martes, 30 de julio de 2013

Taller de cine "La imposición del espacio"




Vivecinescrupulos realizará durante el mes de agosto en el Café la Musa Confusa el taller de apreciación de cine "La imposición del espacio", un diálogo entre el cine y la arquitectura que busca crear conciencia sobre la importancia de contar con un diseño habitacional y urbanístico que se acomode a las necesidades de las personas y que les permitan desarrollarse.

Cada individuo crea su personalidad, en parte, de acuerdo al contexto en el que se encuentra, los lugares en los que vive, estudia, transita, etc. definen la manera en que la persona experimenta el mundo y la forma en que establece relaciones interpersonales. Existe una psicología detrás de cada edificación y construcción, así mismo, existe una razón por la que los individuos crean estrategias de afrontamiento según el entorno.Un espacio puede ser tanto un punto de encuentro para la comunidad como un lote baldío que facilita un ambiente criminógeno.


El cine como medio artístico no está exento de proponer y llamar la atención sobre la relación individuo - sociedad a través del espacio arquitectónico. Por lo que están invitados a disfrutar de cuatro excelentes propuestas, "El hombre de al lado" filmada en la casa Curutchet en La Plata, Argentina, permite comparar las diferencias sociales a través del espacio habitacional, el reconocimiento del otro de una manera casual, pero con consecuencias permanentes.

Seguirán dos documentales, el primero "Urbanizado" es una propuesta ambiciosa que nos muestra diferentes ciudades del mundo, sus habitantes y sus historias. El otro es el documental alemán filmado en La Habana "Arte nuevo de hacer ruinas", una nostálgica aproximación a los residentes de edificios abandonados, que se caen en partes, pero que significan un hogar para muchos cubanos.

Finalmente, el taller terminará con la divertida "Playtime" de Jacques Tati, quien ya en 1967 ironizaba sobre los conflictos que planteaba el diseño tecnológico y la arquitectura modernista para las necesidades más básicas de las personas.


Taller de apreciación de cine

"La imposición del espacio"



Jueves 1° de agosto

El hombre de al lado


Directores: Mariano Cohn y Gastón Duprat
País: Argentina, 2009
Duración: 110 minutos
Recomendada para mayores de 13 años


Sinopsis: La película narra un conflicto entre vecinos que parece no tener fin. Una simple pared medianera puede dividir dos mundos, dos maneras de vestir, de comer, de vivir. De un lado, Leonardo (Rafael Spregelburd), fino y prestigioso diseñador que vive en una casa realizada por Le Corbusier. Del otro lado Víctor (Daniel Aráoz), vendedor de coches usados, vulgar, rústico y avasallador. Víctor decide hacer una ventana para tener más luz, y ahí empieza el problema: cada uno toma conciencia de la existencia del otro.







Jueves 8 de agosto

Urbanizado


Director: Gary Hustwit
País: EE.UU. - UK, 2011
Duración: 85 minutos
Recomendada para mayores de 12 años

Sinopsis: ¿Quién tiene permiso para dar forma a nuestras ciudades? ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo puede el diseño de nuestra ciudad afectar nuestra vida? A través de la exploración de diversos proyectos urbanos en decenas de ciudades alrededor del mundo, "Urbanizado" marca el debate en el futuro de las ciudades. Este filme se centra en el diseño de numerosas ciudades y nos muestra algunos de los arquitectos mundialmente más reconocidos, entre ellos Norman Foster, Reem Koolhaas, Jan Gehl, Oscar Niemeyer, Amanda Burden y Enrique Peñalosa. 







Jueves 22 de agosto

Habana: Arte nuevo de hacer ruinas


Director: Florian Borchmeyer
País: Alemania, 2006
Duración: 86 minutos
Recomendada para mayores de 12 años

Sinopsis: La Habana, la "Perla del Caribe", capital de la revolucionara República de Cuba. La poética de las ruinas impregna la belleza de la ciudad. Pero las ruinas no son tan poéticas para quienes tienen que vivir en ellas. Los derrumbes de casas con víctimas mortales están a la orden del día. Para los habitantes, el desmoronamiento de la ciudad y de sus edificios de viviendas es una fuente constante de dolor y sentimientos de culpa.







Jueves 29 de agosto

Playtime


Director: Jacques Tati
País: Francia, 1967
Duracion: 115 minutos
Recomendada para mayores de 12 años

Sinopsis: Un grupo de turistas estadounidenses hace un viaje por Europa, que prevé la visita de una capital por día. Al llegar a París, se dan cuenta de que el aeropuerto es exactamente igual al de Roma, de que las carreteras son idénticas a las de Hamburgo y que las farolas guardan un curioso parecido con las de Nueva York. En resumidas cuentas, el escenario no cambia de una ciudad a otra; y ya que no pueden conocer París, se conformarán con pasar 24 horas con parisinos de verdad, entre ellos Monsieur Hulot.







Coordenadas:

Lugar: Café la Musa Confusa (200 mts SO y 50 mts N de la Universidad Véritas)

Fecha y hora: jueves de agosto (excepto el día 15) a las 6:00 pm

Valor de la entrada: 2000 colones por persona por función

Después de la película se hará un conversatorio para comentar sobre aspectos formales y de contenido de cada filme.

domingo, 28 de julio de 2013

Taller de cine "Historias marginales"



La marginalidad es un fenómeno que se encuentra en todos los asentamientos humanos, la discriminación de cualquier tipo es una forma de exclusión social y establece una cadena de poder entre los partícipes. En esta cadena, las personas con menos recursos son victimizadas y en su lucha por subsistir pueden tomar decisiones que socialmente son mal vistas. Sin embargo, la marginalidad es un producto social, cada sociedad con sus particularidades y contexto crean espacios, físicos y morales, en los que se disminuye la valía de otros. En ese proceso se establece una desvinculación con el marginado, se le empieza a considerar un ser inferior, surge una conducta de grupo de carácter discriminatoria; pero, rara vez, se piensa sobre el origen de esa persona, sobre las razones que lo llevaron a migrar, vivir en la calle, prostituirse, robar, etc.

