lunes, 23 de septiembre de 2013

Buscando a Sugar Man




Título original: Searching for Sugar man. Suecia - UK - EE.UU. (2012). Color
Dirigido: Malik Bendjelloul
Guión: Malik Bendjelloul
Cinematografía: Camilla Skagerström
Montaje: Malik Bendjelloul
Ilustrador: Malik Bendjelloul
CG animador: Axel Hallgren
Animación: Filmtecknarna
Música: Sixto Rodríguez (canciones) y Malik Bendjelloul (banda sonora)
Duración: 86 minutos

Premios:

Oscar: mejor documental
BAFTA: mejor documental
Asociación Internacional de Documentalistas: mejor música y mejor película
Festival de Sundance: premio de la Audiencia y premio especial del Jurado
Sindicato de guionistas de EE.UU.: mejor guión para documental


Cada cierto tiempo el género documental nos sorprende con una propuesta innovadora. Este es el caso de "Searching for Sugar man", el multipremiado trabajo del director sueco Malik Bendjelloul.

Desde los títulos iniciales compredemos que vamos a ver un filme diferente, la creatividad de los mismos auguran que la película va a ser entretenida y con una estructura atractiva. La historia se construye a través de los artículos escritos por Stephen Segerman (Sugar and the Sugar Man) y Craig Bartholomew Strydom (Looking for Jesus), son ellos quienes mantuvieron una constante búsqueda por el legado del cantante más famoso en Sudáfrica, un tal Rodriguez, de quien solo tenían un par de discos de estudio, sabían que era estadounidense y que nadie sabía si seguía vivo. El documental se ubica durante finales de los años noventa, con las pesquisas de los dos sudafricanos, con algunas referencias -mediante entrevistas o fotografías- al momento en que Rodríguez obtuvo los contratos musicales -inicios de los años setenta-.

La cámara se convierte en un puente entre Estados Unidos y Sudáfrica, para permitirnos observar las rutas de estos detectives melómanos quienes crearon una página web, entre otras cosas, con tal de obtener información del desconocido cantante. El director no aparece en ningún momento, lo escuchamos en alguna entrevista, pero no cobra protagonismo, deja que la música nos hable. Así, nos traslada al Detroit de la década de los setenta y nos muestra el mundo del que se hablaba en las letras de las canciones de Rodríguez. Con elegantes travelings, la cámara recorre los barrios y las calles empobrecidas y el tono melancólico de la música adquiere mayor relevancia. Es una primera parte en la que se nos presenta un origen -misterioso- del músico, para luego hablarnos del mito, de la leyenda; es cuando nos trasladamos a Sudáfrica y conocemos la influencia de esos dos álbumes, "Cold fact" (1970) y "Coming from reality" (1971), en la sociedad del país africano.


Resulta que las letras sirvieron de inspiración para las luchas contra el apartheid, el filme nos muestra a los blancos en contra de la segregación racial, pero no nos dice si para la población negra la música de Rodríguez tuvo igual importancia. Aún así, el mensaje es claro: Rodríguez tuvo mayor relevancia en Sudáfrica que Elvis Presley o The Beatles.

Para configurar el argumento, el director sueco utiliza diferentes recursos artísticos, desde el uso de la animación hasta movimientos de cámara acorde con las letras de las canciones. Por ejemplo cuando eleva la cámara en un movimiento vertical para mostrarnos la amplitud de una ciudad, mientras escuchamos a Rodríguez cantar algo similar. La animación es un recurso muy bien empleado ante la imposibilidad de mostrarnos al cantante durante los años setenta. Vemos testimonios de gente que lo conoció durante esos años, desde trabajadores de construcción hasta los productores de los dos álbumes. Bendjelloul también utilizó grabaciones caseras en vídeo que hicieron Segerman y Bartholomew, además de archivos de imagen y video, lo más sorprendente es que en determinado momento el presupuesto se le acabó y no podía comprar una cámara de 8mm para continuar el documental, por lo que recurrió a una aplicación para iPhone (8mm Vintage Camera) y con la misma pudo terminar las escenas faltantes (la aplicación costó $1,99).

Otro gran acierto del documental es el trabajo de fotografía de Camilla Skagerström. Hermosos paisajes sudáfricanos contrastan con las construcciones destruidas de Detroit. La manera en que la noción del tiempo cambia por momentos es digna de mencionar, ciertos planos buscan tener un acercamiento poético, el ritmo es más pausado, sigue el compás de la música y nos permite disfrutar del significado de la misma, ahí está la clave para entender ciertos pasajes del documental. No es un filme que nos dice todo y en ello radica su importancia dentro del género. La manera en que mezcla imagen y música para construir la historia, para mostrarnos al cantante y su influencia en un país en el que vendió miles de copias de sus discos, cuando él no percibió ningún dinero de estas. Podemos apreciar variados planos de los cielos en diferentes tonalidades que se amalgaman perfectamente con la estupenda música. Las letras de Rodríguez cobran tal importancia para la construcción emotiva del filme que hacen presente al cantante aún cuando no vemos más que unas cuantas fotografías de él. Tal fue el reto del director para hablarnos de alguien de quien no se tenía información y ese carácter épico del trabajo de investigación de Segerman y Bartholomew está presente durante todo el metraje.

