión de perspectiva, mas no se puede decir que "Padre" no tiene un contenido. Este se nos revela en los pocos diálogos, en la confluencia de dos hombres que por momentos son sombras en el paisaje, reflejo de un anquilosado patriarcado, de tótems envejecidos y olvidados. El trabajo de fotografía exige del espectador un esfuerzo de contemplación, similar al del poeta cuando escribe sus versos y busca en el lector ese cómplice del lenguaje figurado.

Con su ritmo lento, de largas tomas y trancisiones mesuradas, el espectador tiene espacio para reflexionar y admirar, es un ejercicio en dos direcciones, hacia el exterior, el contenido del filme y las incógnitas que genera y, hacia el interior de cada uno, observar la película desde la experiencia personal, sumergirse en la intimidad de los personajes y encontrar lugares comunes. Sobre este carácter personal de la película, el director expresó: “Mi cine es muy personal; hay una historia sobre la paternidad involucrada que, en un viaje por Horquetas de Sarapiquí, despertó y comencé a escribir la historia. El entorno de los ríos, los puentes y, en general la naturaleza; todo ayudó”, expresó Crisóstomo" (Entrevista al director por parte de Alexánder Sánchez para La Nación, 15 de julio del 20113).

La película no es perfecta, algunas escenas se extienden más de lo deseable, pero es parte de la creación, de la intención de crear un espacio lo más natural posible. Las actuaciones también desentonan un poco, la interpretación de César es más convincente que la de Aaron, sin que la de este sea mala, se aprecia principalmente en los diálogos, el doblaje tampoco ayuda. Hay un esfuerzo en la edición y mezcla de sonido para que el resultado final sea de la mejor calidad, pero hay que mencionar que el equipo de trabajo es de cinco personas, que el rodaje duró 15 días y que es una realidad de las dificultades para hacer cine en el país. Esto no es justificación alguna, existen películas nacionales con mucho mayor presupuesto y patrocinios que resultan en cine mediocre; mientras hay otros cineastas más comprometidos con su obra, desde un aspecto ético y estético. "Padre" es un retrato íntimo, honesto, con un final abierto, que genera interrogantes, incompleto como la vida; cuyo guión fue construyéndose en la experiencia de rodaje, nutriéndose de los aportes del equipo de trabajo y que busca generar un oasis en la cinematografía nacional.



domingo, 13 de octubre de 2013

Barbara




Título original: Barbara. Alemania. (2012). Color
Director: Christian Petzold
Guion: Christian Petzold
Cinematografía: Hans Fromm
Montaje: Bettina Böhler
Diseño de producción: Kade Gruber
Duración: 105 minutos

Elenco:

Nina Hoss como Barbara
Ronald Zehrfeld como André
Rainer Bock como Klaus Schütz
Jasna Fritzi como Stella


Premios:

Festival Internacional de Berlín: Oso de Plata mejor director
Asociación de Críticos de Cine de Alemania: mejor edición, mejor película


La acción sucede en la Alemania Oriental a inicios de los años ochenta, el país todavía se encuentra dividido entre la parte Oriental y la Occidental, cada una con una economía totalmente diferente. La doctora Barbara es castigada por haber solicitado que la dejen salir del país, pierde su trabajo y es enviada a trabajar a un hospital de provincia. Mientras Barbara se debate entre su trabajo o huir con su amante, conocerá a un doctor y a dos pacientes en el nuevo hospital, todo esto hará que la decisión final sea aún más dificil.

El filme busca representar el ambiente de tensión que se vivía en ese momento en Alemania, en el que cualquier persona, sin importar su clase social o profesión era sujeto de escrutinio por parte de la Stasi (Ministerio para la Seguridad del Estado). Sin embargo, el director elige un ritmo lento para mostranos la historia, lo cual atenta contra el ritmo, por momentos se vuelve cansina, esto no quiere decir que no sea interesante, sino que se vuelve predecible mientras se espera a que los hechos ocurran.

Las actuaciones son muy buenas, por parte de todos, destaca el trabajo de Nina Hoss como Barbara, quien lleva el peso actoral del filme, pero su coprotagonista, Ronal Zehrfeld (André) despliega un trabajo interesante, tiene que mostrar diferentes facetas, lo cual hace a su personaje muy interesante. De resaltar la escena final, sin diálogo, solo ellos viéndose y sus miradas nos transmiten muchas emociones, un cierre magistral que nos regala el director y los actores.