Durante el mes de agosto, Vivecinescrupulos abre un espacio para reflexionar sobre el tema de la marginalidad a través del taller de apreciación de cine "Historias marginales". Con cinco películas de países latinoamericanos se explorarán diversas temáticas al respecto, siempre con la intención de crear un diálogo entre el contenido del filme y la realidad costarricense. Para ello, se iniciará con la producción costarricense "Tr3s Marías" de Francisco "Pako" González, quien estará presente ese día para compartir con el público sobre la experiencia que significó la realización de su película.


"HISTORIAS MARGINALES"




Sábado 3 de agosto (6:30 pm)

Tr3s Marías


Director: Francisco "Pako" González
País: Costa Rica, 2010
Duración: 95 minutos
Recomendada para mayores de 15 años

Sinopsis: El destino no existe... cada decisión cuenta. El mundo está formado por pequeñas vidas. En un barrio cualquiera, que podría ser de cualquier ciudad del mundo, conviven las personas, con sus decisiones, tristezas, problemas y alegrías. Tres mujeres, con sus tres historias definen un entramado de vidas que forman parte de una sola red.






Sábado 10 de agosto (6:30 pm)

Bolivia


Director: Adrián Caetano
País: Argentina, 2001
Duración: 75 minutos
Recomendada para mayores de 15 años

Sinopsis: Freddy emigra a Buenos Aires en busca de una vida más próspera. En su país natal, Bolivia, deja a su familia. Sin embargo, la capital argentina no es el paraíso que Freddy soñó, y mucho menos para los emigrantes ilegales como él. Pese a ello, consigue trabajo como cocinero en un restaurante. Un aclamado filme de bajo presupuesto premiado en varios festivales.






Sábado 17 de agosto (6:30 pm)

Amarillo mango


Director: Cláudio Assis
País: Brasil, 2002
Duración: 103 minutos
Recomendada para mayores de 18 años

Sinopsis: Los destinos de los ciudadanos de Recife, en Brasil, son el tópico principal de esta película que narra la crudeza de la vida diaria. Wellington, el carnicero del pueblo, admira la devoción religiosa de su esposa Kika y su motivación para afrontar la vida. Sin embargo, los días pasan y la fe se vuelve ciega, pues en Recife no parece existir solución: no hay nada que acabe con las estrechas condiciones de vida que ahí se hacen latentes todo el tiempo.






Sábado 24 de agosto (6:30 pm)

Gigante


Director: Adrián Biniez
País: Uruguay, 2009
Duración: 84 minutos
Recomendada para mayores de 15 años

Sinopsis: Jara es un hombre solitario, tan corpulento como tímido, que trabaja como guarda de seguridad en un supermercado en Montevideo. Se encarga de controlar los monitores desde un cuarto. Dado que tiene el turno de noche y no hay mucho movimiento, hace más o menos lo mismo que haría en su casa: ver películas, hacer crucigramas y escuchar música. Pero un día su vida cambia al descubrir por casualidad a Julia, una de las mujeres de la limpieza.





Sábado 31 de agosto (6:30 pm)

Mil nubes de paz


Director: Julián Hernández
País: México, 2003
Duración: 80 minutos
Recomendada para mayores de 18 años

Sinopsis: Gerardo, un adolescente homosexual, deambula por la ciudad de México durante varios días. Trata de encontrar a alguien que sea capaz de desvelarle el secreto que se esconde en las líneas de una carta de despedida dejada por Bruno, un amante efímero al que ama, apenas dos días después de haberlo conocido. En su recorrido, Gerardo se encuentra con personas que, habiendo olvidado su necesidad de amar y de dar amor, son incapaces de ofrecerles la ternura que necesita para seguir viviendo.





Coordenadas:

Lugar: Museo Joaquín García Monge (costado norte del parque de Desamparados)

Fecha y hora: Sábados de agosto a las 6:30 pm

Valor de la entrada: 2000 colones por persona por función

Al concluir cada película se realiza el taller de apreciación, en el que se explicarán aspectos técnicos del filme y se analizará el contenido.

miércoles, 24 de julio de 2013

La chispa de la vida






Título original: La chispa de la vida. España-Francia-EE.UU. (2011) Color
Director: Álex de la Iglesia
Guión: Randy Feldman
Cinematografía: Kiko de la Rica
Música: Joan Valent
Duración: 94 minutos

Elenco:

José Mota como Roberto Gómez
Salma Hayek como Luisa
Blanca Portillo como Mercedes
Juan Luis Galiardo como el alcalde
Fernando Tejero como Johnny
Antonio Garrido como el Dr. Velasco
Santiago Segura como David Solar


Álex de la Iglesia es un director que se siente cómodo, incomodando a los demás, y esta película no es la excepción. Desde la sociedad de medios, la cultura, política, el mundo de la publicidad, a todos llega un mensaje cínico y directo, típico del director bilbaíno.

La chispa de la vida es un recordatorio de hacia dónde se dirige el ser humano como especie. La trama gira en torno al infortunio, el propio director parafraseando a Hitchcock define la película como "un pobre hombre que tiene una tremenda historia". Así, conocemos a Roberto, muy bien interpretado por José Mota, un publicista desempleado que ni el pasado glorioso le salva de la crisis económica española; tras un nuevo rechazo, decide buscar refugio en el hotel donde pasó la luna de miel, pero al llegar a Cartagena de Murcia, descubre que el hotel no existe, en su lugar se erige un museo de arte romano.