Se le pueden criticar ciertos aspectos de contenido, pero no de fondo. Queda en el aire el asunto sobre el dinero por concepto de derechos, se nos muestra al encargado de Motown de aquella época, pero el director evita la confrontación, tal vez por temor del rumbo que pudo tomar el documental. Tampoco se nos habla sobre la influencia del cantante en Australia, país donde también tuvo gran éxito comercial. Sin embargo, es parte de la intención de hablarnos sobre un aspecto específico de Rodríguez y siguiendo la línea de investigación iniciada por Segerman y Bartholomew. El trabajo de fondo, por su parte, es muy meritorio, con recursos que se ven con frecuencia en el cine de ficción y en menor medida en los documentales. Ya se mencionaron el buen uso de la animación, de la fotografía y de la música. Falta mencionar el buen trabajo en la edición, que nos permite ir descubriendo al hombre detrás del mito. 

Bendjelloul acierta en el tono emotivo del filme, no abusa del melodrama, tampoco hace tomas innecesarias o preguntas vacías; todo lo contrario, en menos de hora y media construye un relato que indaga con gran respeto sobre la vida de un misterioso músico, pero cuando terminamos de ver el documental, nos queda la sensación de que aprendimos sobre un gran ser humano. Para los amantes de la música y cinéfilos, es un filme obligado, la cualidad meta lingüística que tiene, al plantearnos las letras como parte de los diálogos o como respuestas a alguna pregunta jamás formulada, es sublime, un discurso hecho poesía, hecho música, hecho cine...

¿Cómo pudo tener una persona tal éxito en todo un país sin haberse enterado nunca? Sobre eso y de Rodríguez no les puedo decir nada más, salvo que tienen que ver la película...



(Recomiendo primero ver la película y luego ver los vídeos de las entrevistas)

Cold fact, álbum completo:


Listado de canciones de Rodríguez:


Entrevistas:



La aplicación para iPhone que salvó la filmación:


8 comentarios:

  1. Soy gran admiradora de Rodríguez, delicioso músico, gran voz y mejor poeta. Me he atrevido a traducir sus canciones tal como yo las entiendo al español y las colgué en lyricstranslate.com. Me gustaría poder compartirlas con vosotros. Merce Riba

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    1. Merce Riba. Barcelona,Catalunya,España.

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    2. Gracias por el aporte Merce, saludos a Barcelona. Voy a buscar sus traducciones. Me puede encontrar en Facebook como Vivecinescrupulos Blogspot. Saludos, Yoshua Oviedo

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  2. Buen comentario, Yoshua, me gusta la manera en que usted empodera (qué palabrilla) el papel de la directora de fotografía. Nuestra amiga Paula nos hace ver, por ahí, en un comentario, la relación entre la animación y el documental. Es observación válida de Paula. Con su permiso, voy a llevar a mi blog lo de Merce Riba.

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    1. Claro, esos segmentos de animación son estupendos, resuelven una cuestión esencial que es la de no contar con imágenes o video del cantante en ciertos momentos y conserva el grado artístico

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  3. Yoshua, quite esa comprobación de que uno no es un robot (¿o sí?). Es un dolor de boliche. No hace falta. Si a usted un comentario no le parece, lo borra y ya está. Haga más acogedor y hermanable su blog, nada le cuesta.

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  4. Conmovedora la peli x la historia de vida del personaje, esa dualidad entre ser un simple obrero y a la vez 1 tipo admirado x su arte en 1 tiempo y lugar coyunturalmente significativos como la sudáfrica del apartheid, la verdad una historia increíble.
    Genial la música y el acompañamiento de las imágenes muy bien logrado; ahora he leído q ha sido criticado por denominarse como un documental porque falsea ciertos datos.
    De 10 tu blog, mandame saludos para argentina!!

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    1. Saludos Fer, todo documental como cualquier otra obra es la visión de mundo del autor sobre determinado tema, en este caso la influencia de los sudafricanos quienes buscaron por años a Rodríguez es muy grande. Sin conocer a fondo la historia, de lo que he leído, tengo entendido que no falsea datos, Rodríguez no conocía su éxito en Sudáfrica y en verdad hizo esos conciertos. Lo que el documental no muestra -es diferente a falsear- es el éxito que tuvo en Australia y Nueva Zelanda, donde incluso dio conciertos

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