El argumento sirve también para hacer una denuncia al trato que tenían aquellos a quienes la Stasi consideraba de peligro, sea una joven adolescente embarazada o un reaccionario político; se critica el trato recibido y los trabajos forzados a los que eran sometidos. Esto contrasta con la labor médica de Barbara y André, quienes aún en las circunstancias en las que viven, atienden con respeto y esmero a sus pacientes.


El mejor giro narrativo que tiene el filme consiste en la atención a los dos jóvenes, Stella y Mario. Estos representan a una juventud perseguida, deseosa de escapar del país y poder vivir en paz. La primera busca dar a luz (curiosamente ella desea conservar el bebé, contrario a lo que pensaban los doctores, quienes creían que ella buscaba abortar) y darle condiciones de vida decentes a su futuro hijo (a); mientras Mario no tolera vivir sin su amada y quiso matarse. Son dos extremos que reflejan la vida turbulenta de la sociedad alemana de ese momento, debatiéndose entre la supervivencia o el abandono, con la incertidumbre del futuro acechando el presente.

También existe un elemento claustrofóbico, representado por la actuación de tipo contenido de los actores, principalmente de Nina Hoss. El ritmo lento podría ser metáfora del miedo de los protagonistas a ser descubiertos, sin embargo, parece excesivo, el montaje pudo agilizar mejor la película, darle más vitalidad. Esa carencia de ritmo es disfrazada por el buen diseño de personajes que junto al argumento resultan de lo más interesante, se desea saber cómo termina la historia, más allá de que puede ser predecible.



Avance de la película (subtítulos en inglés):


 Entrevista al director Christian Petzold:


Wadjda: la bicicleta verde




Título original: Wadjda. Arabia Saudí - Alemania. (2012). Color
Directora: Haifaa Al-Mansour
Guion: Haifaa Al-Mansour
Cinematografía: Lutz Reitemeier
Montaje: Andreas Wodraschke
Música: Max Richter
Duración: 98 minutos

Elenco:

Waad Mohammed como Wadjda
Reem Abdullah como la madre
Abdullrahman Al Gohani como Abdullah
Ahd como la Sra. Hussa
Sultan Al Assaf como el padre

Premios:

Festival Internacional de Dubai: mejor actriz y mejor película
Festival Internacional de Durban: mejor Ópera Prima
Festival Internacional de Friburgo: premio de la Audiencia
Festival Internacional de Rotterdam: premio Dioraphte
Festival Internacional de Venecia: premio CICAE, Interfilm y CinemAwenire

Esta película es la primera que se filma enteramente en territorio saudíta, además, es la primera película de una directora de esa nacionalidad. Con estos antecedentes, no es de extrañar que el filme gire en torno a una visión desde la mujer, sobre un hecho concreto (el deseo de tener una bicicleta) enmarcado en el contexto socio religioso de ese país.

Las tradiciones y costumbres que se ven pueden resultar chocantes o ridículas para un espectador de occidente, sin embargo, hay que saber respetar las diferentes culturas, eso no implica estar de acuerdo con la visión de mundo, sino el respetar el derecho al libre pensamiento, será en otro campo en el que se pueda debatir sobre cuál sistema de creencias es el más conveniente, suponiendo que exista uno.Por eso, la crítica -en este caso cinematográfica- no puede valorar una obra solo desde la ideología o la ética, sino que hay que comprender la obra en su totalidad. 

La directora, acierta en no politizar el filme, sería un manifiesto de otra índole, tal vez, del género documental. En su lugar, nos cuenta una historia sencilla, vista a través de los ojos de la protagonista, el estilo narrativo guarda similitud con el neorrealismo italiano. Haifaa Al-Mansour declaró al respecto: "I decided I didn't want the film to carry a slogan and scream, but just to create a story where people can laugh and cry a little".

Lo cierto es que el guion sencillo se agradece, el cine de estas regiones suele tener un gran poderío visual y narran historias de corriente humanista, principalmente utilizando niños como protagonistas. En este caso, la niña que da título al filme, nos muestra la ambivalencia cultural del pueblo saudíta, inmerso en tradiciones rígidas mientras que su economía revela la entrada de productos occidentales. Al-Mansour filma todo esto con gran tacto, no se trata de un discurso panfletario, la cámara nos muestra a la niña recorriendo la ciudad, de su casa a la escuela y alrededores, pero se trata de una ciudad llena de carros occidentales, centros comerciales y demás signos de comercio capitalista.