Los primeros 40 minutos del filme son trepidantes, la acción se sucede vertiginosamente y permite dejar claro el rumbo ideológico que la película va a tomar, también son los momentos más cómicos, de la Iglesia aprovecha su humor negro para entretener y convertir en cómplices al espectador sobre lo narrado. Hay una construcción coherente de la historia, se pasa del patetismo de la situación al drama, en el proceso vemos desfilar una serie de personajes que nos remiten a situaciones cotidianas y permiten reflexionar sobre la exposición pública que se hace de una tragedia, la finalidad de lucro que yace detrás de los medios de difusión, incluso la moral individual, supeditada al valor económico que se posea. En un momento, el protagonista es enfático al decir que sin dinero no se vale nada, y esto queda flotando durante toda la película, una especie de fantasma carroñero que siempre acecha.

La música y la fotografía son muy buenas, la primera marca un ritmo trepidante, que mantiene en constante suspenso al espectador, la tensión va en aumento conforme avanza el metraje. Por su parte, Kiko de la Rica utiliza contrastes pictóricos para establecer la relación entre los personajes, así, los momentos familiares tienen colores cálidos, aún cuando la situación es apremiante; mientras que cuando aparece el representante (Johnny) la paleta cromática es de tonos fríos. 

Ante las acciones de Johnny (Fernando Tejero) un dedo acusador se yergue

Un aspecto que hay que resaltar es lo bien que Álex de la Iglesia configura el núcleo familiar, todos son muy diferentes, nos queda claro desde el vestuario, sin embargo hay una comunión entre ellos que los hace reales, con los que es fácil identificarse. Es escencial en el cine satírico crear personajes con los que el espectador se sienta cercano, de tal forma, el mensaje es mejor recibido y se extiende fuera de las salas de proyección. El director también entiende que lo serio no es lo suyo, por lo que el filme transcurre entre lo hilarante, lo caricaturesco y lo realista. Esto último se evidencia en el tracto final, sin que se trate de un final pesimista, consiste en un final lógico que da coherencia al relato y deja la propuesta de dar valor a la dignidad del ser humano.

También podemos encontrar escenas simbólicas, como aquel plano general desde el que vemos a Gerardo cual imagen crucificada, un moderno sacrificio para satisfacer a las masas; no es casualidad tampoco que todo transcurra en un anfiteatro romano, puesto que se trata de una macabra forma de entretenimiento, civiles, periodistas, fotógrafos se acercan al lugar y disfrutan del espectáculo como si se tratara del coliseo romano. Al final, entre pasado y presente, el ser humano sigue disfrutando del sufrimiento ajeno.

Como puntos bajos del filme, está la actuación de Salma Hayek, muy forzada, aunque mejora conforme avanza la película. También se siente un momento en el que el ritmo baja, merced a la transición que hace el director de una propuesta más satírica a una más dramática. Sin embargo, "La chispa de la vida" se disfruta en su totalidad, es cine que entretiene y respeta al espectador, que está bien realizada y brinda un mensaje del que se puede y debe reflexionar.

"La chispa de la vida" tampoco es una idea original. Está inspirada en el filme "El gran carnaval" (Ace in the hole, Billy Wilder, 1951). Protagonizada por Kirk Douglas y Jan Sterling, consiste en la historia de un periodista neoyorquino que se encuentra en Alburquerque, como no tiene dinero para regresar consigue trabajo en un periódico local; al cabo de un año y cansado de su situación, descubre que el millonario del lugar se encuentra atrapado en una gruta, Chuck Tatum (Kirk Douglas) aprovecha la oportunidad para realizar una cobertura sensacionalista de la historia, manipulando a la esposa del magnate (Jan Sterlig) y al alcade, la noticia pronto adquiere cobertura nacional y en el lugar se instala un centro de atracciones para los curiosos; en torno al hecho se configura un carnaval en el que Tatum es el organizador, en medio de todo el asunto, empieza a tener dilemas morales que los mitiga con el alcohol.

Hay una gran conexión entre las dos películas, la idea base es la misma, solo que el director español aprovecha el contexto actual para incluir los problemas económicos de la sociedad española, además de trasladar la situación a los medios tecnológicos modernos y abrir un debate sobre su función.

Otra importante influencia, se encuentra en un episodio de la serie televisiva española "Historias para no dormir" que estuvo en el aire en 1966. Específicamente en el episodio "El asfalto". La serie, creada por Narciso Ibáñez Serrador, recrea las peripecias de un señor que sufre un accidente y los rescatistas no hayan la manera de ayudarle.



Avance de la película:


Entrevista con el actor José Mota:


Entrevista con el director Álex de la Iglesia:


Episodio "El asfalto" de la serie "Historias para no dormir"


Avance del filme "El gran carnaval" (Ace in the hole), en inglés:


Los colores de la montaña




Título original: Los colores de la montaña. Colombia - Panamá (2010. Color
Director: Carlos César Arbeláez
Guión: Carlos César Arbeláez
Cinematografía: Oscar Jiménez
Montaje: Felipe Aljure y Andrés Durán
Música: Camilo Montilla y Oriol Caro

Elenco:

Hernán Mauricio Ocampo como Manuel
Hernán Méndez como Ernesto
Carmen Torres como Miriam
Nolberto Sánchez como Julián
Genaro Aristizábal como Poca Luz
Ángela Patricia como Luisa

Premios:

Festival de cine de Bogotá: mejor película colombiana
Festival Internacional de Friburgo: premio de la Audiencia y del Jurado Ecuménico
Festival Internacional de cine latino de Los Angeles: premio de la Audiencia



La ópera prima de Carlos Arbeláez es una obra poética, narrada con paciencia y con un compromiso social, muestra de que el cine es un medio para comunicar un mensaje. Con un elenco de actores no profesionales (los niños), con los impedimentos de realizar una película de este tipo (tardó más de 9 años para completarla), pero con todas las ganas de finalizarla y demostrar que es posible crear cine artístico con poco presupuesto. El director en una entrevista indica que en el filme "el conflicto armado está fuera de cuadro", así se puede resumir esta bella película, como una "reflexión del conflicto armado desde el sentimiento".

