sábado, 30 de marzo de 2013

El cine como medio socializador

Fotograma de "1984" (Michael Radford, 1984)

Toda sociedad tiene mecanismos para ejercer un control sobre aquellos miembros que la conforman, entiéndanse los individuos con su cotidianeidad envueltos en un contexto social de continua interacción. Desde niño, el ser humano es bombardeado por una serie de mensajes socializadores que buscan determinar el lugar y la forma en que cada uno deberá comportarse idealmente dentro del marco social en que se encuentre. Esto último es importante porque dependiendo de la zona geográfica, así variarán el idioma, las costumbres, la cultura y las exigencias inmediatas. 

Fotograma de Brazil (Terry Gilliam, 1985)

Con los avances tecnológicos las sociedades han ido evolucionando y adecuándose al contexto. En su momento la imprenta revolucionó el concepto de comunicación y educación. Los viajes a través de los océanos y el cielo permitieron divulgar costumbres, así como hacer negocios y fomentar la interculturalidad. En la actualidad, los avances se hacen a través de medios virtuales con plataformas tecnológicas que cambian en cuestión de momentos. Hoy, estar "conectado" utilizando dispositivos móviles en una red de comunicación no es extraño a casi nadie, pero a la vez que se crean formas de entretenimiento y espacios de interacción a través de la internet, también se socializa por los mismos canales.

La socialización inicia desde antes de nacer, cuando los progenitores o futuros responsables planifican la existencia del ser no-nato según sus características sexuales, hablamos de una socialización por género que dividirá a la especie en dos y cuyo mensaje se continuará por el resto de la existencia. Son diversos los canales por los que los mensajes son entregados, así como diversos sus participantes. Nadie está exento de ser socializado y nadie escapa de divulgar un mensaje. La familia o el entorno que rodea a cada persona desde su nacimiento es el primer encargado de enseñar roles y ejercer una autoridad que mantenga un estatus quo del sistema. Posteriormente, existen una amplia gama de instituciones educativas que harán más rígidas las reglas de comportamiento, pensamiento y acción. Es la etapa en la que la socialización cala a profundidad en cada individuo y lo hace partícipe del mecanismo con que funciona la sociedad, consiste en "educar" según un marco ideológico y valorativo determinado; se crean modelos ambivalentes (bueno vs malo, correcto vs incorrecto, etc.) que definirán al ser humano. Dentro de ese contexto las instituciones religiosas también socializan según sus intereses.

Entre los medios a través de los cuales se transmite el mensaje, están los impresos (revistas, periódicos, libros), los radiales y audiovisuales. La televisión y el cine se encuentran en esta última categoría. La internet debido a su diversidad de usos puede encajar perfectamente en las tres categorías: se puede acceder a material escrito, auditivo y audiovisual.


Mucho se ha escrito sobre la función de la televisión, pero poco sobre la manipulación de las masas a través del cine, una socialización peligrosa por cuanto está disfrazada de entretenimiento y por su alcance masivo en una aldea global cuyas fronteras se expanden a diario. El cine puede llegar a ser arte como puede utilizarse para denunciar un hecho (el género documental se caracteriza por esto), hay que tener en cuenta el valor subjetivo de la apreciación de cada espectador, pero también hay que considerar el factor publicitario y comercial que tiene el cine que no se encuentra tan desarrollado en otras formas artísticas de expresión. Por ejemplo, en una obra literaria o pictórica, en una escultura o en una danza, puede haber alguna alusión con fines comerciales a un producto, pero no constituye la finalidad de la obra como tal. Las artes o más precisamente un movimiento artístico irrumpen en el estatus quo de las sociedades, critican sus bases y plantean un espacio de reflexión, sin embargo, el efecto no es duradero, el capitalismo como modelo de producción absorbe cualquier tendencia y la transforma en términos de mercado, así, un artista y su obra es re-socializado para que tenga cabida dentro del marco general de consumismo, se crean tendencias, estilos, modas para vender un producto determinado a diferentes personas pertenecientes a distintos estratos socioeconómicos; mientras alguien tendrá un bodegón de Cézanne otro tendrá un bodegón que compró en un mercado.

