martes, 25 de diciembre de 2012

Holy Motors




Título original: Holy Motors. Francia - Alemania (2012). Color.
Director: Leos Carax
Guión: Leos Carax
Cinematografía: Caroline Champetier
Edición: Nelly Quettier
Diseño de producción: Florian Sanson
Productora: Pierre Grise Productions
Música: Neil Hannon
Duración: 116 minutos


Elenco:

Denis Lavant como Sr Oscar, Le banquier, La mendiante, L'OS de Motion-capture, Sr. Merde, Le père, L'accordéoniste, Le Tueur, Le tué, Le mourant, L'homme au foyer

Edith Scob como Céline
Kylie Minogue como Eva Grace (Jean)
Michele Piccoli como el hombre de la mancha de nacimiento
Eva Mendes como Kay M
Leos Carax como Le Dormeur


Premios:

Festival Internacional de Cannes: Premio de la Juventud
Festival Internacional de Cine de Chicago: Hugo de Oro (mejor película), Hugo de Plata (actor y cinematografía)
Festival Internacional de Cine Sitges: Mejor Director, Mejor Película, Premio de la Crítica
Revista Cahiers du Cinema: Mejor película del 2012



Antes de comentar la película hay que aclarar que Holy Motors es prácticamente inclasificable, su gestación deviene de diferentes géneros e ideas que Carax ha tenido en su mente por mucho tiempo (el filme aparece 13 años después de su último largometraje). 


Lo que el director nos muestra es una de las películas más originales de la historia, con un uso estupendo de los efectos creados por computadora y una idea narrativa que hila diferentes historias a través de un solo protagonista. 

Estamos ante el universo Carax en su máximo esplendor, en donde las leyes cinematográficas no necesariamente se cumplen. Razón por la cual sentimos que estamos ante un filme ambivalente, por un lado se erige como tributo a ciertas películas y por el otro tiene una escencia tan original que atrae la mirada en cada cuadro. A ratos presenciamos un thriller (especialmente con las pautas musicales), pero a la vez sentimos una narración surrealista y grotesta, para luego presenciar una escena romántica con la ciudad como telón de fondo para los amantes (al estilo de las películas de Godard). En fin que es una película para ver...

El realizador nos habla directamente como espectadores desde esa escena inicial en la que apreciamos una concurrida sala de cine, inmediatamente después inicia la película dentro de la película, con un personaje (inspirado en un cuento del escritor alemán E. T. A. Hoffmann) interpretado por el propio Carax que nos introduce por una puerta hacia otro mundo cinematográfico, el del Sr. Oscar, estupendamente interpretado por Denis Lavant. Inmediatamente después, vemos al Sr. Oscar cambiar de rostros y de roles durante su día de trabajo, se trata de un actor experimental que vive eternamente dentro de sus personajes. El tiempo en él es cíclico, constantemente pasado y presente, día y noche. Su única motivación es el actuar y no sabemos cuándo o si en verdad muestra sus propios sentimientos o simplemente está viviendo desde otra interpretación. La única que parece estar al tanto de su situación real es su chofer, una enigmática mujer quien lo acompaña durante sus recorridos, pero no interviene con sus actuaciones.

Las historias a las que da vida Oscar son de lo más variadas: actor de artes marciales para motion-capture, banquero, mendigo, acordeonista, gángster, hasta el Sr Merde (personaje también interpretado por Lavant en el segmento dirigido por Leos Carax de Tokyo!, 2008). De igual manera, sus roles varían de género, pasando del film-noir, al melodrama y el musical. Se trata de un actor total inmerso en una película total.


En vez de elegir diferentes actores para cada secuencia, Carax decidió darle toda la responsabilidad a Denis Lavant, con quien ha trabajado desde sus inicios (Chico conoce chica, 1984; Mala sangre, 1986; Los amantes del Pont-Neuf, 1991; Merde, 2008).  Lavant está sublime en cada rol, logra mimetizarse y cambiar de registro de una manera extraordinaria, con una naturalidad que lo hace creíble en todo momento. Tiene una prescencia escénica impactante mediante la cual potencia el filme, lo mueve y le da ritmo de acuerdo al personaje que encarna, permitiendo que como espectadores no nos cansemos ante un filme experimental, bizarro y enigmático. A su vez, sus personajes son arquetipos cinematográficos: el gángster, el galán, el monstruo, el padre, etc.  Carax nos está hablando de la historia del cine desde su óptica. 


El resto de personajes están bien delineados, Carax aprovecha la belleza de Eva Mendes, pero no le da ningún diálogo, la usa para deconstruir la función de una modelo. Sublime la secuencia en la que Merde le va quitando parte de su vestuario para convertirlo en una burka, una irónica mirada del director hacia el mundo del modelaje. En cambio, con Kylie Minogue, el director aprovecha su faceta de cantante para darle una mayor profundidad al personaje y para crear una historia paralela con el Sr Oscar, acaso será lo único real en su vida, el único elemento de su pasado del que somos testigos, o se trata de un giro más dentro de la trama...