Este filme colombiano trata sobre la amistad y los sueños, los niños son sus protagonistas, los adultos solo aparecen para recordarnos que son nuestras decisiones las que manchan la niñez y la inocencia de los intantes. 

Cargada de simbolismos, desde las verdes montañas de La Pradera, en el Valle del Cauca, hasta un mural que sirve como escaparate ideológico a diversos grupos; la película es honrada en cuanto a lo que pretende; no es moralista, por eso su estilo casi documental para mostrarnos la realidad de unos campesinos que viven en las montañas colombianas, alejados del trajín político de la capital, pero afectados profundamente por las luchas militares entre las diferentes facciones.

Los habitantes de esta zona tienen que huir, dejar sus bienes y propiedades con el objetivo de salvar sus vidas, caso contrario, tendrán que unirse a la guerrilla, exponer sus vidas a una guerra en la cual no creen ni quieren ser partes. La guerrilla ejecuta a los campesino disidentes, mientras que el ejército caza a los guerrillerons, una lucha sin fin, por un territorio cada vez más solitario, más inhóspito, olvidado de la ayuda gubernamental y en el que los niños no tienen un campo para jugar porque este ha sido minado.

Manuel, Julián y Poca Luz, se ven envueltos en los conflictos de los adultos, ellos solo quieren jugar a la pelota, ir a la escuela y divertirse. Pero la guerrilla trunca todos sus sueños, persigue a sus padres, les quita la escuela y les mina las zonas de recreación. En vez de pintar y jugar son reclutados (como el hermano mayor de Julián) a una guerra sin fin. En una escena vemos cómo Manuel y Julián juegan con unas balas, las colocan de menor a mayor tamaño, reconocen perfectamente qué tipo de munición y para qué tipo de arma son; es una metáfora de la infancia mutilada, invadida por elementos ajenos a la niñez. En otra parte, vemos la maestra llorando, no es capaz de ver a sus alumnos a la cara; ella les instó a pintar un mural para que se sintieran orgullosos de su escuela, pero eso significó un acto de sublevación, ella huye del pueblo para no regresar, necesita salvar su vida.


Una escuela que cada vez tiene menos estudiantes, cuadernos donde se tachan los nombres de alumnos, compañeros, amigos... Ese es el resultado de los conflictos armados, en lugar de lápices de colorear se pretender que porten fusiles de asalto y maten. En otra escena, tras la irrupción de las fuerzas armadas, Manuel llega a su casa, pero su padre ya no se encuentra, la madre le dice: "vaya a ordeñar la vaca"; en este instante, se puede decir que el niño pierde su inocencia y su niñez, a partir de entonces tendrá que trabajar para ayudar a su madre y subsistir. Hay un aspecto de tensión en la película que se maneja de manera sutil, no vemos los helicópteros ni los fusiliamientos, pero los escuchamos.

"Los colores de la montaña" nos traslada con gran secillez al drama de estas personas, está narrada desde la perspectiva de los niños, quienes desean seguir jugando y no entienden porqué tienen que dejar sus casas. El director hace un estupendo trabajo con la dirección de actores, en especial con los niños, sus rostros quedan en nuestras memorias, pero al final, al regresar a nuestras respectivas realidades, qué tipo de mundo les estamos legando a las siguientes generaciones...



Avance de la película:


Entrevista con el director:


sábado, 20 de julio de 2013

Sola en la oscuridad





Título original: Wait until dark. EE.UU. (1967). Color.
Director: Terence Young
Guión: Robert Carrington y Jane-Howard Carrington basados en la obra de teatro homónima de Frederick Knott
Cinematografía: Charles Lang
Montaje: Gene Milford
Música original: Henry Mancini
Duración: 108 minutos

Elenco:

Audrey Hepburn como Susy Hendrix
Alan Arkin como Roat, Roat Jr y Roat Sr.
Richard Crenna como Mike Talman
Jack Weston como Carlino
Efrem Zimbalist Jr. como Sam Hendrix
Julie Herrod como Gloria
Samantha Jones como Lisa


Audrey Hepburn tuvo pocos papeles dramáticos en su carrera, principalmente cimentada a través de comedias románticas, la primera de ellas le valió el Oscar a mejor actriz, se trata de Roman Holiday (Vacaciones en Roma, William Wyler, 1953).

Con su interpretación de Susy Hendrix, una no vidente; Hepburn obtuvo una nominación al Oscar. Hace un buen trabajo, toda la película gira en torno a su personaje y por el tipo de género era necesario una buena interpretación para lograr el efecto del filme.

El género del Thriller ha tenido muchas variantes a lo largo del tiempo, situando esta película en la época, 1967; resulta en un buen tratamiento del tema del suspenso. En la actualidad, se ha llevado una idea similar al cine, con las adaptaciones tecnológicas respectivas, tal es el caso de La habitación del pánico (David Fincher, 2002), en la que una madre y su hija diabética tienen que enfrentarse a tres ladrones que entraron en su casa.