El cine tiene una desventaja cuando pretende ser arte, la cual consiste en la forma en que es percibido por el público. Si se experimenta drásticamente en el cine, los resultados no son los más satisfactorios en términos de taquilla, por lo que la inversión no se recupera y el resultado es que no se apoyen proyectos similares. Una película está a merced de los productores y del afán de dinero que estos quieran generar. Este fenómeno no sucede tan drásticamente en la literatura, la pintura, la danza, etc. Artes en las que se aprecia cierto grado de experimentación e innovación. Por el contrario, la innovación en la industria cinematográfica se ha caracterizado por buscar mayores mercados, mas no necesariamente mayor calidad. Lejos quedó el tiempo en el que el sonido irrumpió en el cine, después lo hizo la imagen a color, posteriormente diversos lentes y tipos de cámara permitieron filmar secuencias con mayor grado artístico. Esto no significa que la creatividad haya muerto, los directores pueden seguir haciendo metáforas a través de la cámara; sino que el espacio para la experimentación es muy delimitado, si no hay ganancias las oportunidades son mínimas. Como consecuencia, el cine se ha convertido en un producto de fábrica. Se realizan filmes con la celeridad con que se hacen electrodomésticos, computadoras o automóviles; se ensamblan las partes y se vende el producto. Este se caracteriza por su simpleza de contenido, por las fórmulas repetidas y su falta de ambición, es cuando el cine se usa descaradamente para socializar al espectador, no se pretende la reflexión o la divulgación de un acontecimiento, el objetivo es vender, crear necesidades ficticias y amoldar las mentes dentro de un marco de valores que no desestabilicen el estatus quo. 

Para entender este funcionamiento hay que dividir las películas en los géneros más comunes con que se nos presentan en las carteleras, videoclubes e incluso por medio de plataformas digitales (sea legal o no su distribución).

Fotograma de A Clockwork Orange (Stanley Kubrick, 1971)


1. Animación para infantilizar


La gran mayoría de filmes de animación tienen como público objetivo a los niños. Se trata de un mercado compuesto en el que se producen desde juguetes, paquetes de comida, ropa y demás productos. La exigencia es mínima porque la película "infantil" permite a los padres o tutores pasar rápidamente el tiempo con los menores y difícilmente se les explica el contenido o mensaje del filme. Existe, además, la tendencia de antropomorfizar a los animales protagonistas de estas películas, el mayor riesgo en el que se incurre es que las situaciones están llenas de estereotipos y los personajes actúan de manera que no corresponde a la supuesta edad biológica que representan. Las situaciones graciosas se caracterizan por escenas de violencia de género o acoso. Se reproduce una idea manipulada de familia, en la que los roles están distribuidos de forma sexista y se da el mismo mensaje que la escuela, la religión y la familia promueve.


Es muy difícil que películas de este género dirigidas para un público adulto sean estrenadas en salas comerciales, por lo general su difusión es muy limitada y marca la tendencia de que si es animado es para niños. Entre los problemas que esto genera, está la falta de control del material audiovisual que los padres o encargados permiten ver a los menores. Resulta curioso que para los encargados de censurar un filme animado, califiquen con menor gravedad la muerte de un "monstruo" o "extraterrestre" con respecto a la muerte de un humano.

Este género fílmico es el que más se presta para la explotación comercial, las tecnologías más avanzadas aprovechan el espacio de trabajo para presentar una cantidad de producciones en formato 3D cuyo principal objetivo es facilitar el cobrar una entrada con un mayor valor. Si entendemos que estas películas se realizan para los niños principalmente, vemos el valor de mercado que tiene cada filme en su totalidad. Los niños no tienen claro la autonomía de su personalidad, ellos buscan ser aceptados por sus iguales y quieren los productos que están "a la moda"; sin importar la clase social a la que pertenezcan, van a querer los mejores juguetes, los videojuegos más recientes, la ropa con su personaje preferido, incluso los útiles escolares tienen que tener tales distintivos, eso les genera una noción de identidad. Sin embargo, esa identidad ha sido fabricada, no es real, es un espejismo. No van a ser mejores o peores personas por poseer un determinado juguete o vestir con determinado estampado. Vemos cómo el cine facilita una socialización desde edades tempranas y el peligro que genera para la conformación de la personalidad. Ahora, si asumimos que los padres o representantes les compran ropa, juguetes, videojuegos, útiles escolares con determinada marca publicitaria, estamos hablando de un valor comercial que tiene la socialización, ¿quién se está beneficiando con la venta de tales productos? Al final, se le da mayor importancia a cómo vestir que a cómo sentir, ¿cuántas personas en ese proceso se toman el tiempo necesario para educar a los menores indicándoles los estereotipos sexistas de la película que vieron? ¿Cuántos niños crecen sin haber asumido esa falsa necesidad de identidad a través de una marca? ¿Quién explica que la situación cómica de la película no debió ser considerada de esa manera, porque refleja un acto de bullying (acoso, intimidación, maltrato a nivel físico, psicológico y/o emocional)?

