domingo, 24 de junio de 2012

El fantasma de la libertad



Título original: Le fantôme de la liberté. Francia-Italia. (1974) Color.
Director: Luis Buñuel
Guión: Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière
Productor: Serge Silberman y Ulrich Picard
Cinematografía: Edmond Richard
Montaje: Hélène Plemiannikov

Duración: 104 minutos

Elenco:

Adriana Asti como Hermana del comisionado / Mujer de luto
Pascale Audret como Madame Legendre
Jean Rochefort como Monsieur Legendre
Jean-Claude Brialy como Monsieur Foucauld
Monica Vitti como Madame Foucauld
Francoise Maistre como El profesor
Julien Bertheau como el Primer comisionado
Michel Piccoli como el Segundo comisionado
Adolfo Celi como el Dr. Pasolini
Paul Frankeur como el hotelero
Milena Vukovic como la enfermera
Michel Lonsdale como el sombrero masoquista
Agnès Capri como la dominatrix
Hélène Perdrière como la tía


Para entender la estructura narrativa de El fantasma de la libertad hay que tener en cuenta que está filmada como un juego en el que el azar todo lo gobierna; así la fluidez del filme se asemeja a un ejercicio libre del inconsciente. Buñuel retoma la estructura circular que usara en La edad de oro y en La vía láctea, y la perfecciona, solo su genio podía realizar una película sobre aparentemente nada y que tuviera una coherencia interna para que funcionase como largometraje.

El título hace referencia al inicio del Manifiesto Comunista, un espectro/fantasma que se acerca por toda Europa. Para 1974 Buñuel ya no seguía el movimiento comunista, por lo que el fantasma podría referirse a la libertad en sí misma, un ideal al que interiormente se teme, tal como lo había conceptualizado Erich Fromm en El miedo a la libertad. 

Los temas de la película son:
  • La búsqueda de la verdad y le necesidad de abandonarla cuando se encuentre. 
  • La naturaleza implacable de los rituales sociales.
  • La importancia de la coincidencia.
  • La importancia de la moral personal.
  • El misterio esencial de todas las cosas.
Y estos temas están divididos entre los capítulos que configuran el filme, para mayor facilidad los dividí en siete segmentos:

Toledo 1988. El inicio de la película está inspirado en la historia de Gustavo Adolfo Bécquer, El beso. Consiste en la irrumpción de las tropas napoleónicas en la ciudad española. Hay saqueos e insinuaciones de necrofilia con la profanación de tumbas. Como dato curioso, Luis Buñuel y Serge Silberman fueron extras en esta parte, eran parte de los que ejecutaron las tropas.

Pasamos al presente en un parque donde una criada lee un libro y la niña a quien tiene que cuidar es interceptada por un hombre misterioso que creemos pedófilo. Buñuel juega con el espectador porque no vemos las fotografías, nuestra mente (o nuestra perversidad) se encargará de ir generando la historia. El padre va a indicar que está harto de la simetría y así funciona la película, de manera asimétrica, aparentemente antojadiza. Buñuel se burla del concepto de familia en la sociedad. Pero lo que ocurre en la noche es lo realmente hilarante de esta secuencia. El reloj avanza arbitrariamente y el hombre observa en la habitación un gallo, una mujer con un reloj y una candela; un cartero que le entrega la correspondencia y un avestruz. El contenido onírico se manifiesta e irrumpe la lógica lineal del filme.


El hombre decide visitar al doctor para contarle su extraño sueño y aquí la historia se vuelve a dividir. Ahora la atención se centra en la enfermera quien viaja a visitar a su padre, pernocta en un hostel. Ahí se encontrará con un grupo de monjes carmelitas con quienes jugará a las cartas apostando figuras religiosas; también se hospedan en el lugar una pareja S/M (sadomasoquista) quienes invitan al resto de huéspedes a su cuarto; la tertulia cambia cuando la pareja empieza a tener un espectáculo en vivo con látigo y ropa fetichista incluída. La escena es hilarante. Entre los huéspedes, se encuentran también una señora mayor con su sobrino, quienes están fugados en un idilio sexual, tras la lucha constante en el cine de Buñuel entre la represión del deseo y alcanzarlo, la paeja termina cediendo ante el deseo. Este segmento es toda una bomba que el aragonés lanza sobre la religión, su moral, la sexualidad y sus normativas. Monjes apostando con elementos religiosos, incesto, voyeurismo y exhibicionismo S/M.