En "Sola en la oscuridad", el planteamiento es sencillo, una muñeca que contiene heroína es pretendida por un malechor; para conseguirla se alía con otros dos ladrones de menor perfil. La muñeca se encuentra en el apartamento de una pareja que no tiene nada que ver con la historia (esto se hace con el fin de plantear la posibilidad de que cualquiera puede estar expuesto a una amenaza), él es un fotógrafo y ella una no vidente (perdió la visión tras un accidente). Como no les es posible hallar la muñeca, urden un plan para engañar a Suzy (Audrey Hepburn) aprovechándose de su situación; esto es el catalizador para elevar el suspenso.

El tema del filme es la situación de indefensión de una persona ante un mal, en este caso encarnado en tres malechores. La indefensión (el no poder ver) es la ruina de los maleantes, puesto que subestiman a Suzy. Ella con los recursos que posee, incluida la ayuda de una niña (la única vecina que se encuentra cerca), se antepone a la adversidad y usando su inteligencia y sus otros sentidos logra salir avante.


La interacción entre los actores es bastante buena, Alan Arkin interpreta tres papeles, pero es como el Sr. Roat que transmite mayor tensión, un delincuente cínico, frío y calculador; que no teme matar ni manipular; véase el nivel de sadismo cuando pretende incendiar el apartamento con Suzy dentro. La falta de expresividad de Arkin al momento de actuar funciona perfecto para definir a su personaje. La película fue recibida muy bien por el público, una de las más populares del año (1967); y así como el espectador se solidarizó e identificó con Suzy; también odiaron el grado de maldad del Sr. Roat; en otras palabras, el trabajo de los actores fue tan bueno que traspasó la pantalla.

El filme está basado en una obra de teatro, por lo que se entiende la utilización de prácticamente un solo escenario. Salvo la primera escena, las tomas en el aeropuerto y algunas otras de la calle frente al apartamento, todo transcurre dentro de los aposentos de los Hendrix. Otro factor de tensión se establece al considerar la transgresión del espacio privado e íntimo, el no poder tener el control de la situación, representado con las constantes irrupciones al apartamento que mantienen en un estado de alerta constante a Suzy.


La banda sonora está empleada de manera atinada, aumentando la sensación de suspenso a través de una partitura sutil pero constante, que eleva las notas en los momentos justos. 

La iluminación también es importante en el filme. El director tuvo la osadía de no mostrarnos nada más que la oscuridad absoluta en algunas escenas. En su momento, antes de la exhibición del filme, se advertía que iban a haber partes de completa oscuridad, para así elevar el dramatismo y el misterio, el resultado aún hoy es magnífico. Por un lado, la perspectiva del espectador es la misma de la de Suzy, una nada oscura que no te permite distinguir objeto alguno; mientras que crece la incertidumbre sobre el desenlace, escuchamos, pero no podemos ver, el director logra meter de lleno al espectador en la historia, en el momento clímax del filme.

Otra lectura que se puede hacer de la película, nos indica una doble situación de marginalidad. Suzy está expuesta como víctima no sólo por ser no vidente, sino también por su condición de mujer. En la primera parte, vemos cómo constantemente el esposo le exige ser "la campeona de los ciegos", no le facilita las cosas, la empuja hasta el límite, aún en la escena final, él no corre a abrazarla, espera a que ella llegue donde está él. Hay una idea manipuladora detrás del contenido, se trata de que la mujer debe hacer lo que el hombre pida y desee. Ella es la que debe cambiar y hacer lo necesario para la satisfacción del hombre. Si bien es cierto, Suzy sale avante y vencedeora ante el peligro; esa escena final nos indica que poco o nada cambiará la dinámica de pareja. Un hombre prepotente que controla y exige perfección. Suzy ha estado sufriendo desde antes de la llegada de los ladrones; ella teme que otros le ayuden porque su esposo no la deja aceptar la colaboración de otros; ella constatemente tiene que demostrar que su ceguera no es un impedimento, pero no para sí misma, sino para la satisfacción de él.


Avance de la película (en inglés):


"Una mirada a la oscuridad", video del 2003 con entrevistas al productor Mel Ferrer y al actor Alan Arkin:


viernes, 19 de julio de 2013

Rififí




Título original: Du rififi chez les hommes. Francia. (1955) B/N
Director: Jules Dassin
Guión: Jules Dassin basado en la novela homónima de Auguste Le Breton
Cinematografía: Philippe Agostini
Montaje: Roger Dwyre
Diseño de producción: Alexandre Trauner
Música original: Georges Auric
Duración: 120 minutos

Elenco:

Jean Servais como Tony le Stéphanois
Carl Möhner como Jo el sueco
Robert Manuel como Mario Ferrati
Jules Dassin como César el milanés (usó el psudónimo de Perlo Vita)
Marie Sabouret como Mado
Marcel Lupovici como Pierre Grutter

Premios:

Festival Internacional de Cannes: mejor director
Sindicato de críticos de cine de Francia: mejor película


El género del film noir (cine negro) ha generado muchas variantes, llegando incluso al documental y a la animación. El cuidadoso trabajo de iluminación que caracteriza al género ha servido para inspirar diversas obras, desde el blanco y negro hasta el color, simpre contra poniendo dicotomías expresadas tanto en el argumento, como en los personajes y sus significados.

El film noir cruzó fronteras, dejó de ser algo estadounidense, algo que representaba las angustias e incertidumbres de una nación ante hechos puntuales que los marcaron; para convertirse en un producto de exportación. Cineastas de diferentes países se sintieron atraídos por la temática, la estética visual y la construcción de personajes y argumento; sin embargo, no necesariamente comprendían las motivaciones detrás del género cinematográfico. Como resultado, tenemos películas variadas, con alto contenido artístico unas y, otras, con pobres resultados.