Desde la infancia temprana se crean películas que favorecen la socialización de ciertas costumbres que son dañinas, pero que se consideran naturales o se asumen como tales, por lo que difícilmente se critican. Y, segundo, que el espacio para propuestas fílmicas de este género para un público adulto son escasas; lo que se pretende no es mayor violencia en el cine animado, sino mayor profundidad de contenidos, un detalle más exhaustivo en el tipo de dibujo que abarque tanto la técnica como el color y la forma, y más rigurosidad en cuanto a las temáticas, que se permitan explorar realidades como lo hacen las películas Persépolis (Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, 2007), Mary y Max (Adam Elliot, 2009), Colorful (Keiichi Hara, 2010).


2. Comedias hormonales


Este género es de los más vistos, su público meta principal son adolescentes y adultos jóvenes. La trama básica recurre a humor escatológico, soez y vulgar; bromas crueles, situaciones absurdas, referencias sexuales y un altísimo contenido sexista. Los protagonistas suelen ser o bien una pareja (hombre y mujer) o un grupo de estudiantes y/o amigos (de ambos sexos). En el primer caso se encuentran las mal llamadas comedias románticas, esto es un error, porque la noción de romanticismo es manipulada y la idea de amor es maniquea: el amor surge cuando una de las partes se subyuga ante la otra, no porque la acepta, no porque no pretende cambiarla (o), o porque ambos crecen en compañía. Nada de eso interesa, el resultado es la relación coital, la lucha sexista a través de estereotipos y el final esperado de cuento de hadas en el que la pareja "vive feliz".

Analicemos la falacia del argumento. Primero, estas películas cuentan con actores y actrices que denotan un concepto de belleza específico, en el que las intervenciones quirúrgicas y los arreglos de cámara son la tónica principal y distan mucho de la realidad. La mujer es codiciada por su cuerpo, es una mercancía y un premio para la virilidad masculina. Usualmente los personajes se ven envueltos en una serie de hechos por los que no los vemos trabajando o sencillamente el guión nos indica que no necesitan trabajar. Con la falsa noción de un cambio interno en los personajes se llega a un clímax que es exactamente igual en la inmensa mayoría de las películas y que es el esperado por el público desde el momento en que decidieron ver la película. El mayor truco de socialización que tiene este tipo de películas es que venden descaradamente un producto: felicidad, o deberíamos decir pseudofelicidad. Para adquirirlo el primer requisito es aceptar que una persona es incompleta y necesita de otra, para ello hará lo que sea necesario, entiéndase cualquier situación absurda y estúpida (que son las que causan las risas entre los espectadores) mientras reproducen un patrón de roles sexistas los cuales no son cuestionados. Para facilitar la venta del producto, se usan protagonistas que se asemejen por edad al público meta que se desee, así, ellos envidiarán los atributos físicos de los actrices, mientras que ellas desearán que sus respectivas parejas o futuros pretendientes sean tan galanes y viriles como los actores de estos filmes. No se engañen y no crean que van a criticar los defectos que los personajes tengan, eso resulta tan superficial que pierde interés, lo que importa es el carro, la casa enorme en que viven, los viajes lujosos, el tiempo y el dinero necesario para "conquistar" al otro sin necesidad de trabajar. Se trata de un paquete publicitario completo, venden la idea de lo que debe ser vivir, de lo que se debe tener / poseer para lograrlo, de lo contrario nunca se va a conseguir la modelo o el galán con que se ha socializado a las personas desde que les leyeron un cuento de hadas con la princesa y el príncipe. El resultado real de ver estas películas, es que las personas se dan cuenta que sus propias vidas no se acercan en nada al estilo de vida de los protagonistas, que sus parejas no son tan "hermosos o bellas" de acuerdo con el parámetro de belleza creado en la ilusión del filme y, finalmente, que sus casas y demás objetos carecen del valor que desearían. En términos de salud, las personas se deprimen y estresan más al regresar a su cotidianeidad, esto genera una serie de problemáticas psicosociales en una sociedad, personas enfermas e insatisfechas son individuos que consumirán aquello que la misma sociedad vende como solución a la infelicidad. Es un círculo vicioso, en el que una película te genera un malestar y te crea una necesidad y para ambos la sociedad ya tiene "su" solución.

