jueves, 13 de octubre de 2011

Gabriel García Márquez y el cine parte 2



La obra de Gabriel García Márquez ha sido muy solicitada por diferentes directores para adaptarla a la pantalla chica o a la grande. Anteriormente comenté Del amor y otros demonios y ahora quiero hacer un resumen de los trabajos llevados al celuloide del Nobel colombiano.

Márquez tampoco ha sido ajeno al cine, conocidos son sus colaboraciones con el Instituto Cubano de Cine, donde ha sido profesor de guión. Precisamente, algunos guiones suyos han sido llevados al cine. Otro tanto es la incursión del escritor como director, en la que no tuvo el éxito que él mismo deseaba.

En 1954 filma el cortometraje surrealista La langosta azul (en conjunto con el pintor Enrique Grau, el escritor Álvaro Cepeda y el fotógrafo Nereo López). Aprovechando esta afición, viaja a Italia para estudiar cine en  el Centro Sperimentale di Cinematografía di Roma (Cinecittá). Acá es influenciado por un nuevo género cinematográfico que estaba naciendo: el neorrealismo italiano. Esto no pasaría inadvertido por cineastas latinoamericanos quienes fundaron el Nuevo Cine Latinoamericano, entre ellos el argentino Fernando Birri, el brasileño Glauber Rocha y el cubano Julio García Espinoza.

En Italia Márquez perfeccionar las técnicas para narrar con imágenes a través del guión. Para la década de los sesenta, el colombiano viaja a México dónde empieza a escribir guiones cinematográficos. Muchos trabajos los firmó con un pseudónimo (práctica habitual) por lo que no hay certeza de su autoría. Entre los trabajos destacados están:

Título: El gallo de oro
Año: 1964
Guión: Juan Rulfo (autor del relato original), G.G. Márquez  y Carlos Fuentes
Dirección: Roberto Gavaldón
Reparto: Ignacio López Tarsio, Narciso Busquets y Lucha Villa

Título: Tiempo de morir
Año: 1966
Guión: Gabriel García Márquez (con colaboración de Carlos Fuentes)
Dirección: Arturo Ripstein
Reparto: Marga López, Jorge Martínez de Hoyos, Enrique Rocha, Alfredo Leal y Blanca Sánchez.


El mexicano Arturo Ripstein es tal vez el mejor director de cine de su país (Buñuel elevó el cine mexicano a una categoría excepcional, pero era nacido en España). En este western logra plasmar los conceptos claves de este género, contando una historia de venganza que se alimenta del tiempo. Aunque el western no es mi género preferido, esta película es muy buena; describe a los personajes de manera justa y permite adentrarnos al conflicto desde diferentes perspectivas. No confundir con el remake del mismo nombre dirigida por Jorge Alí Triana.

Otras obras con participación de Márquez, pero de menor alcance son:

En este pueblo no hay ladrones. Dirección de Alberto Isaac (1965)
Juego peligroso (Segmento "Ho"). Dirección de Luis Alcoriza y Arturo Ripstein (1966)
Patsy, mi amor. Dirección de Manuel Michel (1968)
Presagio. Dirección de Luis Alcoriza (1974)
La viuda de Montiel. Dirección de Miguel Littín (1979)
María de mi corazón. Dirección de Jaime Humberto Hermosillo (1979)
El año de la peste (adaptación del libro de Daniel Defoe "El diario de la peste), Dirección de Felipe Cazals (1979)
Eréndira. Dirección de Ruy Guerra (1983)


Para 1975 la obra de Gabriel García Márquez llega a la televisión. Los encargados son RTI Producciones de Colombia. El director Bernardo Romero Pereiro adapta la novela "La mala hora". El programa se transmitió hasta 1977.

En 1986 Márquez quiere retribuir lo que el cine le ha dado y funda junto con sus compañeros de la Cinecittá la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Cuba). De esta manera apoya el joven talento latinoamericano, caribeño e incluso de africanos y asiáticos. Márquez daba el taller "Cómo se se cuenta un cuento" que inspiró a muchos jóvenes.

En 1987 se filma Crónica de una muerte anunciada

Título original: Cronaca di una morte annunciata. Italia (1987) Color.
Director: Francesco Rosi
Guión: Tonino Guerra y Franceso Rosi
Cinematografía: Pasqualino de Santis
Montaje: Ruggero Mastroianni
Música: Piero Piccioni

Reparto:

Rupert Everett como Bayardo San Román
Ornella Muti como Ángela Vicario
Gian Maria Valonté como Dr. Cristo Bedoya
Irene Papas como la madre de Ángela
Lucía Bosé como Plácida Linero
Anthony Delon como Santiago Nasar



Esta película la vi hace muchos años, es muy difícil de conseguir actualmente en formato DVD. Básicamente por una razón: es una pésima película. Las actuaciones son planas, la adaptación es floja y no refleja el misterio o la crónica policíaca del libro. El tiempo es muy lento y hace que el espectador pierda interés. Como dato curioso Irene Papas es una de dos actrices que han participado en dos proyectos diferentes basados en novelas de Gabriel García Márquez. Irene actúa en Crónica de una muerte anunciada y también aparece en Eréndira, película de 1983 dirigida por Ruy Guerra. La otra actriz es Leonor González Mina, quien actúa en Crónica de una muerte anunciada y en Del amor y otros demonios; en ambas ocasiones sale en roles menores.