El mundo criminal, las mentiras y delitos serán temas comunes en estas películas. Ejemplos los encontramos tan distantes y exóticos como El perro rabioso (Akira Kurosawa, Japón, 1949); L. A. Confidential (Curtis Hanson, EE.UU., 1997); El secreto de sus ojos (Juan José Campanella, Argentina, 2009) o Rififí (Jules Dassin, Francia, 1955).

El presente artículo es a propósito de esta última. En el argot francés, la palabra "rififí" define una "pelea, conflicto violento, hostilidad manifiesta entre bandas o enfrentamiento entre tipos duros. El término proviene de <rif> que, también en argot significa problemas y que ha dado lugar a <rifirrafe> en castellano y <ruffo> en italiano, que significa fuego" (definición tomada de los extras de la versión francesa de la película).

Filmada con un presupuesto de doscientos mil dólares, el rodaje de Rififí salió avante gracias a un elenco de actores poco conocidos y a la austeridad de la post producción. Dassin, tuvo que encargarse de escoger las locaciones, que fueron reales, en vez de construirlas en un estudio; también actuó, debido a la falta de contrato con un actor; el director usó el pseudónimo de Perlo Vita.

Gran parte del problema, es que Jules Dassin aparecía en los créditos. El director, nacido en Estados Unidos, fue acusado por un colega de comunista, razón por la que en 1950 entró en la Lista Negra del Comité de Actividades Antiamericanas. Dassin decidió viajar a Europa, pero por cinco años no consiguió trabajar, la influencia de la política internacional estadounidense le impedía dirigir películas, sobrevivió vendiendo algunas historias y guiones, siempre usando un pseudónimo. Tras un largo período de austeridad, le llega la novela "Du rififi chez les hommes" y la posibilidad de adaptarla al cine.

El propio Dassin cuenta en una entrevista que la primera vez que tuvo la obra no pudo entenderla, debido a que estaba escrita en argot parisiense. Tuvo que pedirle colaboración a un amigo para que se la leyese, tras lo cual no quería adaptarla, debido al alto contenido violento (incluso necrofílico); pero termina aceptando el contrato por $8000 para realizar la película, pensando en su familia y en cómo iba a mantenerlos si no aceptaba. La recompensa la tuvo tras el éxito en taquilla y crítica de la película, puesto que el contrato estipulaba un porcentaje de las ganancias.

El guión final se reduce al robo que planean los cuatro hombres; desestimando gran parte de la novela, razón que causó malestar al escritor que llegó a pedir explicaciones a Dassin, con sombrero y revólver incluidos; tras un momento de tensión, Dassin soltó a reír producto de la impresión, Le Breton, escritor de la novela, reconoció lo absurdo de la situación y también empezó a reírse; después de ese primer encuentro, se volvieron buenos amigos.


La película está filmada con una elegancia que se traslada a los personajes. Aunque sabemos que son criminales, ladrones y asesinos, la ciudad, aún de noche, sigue siendo hermosa. Es un lugar de contrastes, donde la prosperidad y el comercio se dan, pero donde ciertas personas no tienen cabida, al menos no legalmente y por eso recurren a actividades criminales. El protagonista ha estado cinco años en prisión (como los cinco años que el director no pudo trabajar) y ante la imposibilidad de tener una vida de rectitud recae en el delito cuando un antiguo compinche le ofrece participar en un atraco.
La escena inicial, en la que vemos una mesa y diferentes manos jugar a las cartas, es una anticipación del tipo de juego que tendrán los personajes, arriesgando sus vidas, siempre persiguiendo un botín, dinero para solventar sus problemas. Un ladrón quiere ayudar a sus hermanas, otro quiere el dinero para asegurarle un futuro a su hijo, el tercero pretende escaparse con una cabaretera; mientras que el último, el protagonista, simplemente no sabe qué va a hacer. Así de patético y a la vez, real, es el marco argumentativo del filme. El nivel de realismo se termina construyendo al utilizar las calles parisienses, callejones, edificios y gente sirven de ambientación para una historia nostálgica, en el que el tema de la moral es el principal.

El filme es reconocido por la brillante secuencia del robo, con una duración de 32 minutos fue realizada sin diálogo ni banda sonora. El director mantuvo su idea original de crear una atmósfera realista, esta implica que los ladrones operan desde el silencio (podemos apreciar el calzado que usan para no hacer ruido) y la meticulosidad del plan y su ejecución. Hay un tratamiento del tiempo muy interesante, con tomas que nos muestran un reloj y la creciente sensación de cansancio (primer plano de los actores con sus rostros sudorosos). Dassin también usa el montaje paralelo para mostrarnos lo que ocurre a lo interno de la joyería y lo que sucede en el exterior (joven en la florería, camión de limpieza, policías que descubren el auto robado). En general, toda la secuencia es un ejemplo maravilloso de cómo se puede narrar a través de la imagen.


Otra escena muy creativa es cuando se reúnen Tony, Jo y Mario para discutir por primera vez el robo. Desde la perspectiva del espectador vemos a los actores en un café y al fondo la joyería que quieren asaltar. Pero debido al poco presupuesto lo que hicieron en realidad fue colocar una mesa, tres sillas y un marco falso de ventana sobre la calle, y mediante el encuadre se creó la sensación de que estaban dentro de un local.