El choque cultural se encuentra presente en el relato, Wadjda dentro de su infancia, no entiende ni le importa los valores ancestrales de su pueblo, ella no acepta que las niñas no tengan ciertos privilegios o no puedan hacer lo mismo que los niños; su madre es un espejo en el que ella no se ve reflejada, Wadjda es la voz de una nueva generación, quien sueña con montar en bicicletas y escoger a su pareja; mientras que su madre es el símbolo de lo establecido, la mujer que tiene que cocinar, ocultarse tras una vestimenta y esperar al esposo, quien tiene que luchar con otras mujeres por el beneplácito de un hombre. Las mujeres adultas que Wadjda ve en su vida, están inmersas en las tradiciones, pero ella las desafía, no por llevar la contraria, sino para demostrar que ella puede alcanzar sus objetivos.

Junto a la niña, el joven Abdullah, se convierte en su cómplice, un varón que también desafía -en menor grado- la tradición y ayuda a su amiga a lograr sus metas. Él prefiere jugar con ella a pasar tiempo con sus amigos, pero está más controlado por su familia. Entre ambos se genera una historia de camaradería, un romance inocente y una salida al mundo anquilosado de los adultos.

Con una banda sonora casi imperceptible, que busca solo subrayar ciertos pasajes para armonizar la escena como un todo; y con una fotografía que pretende mostrarnos la ciudad saudí de Riad como es, sin embellecerla ni deformándola, el filme transcurre de manera pausada, algunos la experimentarán como lenta. La directora abusa de ciertas tomas, las prolonga innecesariamente, principalmente las que nos muestran el concurso sobre conocimientos de El Corán.

Entre los desafíos de la filmación, está el que la realizadora no podía mezclarse con los hombres del equipo de producción, por lo que tenía que filmar atrás de una camioneta y se comunicaba a través de radios portátiles; tampoco podía ver directamente a los actores, tenía que hacerlo a través de un monitor. Para sortear estas dificultades, la directora tuvo que planear cuidadosamente cada escena para lograr lo que pretendía.

El cine en ciertas ocasiones funciona como una ventana a otros lugares, este es el caso de "Wadjda", filme saudíta con ayuda alemana, que permite espacios para la reflexión. Dos generaciones con inquietudes y desafíos diferentes, pero al final son madre e hija.




Avance de la película:


Entrevista con la directora:


Otra entrevista con la directora:


Princesas rojas




Título original: Princesas rojas. Costa Rica - Venezuela. (2013). Color
Directora: Laura Astorga
Guion: Laura Astorga y Daniela Coggi
Cinematografía: Julio Costantini
Montaje: César Custodio, Ariel Escalante, Daniel Prync
Dirección de arte: Gabrio Zapelli
Duración: 100 minutos

Elenco:

Valeria Conejo como Claudia
Aura Dinarte como Antonia
Carol Sanabria como Magda
Fernando Bolaños como Felipe
Patricia Velázquez como Ana


Las cineastas costarricenses siguen demostrando que lo suyo es hacer cine autor. Princesas rojas es una historia íntima que refleja las experiencias de su directora. Estamos ante una película con sentido, tanto estético, como narrativo e ideológico. Esto último puede no ser del agrado total del espectador, puesto que la directora expresa su visión polítca, sin embargo, esa visión no atenta contra la película en sí que se desarrolla de forma amena.

Lo mejor sin duda son las actuaciones de las niñas, Valeria y Aura, están magníficas, un gran trabajo por parte de Laura Astorga en la dirección de actores. Se agradece que la película sea narrada desde la perspectiva de las niñas, así, el conflicto bélico a finales de los años setenta e inicios de los ochenta en Nicaragua (y sus repercusiones en Costa Rica), pasa a segundo plano, ya que lo que importa es la vivencia de esas dos niñas, su visión inocente de ese conflicto el cual no acaban por comprender y los problemas a lo interno del núcleo familiar. Del drama que se genera por la huída de Nicaragua y la clandestinidad en Costa Rica, pasamos a la adaptación de las niñas a un nuevo ámbito escolar, un reencuentro con familiares y un país que desconocen. Disfrutamos con la complicidad de esas dos niñas y al igual que ellas nos abstraemos del conflicto para seguirlas en su cotidianeidad, en su inocencia y su búsqueda por subsistir. Hay un respeto de la directora hacia su propia película y hacia el espectador que se manifiesta en la coherencia del tono argumentativo y en la lógica interna del relato.


Quienes flaquean un poco en la actuación son los padres de la niña, especialmente Fernando Velázquez que interpreta a Felipe, su trabajo es poco convincente, se siente forzada, parece que sobreactuó, especialmente en las escenas que reflejan vida familiar. Carol Sanabria encarna a la madre, Magda, su trabajo es regular, sin embargo, no es tanto culpa suya sino que el guión la "saca" de la historia muy pronto y cuando la trae de regreso afecta al ritmo de la película.