El segundo caso, las películas con grupos de amigos, la función es más básica. Las bromas y las situaciones suelen ser extremadamente absurdas y denigrantes para algún personaje. Estas películas facilitan a consolidar una falsa idea de camaradería, de amistad. Es frecuente que sean vistas por grupos de amigos que se sienten reflejados en las acciones que ven. Es un comportamiento similar al de la masa en los fenómenos sociales. Lo que la masa hace no necesariamente sus miembros reproducirán individualmente, acá también hay un alto contenido discriminatorio que refleja aspectos inconscientes en el espectador, ¿por qué, si no, les resultaría gracioso? A lo que hay que cuestionarnos, ¿cuál es el interés de socializarnos un odio hacia otra ser humano? Hay una manipulación deliberada de la opinión que se generará el espectador, quien filtrará el mensaje con menos rigor, puesto que el contenido del filme es liviano y usa la comedia como medio difusor.

Queda establecido cómo se usa este género cinematográfico para socializar a la población desde el comportamiento en grupo hasta las relaciones de pareja. Si la pornografía es una distorsión de la relaciones coitales, este tipo de comedia es una distorsión de las relaciones interpersonales.



3. Dramas lacrimógenos


Esta categoría es más difusa de aclarar, porque estas películas suelen estar mejor realizadas y muchas veces cuentan con galardones que reconocen algún mérito de las mismas. Lo cual no hay que aceptar ciegamente; muchos premiaciones sirven para inflar el valor en el mercado de una película, favorecer una marca comercial, un estudio o una productora. El tema de las nominaciones y las victorias genera un valor agregado y favorece la opinión de los espectadores, tanto de los que ya han visto un filme como de quienes no lo han hecho, pero lo harán porque obtuvo algún reconocimiento.


Estos dramas son muy variados, algunos están precedidos con la etiqueta de "basados en hechos reales", otros buscan explotar un evento real (reciente o histórico) o una situación sensible para realizar la película. Muchas de estas producciones son creadas para salir directo a videos o al mercado casero (películas para televisión). La diferencia con otros filmes de mayor envergadura e importancia, radica en la manera en que están filmadas, los recursos con que cuentan y el carácter moralista de la producción. Los guiones como los directores pueden ser buenos o mediocres y el resultado puede ser muy variado, pero por lo general, es fácil distinguir entre un drama cuya finalidad no es hacer llorar al público (aunque esto puede ocurrir) sino contar una historia y para ello utiliza diversas técnicas y un lenguaje narrativo elaborado; y otros filmes que abiertamente imponen una visión de mundo en el que juzgan y valorizan ideologías o personalidades sin otro afán que el de imponer una forma de pensamiento. En este sentido es cuando la socialización es más peligrosa, porque usa un medio que llega a las masas para enviar un mensaje, si tomamos en cuenta que la película puede estar basada o inspirada en hechos reales es más peligroso la imposición de una visión de mundo. Conceptos como identidad nacional, patriotismo, nación, entre otros; son utilizados antojadizamente, tienen una finalidad política y la socialización es una forma de control político-económico. Al impulsar una manera de pensar a un grupo poblacional específico, se garantiza un control sobre el mismo y una simpatía y aceptación cuando en el mundo real los gobiernos realizan ciertas acciones como las guerras. Esta socialización permite la discriminación y el odio entre seres humanos.