A la mañana, vemos un huésped que no había aparecido antes; él le pide a la enfermera que lo lleve. Resulta un instructor de la gendarmería, tenemos un nuevo salto en la acción. Acá hay una fuerte crítica a la policía, son retratados como incompetentes e infantiles. Toda la secuencia es absurda. El instructor habla de la relatividad de la moral y de las costumbres de acuerdo a la cultura, en voz de este personaje radica la clave de la película, que es en sí misma un manifiesto a la diversidad de costumbres y morales. La escena más recordada de la película es cuando el profesor narra su visita a una casa en la que el comedor tiene servicios sanitarios y se habla del peso de las evacuaciones humanas; mientras que para comer se necesita ir a un cuarto privado. Todas las reglas sociales están al revés, Buñuel está pletórico, usa el tono más negro de humor para ridiculizar las costumbres sociales y relativizar lo que la sociedad da por sentado, correcto y normal.

La historia cambia nuevamente con una gran sutileza. Dos de los policías se encuentran con un hombre que conduce temerariamente, resulta que se dirige al doctor. Una vez en consulta, el médico no quiere decirle que está muriendo de cáncer, la escena es ridícula y está inspirada en la experiencia real del director que estaba diagnosticado de cáncer de hígado pero el doctor, amigo suyo, no se lo quería confirmar. En esta ocasión Buñuel se burla de la ciencia y su método.  La historia continúa cuando el hombre se encuentra con su mujer y les avisan que la hija ha desaparecido de la escuela. Es una idea que el español tuvo desde que arribó a Estados Unidos, pero que no había podido filmar. Por una razón que no se nos explica, la niña ha desaparecido a pesar de que todos pueden verla (incluido el espectador), es una ridiculización a la burocracia de las instituciones. El comisionado está más preocupado porque un oficial tiene los zapatos sucios que por encontrar a la niña.


La siguiente historia nos muestra al oficial con los zapatos limpios, pero la atención se centra en un hombre misterioso, que pronto se nos demustra como un asesino. Buñuel entendía el curso que la sociedad estaba tomando con una escalada en la violencia que demostró ser profética. La historia nos mostró diferentes tiradores que perpetuaron crímenes similares. Buñuel también nos advertía de cómo estos asesinos podrían convertirse en ídolos, la escena en la que tras ser sentenciado a muerte es puesto en libertad y firma autógrafos tiene ese propósito. Dicha escena fue censurada en el Reino Unido. En una crítica al sistema, se nos dice que el juicio duró 14 meses, mientras que la niña sigue perdida.


El último segmento nos muestra a un comisionado de la policía que entrega la niña desaparecida a sus padres, pero que no puede quedarse a dar explicaciones. Enseguida, vemos que el compromiso importante que tiene es jugar dominó con sus amigos (otra crítica al sistema). En vez del juego, el comisionado le cuenta a una chica la historia de su hermana fallecida (ambas interpretadas por la misma actriz). El tiempo y espacio se desdobla cuando el personaje recibe una llamada de su hermana muerta; la curiosidad lo lleva al mausoleo donde está enterrada, para confirmar que hay un teléfono a la par de la tumba. Esta escena es muestra de la genialidad de Buñuel, quien no necesitaba caros efectos especiales para hacer que la historia funcionara, le da al espectador los estímulos suficientes para que complete la historia (de igual manera con la historia de la niña desaparecida).  Tras ser arrestado, el comisionado se encuentra con otro oficial que ha ocupado su puesto, ambos hablan coordialmente y planean cómo reducir una insurrección. Esta se da en un zoológico y en vez de ver a las personas sólo escuchamos los tambores de Calanda y disparos mientras la cámara nos muestra diferentes animales, terminando con un avestruz que nos mira atentamente.