El trabajo de edición fue hecho a seis manos, o sea, por tres personas, lo cual genera interrogantes... Uno de los problemas que tiene la película es que no hay mayor fuerza narrativa, la historia está bien contada, pero es muy lineal y salvo una escena en la que la madre, tía y abuela le quitan a la fuerza un traje a Claudia, el resto de la película no tiene puntos dramáticos que impacten, eso es una deficiencia de montaje, ya que plantea un ritmo muy monótono.

Por su parte, el trabajo de fotografía y la edición de sonido son muy buenas, de lo mejor de la cinematografía costarricense, la película a nivel técnico demuestra un apoyo económico importante. Fue filmada en locaciones en Sabanilla, San Pedro, Curridabat, La Uruca, Rohrmoser, Guadalupe (exteriores) y San Ramón de Tres Ríos (interiores); a pesar de la diversidad de locaciones, la fotografía brinda una unidad temática, ayuda el trabajo de cámaras, siempre privilegiando la visión subjetiva de las niñas; también el esfuerzo en la decoración, con la que se plantea una conexión de los protagonistas con la tradición socialista: vestuario, los pines que usa Claudia, las muñecas matrioska, entre otros símbolos.

La escuela a la que asisten Claudia y Antonia, locación Facultad de Bellas Artes, Universidad de Costa Rica

Otro acierto es que la película se entiende en su contexto (la revolución sandinista), así, aún un espectador que no recuerde esa época, comprende el trasfondo político y su relación con la vida de los protagonistas. El esmero por representar la época, por parte de la directora, se evidencia desde el registro lingüístico, el vestuario, hasta los artefactos de uso doméstico.

La película también se puede leer desde el feminismo, una madre que tiene que tomar una decisión que muchos (más en aquel momento) criticarían severamente; el desgaste de una ideología ante las penurias y necesidades familiares y personales. El final es de los puntos más altos de la película, impactante, real y sin concesiones, cine de autor. Lástima que a ese final se le haya agregado un epílogo, que ya está fuera de lugar, con imágenes del conflicto bélico, es como cuando un estudiante antes de entregar un trabajo se acuerda de algo a última hora y lo agrega a mano. Ese epílogo era innecesario, o se incluía en el argumento del filme o se dejaba para otro proyecto. Aún así, "Princesas Rojas" es de lo mejor de la cinematografía costarricense, filme recomendado.


Avance de la película:


Entrevista a la directora Laura Astorga en el programa "Hablemos de cine":


viernes, 11 de octubre de 2013

Gravedad




Título original: Gravity. EE.UU.-UK (2013). Color.
Director: Alfonso Cuarón
Guion: Alfonso Cuarón y Jonás Cuarón
Cinematografía: Emmanuel Lubezki
Montaje: Alfonso Cuarón y Mark Sanger
Música: Steven Price
Duración: 90 minutos

Elenco:

Sandra Bullock como Dra. Ryan Stone
George Clooney como Matt Kowalski


La gravedad, en términos de física, se refiere a la atracción de los objetos (la masa) hacia la Tierra; con ese nombre sencillo en épocas de enormes secuelas y títulos grandilocuentes, el director mexicano filma una intensa película, que nos atrae a la misma con la misma fuerza que los cuerpos son atraídos hacia el núcleo terrestre.

Con apenas dos actores (Sandra Bullock y George Clooney) y sin mucha distracción visual en pantalla, Gravedad es una película agobiante, capaz de transmitir estados de ansiedad al espectador, pero también permite espacio para la reflexión. No se trata de un filme de ciencia ficción de tono existencialista como 2001: Odisea al espacio (Stanley Kubrick) o Solaris (Andrei Tarkovski); Alfonso Cuarón supo rendir homenaje a ese género, pero también se distanció y creó su propia obra. Firmando un guion co-escrito con su hijo, nos traslada al espacio, a una rutinaria misión que se ve interrumpida por un efecto en cadena que arrastra miles de desechos de un satélite por intervalos; los astronautas que se encuentran reparando el telescopio Hubble se ven obligados a sobrevivir en pleno espacio.

Los logros artísticos y técnicos de la película son varios, pero destacan los planos secuencias de gran duración, el filme inicia con una secuencia que dura varios minutos y refleja el grado de planeación; probablemente se trabajó con storyboards para ejecutar a la perfección esas secuencias. La sensación en el espectador es que se está viendo algo real, la ausencia de cortes hace que se experiemente de manera más intensa, hay una alteración del tiempo, ya que el espectador asume el mismo tiempo que los personajes.