4. Acción androcéntrica


Una gran parte del mercado anual de películas lo comprenden filmes de acción. Estos simbolizan por excelencia la visión parcializada de la realidad, una visión androcéntrica en la que el hombre es el centro de todas las cosas y la medida de las mismas. La concepción femenina de los hechos no importa, la mujer es un trofeo más que el hombre ostenta.

Estas películas plagadas de testosterona son las más machistas de todas y revelan grandes carencias psicoemocionales en la población. Se erigen prototipos de "héroes" quienes con armas en mano, destruyen cuanto haya a su paso y se quedan con el botín al final. Las historias van desde elaboradas tramas hasta la más vacua acción. El público meta es el masculino y utiliza todo tipo de estereotipos de manera reiterativa; los desnudos "gratuitos" o sin validez dentro del guión son frecuentes, eso sí, quienes se desnudan son las mujeres. Cabe mencionar que la Motion Picture Association of America (MPAA) ente que regula la censura en Estados Unidos considera que mostrar unos senos o el trasero de una mujer en una película merece una calificación de R (restricted) que significa que se recomienda que un adulto acompañe al menor de edad; mientras que si se muestra el trasero de un hombre la calificación es NC-17, la cual significa que bajo ninguna circunstancia la película es apta para menores de edad. Es evidente el sexismo detrás de la regulación. De manera similar ocurre en Europa y en América Latina con la censura de las películas por temas de desnudez.  Lo que llama la atención es cómo es más peligroso el trasero desnudo de un hombre que la matanza indiscriminada o las secuencias de violencia de las propias películas.

El mensaje que dejan estas películas es tremendamente nocivo para la salud pública, una idea distorsionada de género, la resolución violenta de los conflictos, se crea la asociación entre fama-fortuna y delincuencia. Es muy común que los criminales sean protagonizados por actores muy reconocidos a quienes el público, tanto el femenino como el masculino, idolatran, por lo que esperan que el criminal termine huyendo; se distorsiona en este caso la idea de justicia: si en la vida real alguien roba un banco la reacción generalizada es de reproche; pero si el actor de moda hace una película en la que es un "profesional" que roba bancos, la reacción es de aprobación e idolatría.

Como se mencionó antes, el componente sexual es recurrente. Las armas son símbolos fálicos, una extensión del poder que representa el miembro del varón en el androcentrismo. Incluso las pocas películas con mujeres protagonistas en este género son sexistas, porque incluso ellas no están en función del público femenino, sino que están para el goce del hombre, para ello usan un vestuario sugerente, no dejan de ser objetos. Este tipo de socialización conlleva a una reproducción de los comportamientos vistos en los filmes, cuyas consecuencias en materia de salud son evidentes. Bajo la premisa de que un hombre resuelve sus problemas a la fuerza y no demuestra sus sentimientos, se puede llegar desde un incidente violento en la carretera, a un cáncer no detectado porque el hombre "no puede" demostrar dolor y se debe "aguantar como los machos".


5. Ficción - Fantasía pueril


Junto con las películas de animación este es el otro género de mayor crecimiento actualmente. Vamos a dividir esta categoría en dos secciones: "Superhéroes al rescate" y "Se nos acabaron las ideas, adaptemos un libro".


5.1 Superhéroes al rescate


Las nuevas tecnologías en efectos especiales han hecho que vivamos la era de los superhéroes en el cine. No se trata de que hasta ahora se hagan este tipo de filmes, sino que estos resultan los más taquilleros y por lo tanto son los que la industria quiere explotar para sacar mayores ganancias. El problema consiste en que salvo unos poquísimos filmes, el resto es entretenimiento basura. Siguen una consigna similar a las películas de acción androcéntrica y carecen de profundidad temática y narrativa, incluso en varios casos las fuentes en las que se inspiran (los cómics y novelas gráficas) son más maduras y coherentes. La simpleza de los guiones no exige mucho del público a quien se dirige, los efectos especiales cobran mayor protagonismo y buscan ocultar las carencias de la película.