La historia del robo también se deja de lado en algunos pasajes, cuando el director se preocupa por mostrarnos el caleidoscopio moral de los personajes. Así, mientras tenemos una opinión negativa de los ladrones, quienes se aprovechan del trabajo de los demás; luego aparecen los mafiosos (de nacionalidad francesa. En el libro son africanos y árabes; mientras que los productores querían que fuesen estadounidenses) y por breves momentos se duda con quién simpatizar. Especialmente, tras el secuestro del hijo de unos de los ladrones; tal situación marca un nuevo nivel de hostilidad y delincuencia que no se había visto en el filme, y los otrora "malechores" ahora son víctimas (víctimas de sus propias decisiones). En estos momentos la ciudad cobra un significado diferente, si antes era el lugar para el acto delictivo, ahora es el laberinto que impide u obstaculiza la redención del delincuente. Argumentativamente, Rififí, se adelanta a muchas películas del que se llama "cine sobre crimen" (o sobre situaciones criminales), en tanto que plantea la susodicha redención; no se trata de un héroe, o de un villano convertido en héroe, sino de humanizar y construir moralmente a un personaje que la sociedad cataloga como "malo". Tony busca por toda la ciudad al hijo de Jo, mata en el proceso a quien sea necesario, su preocupación inicialmente se inclina hacia el botín, no perder el dinero, pero va cambiando hacia la vida y la seguridad del niño, por eso lo trepidante y la sensación de angustia que generan las escenas finales, cuando herido, conduce el carro transportando al niño para que este se reencuetre con su madre, ya ha dejado de pensar en sí, para pensar y actuar por alguien más; el dinero está en el asiento trasero, pero ya no es importante; tampoco su vida, en vez de ir a buscar ayuda, lleva al niño con su madre.

El factor moral, está presente en toda la obra. Tony, de manera soberbia busca y castiga a su excompañera por no haberle esperado cuando estuvo en la cárcel; en una escena donde la acción sucede fuera de encuadre, pero que la potencia narrativa no se pierde. En otro momento vemos las decisiones de César, un ladrón que se enamora de una cabaretera y que opta por robar un anillo, algo insignificante en el contexto del atraco, pero que es precisamente la perdición para todos. César está movido por sus sentimientos, por su atracción hacia una mujer y responde en consecuencia. No es tan sencillo encasillar de "malo", los mismos ladrones tienen familia o aspiraciones que les hace ser ambivalentes en sus decisiones. Jo, no puede soportar la angustia ante la posibilidad de perder a su hijo, por lo que decide darles el dinero a sus captores, aún sabiendo (en una escena previa Tony le explica las consecuencias del secuestro) que es muy difícil que regrese con vida, él antepone su rol de padre antes que el dinero del robo.

La relación entre moral y cine, no es algo nuevo, incluso la iglesia católica el 8 de setiembre de 1957 con el papa Pío XII, dedicó una encíclica al respecto. En la misma se lee "No será pues posible lograr que el cine sea "un instrumento positivo de elevación, de educación y de mejoramiento", sin la escrupulosa colaboración de todos los que tienen una parte de responsabilidad en la producción y difusión de los espectáculos cinematográficos. Hemos declarado ya en otra oportunidad los elementos que constituyen un "film ideal", cuando Nos dirigíamos a los que están interesados en "el mundo del cinematógrafo", invitándolos a realizar el alto fin de su vocación" (Encíclica Miranda Prorsus, Pío XII).

En la misma encíclica el papa indica que "Para juzgar el contenido y la presentación de una película, inspírense los revisores en las normas que Nos hemos expuesto en los mencionados Discurso sobre "el film ideal", y en particular tengan en cuenta las que se refieren a películas de argumento religioso, a la presentación del mal y al respeto que se debe tener de la persona humana, de la familia y de su santidad, como también de la Iglesia y de la sociedad civil" (Encíclica Miranda Prorsus, Pío XII). Acá pueden leer la encíclica completa.

La encíclica viene dos años después del estreno de Rififí. No tienen relación directa, sino que sirve para contextualizar el escenario mundial en la década de los cincuenta del siglo pasado. Misma década en que la Guerra Fría y el macartismo marcaron la política internacional: "El desenlace de la segunda guerra mundial, en 1945, no contribuye tampoco a aliviar las tensiones que soporta la sociedad, a pesar de que el país sale del conflicto bélico convertido en la primera potencia militar del orbe. La desmovilización de los ex combatientes y la lenta transformación de la industria de guerra en una industria civil provocan un incremento alarmante del desempleo y de la inflación y un rápido desarrollo de la delincuencia. El país gira hacia las posiciones de la derecha más recalcitrante mientras crece la tensión racial, se intenta limitar el poder de los sindicatos a golpe de ley y el Comité de Actividades Antiamericanas inicia, en 1947, su particular combate contra las ideas progresistas que arraigan en Hollywood". (Santamarila y Heredero (1996). "El cine negro, maduración y crisis de la escritura clásica". Barcelona: Paidós, p. 38).

Primero J. Edgar Hoover, quien habló para que no se realizaran películas que mostraran como incompetentes a los policías; luego Macarthy, quien con el Comité de Actividades Antiamericanas realizó una cacería de brujas, la cual afectó al propio Jules Dassin, entre otros. Y hasta Pío XII, con su encíclica y el senado estadounidense con el código Hays, todos ejemplos de cómo el cine se ha visto manipulado y atado por los movimientos político sociales de la época. El cine negro es una respuesta directa ante la paranoica persecusión durante la Guerra Fría, ante la incertidumbre tras las numerosas guerras y desempleo que marcaron el siglo XX durante 1914-1960 (la época clásica del cine negro es de 1948 a 1960; aunque después de 1960 se produjeron otros conflictos bélicos, el cine los retrató desde otra perspectiva como Apocalipsis ahora (1979), Pelotón (1986), Full Metal Jacket (1987), entre otros).

Rififí plantea un castigo, una sanción moral, sin importar si haya sido con intención o no. Sus personajes pertenecen al hampa y sus vidas terminan trágicamente. Incluso la esposa de Mario es asesinada, aún cuando ella no tenía conocimiento de los hechos. Hay una lectura en la que se entiende que las actividades criminales traen consecuencias. En uno de los diálogos más interesantes del filme, la esposa de Jo le increpa sobre el por qué es un hampón, que si bien miles de niños crecen en la miseria no todos se vuelven criminales. La sanción de la transgreción es severa para la mayoría de los personajes, salvo el niño y su madre, el resto sufre consecuencias. Sin embargo, el niño lo vemos jugando con una pistola de juguete, acaso como una advertencia de lo que hará cuando sea mayor...