Otro gran acierto, es el sutil cambio de cámara objetiva a subjetiva, nos muestra la acción desde la perspectiva de la Dra. Ryan y los efectos sonoros (respiración agitada o ausencia total de sonido), la cámara se mueve de acuerdo a la ausencia de gravedad, así, el ojo del público gira junto a la cámara y hay mayor conexión emocional y psicológica con el drama de la protagonista, quien se siente confundida, con miedo y angustia ante la posibilidad de la muerte. Pasamos de la ciencia ficción al suspenso en cada acometida de los protagonistas por sobrevivir, por alcanzar una estación espacial que les posibilite respirar y regresar a la Tierra.  La falta de oxígeno se traslada a la sala de cine, donde los espectadores aguantan la respiración y enmudecidos observan con total atención, solo se relajan con ocasionales bromas que el guión plantea como relajantes narrativos. La atmósfera claustrofóbica es permanente, aún en la inmensidad del espacio, porque la persona se encuentra confinada a un traje espacial, acá de nuevo, el uso de cámara subjetiva es vital para recordarnos los impedimentos de los personajes. La subjetividad también se maximiza cuando la cámara gira 360 grados en la misma secuencia, dando a entender el efecto de la falta de gravedad a la vez que expone la complicada situación a la que se enfrentan los protagonistas.


La fotografía del Lubezki es extraordinaria, con tonos azulados y mostrándonos a la Tierra como un gran faro para los viajeros espaciales extraviados. Son poderosas y sobrecogedoras las imágenes del amanecer, el diminuto ser humano ante la inmensidad del universo, este pensamiento acompaña durante toda la película. El uso de la tercera dimensión está más que justificado, esta es la película que mejor uso ha dado a esta tecnología, pero paradójicamente en varios segmentos no se nota, no por fallos técnicos, sino porque el ojo se acostumbra de tal manera que se cree real toda la acción, esto, como ya se mencionó, ayudado por la utilización de planos secuencias. El ojo capta la profundida de campo, no es solo una imagen en primer plano, sino que permite dimensionar esa imagen dentro de un todo, la coherencia visual acompaña a la coherencia narrativa.

Junto a la estupenda fotografía, la banda sonora es primordial para terminar de crear esa atmósfera que Cuarón nos está "vendiendo". Es importante resaltar la ausencia de sonido en varias escenas para crear mayor tensión, en contraste con la música incidental realizada por Steven Price, que va desde acordes más pausados, hasta mayor presencia sonora de acuerdo a la acción. La banda sonora logra ser representativa por sí sola, junto a esa unidad hay que mencionar que no se siente copia a cualquier otra película cuya trama se desarrolle en el espacio. Ha sido todo un reto el realizar esta película y que se sienta original, no habrá quien falte en compararla con 2001: Odisea al espacio; pero salvo una escena en la que la protagonista asume una posición fetal, en la que es más la intención de ser un tributo que la de plantear una conexión temática; el resto del filme de Cuarón es una obra independiente.

El mexicano también demuestra ser un gran director de actores. Es la mejor interpretación de Sandra Bullock (en 28 días también hace un buen trabajo), el peso de la película cae sobre ella, era vital que transmitiera solo con su rostro (el director la filma con primeros planos) diferentes estados emotivos y lo hace de gran manera, resulta creíble y convence con su buen trabajo.  Fue un acierto contratar a Sandra Bullock y pasar de Angelina Jolie, Scarlett Johansson, Blake Lively; incluso Marion Cotillard, quien de entre las consideradas es la única que podría haber hecho un trabajo tan bueno como el de Bullock. Clooney aparece en menor medida, pero su trabajo es bueno, es una figura paterna, mientras que la Tierra simboliza a la madre: a la que se quiere retornar.


En cuanto a la temática, ya se dijo que no busca ser un tratado existencialista, pero no se crea que es simple entretenimiento, hay un interesante planteamiento de la lucha contra la adversidad, la soledad ante situaciones límites y el valor o coraje que se necesita para no claudicar. Existe un tono melodramático, algo cansino, con la historia personal de Ryan, pero no afecta a la película. La construcción de los personajes, la simpleza del planteamiento que permite desarrollar un argumento sólido y la excelencia técnica con que está filmada, hace de Gravedad una muy buena película, capaz de explorar la psique humana en momentos de angustia y de emocionar al espectador con una narración hipnótica.


Avance de la película:



Entrevista a Alfonso Cuarón:


Entrevista a Sandra Bullock:


Entrevista a George Clooney: