sábado, 20 de julio de 2013

Sola en la oscuridad





Título original: Wait until dark. EE.UU. (1967). Color.
Director: Terence Young
Guión: Robert Carrington y Jane-Howard Carrington basados en la obra de teatro homónima de Frederick Knott
Cinematografía: Charles Lang
Montaje: Gene Milford
Música original: Henry Mancini
Duración: 108 minutos

Elenco:

Audrey Hepburn como Susy Hendrix
Alan Arkin como Roat, Roat Jr y Roat Sr.
Richard Crenna como Mike Talman
Jack Weston como Carlino
Efrem Zimbalist Jr. como Sam Hendrix
Julie Herrod como Gloria
Samantha Jones como Lisa


Audrey Hepburn tuvo pocos papeles dramáticos en su carrera, principalmente cimentada a través de comedias románticas, la primera de ellas le valió el Oscar a mejor actriz, se trata de Roman Holiday (Vacaciones en Roma, William Wyler, 1953).

Con su interpretación de Susy Hendrix, una no vidente; Hepburn obtuvo una nominación al Oscar. Hace un buen trabajo, toda la película gira en torno a su personaje y por el tipo de género era necesario una buena interpretación para lograr el efecto del filme.

El género del Thriller ha tenido muchas variantes a lo largo del tiempo, situando esta película en la época, 1967; resulta en un buen tratamiento del tema del suspenso. En la actualidad, se ha llevado una idea similar al cine, con las adaptaciones tecnológicas respectivas, tal es el caso de La habitación del pánico (David Fincher, 2002), en la que una madre y su hija diabética tienen que enfrentarse a tres ladrones que entraron en su casa.

En "Sola en la oscuridad", el planteamiento es sencillo, una muñeca que contiene heroína es pretendida por un malechor; para conseguirla se alía con otros dos ladrones de menor perfil. La muñeca se encuentra en el apartamento de una pareja que no tiene nada que ver con la historia (esto se hace con el fin de plantear la posibilidad de que cualquiera puede estar expuesto a una amenaza), él es un fotógrafo y ella una no vidente (perdió la visión tras un accidente). Como no les es posible hallar la muñeca, urden un plan para engañar a Suzy (Audrey Hepburn) aprovechándose de su situación; esto es el catalizador para elevar el suspenso.

El tema del filme es la situación de indefensión de una persona ante un mal, en este caso encarnado en tres malechores. La indefensión (el no poder ver) es la ruina de los maleantes, puesto que subestiman a Suzy. Ella con los recursos que posee, incluida la ayuda de una niña (la única vecina que se encuentra cerca), se antepone a la adversidad y usando su inteligencia y sus otros sentidos logra salir avante.


La interacción entre los actores es bastante buena, Alan Arkin interpreta tres papeles, pero es como el Sr. Roat que transmite mayor tensión, un delincuente cínico, frío y calculador; que no teme matar ni manipular; véase el nivel de sadismo cuando pretende incendiar el apartamento con Suzy dentro. La falta de expresividad de Arkin al momento de actuar funciona perfecto para definir a su personaje. La película fue recibida muy bien por el público, una de las más populares del año (1967); y así como el espectador se solidarizó e identificó con Suzy; también odiaron el grado de maldad del Sr. Roat; en otras palabras, el trabajo de los actores fue tan bueno que traspasó la pantalla.

El filme está basado en una obra de teatro, por lo que se entiende la utilización de prácticamente un solo escenario. Salvo la primera escena, las tomas en el aeropuerto y algunas otras de la calle frente al apartamento, todo transcurre dentro de los aposentos de los Hendrix. Otro factor de tensión se establece al considerar la transgresión del espacio privado e íntimo, el no poder tener el control de la situación, representado con las constantes irrupciones al apartamento que mantienen en un estado de alerta constante a Suzy.


La banda sonora está empleada de manera atinada, aumentando la sensación de suspenso a través de una partitura sutil pero constante, que eleva las notas en los momentos justos. 

La iluminación también es importante en el filme. El director tuvo la osadía de no mostrarnos nada más que la oscuridad absoluta en algunas escenas. En su momento, antes de la exhibición del filme, se advertía que iban a haber partes de completa oscuridad, para así elevar el dramatismo y el misterio, el resultado aún hoy es magnífico. Por un lado, la perspectiva del espectador es la misma de la de Suzy, una nada oscura que no te permite distinguir objeto alguno; mientras que crece la incertidumbre sobre el desenlace, escuchamos, pero no podemos ver, el director logra meter de lleno al espectador en la historia, en el momento clímax del filme.

Otra lectura que se puede hacer de la película, nos indica una doble situación de marginalidad. Suzy está expuesta como víctima no sólo por ser no vidente, sino también por su condición de mujer. En la primera parte, vemos cómo constantemente el esposo le exige ser "la campeona de los ciegos", no le facilita las cosas, la empuja hasta el límite, aún en la escena final, él no corre a abrazarla, espera a que ella llegue donde está él. Hay una idea manipuladora detrás del contenido, se trata de que la mujer debe hacer lo que el hombre pida y desee. Ella es la que debe cambiar y hacer lo necesario para la satisfacción del hombre. Si bien es cierto, Suzy sale avante y vencedeora ante el peligro; esa escena final nos indica que poco o nada cambiará la dinámica de pareja. Un hombre prepotente que controla y exige perfección. Suzy ha estado sufriendo desde antes de la llegada de los ladrones; ella teme que otros le ayuden porque su esposo no la deja aceptar la colaboración de otros; ella constatemente tiene que demostrar que su ceguera no es un impedimento, pero no para sí misma, sino para la satisfacción de él.


Avance de la película (en inglés):


"Una mirada a la oscuridad", video del 2003 con entrevistas al productor Mel Ferrer y al actor Alan Arkin:


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