viernes, 21 de diciembre de 2012

Amor




Título original: Amour. Austria - Francia - Alemania (2012). Color.
Director: Michael Haneke
Guión: Michael Haneke
Cinematografía: Darius Khondji
Edición: Nadine Muse y Monika Willi
Diseño de producción: Jean-Vincent Puzos
Productoras: Canal +, France 3 Cinéma, Wega Film, Les Films du Losange, X-Filme Creative Pool

Duración: 127 minutos

Elenco:

Emmanuelle Riva como Anne
Jean-Louis Trintignant como Georges
Isabelle Huppert como Eva
Alexandre Tharaud como Alexandre


Premios:

Festival Internacional de Cannes: Palma de Oro mejor película
Premios del Cine Europeo: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor, Mejor Actriz
Nominada a los Globos de Oro como mejor película de habla no inglesa
Candidata por Austria a los Oscar como mejor película de habla no inglesa


La última pelíula de Haneke nos hace recordar que el director austríaco tiene formación en Teatro, la puesta en escena y la utilización del decorado son propias de un ambiente teatral, sin embargo, hasta ahí llegan las similitudes. Haneke también es un experto en manejar los hilos necesarios para realizar cine, desde la dirección de actores, el manejo de cámaras hasta el uso de la música y fotografía.


Por lo tanto, sus películas se experimentan como obras artísticas que nos conducen por diferentes emociones. Haneke también estudió filosofía y psicología, razón por la cual sus personajes están muy bien descritos y buscan expresar sensaciones en cada momento, sus películas tienen un grado humanista superlativo y evitan ser moralmente aleccionadoras, en su lugar, la cámara hace un ejercicio fenomenológico de la condición humana.

Amour nos cuenta la historia de dos adultos mayores (rondan los 80 - 85 años), su vida de pareja, la intimidad que se consigue en la convivencia de tantos años juntos y los pesares ante la enfermedad y el autoreconocimiento del estado de indefensión ante la misma.

El filme está narrado con una sutileza extraordinaria, adquiere un ritmo pausado, pero no lento; pretende hacer sentir en el espectador el día a día de dos ancianos. El trabajo de maquillaje y vestuario es excelente, llegamos a querer a estas personas, a verlos como reales y no como actores representando un papel.

El trabajo de cámaras nos coloca como testigos de las dificultades de Anne y Georges ante una enfermedad, pero permite explorar no solo el hecho en sí, sino las diferentes facetas del mismo. La perspectiva de cada uno, la mirada de la hija, el permitir que extraños (las cuidadoras) entren en la casa para atender a Anne y lo que conlleva la pérdida de la autonomia corporal y de la intimidad.

El uso del espacio también es clave, el apartamento cobra vida en cuanto ellos estén dentro, de lo contrario es como esa escena inicial en la que el vacío es lo único que existe. Hay varias escenas en las que por algún motivo Anne se ve limitada en su movilidad, nos indica el grado de indefensión que siente ella incluso en su propio hogar. También sirve para tener una perspectiva del grado de unión entre la pareja, así, Georges adopta un papel supremo en la vida de Anne. Esto varía la dinámica de convivencia, por un lado los acerca en sus sentimientos, pero por otro los aleja en cuanto a la falta de intimidad en Anne y al cansancio de Georges. Él asume una serie de tareas que le llevan a un desgaste emocional igual de fuerte que el de su esposa, incluso, la hija no los entiende. Una secuencia que me gustó mucho es la que nos muestra los temores de Georges por medio de una pesadilla, contemplamos la preocupación de él ante la posibilidad de dejar de estar para ella, es un grado de ternura, amor y entrega total por la compañera con quien ha compartido la vida.


Las interpretaciones son magistrales, tanto Emmanuelle Riva como Trintignant se complementan perfectamente y convencen en sus respectivos roles. Lo de Riva es probablemente su mejor actuación, la podemos recordar por Hiroshima mon amour (Alain Resnais, 1959) y por Tres colores: Azul (Krzysztof Kieslowsky, 1993). En Amour, se le exigía demostrar su estado emocional a partir de sus gesticulaciones ya que tenía que tener parte del cuerpo rígido. Logra expresar maravillosamente con la mirada lo que vive su personaje. Por su parte, Jean-Louis se le recuerda en Tres colores: Rojo (Krzysztof Kieslowsky, 1994); Z (Costa-Gavras, 1969), El conformista (Bernardo Bertolucci, 1970), entre otros filmes. Tras siete años sin actuar, regresa porque la película la dirigía Michael Haneke quien escribió el guión específicamente para Trintignant.


