domingo, 22 de julio de 2012

El mundo es grande




Título original: Svetat e golyam i spasenie debne otvsyakade. Bulgaria (2008). Color.
Director: Stepahn Komandarev
Guión: Stephan Komandarev, Yurii Dachev y Dusan Milic; basados en la novela de Ilija Trojanow
Cinematografía: Emil Hristow
Edición: Nina Altaparmakova
Música: Stefan Valdobrev
Duración: 105 minutos

Elenco:

Miki Manojlovic como Bai Dan
Carlo Ljubek como Aleksander 'Sahsko' Georgiev (adulto)
Blagovest Mutafchiev como Sahsko (niño)
Hristo Mutafchiev como Vasil Georgiev
Ana Papadopulu como Yana Georgieva
Lyudmila Cheshmedzhieva como Baba Sladka

Premios:

Festival Internacional de Cine de Sofia: Premio de la Audiencia y Mejor Película Búlgara



Una linda película, filmada convencionalmente, pero que desarrolla una historia alegre y nos regala cuadros impresionantes llenos de color. Una coproducción entre Bulgaria, Alemania, Eslovenia y Hungría.

Este es el segundo largometraje de ficción de Komandarev, quien decidió dejar brillar al actor Miki Manojlovic y que se apropiara de la película. El resultado fue bueno. El actor serbio es una garantía y es de los más respetados en la región de los Balcanes; pone su humor al servicio de la película y nos ofrece un retrato intimista de un abuelo que está dispuesto a todo por liberar a su nieto, no solo de la amnesia sino de la vida entumecida que este lleva.

Tras sufrir un accidente Sashko pierde la memoria, sus padres no logran sobrevivir y su abuelo viaja hasta Alemania (lugar en el que vive Sahsko) para rescatarlo. Con actuaciones muy sinceras, logran transmitir ese descubrimiento por la vida a través de paisajes hermosos.

El filme gira en torno al juego del backgammon, muy típico en esa región, Bai Dan es el rey del backgammon y con su filosofía de juego contagia a quien le rodea de su filosofía de vida; así, le indica a su nieto que deberá conquistar los seis puntos del tablero con el fin de recobrar la memoria. No es un juego de azar, sino de habilidad y estrategia; Bai Dan le va dotando de energías a Sashko para que este vaya curando sus heridas y recuerde finalmente quién es.


En este punto, la película se covierte en un "road movie", en el que curiosamente el viaje lo realizan en bicicleta. Los road movies proponen que el personaje (o personajes) realice un viaje físico, a través del cual conocen lugares y personas que les retarán en sus convicciones o les reafirmarán su camino. Junto con ese viaje físico, también se realiza un viaje interior, este es el más importante; el personaje no termina en el mismo punto, porque ha evolucionado, ha madurado, su concepción del mundo lo ha llevado a un punto culminante, no necesariamente el final del camino, pero sí al final de un cuestionamiento o inquietud. El espectador comparte ese recorrido interior a través de la película.

El caso de este filme, Sahsko irá conquistando los puntos del tablero e irá recobrando la memoria, nosotros nos daremos cuenta de los pormenores de su vida.

La fotografía recuerda en algunas escenas la película francesa Amelie (2001), contrapone de manera muy clara la vida en Alemania, con colores fríos y tenues, con la vida en Bulgaria, llena de colorido y calidez. En Alemania está la tecnología (televisores, hospital); pero en Bulgaria está la familia (abuelos), el lugar de origen (las raíces, de ahí el simbolismo de la maceta que la abuela siembra) y el backgammon y sus historias. Mediante el uso de flashbacks iremos conociendo el pasado de Sashko, que fue el mismo que el de mucho exiliados; y su presente.

La música también logra transmitirnos una atmósfera que va desde lo nostálgico hasta lo festivo, justo como la vida misma. El filme no es lacrimógeno, tampoco sensiblero, no busca la salida fácil; es coherente con su lógica interna y abiertamente emotivo y feliz. No hace mayor crítica social, más allá del campo de refugiados y una escena en la que vemos una pancarta con la figura de un político, el mismo censor que apresuró la salida de los padres de Sahsko de Bulgaria y quien encerrara al abuelo. El mundo es grande, Bulgaria abandona el régimen comunista (10 de noviembre de 1989) y pasa a ser un país democrático y capitalista, pero los mismos hombres siguen en el poder.

Un filme ligero que se disfruta de principio a fin, se los recomiendo.





Acá tienen el avance de la película:


Ahora una entrevista con Miki Manojlovic:


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