domingo, 13 de octubre de 2013

Princesas rojas




Título original: Princesas rojas. Costa Rica - Venezuela. (2013). Color
Directora: Laura Astorga
Guion: Laura Astorga y Daniela Coggi
Cinematografía: Julio Costantini
Montaje: César Custodio, Ariel Escalante, Daniel Prync
Dirección de arte: Gabrio Zapelli
Duración: 100 minutos

Elenco:

Valeria Conejo como Claudia
Aura Dinarte como Antonia
Carol Sanabria como Magda
Fernando Bolaños como Felipe
Patricia Velázquez como Ana


Las cineastas costarricenses siguen demostrando que lo suyo es hacer cine autor. Princesas rojas es una historia íntima que refleja las experiencias de su directora. Estamos ante una película con sentido, tanto estético, como narrativo e ideológico. Esto último puede no ser del agrado total del espectador, puesto que la directora expresa su visión polítca, sin embargo, esa visión no atenta contra la película en sí que se desarrolla de forma amena.

Lo mejor sin duda son las actuaciones de las niñas, Valeria y Aura, están magníficas, un gran trabajo por parte de Laura Astorga en la dirección de actores. Se agradece que la película sea narrada desde la perspectiva de las niñas, así, el conflicto bélico a finales de los años setenta e inicios de los ochenta en Nicaragua (y sus repercusiones en Costa Rica), pasa a segundo plano, ya que lo que importa es la vivencia de esas dos niñas, su visión inocente de ese conflicto el cual no acaban por comprender y los problemas a lo interno del núcleo familiar. Del drama que se genera por la huída de Nicaragua y la clandestinidad en Costa Rica, pasamos a la adaptación de las niñas a un nuevo ámbito escolar, un reencuentro con familiares y un país que desconocen. Disfrutamos con la complicidad de esas dos niñas y al igual que ellas nos abstraemos del conflicto para seguirlas en su cotidianeidad, en su inocencia y su búsqueda por subsistir. Hay un respeto de la directora hacia su propia película y hacia el espectador que se manifiesta en la coherencia del tono argumentativo y en la lógica interna del relato.


Quienes flaquean un poco en la actuación son los padres de la niña, especialmente Fernando Velázquez que interpreta a Felipe, su trabajo es poco convincente, se siente forzada, parece que sobreactuó, especialmente en las escenas que reflejan vida familiar. Carol Sanabria encarna a la madre, Magda, su trabajo es regular, sin embargo, no es tanto culpa suya sino que el guión la "saca" de la historia muy pronto y cuando la trae de regreso afecta al ritmo de la película.

El trabajo de edición fue hecho a seis manos, o sea, por tres personas, lo cual genera interrogantes... Uno de los problemas que tiene la película es que no hay mayor fuerza narrativa, la historia está bien contada, pero es muy lineal y salvo una escena en la que la madre, tía y abuela le quitan a la fuerza un traje a Claudia, el resto de la película no tiene puntos dramáticos que impacten, eso es una deficiencia de montaje, ya que plantea un ritmo muy monótono.

Por su parte, el trabajo de fotografía y la edición de sonido son muy buenas, de lo mejor de la cinematografía costarricense, la película a nivel técnico demuestra un apoyo económico importante. Fue filmada en locaciones en Sabanilla, San Pedro, Curridabat, La Uruca, Rohrmoser, Guadalupe (exteriores) y San Ramón de Tres Ríos (interiores); a pesar de la diversidad de locaciones, la fotografía brinda una unidad temática, ayuda el trabajo de cámaras, siempre privilegiando la visión subjetiva de las niñas; también el esfuerzo en la decoración, con la que se plantea una conexión de los protagonistas con la tradición socialista: vestuario, los pines que usa Claudia, las muñecas matrioska, entre otros símbolos.

La escuela a la que asisten Claudia y Antonia, locación Facultad de Bellas Artes, Universidad de Costa Rica

Otro acierto es que la película se entiende en su contexto (la revolución sandinista), así, aún un espectador que no recuerde esa época, comprende el trasfondo político y su relación con la vida de los protagonistas. El esmero por representar la época, por parte de la directora, se evidencia desde el registro lingüístico, el vestuario, hasta los artefactos de uso doméstico.

La película también se puede leer desde el feminismo, una madre que tiene que tomar una decisión que muchos (más en aquel momento) criticarían severamente; el desgaste de una ideología ante las penurias y necesidades familiares y personales. El final es de los puntos más altos de la película, impactante, real y sin concesiones, cine de autor. Lástima que a ese final se le haya agregado un epílogo, que ya está fuera de lugar, con imágenes del conflicto bélico, es como cuando un estudiante antes de entregar un trabajo se acuerda de algo a última hora y lo agrega a mano. Ese epílogo era innecesario, o se incluía en el argumento del filme o se dejaba para otro proyecto. Aún así, "Princesas Rojas" es de lo mejor de la cinematografía costarricense, filme recomendado.