Los dos actores asumen el peso de la película y desde la sutileza crean unas interpretaciones que serán recordadas en la historia del cine. Sin necesidad de exagerar sus movimientos logran brindar verosimilitud a un relato que se cuida de no ser lacrimógeno, ni de explotar una figura envejecida para motivar un sentimentalismo febril, al contrario; los actores entienden (bien dirigidos por Haneke) que la fortaleza del filme radica en mostrarnos la convicción de estos personajes, su voluntad, amor y lucha cotidiana. Aunque el filme deja implícito el tema de la eutanasia, este no es desarrollado, tampoco interesa la intervención hospitalaria, todo gira en torno a la convivencia entre Anne y Georges; por eso su hija (muy buena actuación de Isabelle Huppert) se siente excluida, aunque queda claro que es ella quien decidió hacer una vida aparte.

Al igual que el resto de la filmografía del realizador austríaco, la música juega un papel preponderante. En Amour escuchamos fragmentos de Schubert (Impromptu, Opus 90, No 1 y No 3), Beethoven (Bagatelle Opus 126, No 2) y Bach (Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ) que se nos presentan ora como parte integral del relato (Anne era una profesora de piano) o como recurso para resaltar ciertos pasajes. Haneke es un maestro en la utilización de la música para potenciar el impacto emocional de sus filmes. El actor que representa al exalumno de Anne, es interpretado por Alexandre Tharaud, pianista profesional quien interpreta la música de la película.

En un par de escenas se ve que una paloma entra en el apartamento. De acuerdo con Chevalier (Diccionarios de los símbolos. Ed. Herder) "La paloma representa el alma del justo". Se trata por lo tanto de un simbolismo de Anne, ella quien está sufriendo y a punto de morir, es sublimada a través de la figura de la paloma. Georges pretende rescatar el ave para devolverle su libertad, justo como atiende a su esposa y busca evitarle disgustos o problemas. Chevalier también indica: "la pureza se compara siempre con la paloma y sus alas al desprendimiento de lo terrestre". Hay que descartar una metáfora con el espíritu santo, primero porque el filme no tiene un caracter religioso y segundo porque la paloma es gris y no blanca; es decir, hay una intención de mantener el simbolismo en el plano terrenal, por lo tanto, como la paloma representa a Anne, se podría hablar de una representación de "la Gran Madre telúrica" (Chevalier, op. cit., pág. 797). En la Grecia Antigua, la paloma era el pájaro sagrado de Afrodita y "era el regalo de los amantes" (ibid). Desde esta perspectiva tenemos que las escenas en cuestión simbolizan el amor entre Anne y Georges.

Un film sublime que nos hace reflexionar sobre esa etapa de la vida en la que las fuerzas y las capacidades físicas (y en ocasiones también las mentales) empiezan a disminuir, pero que no implica una desensibilización. Haneke crea una historia llena de sentimientos y emotividad que es una oda hacia los adultos mayores, hacia sus luchas silenciosas y sobre todo, para aquellos amores que perduran en la convivencia, en los espacios comunes, en las discusiones y acuerdos.



Avance con subtítulos en español de la película:


Entrevistas con Michael Haneke:



6 comentarios:

  1. Excelente película y magnífica la interpretación de Trintignant y Riva.
    El título no podía estar mejor puesto ya q verdadero amor es lo q sustenta la historia y la vida de esta pareja de ancianos.
    La metáfora de la paloma es uno de los puntos más altos de la peli, claro q desde mi gusto personal.
    Un elemento q no tomaste en cuenta es el agua,siempre presente en varias escenas de la cocina, cuando Georges lava las flores, también presente en su sueño, y en la escena del baño de Anne.

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    1. Saludos Fernanda, gracias por compartir tus impresiones. Amour, es realmente una excelente película. Me faltó lo del agua es cierto, la idea de que el amor fluye de igual manera que el agua.

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  2. mae, cómo la conseguiiste? saludos, ricardo.

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    Respuestas
    1. Ricardo, ya olvidé el enlace y no lo guardé. Busca en google como amour dvdrip y bucea en los resultados, yo trato de buscar descargas directas, pero la mayoría de enlaces son vía torrent.

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    2. Saludos Alexis, este es tu segundo comentario y nuevamente no sé a qué se refiere, por favor sea más específico, porque no sé qué quiere decir con "pero como puedes hacer énfasis de eso". Gracias

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