miércoles, 2 de mayo de 2012

Tenemos que hablar de Kevin



Título original: We need to talk about Kevin. (UK, EE.UU.) (2011). Color
Directora: Lynne Ramsay
Guión: Lynne Ramsay y Rory Kinnear basados en la obra homónima de Lionel Shriver
Cinematografía: Seamus McGarvey
Montaje: Joe Bini
Diseño de producción: Judy Becker
Música: Jonny Greenwood
Duración: 112 minutos

Elenco:

Tilda Swinton como Eva Khatchadourian
Ezra Miller como Kevin (adolescente)
John C. Reilly como Franklin
Jasper Newell como Kevin (6-8 años)
Ashley Gerasimovich como Celia

Premios:

Premios del Cine Europeo: mejor actriz
Premios del Cine Independiente Británico: mejor director
Premios del Círculo de Críticos de Londres: mejor película británica del año
Festival Internacional de Cannes: nominada a la Palma de Oro (Lynne Ramsay)


¡Vamos! Hay que apoyar más el cine independiente. Esta película es magistral en todo aspecto, pero se tardó casi 5 años hasta poder tener la financiación para empezar a rodarla. Es de agradecer no solo que la pudieron terminar sino que nos brindaran una película tan exquisita en detalles.

Este film puede ser analizado desde dos ópticas. Una por su contenido, polémico y mordaz. El otro por la forma en que está hecha, el cual no deja de ser retador. Empezaré por esta última.

A nivel técnico esta es de las mejores películas que he visto en mucho rato. Da gusto observar esta película y apreciar cada plano, cada fotograma; hay una intención clara de la directora de romper esquemas y brindarnos una experiencia cinematográfica de primera calidad. Filmada con mucho flashbacks, el filme tiene un aire retro en muchas de sus escenas, la fotografía hace un trabajo maravilloso, nos indica el estado emocional de los personajes, principalmente el de Eva. Cuando ella goza de viajar por el mundo, de vivir y emocionarse, en contraste con el encierro de la maternidad.

La utilización de tomas desenfocadas le imprime un aire de realidad y de ensoñación a la vez. Primero, porque en nuestras vidas no todo es visto como perfecto y segundo, porque el personaje de Eva está adormilada, por su pasado, por el alcohol, por las pastillas; está tratando de volver hacia la luz, de tener una luz. Esto nos lo refleja la fotografía de la película que se constituye en un personaje más, en uno invisible, es como si existiese alguien que nos cuente lo sucedido y utiliza diferentes lentes para hacerlo, por eso vemos de diferentes formas lo sucedido. Eso sí, siempre desde la perspectiva de Eva; lo que sucede y para no sonar contradictorio, es que a través de la fotografía el espectador se vuelve un observador oculto, siempre presente en toda secuencia y debido al tema que trata la película, siempre con un posicionamiento moral. Estupendo trabajo de Seamus McGarvey.

Otro punto destacado es la música, trabajo del integrante de la banda Radiohead, Jonny Grenwood. Es una composición nostálgica, llena de pasajes emotivos, con una selección de canciones que también le dan un aire retro. En algunas canciones predomina la voz sobre la música, esto hace que la experiencia sea más íntima, principalmente en las escenas de los recuerdos.

La directora también usa la música para que cobre protagonismo en ciertas escenas, así, vemos a los actores, pero no los escuchamos; en su lugar una canción acompaña a los protagonistas. Un trabajo notable de edición, muy bellamente orquestado.

El montaje también es clave para el funcionamiento de la película. Algunas personas critican el uso de flashbacks, sin embargo, bien empleados pueden ser una alternativa para romper los esquemas tradicionales. Este es el caso de We need to talk about Kevin, la historia se divide en cuatro partes: cuando Eva está embaraza y los primeros años de vida de Kevin; luego pasamos a la etapa preescolar de este y la disfuncionalidad de la familia; después vemos a Kevin de 15 años, su hermana menor y el nuevo ajuste familiar; finalmente está el presente, la vida de Eva en la actualidad, luchando contra la discriminación de sus vecinos, tratando de retomar su vida y visitando a Kevin quien está encerrado en una cárcel para menores de edad.

