miércoles, 24 de julio de 2013

La chispa de la vida






Título original: La chispa de la vida. España-Francia-EE.UU. (2011) Color
Director: Álex de la Iglesia
Guión: Randy Feldman
Cinematografía: Kiko de la Rica
Música: Joan Valent
Duración: 94 minutos

Elenco:

José Mota como Roberto Gómez
Salma Hayek como Luisa
Blanca Portillo como Mercedes
Juan Luis Galiardo como el alcalde
Fernando Tejero como Johnny
Antonio Garrido como el Dr. Velasco
Santiago Segura como David Solar


Álex de la Iglesia es un director que se siente cómodo, incomodando a los demás, y esta película no es la excepción. Desde la sociedad de medios, la cultura, política, el mundo de la publicidad, a todos llega un mensaje cínico y directo, típico del director bilbaíno.

La chispa de la vida es un recordatorio de hacia dónde se dirige el ser humano como especie. La trama gira en torno al infortunio, el propio director parafraseando a Hitchcock define la película como "un pobre hombre que tiene una tremenda historia". Así, conocemos a Roberto, muy bien interpretado por José Mota, un publicista desempleado que ni el pasado glorioso le salva de la crisis económica española; tras un nuevo rechazo, decide buscar refugio en el hotel donde pasó la luna de miel, pero al llegar a Cartagena de Murcia, descubre que el hotel no existe, en su lugar se erige un museo de arte romano.


Los primeros 40 minutos del filme son trepidantes, la acción se sucede vertiginosamente y permite dejar claro el rumbo ideológico que la película va a tomar, también son los momentos más cómicos, de la Iglesia aprovecha su humor negro para entretener y convertir en cómplices al espectador sobre lo narrado. Hay una construcción coherente de la historia, se pasa del patetismo de la situación al drama, en el proceso vemos desfilar una serie de personajes que nos remiten a situaciones cotidianas y permiten reflexionar sobre la exposición pública que se hace de una tragedia, la finalidad de lucro que yace detrás de los medios de difusión, incluso la moral individual, supeditada al valor económico que se posea. En un momento, el protagonista es enfático al decir que sin dinero no se vale nada, y esto queda flotando durante toda la película, una especie de fantasma carroñero que siempre acecha.

La música y la fotografía son muy buenas, la primera marca un ritmo trepidante, que mantiene en constante suspenso al espectador, la tensión va en aumento conforme avanza el metraje. Por su parte, Kiko de la Rica utiliza contrastes pictóricos para establecer la relación entre los personajes, así, los momentos familiares tienen colores cálidos, aún cuando la situación es apremiante; mientras que cuando aparece el representante (Johnny) la paleta cromática es de tonos fríos. 

Ante las acciones de Johnny (Fernando Tejero) un dedo acusador se yergue

Un aspecto que hay que resaltar es lo bien que Álex de la Iglesia configura el núcleo familiar, todos son muy diferentes, nos queda claro desde el vestuario, sin embargo hay una comunión entre ellos que los hace reales, con los que es fácil identificarse. Es escencial en el cine satírico crear personajes con los que el espectador se sienta cercano, de tal forma, el mensaje es mejor recibido y se extiende fuera de las salas de proyección. El director también entiende que lo serio no es lo suyo, por lo que el filme transcurre entre lo hilarante, lo caricaturesco y lo realista. Esto último se evidencia en el tracto final, sin que se trate de un final pesimista, consiste en un final lógico que da coherencia al relato y deja la propuesta de dar valor a la dignidad del ser humano.

También podemos encontrar escenas simbólicas, como aquel plano general desde el que vemos a Gerardo cual imagen crucificada, un moderno sacrificio para satisfacer a las masas; no es casualidad tampoco que todo transcurra en un anfiteatro romano, puesto que se trata de una macabra forma de entretenimiento, civiles, periodistas, fotógrafos se acercan al lugar y disfrutan del espectáculo como si se tratara del coliseo romano. Al final, entre pasado y presente, el ser humano sigue disfrutando del sufrimiento ajeno.

Como puntos bajos del filme, está la actuación de Salma Hayek, muy forzada, aunque mejora conforme avanza la película. También se siente un momento en el que el ritmo baja, merced a la transición que hace el director de una propuesta más satírica a una más dramática. Sin embargo, "La chispa de la vida" se disfruta en su totalidad, es cine que entretiene y respeta al espectador, que está bien realizada y brinda un mensaje del que se puede y debe reflexionar.

"La chispa de la vida" tampoco es una idea original. Está inspirada en el filme "El gran carnaval" (Ace in the hole, Billy Wilder, 1951). Protagonizada por Kirk Douglas y Jan Sterling, consiste en la historia de un periodista neoyorquino que se encuentra en Alburquerque, como no tiene dinero para regresar consigue trabajo en un periódico local; al cabo de un año y cansado de su situación, descubre que el millonario del lugar se encuentra atrapado en una gruta, Chuck Tatum (Kirk Douglas) aprovecha la oportunidad para realizar una cobertura sensacionalista de la historia, manipulando a la esposa del magnate (Jan Sterlig) y al alcade, la noticia pronto adquiere cobertura nacional y en el lugar se instala un centro de atracciones para los curiosos; en torno al hecho se configura un carnaval en el que Tatum es el organizador, en medio de todo el asunto, empieza a tener dilemas morales que los mitiga con el alcohol.

Hay una gran conexión entre las dos películas, la idea base es la misma, solo que el director español aprovecha el contexto actual para incluir los problemas económicos de la sociedad española, además de trasladar la situación a los medios tecnológicos modernos y abrir un debate sobre su función.

Otra importante influencia, se encuentra en un episodio de la serie televisiva española "Historias para no dormir" que estuvo en el aire en 1966. Específicamente en el episodio "El asfalto". La serie, creada por Narciso Ibáñez Serrador, recrea las peripecias de un señor que sufre un accidente y los rescatistas no hayan la manera de ayudarle.



Avance de la película:


Entrevista con el actor José Mota:


Entrevista con el director Álex de la Iglesia:


Episodio "El asfalto" de la serie "Historias para no dormir"


Avance del filme "El gran carnaval" (Ace in the hole), en inglés:


1 comentario:

  1. "Un pobre hombre que tiene una tremenda historia", por lo tanto, una historia vendible, una historia que en las estructuras económicas del capitalismo es... ¡una mercancía!

    ResponderEliminar

Por favor indicar nombre y país de residencia cuando dejen un comentario. Los anónimos se borrarán. Si te gusta lo que leíste suscríbete al blog.