En 1988 se estrenaron cuatro películas con guiones de Márquez, son obras de menor importancia y que fueron dirigidas por colaboradores cercanos al escritor.


Título: Un señor muy viejo con unas alas enormes
Basado en el cuento homónimo de Gabriel García Márquez
Director: Fernando Birri
País: Cuba, España e Italia
Género: Fantasía
Duración: 90 minutos
Curiosidades:

El ángel del video musical "Losing my religion" del grupo R.E.M. está inspirado en este cuento. 
También en el episodio de Los Simpsons "Lisa, la escéptica" (episodio 8 de la 9a temporada) aparece un ángel inspirado en el cuento de Márquez. 
La obra ha sido llevada al teatro y al ballet en varias ocasiones.






Título: Milagro en Roma
Director: Lisandro Duque Naranjo
País: Colombia
Género: Drama
Duración: 90 minutos
Reparto: Frank Ramírez y Amalia Duque












Título: La fábula de la bella palomera
Director: Ruy Guerra
País: España y Brasil
Género: Drama
Duración: 78 minutos
Reparto: Claudia Ohana y Ney Latorraca








Título: Cartas del parque
Director: Tomás Gutiérrez Alea
País: Cuba y España
Género: Drama
Duración: 87 minutos
Reparto: Ivón López, Víctor Laplace y Mirta Ibarra










Para que tengan una idea del alcance que ha tenido la obra de Márquez, para 1990 el afamado director Akira Kurosawa se entrevistó con el colombiano debido al interés del japonés de hacer la adaptación de El otoño del patriarca. La visión del Maestro Japonés era demasiado para los inversores y para su propio cuerpo. Kurosawa solo pudo dirigir un par de películas más: Rapsodia en agosto (1991) y Madadayo (1993). Y escribir un guión (El mar que nos mira). Murió en 1998 y el proyecto quedó en el olvido.

Para 1991 Gabriel García Márquez trabaja en la adaptación de la novela "María" de Jorge Isaacs. Este proyecto era para la televisión colombiana. El director fue Lisandro Duque y la producción fue mediocre, fue concebida como una telenovela melodramática. Tengo que ser sincero y decir que la novela tampoco me gustó nada.

En 1996 G. G. Márquez escribe (en colaboración) el que probablemente sea su mejor guión Edipo Alcalde:








Título original: Edipo alcalde
Director: Jorge Alí Triana
Guión: G. G. Márquez, Estela Malagón, Orlando Senna
Basada en la obra Edipo Rey de Sófocles
País: Colombia, España, México y Cuba
Reparto: Jorge Perugorría, Ángela Molina y Francisco Rabal







Arturo Ripstein retoma el interés de llevar al cine la obra de Márquez y en 1999 estrena El coronel no tiene quien le escriba:


Título: El coronel no tiene quien le escriba
Director: Arturo Ripstein
Guión: Paz Alicia Garciadiego
Cinematografía: Guillermo Granillo
Montaje: Fernando Pardo
Música: David Mansfield


Reparto: 


Fernando Luján como El Coronel
Marisa Paredes como Lola
Salma Hayek como Julia
Rafael Inclán como el padre Ángel





Creo que esta película capta muy bien la atmósfera del libro, es una aproximación muy artística que comete el error de querer ser cuasi literal al texto original. Esto deviene en una película con un tempo lento que no termina de cuajar. Un ejemplo más de que cine y literatura son dos campos diferentes, el cine tradicionalmente se nutre de la literatura, pero no sigue los mismos cánones; está más cercano a la representación teatral.

Sin embargo, aunque la película sea lenta (ya lo dije en mi comentario de Del amor y otros demonios) si uno es apasionado del cine, se puede disfrutar de este tipo de filmes. El casting es un gran acierto y es parte del éxito de esta película, el director estuvo nominado a la Palma de Oro en Cannes, también tuvo una nominación al Goya en la categoría de guión adaptado y ganó el Premio a Cine Latinoamericano en Sundance.

Ya comenté que Ripstein es uno de los mejores directores del cine latinoamericano, y se nota en lo detallado de la adaptación. Logra llevar a la pantalla el universo de Márquez y Luján da vida a ese Coronel que muchos leímos y nos llenó de sentimientos encontrados. La inocencia y ternura con que actúa es digna de alabar.

La actriz mexicana (S. Hayek) hace uno de los papeles más decentes de su pobre filmografía, en esto tiene mucho que ver el trabajo en la dirección de actores por parte de Ripstein.

La música es otro detalle alto de la película que nos adentra en la historia; la fotografía no es la mejor, pero no desentona con el filme. En fin, que esta coproducción de México, Francia y España es digna de ver; aunque siempre el libro va a ser mejor.