Avance de la película:


Entrevista a la directora Laura Astorga en el programa "Hablemos de cine":


9 comentarios:

  1. A mí no me pareció tan fabulosa. Realmente siento que es plana, con pésimas actuaciones por parte del elenco adulto, pero creo que esto pasa más por un guion flojo, que pretende ser intimista pero termina sin decir mayor cosa ni generar mayor tensión. Hacia el final mejora, y uno lamenta que esa tensión dramática no hubiese estado presnete durante un tramo más extenso de la película. Y si bien la historia se cuenta desde la perspectiva de las niñas, uno hubiese esperado todavía más fuerza, más profundidad, más complejidad. Al final todo resulta muy esquemático.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Saludos Gustavo, creo que compartimos más de lo que diferimos. Estoy de acuerdo en que el elenco de adultos no está fino, lo mejor es la actuación de las niñas. También por ahí mencioné la falta de ritmo dramático, a lo que usted menciona como "plana", es correcto, el filme tiene ese ritmo monótono que pocas veces cambia. Aún así, la considero entre las tres películas nacionales que más me han agradado, junto a "El camino" de Ishtar y "Tr3s Marías" de Pako. Creo que estas sobresalen de la media y lejos están otros filmes de muy mala calidad. Dentro de las limitaciones del cine costarricense "Princesas rojas" entrega un producto interesante, no es el mejor, estamos de acuerdo, pero es agradable para ver y analizar.

      Eliminar
  2. Yoshua, ahora que mencionás "Tr3s Marías", ¿de casualidad podés conseguir estas películas ticas? Son pocas, y sería una lástima no poder verlas todas. Cuando había una cada año era más fácil, pero ya se me empiezan a acumular, jeje.

    Me faltan por lo menos la del doctor Moreno Cañas, "El fin", "El rey del cha cha chá", "Agua fría de mar", "Tr3s Marías", la de Óscar Castillo, "Por las plumas", "Padre" y "Puerto Padre". No sé si omito alguna.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Gustavo:
    "El rey del chachachá" cambió su título a "El último comandante".

    ResponderEliminar
  4. Yoshua: por ahí me encontré este comentario escrito por "Tiempo Líquido", que mete todos los estrenos actuales ticos en un solo saco:

    "Hay que verla, es una película trabajada con minuciosidad en todos sus aspectos, que se relata desde la perspectiva de Claudia y cómo siente su entorno. Es una película valiosa, que además de mostrar una historia entrañable, deja ver (al Igual que Por las Plumas y Puerto Padre) un mejor oficio cinematográfico. Y finalmente debo decir que las niñas (no sólo las protagonistas) sino sus compañeras de clase son estupendas, entrañables y lo más bello es cómo perciben el mundo que las rodea."

    ResponderEliminar
  5. Qué expresiva la foto que ilustra esta entrada. Solo por ese momento, le doy un premio a esa niña: "el yoshuita de oro", como el "marito", ¿qué le parece?

    ResponderEliminar
  6. No creo que la historia sea tan lineal como dice Yoshua. Al contrario, al haber más "nudos dramáticos" de lo prudente, la película se exaltaba más de la cuenta.

    ResponderEliminar
  7. Yoshua, y con "El camino" no coincidimos, al menos a ese nivel de calidad que usted le plantea.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Wílliam, le respondo por acá a todos los comentarios. No sabía del cambio de nombre de "El rey del cha cha cha", me gusta más el que dejaron al final. Lo del "yoshuita de oro" ni de broma, jajajaja, que no ando buscando agrandar el EGO, allá otros diría Freud. Con respecto a lo de "Tiempo líquido" sí se nota un mejor manejo técnico en las películas costarricenses, no tanto en lo conceptual o la temática, que en lo personal me recuerda la historia de la literatura costarricese y cómo costó el librarse de ciertos temas anodinos. Todavía no hemos visto un filme que figure como una ruptura conceptual; pero sí repito el hecho de que las mujeres están haciendo un cine más de autor y de mejor factura que los hombres, quienes han optado por fórmulas más predecibles (comedia, publicidad, historias del "pobrecito", etc.)

      Eliminar

Por favor indicar nombre y país de residencia cuando dejen un comentario. Los anónimos se borrarán. Si te gusta lo que leíste suscríbete al blog.