Los héroes en trajes se convirtieron en nuevos dioses, desde los niños hasta los adultos desean tener esas habilidades y tener esa vida llena de riesgos, es una forma alternativa de vender una vida de sueños; aparecen subculturas que solo viven para hablar de estos temas y ni siquiera saben cuál es el presidente del país en el que viven o alguna noticia real que haya sucedido durante la última semana; no todos, pero algunos se suelen abstraer de la realidad, esto es un factor que llama la atención, ¿por qué la masa consume un producto en el que un héroe o heroína salva el mundo? ¿Por qué se identifica con tal personaje y el contexto?  La respuesta la tenemos en la propia socialización, como hemos visto, socializar es el ejercicio activo de un poder, para perpetuarse en ese poder, los grupos que controlan las sociedades juegan con las leyes, el resultado evidente es la desigualdad social y económica, ante la impotencia del ciudadano común, este proyecta sus anhelos de retribución, venganza e igualdad en los superhéroes. Si antes los salvadores salían de las páginas de los libros, ahora lo hacen desde las pantallas de los cines. Se socializa a canalizar las frustraciones a través de este tipo de películas. La otra función evidente que tienen estos filmes es generar un mercado de consumo masivo, que va desde la propia película, figuras de acción, juguetes, ropa, diferentes accesorios, etc., la cantidad de productos es impresionante y si recordamos el efecto que tienen las películas animadas en el público infantil, acá podemos hacer la analogía con un público que va desde los niños hasta los adultos quienes consumen todo tipo de accesorios.

Las fuertes campañas publicitarias hacen que la percepción del público para estas películas ya esté "comprada" desde antes, por lo que es común encontrar comentarios muy favorables para este tipo de cine cuando en realidad es una producción en masa, de escenas repetidas con muy poco valor artístico, muchas de ellas con pésimas actuaciones y un desarrollo de la historia muy pobre.


5.2 Se nos acabaron las ideas, adaptemos un libro


En el otro apartado tenemos la enorme cantidad de adaptaciones de fuentes literarias que estamos experimentando en los cines actualmente. Por un lado, se adaptan fenómenos de ventas que carecen de cualquier valor como literatura y por otro, cada vez vemos con mayor frecuencia cómo arruinan historias clásicas, cambiando antojadizamente los argumentos, desvirtuando la fuente de inspiración. La falta de originalidad junto con el ansia de generar dinero hacen de estas producciones las favoritas, principalmente porque están dirigidas a un público que no exige mucho, que se sienta y espera que se desarrolle una historia que puede durar de dos a tres horas, los efectos especiales vuelven a ser los mayores protagonistas mientras que la historia carece de interés, aunque el libro o historia original sea realmente buena.

Estas películas al igual que las de superhéroes abarcan un amplio público que se traducen en una gran porción de mercado, por lo que el consumo de productos derivados del filme es enorme. Las carteleras constantemente ofrecen este tipo de películas y el espectador ha sido domesticado para ir a consumirlo en masa, sea que lo vean en cines, lo alquilen o lo consigan de manera pirata, el fin importa tan poco como la propia película, por eso los consumidores actuales no son tan exigentes en cuanto a la calidad; da igual que se descargue un filme en mala resolución que verlo en el cine o en una pantalla diminuta de teléfono, la idea de consumo es primordial y el disfrutar de la experiencia es secundario. 

En estos casos la socialización busca vender un producto, mantener un mercado activo, por eso este tipo de películas se crean con tanta rapidez, se pretende que se consuma no que se critique, no importa la percepción analítica, eso no tiene valor en las sociedades actuales. Lo que importa es generar necesidades de consumo, hacer creer a las personas que si compran algo van a ser felices, si no lo consiguen, que continúen comprando hasta lograrlo, es el mayor círculo vicioso de la historia de la humanidad. El cine no escapa a esta dinámica. Además, sirve para fomentar la ignorancia al cambiar drásticamente el argumento de la historia original, muchas personas prefieren ver la película a leer el libro, ante menos lectores mayor la ignorancia de una sociedad.