El mundo de Holy Motors no se hubiera logrado sin el estupendo trabajo de maquillaje, vestuario, iluminación y fotografía. Bernard Floch fue el encargado de dotar de un rostro a cada personaje del variopinto currículo del Sr Oscar. Gran trabajo para crear personajes y dotarles de una personalidad a traves del maquillaje, mientras que Anaïs Romand fue la encargada de vestirlos.

Un personaje más de la película es París, la ciudad retratada desde la cámara de Caroline Champetier es una urbe imponente, misteriosa, llena de luz y oscuridad, la vemos desde los tejados, a la orilla del Sena, en sus catacumbas y hasta en un cementerio. Carax no pierde detalle de la ciudad y explota su belleza para brindarle un aire mágico a su filme, el trabajo en fotografía de Caroline es impresionante, fotógrafa y director logran elevar a Holy Motors a un nivel estético exultante. 


El filme se puede considerar un tratado de estética, por un lado nos habla de la belleza a partir de las percepciones (secuencia de Merde y la modelo Kay M) mientras que durante toda la película hay una escencia palpable de acuerdo al personaje del Sr Oscar, incluso la casa futurística del inicio se puede considerar como una manifestación arquitectónica del mundo estético planteado por Carax. La casa, por su forma, nos recuerdan a la que utilizó Jacques Tati en Mi Tío (1958). Escencia y percepción están en constante comunicación durante la película, los actores interactúan dentro de espacios que definen su existencia: la limosina. una habitación de hotel, una pantalla virtual, etc. Otro aspecto por el que se logra este diálogo es la música, Holy Motors tiene una banda sonora maravillosa, que cobra vida con cada acorde y hace que la experiencia cinematográfica sea completa.


El ritmo que el montaje le da al filme es vital para que la película fluya y no se estanque. No importa la cantidad de eventos que Mr Oscar tiene que realizar, tenemos la noción de cómo el día avanza y cómo sus roles son interpretaciones que Carax hace sobre la realidad. Holy Motors es una película que reta al espectador desde el contenido y la forma, está estructurada de una forma bastante original y utiliza diferentes géneros para narrarnos una historia llena de sorpresas.



Curiosidades



En una de las secuencias se muestra un cementerio parisino, se trata del cementerio Père Lachaise, el más grande de París con 44 hectáreas). Fue creado en 1804 y entre sus inquilinos se encuentran: Miguel Ángel Asturias, Honoré de Balzac, Georges Bizet, Maria Callas, Claude Chabrol, Frédéric Chopin, Auguste Comte, Oscar Wilde, entre otros. Curiosmante, las lápidas que se muestran en la película no tienen nombres, sino que muestran indicaciones de "Visiten mi sitio web".

El uso de las limosinas es explicado por Carax como "el fin de una era, la era de las máquinas largas y visibles". A partir de ese tema nace la idea de una película que hable sobre la "digitilización de la sociedad".

Edith Scob había actuado para Carax en Los amantes del Pont-Neuf, pero la mayoría de sus escenas fueron cortadas durante la edición, razón por la que Carax quería darle un mayor protagonismo. En Holy Motors además, rinde tributo a la película Los ojos sin rostro (Georges Franju, 1960), filme en el que Scob actúa y utiliza una máscara igual a la que usa en su última escena en Holy Motors.


El papel de Kay M fue escrito para Kate Moss, a quien Carax conoció en un festival de Cannes y se habían puesto de acuerdo para trabajar juntos, mas razones personales impidieron que Moss participara en el filme, por lo que se reclutó a Eva Mendes.

El papel de Eva (Jean) Grace fue pensado primero para Juliete Binoche (novia del director), pero por desacuerdos, al final el papel fue reescrito y lo convirtieron en una cantante. A través de una sugerencia de la directora Claire Denis, Carax le dio el rol a Kylie Minogue.

Una de las canciones empleadas durante la película es Sinking of Bingou-Maru usada en el filme Godzilla (Ishiro Honda, 1954) y creada por el compositor Akira Ifukube.

Leos Carax es el anagrama que el cineasta usa en lugar de su nombre: Alex(andre) Oscar Dupont


Avance subtitulado de la película:



Conferencia de prensa con el director y actores, durante el Festival de Cannes 2012:


Entrevista a Leos Carax y Kylie Minogue:



Conferencia de prensa con el director para el Festival de Cine de Nueva York:


Canción Who were we? interpretada por Kylie Minogue, parte de la banda sonora de la película:


Canción Sinking of Bingou-Maru del filme Gojira (1954) usada en Holy Motors:

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