El guión es bastante sólido, es una muy buena adaptación. La historia es contada desde el punto de vista de Eva y solo el de ella. A través de sus ojos sentimos su cansancio, su decaimiento y su odio hacia el hijo que evita que ella siga viajando. Tenemos unos segmentos muy bien definidos, tal vez se me hizo un poco largo el que nos describe la vida entre los 6 a 8 años; sin embargo el ritmo no se ve afectado. La película inicia como una vorágine que poco a poco se va calmando mientras nos permite conocer los hechos y vamos hilando el relato, existe un giro dramático, el que vamos conociendo a cuenta gotas, esto me encantó; porque uno va formulando hipótesis sobre lo que ocurrió; una manera muy creativa de incorporar de lleno al espectador, volverlo cómplice. La directora también hace gala de su talento para el manejo de cámara, siempre hay tomas artísticas, principalmente en los flashbacks. Y otro mérito enorme de Ramsay es el trabajo con los actores.



Tilda Swinton es una enorme actriz, marginada en los Oscares, pero que nada le importa. Es una actriz de riesgos, este creo su mayor apuesta y salió triunfante. Es su mejor papel, espectacular, la vemos en escena en todo momento, la película es de ella. Nos convence con su histrionismo, incluso no la llegamos a juzgar por sus acciones, simpatizamos con ella. Hace una interpretación de método, escalofriante, pausada y contenida en sus gesticulaciones, pero con una fortaleza visceral que nos impacta. Menciono el Método porque Swinton reveló una anécdota de su pasado bastante perturbadora, que incluso influyó en la manera en que interpretó a este personaje. Tilda confesó que de niña cuando un hermano nació (ella quería tener una hermana) ella fue a su habitación para intentar matarlo, cuando la nodriza los encuentra, cree que Tilda estaba tratando de que no se ahogara, de ahí en adelante era vista como un héroe. Esto duró varios años, hasta que la verdad salió a relucir. Tilda Swinton es una mujer muy valiente, no cualquiera revelaría una historia como esta a la prensa, ni cualquiera podría canalizar este sentimiento (en psicología lo llamamos sublimación) para poder crear a su personaje.

Jasper Newell es un logro tremendo del director de casting Billy Hopkins. Es dirigido con sapiencia por parte de Ramsay, quien le saca al niño lo mejor de sí. En las notas de producción se dice que Kevin bien pudo llamarse Damien (haciendo un guiño a La Profesía, 1976). Y es que la interpretación de Jasper va a pasar a la historia como una de las mejores de un niño. Genera en el espectador una antipatía que crece conforme avanza el filme, pero también genera miedo, un estado de incomodidad general en el espectador que se siente arrinconado justo como el personaje de Eva. ¿La podemos juzgar por lo que hace? ¿Acaso no haríamos algo similar? ¿O peor?

Ezra Miller, quien interpreta a Kevin como adolescente, mantiene el nivel de sus coprotagonistas. Es difícil en este tipo de películas encontrar un reparto que mantenga el nivel y actores que representen al mismo personaje a lo largo de la vida. Es poco expresivo, pero lo suficiente para hacernos entender que algo va mal, que disfruta dañando a los demás.

John C. Reilly hace una muy buena interpretación. Si bien este actor ha tenido papeles como secundario que me han gustado (Las horas, Chicago), por lo general realiza comedias tontas. En el 2011 hizo dos excelentes interpretaciones (la otra es Carnage). Parte de su mejoría es el gran trabajo en la dirección de actores por parte de Polanski y Ramsay. 