6. Terror para pre (y post) púberes


La última categoría se refiere al cine de terror y suspenso. Mayoritariamente dirigido para adolescentes y adultos jóvenes. Estos géneros han sido muy polémicos, principalmente el de terror. Primero debemos preguntarnos qué nos asusta, a qué le tememos; si encontramos esas respuestas podemos cuestionarnos ¿a qué quieren que le tengamos miedo?  Durante los años 30 del siglo pasado hubo un auge del cine de monstruos, Drácula y Frankenstein fueron los favoritos. La Hammer y la Universal explotaron el género gótico y de monstruos. Después vino la era atómica, la bomba nuclear; aparecieron películas que mezclaban la ciencia ficción con el terror hacia insectos y demás bichos que aumentaban su tamaño y perseguían a los humanos. Poco después, la atención se desvió hacia los extraterrestres, seres sobrenaturales, eventos paranormales, entre otros.  En la actualidad son los asesinos en serie.

Exceptuando muy pocos filmes, la mayoría busca generar reacciones de espanto en los espectadores a través de la sangre, la tortura, lo visceral.  No se critica una thriller sobre un asesino en serie, sobre hechos violentos, hay libertad creativa, pero se espera que la historia esté desarrollada de manera inteligente, que una escena violenta de muerte sea parte de la película, no que se convierta en lo único que vemos. Es muy diferente cuando la sevicia se convierte en entretenimiento, eso es un indicador de qué tipo de sociedad somos, bajo qué parámetros estamos viviendo. Si la finalidad para pasar un rato entretenido es ver torturas, masacres, miembros cercenados, vísceras, entonces somos un reflejo de una parte distorsionada de la sociedad. ¿Qué tipo de seres humanos somos que disfrutamos de ese tipo de violencia? ¿Qué pretendemos ser?

Tristemente son reducidas las propuestas inteligentes en estos géneros, aquellas que no basen sus argumentos en trucos visuales o sonoros y nos permitan adentrarnos en una historia que no nos deje respirar. Que el clímax sea algo inesperado o al menos que esté bien desarrollado; se han hecho muchas películas de suspenso y thrillers y es difícil sorprender, lamentablemente, parece que en la actualidad a falta de ideas se busca sorprender con escenas mórbidas. Hay que entender que este tipo de cine tiene un público ávido, sino, no se seguirían produciendo. Fanáticos que siguen a ciertos directores como si se tratase de un culto.

La socialización que se busca hacer acá es la más básica de todas, se pretende crear la noción de que hay que temerle a algo, no importa a qué. Siempre va a haber algo "malo", algo dañino, algo que quiere matarnos, abducirnos, experimentar con nosotros o convertirnos en un monstruo, no importa. Todas las sociedades lucran con el miedo, es conocido el fenómeno de los noticieros de inculcar miedo a la población a través de las noticias que presentan: asesinatos, violadores, guerras, pandilleros, asaltos, etc.  No significa que nada de esto existe, ni que hay que vivir de manera descuidada, sino que hay que saber leer entre líneas, saber tener una actitud crítica ante los noticieros; una persona informada, estudiada, con conocimientos es una persona difícil de engañar y manipular. El cine de terror se caracteriza por manipular a través de los sentidos, vemos aparecer de pronto algo en la pantalla o escuchamos una nota estridente mientras sucede algo, es la psicología detrás del género. Freddy (saga de Nightmare on Elm Street) y Jason (saga de Friday the 13th) debieron ser los símbolos para una propaganda de anticonceptivos o similar, porque siempre que alguien quería tener relaciones sexuales aparecían para matarlos.



Al dividir las películas en estas categorías no se pretende indicar que solo estas existen, ni que solo estos géneros hay. Tampoco se busca crear la noción de que no existen películas animadas, comedias, dramas, de acción, de ficción-fantasía o de terror que valgan la pena. Por el contrario, grandes filmes se han realizado en esos respectivos géneros. El objetivo tampoco es criticar a las personas que ven o disfrutan con determinado tipo de películas. El único afán de este ensayo es crear consciencia sobre los motivos que predominan en el cine comercial, no importa el lugar de procedencia de un filme, cualquiera puede caer en estas categorías, toda película es un mecanismo de socialización en el sentido que plantea una visión de mundo y del ser humano, establece los términos de interacción entre las personas y propone una manera de resolución de conflictos. Mientras que sí hay un interés en crear consciencia sobre los temas que se desarrollan popularmente en las películas más comerciales.

