viernes, 24 de mayo de 2013

The grandmaster





Título original: Yi dai zong shi. Honk Kong - China - EE.UU. (2013) Color
Director: Wong Kar Wai
Guión: Wong Kar Wai, Haofeng Xu y Jingzhi Zou
Cinematografía: Philippe Le Sourd
Montaje: William Chang
Música: Nathaniel Méchaly y Shigeru Umebayashi
Duración: 123 minutos

Elenco:

Tony Leung Chiu Wai como Yip Man
Zhang Ziyi como Gong Er
Song Hye-kyo como Cheung Wing-sing
Jin Zhanf como Ma San
Wang Qingxiang como Gong Yutian
Chang Chen como Yixiantian



El cine de artes marciales se convirtió en subgénero desde hace varias décadas, en los países asiáticos tiene gran aceptación e incluso tiene categorías propias en los principales certámenes. Para occidente, el mercado para este subgénero se abrió en la década de los 70's del siglo pasado, gracias a Bruce Lee y principalmente a la película Enter the Dragon (Robert Clouse, 1973) los cinéfilos occidentales empezaron a ser adeptos a las artes marciales. En la actualidad, casi todas las producciones de cine de acción de Hollywood cuentan con entrenadores de artes marciales para realizar las secuencias de peleas, se ha convertido en un cánon.

Es importante señalar que las artes marciales son parte de una filosofía, una manera en que la persona está en contacto con el entorno, en este sentido la expresión física varía de acuerdo a la filosofía de quien la practica. Hay distintos tipos de lucha que definen características de pensamiento de acuerdo al país o región. El cine también tiene estas diferencias:

Wushu: significa arte marcial, por lo que se entiende también como cine de artes marciales.

Wuxia: "Expresión de la tradición de las artes marciales, cruzada con la figura del caballero errante". (Miguel Juan Payán. (2007). Las cien mejores películas de artes marciales. Ed. Cacitel, p. 10). Este subgénero se caracteriza por mostranos a un artista marcial que se rige por un código de honor.

El Wuxia ha tenido muchos avances que se han transformado en diferencias estéticas al momento de filmar. Puede variar desde películas con tono humorístico, sobrenatural o dramático. Sin embargo, el que más ha perdurado es el cine de kung fu, en el que típicamente vemos a un aprendiz ser vencido por el antagonista por lo que recurre a un maestro (sifu) para aprender nuevas técnicas y mejorar su entendimiento del kung fu y el climax llega cuando se vuelve a dar el enfrentamiento con el antagonista.

Chambara: mientras que China ha desarrollado el cine de Wuxia a través del kung fu, Japón hizo lo propio a través del chambara. El subgénero nace del teatro Kabuki (con personas) y el teatro Bunraku (con marionetas). "Esa narración del folclore japonés es el máximo exponente del chambara, género de espada japonés, cuyo nombre deriva del ruido de la katana al salir de la vaina" (Miguel Juan Payán. (2007). Las cien mejores películas de artes marciales. Ed. Cacitel, p. 18).

El chambara tiene dos subgéneros, el jidai geki o cine de época (usualmente ubicado entre el siglo XV y el XIX) y cuyo mayor exponente es Akira Kurosawa. En el jidai geki el conflicto nace cuando el samurái tiene que elegir entre el giri (obligaciones para con su señor feudal y su clan) y el ninjo (sentimientos). El otro subgénero es el gendai geki, cuya acción transcurre en el Japón contemporáneo y usualmente consisten en dramas.

Además de China y Japón, otros países han desarrollado su visión de las artes marciales en el cine, por ejemplo Tailandia con las películas de Ong-bak protagonizadas por Tony Jaa; Hong Kong (la región que más cine de artes marciales produce) y Hollywood también tiene lo suyo, Kill Bill o Matrix son claros ejemplos de la evolución del género.


Tras esa breve introducción al cine de artes marciales, cabe señalar que existen dos facetas del mismo, mientras que unas películas buscan la espectacularidad de las acciones de pelea, con grandes coreografías y menor sentido filosófico del Wushu o Bushido (código del samurái); otras producciones buscan indagar en las razones filosóficas y existenciales de los personajes. "El gran maestro" de Wong Kar Wai busca hacer un equilibrio entre esas dos tendencias, como antes lo hiciese Zhang Yimou (Héroe, 2002 y La casa de las cuchillas voladoras, 2004).

Kar Wai elige a Yip Man, artista marcial chino del siglo XX, reconocido por ser una de los Grandes Maestros (aunque él nunca quiso llevar ese título) del estilo Wing Chun (el kung fu tiene diferentes estilos de acuerdo a la filosofía de quien lo practica), tercero en el linaje de sucesión del estilo y quien empezó a enseñarlo de manera más abierta al público, entre sus alumnos destaca un joven Bruce Lee; Yip Man es el centro de la historia en esta película.

El reconocido director nos regala una maravilla visual como es habitual en él, para narrarnos la vida de Yip Man y los cambios sociopolíticos en la China del siglo XX. La fotografía es impresionante y permite reflexionar sobre los hechos y los personajes, hay gran atención por los detalles, especialmente en la escenografía y el vestuario que permiten recrear el país asiático con gran realismo. La paleta de colores y la iluminación también denotan un uso atinado, por momentos el filme es cálido y acogedor, en otros es gris y oscuro, de acuerdo a los momentos de la película y a la intención del director sobre lo que considera más relevante en cada escena.