El maquillaje es otro gran acierto, el trabajo con Swinton fue maravilloso, logrando reflejar el estado interno del personaje, su dejadez y depresión. Por otro lado la película presenta cierto fetichismo con el color, principalmente con los chillones. Son varias las escenas en que el rojo es predominante (desde el inicio con la tradicional Tomatina), además, de ser un recordatorio para Eva de la tragedia ocurrida, constantemente se nos muestra como una metáfora de la sangre: Tomatina, pintura roja, cuando se lava las manos, la jalea, entre otros.


Pasemos ahora al contenido. La película nos muestra a una típica pareja de recursos económicos medio-altos; quienes de jóvenes viajaban y se divertían. Esto cambia al nacer el primogénito, Kevin.

Desde el inicio sabemos que la película no va ser feliz, tenemos la impresión de una atmósfera pesada que poco a poco se nos va revelando. Los primeros momentos en que entendemos que no son una familia común es cuando obervamos a Kevin de niño, hay un distanciamiento emocional de él hacia todo y la angustia y el desespero crece constantemente en Eva, quien se siente incapacitada como madre. Esta es la tónica que va a tener la relación madre-hijo; sentimos que él manipula al padre para granjearse su favor, mientras que Eva es vista como alguien que "exagera" las cosas. Si bien es cierto, ella sabe que su hijo es malo, no puede predecir lo que va a hacer; siempre está por detrás de él, haciendo que Kevin se vea astuto, frío y calculador.

Con la llegada de Celia, la hija, hay un breve momento de celos por parte de Kevin, quien busca tener (ahora sí) la atención materna. Esto no durará mucho y la niña se convertirá en víctima de la crueldad del hermano.

El padre está ausente de la vida familiar, él cree que tiene la familia idílica, juego al arco con su hijo (que hace progresos importantes y parece ser lo único que le agrada en la vida), busca sexualmente a su esposa, pero no está en los momentos importantes, tiene una actitud acusadora hacia Eva. Como pareja no están funcionando y Eva (a través de los flashbacks) nos los confirma.

Es difícil hablar de una patología en Kevin. También podríamos hablar de cierto grado patológico en la madre, si bien es cierto él no la quiere, parecen entenderse en una extraña y bizarra manera. No solo a través de los rasgos físicos o del corte de pelo se nos parecen, su inexpresividad emocional es extrañamente simétrica. En alguna parte de la película el mismo Kevin intuye que su carácter (o personalidad) es heredada de su madre y no del padre.

Kevin cuando niño, se rehúsa a controlar sus efínteres, cuando quiere molestar a Eva simplemente se hace en los pañales o empieza a tirar cosas (comida incluida). Desde Freud, es claro que tiene una fijación en la etapa psicosexual anal. La etapa anal se da entre los 2 a los 3 años y el evento principal es el control de los esfínteres. Kevin claramente no tiene este contral, incluso usa pañales a una edad avanzada. Para él es la forma de tener control sobre la madre, la castiga haciéndose en los pañales. Personas con una fijación anal tienden a ser muy pulcras, la habitación de Kevin así nos lo hace ver, está muy ordenada, lejos de los estándares habituales de los adolescentes, sin embargo esa pulcritud no es un signo de confianza o estabilidad emocional, hay un trastorno de fondo. Kevin aprende a controlar sus efínteres hasta que su madre "hizo el acto más honesto de toda su vida". Un castigo físico con consecuencias. El conflicto principal en esta etapa radica en que el niño quiere satisfacer su Ello inmediatamente, no quiere postergar el placer; figurativamente se traduce en la expulsión y manipulación de los esfínteres. Los padres o cuidadores buscan enseñar el control y la limpieza (postergar el placer). Sin embargo, el proceso no se da de forma natural en Kevin, los padres son muy permisivos y lo dejan andar con pañales hasta una edad avanzada, y es mediante el uso de la fuerza que cambia su conducta, esto origina que la transición haya sido brusca y traumática. Por otro lado, el sentimiendo de culpa de Eva hace que Kevin pueda seguirla manipulando, la cicatriz es un recordatorio de lo sucedido. Kevin crece con esta situación, no hay elementos en la película como para determinar si presenta compulsiones (de la limpieza o de otro tipo), pero sí vemos que es muy ordenado y pulcro en exceso, por ejemplo su habitación dista mucho de lo que se espera de un adolescente. Otro aspecto es que crece sin una correcta introyección de la norma moral, el Super-Yo está ausente en Kevin, él sigue actuando desde la pulsión del Ello (placer), provocando un sentimiento de grandiosidad que se refleja en sus actitudes.