El cine puede llegar a ser arte a través del cine de autor, por medio de propuestas experimentales o con movimientos que hayan cambiado la historia (expresionismo, neorrealismo italiano, nueva ola francesa, cinema novo, etc.). Se pueden alcanzar logros significativos no en la totalidad, pero sí en las partes, una partitura, una fotografía, un vestuario, guión o actuaciones sobresalientes pueden hacernos apreciar un aspecto de un filme. Si no se mencionó el cine independiente, de autor o menos comercial, no fue con la intención de indicar que es absolutamente bueno; también hay grandes fiascos, pero indudablemente las propuestas buscan generar una respuesta en el público diferente. El gusto es una valoración subjetiva y en ese sentido es válido que cada individuo disfrute de diferentes tipos de cine; pero la socialización, el sexismo, los estereotipos no son subjetivos, han sido cuidadosamente perpetuados a lo largo de los siglos y tienen una finalidad específica, mientras más personas sigan ignorándolas más basura comercial, palomitera y carente de sentido artístico seguiremos obteniendo, eso sí, tenemos la opción de no consumir ese tipo de cine.

Fotograma de 8 1/2 (Federico Fellini, 1963)

8 comentarios:

  1. Interesante y profundo ensayo sobre la acción socializadora del cine. Ojalá sea muy leído y muchas personas se percaten de la manipulación de la cual somos objeto por parte del cine, aunque no solo por este, pero ese sería tema de otro ensayo.

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    1. Saludos, gracias por el comentario. Claro que el cine no es el único medio por el que somos socializados, pero escribir de todos ameritaría un libro. Por lo pronto, espero que este ensayo haga reflexionar a quienes lo lean.

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  2. Esclarecedor. Es lo que le agradezco a este texto: ser esclarecedor con gran honradez intelectual...

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    1. Gracias por sus palabras Don William. Tenía semanas dándole forma a este ensayo hasta que pude escribirlo como era mi intención original. Hablar de las trampas detrás de la imagen fácil, la burla simplona y las secuencias cómodas. Uno de los mayores riesgos es que dado el avance de la industria cinematográfica, muchas de estas películas tienen un nivel técnico elevado, que distraen para no ver su carencia de ideas, pésimo guión, falta de originalidad y mensaje dañino. Saludos!!

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  3. Sebastián Delgado31 de marzo de 2013, 12:37

    Estuve leyendo su última noticia en el blog, acerca de los géneros del cine, y estuvo muy buena la crítica, y comparto muchas de sus ideas acerca de esos géneros. Y más en esta temporada que son el tipo de películas que inundan las salas, me imagino que la razón es para no competir con otras películas en la temporada de premios, por ahí de los últimos meses de a final de año.

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  4. Yoshua, le dejé este comentario en mi blog:

    Yoshua:
    Gracias por su comentario de "Anna Karenina". Sobre su otro artículo, lo leí. Buenísimo. Ahí le dejé mi impresión resumida en su blog http://vivecinescrupulos.blogspot.com. Creo que usted debiera intentar publicarlo en Áncora (La Nación) o en Forja (Universidad). Hablemos de eso cuando nos veamos. Saludos.

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    1. Gracias, he seguido el resto de comentario en su blog. Este ensayo lo escribí con la intención de publicarlo, ojalá podamos reunirnos pronto. Saludos!!

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  5. Hola, espero estés bien. Si bien este ensayo (Tiene toda la cara de serlo)es de 2013... Sigue siendo relevante ahora en 2016, ya hemos "digerido" (O más bien, nos hemos indigestado)con tanto cine mal adaptado y exactamente, vacío de contenido.
    No voy a negar que si veo el cine comercial y lo disfruto (Ah, la honestidad)pero disfruto también la originalidad y hay historias que se vuelven a narrar con elementos fantásticos o dramáticos muy bien adaptados y le dan frescura al cine comercial... Claro son casos contados con las manos (Unos dos pares de manos)
    Me gusta leer los artículos que publicas, son excelentes, lamentablemente no he podido regresar a los ciclos de cine, pero he leído las reseñas en el blog y el artículo de cine animado en Áncora ¡Muy bueno!
    ¡Ya me extendí demasiado...! Espero volver a los ciclos de cine en Desamparados o ir al Centro de Cine... ¡Saludos!

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