Si se presta atención, los personajes no importan en sí mismos, sus historias quedan incompletas y pierden importancia, esto es porque Buñuel no quería que el espectador se distrajera del motivo central de la película, el contenido en clave satírica que ataca cada convención social, familiar, cada institución moral y legal. Cuando muchas personas con 74 años se vuelven improductivas, Buñuel afinaba su cine y hace la película más personal de su filmografía, una que reunía todos los temas que le habían preocupado a lo largo de su vida. Buñuel diría de esta película: "El azar todo lo gobierna; la necesidad, que lejos está de tener la misma pureza, solo viene más tarde. Si tengo debilidad por alguna de mis películas, sería por El fantasma de la libertad...".

También se nota la experiencia en el cine mexicano, del cual aprendió a trabajar rápidamente y con un presupuesto ajustado. Él mantenía una economía en su cine que no afectaba la idea central de cada película.

El trabajo de edición de esta película es encomiable. Labor de Hélène Plemiannikov, quien logró dar fluidez a la película, vital para que no se estancase ni careciese de ritmo; hace parecer lógico lo que no lo es. Otro aspecto técnico que llama la atención es la ausencia de una banda sonora. Escuchamos solo efectos sonoros de los cuales el propio Buñuel fue partícipe. En una de las escenas finales escuchamos música de Brahms y al final los tambores de Calanda.

Hay dos alusiones a directores italianos en el filme. La edad de la niña desaparecida es 8 años y medio; lo que recuerda la película de Fellini 8 1/2 (1963), filme que también consiste en aparentemente nada. Y el apellido de uno de los personajes es Pasolini, en referencia al director italiano.

Esta película conlleva un reto especial para su interpretación, el surrealismo, si se acepta el término, es tan libre que sería injusto reducir el filme a una visión, lo grande de esta película es que puede tener múltiples lecturas y no podríamos decir que están incorrectas. Mientas que la cámara nos muestra lo obvio y el director juega constantemente con el espectador, las acciones son absurdas en sí mismas, pero mantienen una coherencia que nos sorprende. Teniendo esto en cuenta, las siguientes interpretaciones no son para nada un ejercicio de jactancia ni una visión única y por lo tanto reducida del filme, sino que tienen la intención de brindar una posible lectura de algunos aspectos.

La zorra. En el segmento de la enfermera en el hostal, se hace referencia a los zorros, incluso tras la consumación del deseo entre tía y sobrino, uno de estos animales está presente en la habitación (disecado). Acaso por el color la zorra /o serían los monjes, voyeuristas de lo que sucede en el hostal. La zorra simboliza la astucia, tiene la habilidad de metamorfosearse (lo que permitiría la interpretación de que los monjes carmelitas son los zorros).

La araña. Son mostradas al inicio de la película, en el segundo segmento. Un personaje habla que odia la simetría mientras ve una araña, y la niña quiere cambiar las fotografías "obscenas" de monumentos por fotos de arañas. El mito de Aracné en la mitología griega nos dice que la humana fue castigada por la Diosa Atenea cuando osó compararse en habilidad con la diosa. Mientras Atenea tejió a los dioses Olímpicos, Aracné hizo lo propio con las uniones carnales de los dioses con humanas; Atenea montó en cólera y decidió convertir a la joven en una araña y que estuviese condenada a tejer toda la vida. 

Simetría. Representa la racionalización, la pérdida de espontaneidad y creatividad, rechaza la imaginación. Es por esto que Buñuel la rechaza, en su lugar propone el azar. "Nos encontramos tantas veces en complicados cruces que nos llevan a otros cruces, siempre a laberintos más fantásticos. De alguna manera tenemos que escoger un camino" (Luis Buñuel).

El fetichismo siempre está presente en el cine de Buñuel

Póster de Andrzej Klimowski, 1981

Diferentes escenas de la película

5 comentarios:

  1. me gusto y fue de gran ayuda. gracias.

    ResponderEliminar
  2. Interesante análisis, ¿los errores ortográficos en el artículo hacen alusión a esa misma pasión por el desorden?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El artículo lo escribí en el 2012. Explíquese mejor... ¿tiene algún comentario o pregunta?

      Eliminar

Por favor indicar nombre y país de residencia cuando dejen un comentario. Los anónimos se borrarán. Si te gusta lo que leíste suscríbete al blog.