martes, 31 de julio de 2012

De Roma con amor



Título original: To Rome with love. EE.UU. - Italia - España (2012). Color
Director: Woody Allen
Guión: Woody Allen
Cinematografía: Darius Khondji
Edición: Alisa Lepselter

Duración: 112 minutos

Elenco:

Woody Allen como Jerry
Judy Davis como Phyllis
Alison Pill como Hayley
Flavio Parenti como Michelangelo
Fabio Armiliato como Giancarlo
Roberto Benigni como Leopoldo
Alessandra Mastronardi como Milli
Alessandro Tiberi como Antonio
Penélope Cruz como Anna
Jesse Eisenberg como Jack
Alec Baldwin como John
Ellen Page como Monica


Sin ser el mejor Woody, es un divertido Woody. Esta nueva comedia en la que vuelve a actuar (su última aparición fue en Scoop) nos traslada a Roma. Italia es la nueva postal para un director que ha encontrado libertad creativa en Europa y sus últimas películas son detalles generosos a las ciudadaes que lo han albergado.

Junto a la buena publicidad que le da a un país ser la locación de una película de Woody Allen, el elenco multifacético también logra diversificar la propuesta. Y es que el neoyorquino tiene un don para convencer a actores reconocidos para que trabajen para él, a su vez, le brinda la oportunidad a jóvenes para que aumenten su currículo histriónico.

La mayor deficiencia que tiene la película es la que menos le preocupa a Allen. De Roma con amor consiste en 4 historias que no tienen relación alguna y que por lo tanto, no hay un cierre definido como tal, que sirva de eje común para toda la película. Además, se dan errores de continuidad que no le importan al director, él solo quiere divertirse mientras cuenta una historia, o tres, o cuatro, ustedes entienden....

La música fue otro apartado que me dejó un poco insatisfecho, es cierto que Allen emplea la música con mucho criterio, sin embargo, entre tantas historias la partitura naufragó.

La edición y fotografía son aceptables, se prestan para el juego burlón de Woody. Esta película no es Medianoche en París, no tiene ni la magia, ni el encanto que cautivó con ese film; sin embargo, no es una mala película, uno se ríe bastante y aprecia la intención del director de crear historias nuevas con sus viejos temas. Hay diálogos exquisitos y una marcada complicidad entre director y elenco.

El propio Woody reaparece en esta película como actor, su historia gira alrededor de que su hija va a casarse con un italiano, típico romance de películas, pero que tiene un giro inesperado cuando el padre del novio demuestra tener una voz prodigiosa (el actor es tenor en la vida real) y despierta del aburrido jubilamiento a Jerry (W. Allen). En esta historia se critica particularmente las extravagancias que se hacen con las obras de arte, la música (ópera) en particular. Las piezas elegidas son La Tosca (Puccini) y Pagliacci (Leoncavallo).


Otra historia nos cuenta el clave Felliniana las vicisitudes de unos recién casados que llegan a Roma, ambos son separados y se enfrentan al dilema del adulterio, tema favorito de Allen. La incursión de la española Penélope Cruz en esta historia es muy divertido y permite la crítica al Vaticano como a las altas esferas políticas italianas, cuyos escándalos sexuales son noticia constantemente, principalmente Silvio Berlusconi.  La falsedad del matrimonio y de las costumbres sexuales también son abordadas en esta historia, temática perenne en la filmografía del neoyorquino.


Una historia más, tal vez la más floja, busca hacer un paralelismo entre un joven estudiante de arquitectura (Jesse Eisenberg) y un arquitecto (Alec Baldwin) quienes se encuentran en una calle. El primero idolatra la vida del segundo, pero este con mayor madurez ve de manera diferente la vida. Es clave la actuación de Baldwin porque sino sería un completo desastre; el estilo de humor de este actor encaja a la perfección con el estilo suelto del relato, incluso ilógico si se quiere. Nada de eso importa, la juventud piensa en sexo y en amores permanentes, mientras que la madurez se ríe de la ingenuidad.


La última historia es la más satírica, ha sido la más criticada, principalmente por los estadounidenses. Debo decir que fue la que más me hizo reír y no me resultó cansada. Roberto Benigni interpreta a un don nadie, un individuo soso y aburrido, con un trabajo de oficina rutinario, que de un momento a otro se convierte en celebridad nacional. Esto le permite a Woody criticar las bases del nuevo cine hollywoodense y su sistema de estrellas y fama, la parte en la que una periodista le dice a Leopoldo (R. Benigni) "que se siente ser el hombre más deseado no como esos actores guapos de películas de cómics" no tiene precio, magnífica escena. Acá la temática de la sexualidad es abordada de forma diferente, es emparentada con la fama. Mientras se sea "alguien" cualquiera querrá acostarse, actrices, secretarias, reporteras, etc. Es una sátira excelente al desfile de tabloides sensacionalistas del "star system" hollywoodense.


Woody Allen no puede hacer una obra genial tras otra, pero al menos es bueno en lo que hace, usa sus propias recetas para hacernos pasar un buen rato, es un gran director de actores y les saca el mayor provecho. Sus películas entretienen y esta no es la excepción, es el único cineasta que me hace reír garantizado y es una excelente opción para quienes disfrutan de comedias, puesto que la oferta actual hollywoodense es sosa, aburrida y estúpida.  Hablando con un amigo, comentábamos cuán grandioso hubiese sido ver a Peter Sellers dirigido por Woody Allen..... hay cosas que solo se pueden imaginar, pero eso será para otra historia.



Curiosidades



Noomi Rapace audioció para el papel de la prostituta, finalmente fue para Penélope Cruz.

Otros que audicionaron sin mayor éxito fueron Robert Pattinson (el vampirillo gay) y Aaron Johnson.

La película está inspirada en El Decamerón de Boccaccio (la estructura de diferentes historias). Por eso el título original era "Bop Decameron"; tras no convencer fue cambiado a "Nero Fiddled"; este título tampoco convenció a los productores, por lo que fue nuevamente cambiado a "To Rome with love". Woody Allen declaró que odia ese título.

Para aquellos que se pregunten por la expresión "Ozymandias Melancholy", esta fue inventada por Woody Allen en 1980 para su película Stardust Memories.

La idea de que Allen hiciera una película en Italia fue de productores romanos, quienes le ofrecieron financiar la película con la única condición de que fuera filmada en Roma, Woody aceptó... (¡Qué bueno es ser Woody Allen, le pagan por visitar ciudades europeas y hacer lo que más le gusta!)


Acá está el avance de la película:



Unos videos en los que se entrevistan a parte del elenco:




1 comentario:

  1. Me encanto a Roma es una de mis comedias favoirtas, Woody Allen se sacó un 10

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