Pero si analizamos desde un punto psicosocial, encontramos que además de tener un pasado perturbador, Kevin es un producto social, por eso creo que hay que tener cuidado de no encasillarlo como Malvado (sí con mayúscula), es más fácil señalar a quien es diferente o se comporte diferente, es más fácil encerrarlo en algún sitio (hospital, reformatorio, cárcel, etc.) que afrontar que es un reflejo de uno mismo, o mejor dicho de la sociedad. Kevin es una metáfora social, de lo podrido que son las desviaciones sociales. Tilda Swinton en las notas de producción aclara que no se trata de juzgar a Kevin, sino de entender que si alguien como él existe es porque el resto de la sociedad lo ha llevado a eso. Aquello de que no se nace bueno o malo, sino que es la sociedad quien corrompe a las personas.

Acá no es tan sencillo. Creo que la sociedad sí es responsable de las problemáticas sociofamiliares; incluso de algunas individuales; sin embargo, Kevin (al igual que muchos otros) tiene ciertas carencias psicoafectivas que vienen desde el grupo primario; su relación con la madre marcará la forma en que se relacionará con lo externo (el mundo, los amigos, la sociedad); y aunque es muy pequeño para entender los desprecios (Eva es muy explícita en esto) de su madre, es claro que los infantes entienden el desapego emocional, incluso el odio. Se saben queridos o no. Y esto marcará una pauta muy importante en su evolución personal. Kevin tiene un trastorno individual, que es aunado por la desidia familiar. La película nos retrata que es un chico introvertido, nunca le vemos amigos, ni siquiera en su cuarto nos percatamos de señales de identidad, todo es frío y aséptico; siempre está distanciándose de los otros. Es un mecanismo de defensa, ha proyectado todo lo malo del mundo en el objeto externo (leer Melanie Klein y Winnicot), por eso él no se lastima.

El bueno es él (objeto interno) y lo malo es lo otro (objeto externo). Por "otro" hay que entender todas las personas sean familia o no. Así, como si se tratase de una reacción orgánica ante una infección, Kevin deduce que destruyendo ese objeto externo va a estar bien, a salvo. Ninguna psicopatología es pura, siempre hay rasgos o síntomas de otras. Por eso es que en Kevin se mezcla una personalidad narcisista con una personalidad antisocial. Si prestan atención, ambas pertenecen al grupo B de los Trastornos de Personalidad (DSM-IV), son los trastornos de índole dramática, emocional o errática. El coeficiente intelectual de Kevin no está en duda, da muestras de tener una inteligencial normal (incluso superior si se quiere, aunque no hay evidencia concluyente). El mundo de los afectos es el que está comprometido. Los desórdenes o trastornos de este grupo se caracterizan por trasgresiones a las normas sociales, pasajes al acto (Acting-out), comportamiento impulsivo, incluso sentimientos de grandiosidad (vean la magnífica interpretación de Ezra hacia el final de la película, donde se da el desenlace de la tragedia).