La historia sigue la vida de Yip Man, su vida dentro de las artes marciales y su vida familiar; el primer giro consiste cuando un Gran Maestro (Yixiantian) decide retirarse y escoge un representante para la región del norte y otro para el sur. Yip Man será el representante de los pueblos del sur, para ser aceptado por Yixiantian deberá pasar por una serie de pruebas de combate con otros grandes maestros y la prueba final lo lleva a enfrentarse con Yinxiantiang en un debate filosófico. En este momento es cuando Yip Man conoce a Gong Er, hija de Yixiantiang y única heredera del estilo de kung fu de su padre; entre ellos empieza una atracción que no se consume. El siguiente giro que plantea la película es el inicio de la Segunda Guerra Chino-Japonesa, en este momento el filme se torna más dramático por cuanto vemos a Yip Man y su familia pasar por momentos de pobreza, hambruna y decadencia; el esplendor de la escuela de artes marciales queda en el pasado y la tragedia marca a Yip Man, quien busca refugio en Hong Kong. Paralelamente, se nos muestra el curse de venganza que toma Gong Er tras el asesinato de su padre.

Al tratarse de una película biográfica, parte del público conocerá de antemano el desenlace, máxime si han visto las adaptaciones previas de Yip Man protagonizadas por Donnie Yen (Yip Man, 2008 y Yip Man 2, 2010). Por lo que Wong Kar Wai decide darle un tratamiento más personal a la película, esto consiste en un punto alto y un punto bajo en la misma. Al permitir explorar los sentimientos de los protagonistas gana en profundidad dramática; sin embargo, deja de lado el resto del elenco, no están bien desarrollados y es una verdadera lástima, principalmente el personaje de Cheung Wing-sing (esposa de Yip Man), su papel es insignificante y desaparece rápidamente. Esta es la primera película de Kar Wai que veo en que no sabe desarrollar los personajes secundarios; el ritmo de la película también pudo ser mejor, la edición no es del todo atinada y al tratarse de un filme que busca abarcar gran parte de la historia china es fácil perder la atención y enredarse; eso sí, el trabajo de edición de las secuencias de lucha está muy bien realizado.


El director vuelve a utilizar temas recurrentes, el amor imposible, la separación, el uso de flashbacks y una banda sonora protagónica que marca el ritmo de la película, en esta ocasión la música es acorde al tipo de filme y no usa temas románticos como en trabajos anteriores; pocos directores tienen la maestría de Kar Wai para utilizar la música como elemento narrativo. También utiliza a su actor feticho Tony Leung y a Zhang Ziyi; ambos estuvieron al servicio del director en 2046 (2004). Las actuaciones de ambos están muy bien logradas, entienden a la perfección lo que el director quiere de ellos, Tony Leung es uno de los mejores actores asiáticos de los últimos 20 años, tiene una capacidad histriónica envidiable y logra adaptarse a diferentes roles. El resto de actores están bien, el problema como mencioné antes es que no son muy utilizados por el director y se pierden entre la escenografía.


La utilización de los planos por parte de Wong Kar Wai es ágil, algo vital en este tipo de género, permite apreciar toda la belleza de las coreografías de los enfrentamientos, usa primeros planos cuando es necesario mostrar el lado filosófico e intelectual de la confrontación y cambia a planos de cuerpo completo cuando la intención es mostrar la belleza del cuerpo al servicio del kung fu; también usa planos detalles para mostrarnos ciertos movimientos o elementos claves en la historia. Tony Leung se sometió a un intenso entrenamiento para poder estar a la altura del personaje; aunque él no se crió como artista marcial, lo hace bien; si quieren ver una aproximación más realista del estilo de pelea de Yip Man, les recomiendo los filmes homónimos protagonizados por Donnie Yen.


Filmes recomendados sobre artes marciales


1. La leyenda del Gran Judo (Akira Kurosawa, 1943. Arte marcial: judo)
2. Los siete samuráis (Akira Kurosawa, 1954. Arte marcial: chambera, jidai-geki)
3. Trilogía Samurái (Hiroshi Inagaki, 1954, 1955, 1956. Arte marcial: chambera, jidai-geki)
4. 47 Ronin (Hiroshi Inagaki, 1962. Arte marcial: chambera, jidai-geki)
5. El furor del Dragón (Bruce Lee, 1972. Arte marcial: kung fu)
6. Operación Dragón (Robert Clouse, 1973. Arte marcial: kung fu)
7. La casa de los cinco venenos (Cheh Chang, 1978. Arte marcial: wuxia)
8. Las 36 cámaras de Shaolin (Chia-Liang Liu, 1978. Arte marcial: wuxia)
9. El mono borracho en el ojo del tigre (Woo-ping Yuen, 1978. Arte marcial: wuxia)
10. La serpiente a la sombra del águila (Woo-ping Yuen, 1978. Arte marcial: wuxia)
11. Ashes of time (Wong Kar Wai, 1994. Arte marcial: wuxia)
12. Héroe (Zhang Yimou, 2002. Arte marcial: kung fu)
13. Zatoichi (Takeshi Kitano, 2003. Arte marcial: chambera, jidai-geki)
14. Kill Bill 1 y 2 (Quentin Tarantino, 2003-2004. Arte marcial: kung fu - karate)
15. La casa de las dagas voladoras (Zhang Yimou, 2004. Arte marcial: kung fu)
16. Fearless (Ronny Yu, 2006. Arte marcial: kung fu)


Avance de la película (subtitulado en inglés):


Entrevista con el actor Tony Leung (en inglés):

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