La película también presenta una estética precursora al movimiento de la Nueva Ola Francesa, por ejemplo las tomas de noche cuando vemos las luces de neón y los letreros luminosos, brindan una noción artística a un mundo obscuro. También la poética escena cuando Tony conduce el árbol y su mirada (nuestra mirada a través del uso de la cámara) se pierde entre las ramas de los árboles, se trata de una perspectiva subjetiva, existencialista ante la vida; justo la temática que explorarán directores francesas en años posteriores.


Curiosidades


Salvo en la canción que interpreta una mujer en el cabaret, en ningún otro momento del filme alguien dice la palabra rififí.

Jules Dassin estrena en 1950 Night and the city (Noche en la ciudad), pero para la época el también director Edward Dmytryk lo delató ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Dassin huyó a Europa y pudo volver a dirigir en 1955 (Rififí).

El cabarete "L'Age d'Or" se llama en honor a la película de Luis Buñuel. El encargado de diseño de producción de Rififí, Alexandre Trauner, trabajó en ambas producciones.

Jules Dassin se negó a filmar durante días soleados, para así crear una atmósfera fría y oscura. Tampoco quiso complacer a los productores filmando una escena de pelea a puñetazos.


La escena en la que César muere no está en el libro. Dassin, que interpretaba a César, la incluyó como una manera de dejar clara su opinión ante los "traidores" y "soplones" (debido a que él fue acusado de comunista).

En México tras 11 semanas de presentarse la película, fue retirada de cartelera porque empezaron a darse robos siguiendo métodos similares a los que el filme muestra. En otros países también se dieron situaciones similares, pero no retiraron la película. En general, Rififí sienta las bases para el tipo de cine de crimen, en el que se planean robos con sumo detalle. Al ver películas como Ocean's 11 (Steven Soderbergh, 2001); Reservoir dogs (Quentin Tarantino, 1992); The usual suspects (Bryan Singer, 1995), entre otras, queda manifiesta la influencia del filme de Dassin.

Tras recibir el premio a mejor director en Cannes, el único estadounidense que lo saludó, felicitó y se sacó fotos con Jules Dassin fue Gene Kelly.

El compositor Georges Auric insistió en hacer la música para la secuencia del robo, por si Dassin tenía dificultades con los productores. El propio Dassin invitó a Auric a ver la película con y sin música en esa escena y el compositor terminó aceptando que la versión de Dassin era mejor.

Las joyas usadas durante la película era auténticas, propiedad de Jean Dusausoy, quien las prestó con la condición de que la policía las vigilara.

La película estaba propuesta para que la dirigiera Jean-Pierre Melville, sin embargo, él le cedió el trabajo a Jules Dassin.

Mientras que el director francés François Truffaut alabó el filme catalogándolo como el mejor film noir francés; el también director galo Jean-Luc Godard criticó negativamente el filme, mientras recomendó "No tocar la pasta" (Jacques Becker, 1954) y Bob el jugador (Jean-Pierre Melville, 1956) en su lugar.

Existen varias películas inspiradas en este filme. El rififí y las mujeres (Alex Joffé, 1959); Rififí en Amsterdam (Giovanni Korporaal, 1962); Rififí en la ciudad (Jesús Franco, 1963); Rififí en Tokio (Jacques Deray, 1963); Rififí en Amsterdam (Sergio Grieco, 1966); Rififí en Panamá (Denys de La Patellière, 1966). Y en el 2011 una productora estadounidense compró los derechos para realizar un "remake" de la original.


Avance de la película (en francés):


Entrevista a Jules Dassin en la que habla sobre haber estado en la Lista Negra y sobre el rodaje de Rififi:


domingo, 14 de julio de 2013

Las otras caras de Audrey Hepburn




La temporada de cine en Desamparados comienza este sábado 20 de julio. El taller de apreciación cinematográfica tendrá como eje la figura de la actriz Audrey Hepburn (1929-1993), sin embargo, la intención es alejarse de la imagen clásica de ella interviniendo en comedias románticas, para presentar dos películas menos conocidas en las que interpreta papeles dramáticos. Además, el contenido de cada película va a permitir establecer un diálogo con los participantes en temas como la discapacidad y la tolerancia a las parejas homosexuales.

Las presentaciones seguirán siendo en el Museo Joaquín García Monge, pero la hora cambiará para las 6:30 pm. El valor de la entrada será de 2000 colones por persona por función.





Sábado 20 de julio

Sola en la oscuridad






Director: Terence Young
País: EE.UU. (1967)
Duración: 108 minutos
Recomendada para mayores de 13 años


Sinopsis: una mujer no vidente se enfrentará a unos asesinos que invaden su casa, mientras espera que la ayuda llegue. Nominada al Oscar por mejor actriz.









Sábado 27 de julio

La calumnia

 




Director: William Wyler
País: EE.UU. (1961)

Duración: 107 minutos
Recomendada para mayores de 13 años

 

Sinopsis: el duro trabajo de dos mujeres se viene abajo cuando una niña las acusa de ser amantes. Un filme visionario que refleja la intolerancia cultural. Nominada a 5 Oscar.








Coordenadas:


Lugar: Museo Joaquín García Monge (costado norte del parque de Desamparados)


Fecha y hora: sábados de julio a las 6:30 pm

Valor de la entrada: 2000 colones

Después de cada película se dará el taller para explicar aspectos técnicos de la misma y comentar sobre el contenido