En la película se ve cómo un doctor descarta que Kevin tenga autismo, la madre sabe que hay algo que no calza, pero no logra descubrir qué; incluso al final sigue con la duda. Los trastornos clínicos van a estar sujetos a la personalidad del individuo. ¿Se podría diagnosticar a Kevin con una depresión?, no se me ocurre otro trastorno clínico, más allá de los propios al estado de desarrollo cuando niño; pero tampoco me queda claro (a nivel de síntomas) de que padezca de depresión. La película se centra más en Eva y eso no nos permite diagnosticar con exactitud a Kevin. Más allá de esto, sí creo que tiene desajustes a nivel de personalidad, lo que infiere un problema aún más grave y como mencioné arriba es una mezcla entre personalidad narcisita y antisocial.

En el caso de Eva, ella empieza a deteriorarse con la maternidad (vean la escena cuando está embarazada en un camerino junto a otras mujeres; ellas disfrutan, comparten entre sí; mientras Eva está sola, y nos da la impresión que se siente incómoda). Ella no quería renunciar a su libertad y sus viajes, la crianza la sume en un estado de agotamiento mental y físico; no cuenta con el apoyo de su esposo y todo su mundo es cambiado: maternidad, cambio de residencia, pérdida de la autonomía, etc.

La apatía que le genera su hijo es clara, tampoco es lo que ella se hubiera imaginado (tener un hijo). Pero su deterioro principal se da después de la tragedia ocurrida. Acá ella no solo sufre la pérdida, tiene un duelo importante, sino que socialmente es victimizada, es agredida hasta en su casa. Eva recurre a la bebida y a los psicotrópicos para sostenerse. Está claramente deprimida, con sentimientos de extrañeza (no de impersonalidad), su cara refleja que no sabe hacia dónde va cuando conduce, se queda "ida" constantemente en el trabajo, su pensamiento está volcado hacia su pasado (duelo no resuelto). Sin embargo, poco a poco trata de salir, de ordenar la casa, de visitar a Kevin, de tener un trabajo estable. Esto no significa que la película tiene un mensaje positivo. Creo que uno de los mayores logros que tiene esta película es que no expone moralismos, no hay un bueno o malo (al menos no en estado puro); somos nosotros como espectadores, con nuestras vivencias y experiencias quienes damos esos calificativos, pero no la película, la directora mantiene un discurso sin acusaciones; solo está reflejando una realidad social.

Vean esta película, es magistral. Si trabajan en el área de la salud, les va a servir montones, pueden utilizarla con grupos de estudio o con fines formativos


Les dejo con el avance de la película:
 

Entrevista a Tilda Swinton, solo voz:


Entrevista a Lynn Ramsay para la radio, sobre su película:


Entrevista a Lynn Ramsay en el London Film Festival:


Lynne Ramsay habla sobre la banda sonora y su intención:



Ezra Miller y Lynne Ramsay hablan sobre su trabajo y el casting:


Ezra Miller y Lynne Ramsay continúan hablando sobre el rodaje:


7 comentarios:

  1. Yo quedé moribundo ante semejante planteamiento. En conjunto, es un cuento de terror bien estructurado,excelente fotografía,excelente montaje, gran labor de dirección y una Tilda Swinton brillante.

    Una de las mejores pelicular que pude ver en 2011.

    Saludos Yoshua.!

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  2. Gracias por escribir Olvin.Concuerdo totalmente una excelente película. También me quedé en shock. Junto a la fotografía me fascinó la música. La dirección fabulosa. Saludos

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  3. Me encanto está película que final simplemente excelente.

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  4. Sin palabras!!!! La tuve que ver dos veces porque me encantó; está muy bien realizada en todos los sentidos, el elenco no pudo haber sido mejor seleccionado. Ezra Miller impactante y Tilda Swinton magistral. Saludos Yoshua!

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  5. En efecto uno quiere ver esta película varias veces, las actuaciones como apuntas son magistrales. Ojalá dejaran sus nombres así voy conociendo a los que escriben. Pueden seguirme en Facebook: Vivecinescrupulos Blogspot

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  6. la opinión trans anterior es la mía Steve

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  7. me encanta como a Eva y Kevin los hacen ver con ese corte androgino a ambos...

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