En el 2001, Márquez vuelve a trabajar con su amigo Lisandro Duque Naranajo en Los niños invisibles. Colabora con este para hacer el guión de la película. Posteriormente, tras varios años de negociaciones Márquez vende los derechos para que filmen El amor en los tiempos del cólera.


Título original: Love in the time of cholera
Director: Mike Newell
Guión: Ronald Harwood
Cinematografía: Alfonso Beato
Montaje: Mick Audsley
Música: Antonio Pinto

Reparto:


Javier Bardem como Florentino Ariza
Giovanna Mezzogiorno como Fermina Daza
Benjamin Bratt como doctor Juvenal Urbino
Liev Schreiber como Lotario Thurgot

Y varias mujeres jóvenes que se dieron a conocer por mostrar sus senos que por sus dotes histriónicas.





En la historia de los Premios Nobel de Literatura, han laureado a doce escritores de habla española, de estos seis han sido latinoamericanos. Márquez lo ganó en 1982 y desde entonces sólo Octavio Paz (1990) y Mario Vargas Llosa (2010) lo han vuelto ha ganar.

¿Por qué digo esto? Porque al pelmazo de Mike Newell se le ocurrió filmar la película en inglés con un elenco que perfectamente podía haber grabado en español.

Extraoficialmente se dice que Márquez recibió cerca de tres millones de dólares por los derechos de autor, pero Newell la sacó barata al haber arruinado una de las mejores novelas de las letras latinoamericanas. No sé qué es peor, la película en sí, o personas que sé que han leído el libro y les gustó la película.

Salvo la edición de sonido, la fotografía y el vestuario, que son lo esperado para una producción de 50 millones de dólares; el resto de aspectos de la película son mediocres.

El maquillaje es de lo peor que he visto en la historia del cine, Bardem parece un muñeco de ventrílocuo. Igual del proceso por el que tratan de "envejecer" a los personajes. Es ridículo ver a los actores con tales fachas.

La música es otro bodrio, is incomprensible (creo que Newell nunca se leyó el libro) que la banda sonora tenga canciones de Shakira. Rompe toda la ambientación de la película y produce una anacronía irremediable. La historia está ubicada hacia finales del siglo XIX; se debió buscar sonidos de la época y hacer una banda sonora acorde.

Si en el caso de "Del amor y otros demonios" y "El coronel no tiene quien le escriba" mencioné que el casting fue muy bueno, acá es todo lo contrario. Es horroroso. Ningún actor de reparto da la talla, ni siquiera creo que se hayan leído el libro y si lo hicieron no lo entendieron. Para que dos grandes actores como Bardem y Mezzogiorno se vean tan mal en pantalla es porque el director es muy malo. En serio, debe ser la peor película de la filmografía de ambos histriones.

Si son amantes de la literatura de Márquez, si les gusta cautivarse con buen cine, JAMÁS VEAN ESTA PELÍCULA, mucho menos si han leído el libro, ahórrense la cólera. ¡Eso es, seguro el director no entendió el título de la obra y en vez de la enfermedad quiso reflejar el estado emocional! ¡Lo logró, después de ver la película, no aguantaba la cólera! No vale la pena hablar más de este adefecio fílmico.


Como mencioné en la Primera Parte de este artículo, en el 2010 se lleva al cine Del amor y otros demonios.

La novela del Nobel colombiano, Memorias de mis putas tristes (2004), también se ha querido adaptar en una versión fílmica. Sin embargo, en la actualidad el proyecto está estancado debido a una demanda de una ONG. El tema de litigio es la referencia a temas de prostitución infantil y pederastia que contiene el libro y el guión. El director es el danés Henning Carlsen; guión a cargo de Jean-Claude Carriere y actúan Ángela Molina, Emilio Echevarría, Alejandra Barros, entre otros.



lunes, 10 de octubre de 2011

Más vampiros en La Habana





Título original: Más vampiros en La Habana. Cuba (2003). Color 
Director: Juan Padrón 
Guión: Juan Padrón y Senél Paz 
Cinematografía: Armando Alba 
Montaje: Carlos Fernández y Guillermo Maldonado 
Música: Rembert Egües 
Duración: 80 minutos
Voces:

Frank González (Pepe, Smiley, Petróv, Stalin, Al Tapone, Folkswagen, científico gallego, Hitler, marinero italiano, Rey del mundo, Vendedor de periódicos, Komandos)
Manuel Marín (Negro, Booman, Johnny Terrori, Barman Guajiro, Mussolini, General Batista, Komandos, chofer, teniente de la policía)
Irela Bravo (Lola)
Carlos González (Tío von Dracula)
Rigoberto Ferrera (Pepin, Camarera)
Raúl Espinoza (Chino)
Luis Alberto García (Hemingway y capitán del submarino)
Jorge Perugorría (Capitán Dumigrón)



 
Secuela de Vampiros en La Habana, filmada también por Juan Padrón en 1985. La primera película se centra en la historia de Bernhardt Amadeus von Dracula (hijo del Conde Dracula), quien busca inventar la fórmula que le permita a los vampiros caminar bajo la luz del sol. Tras fracasar en sus inicios, huye a Cuba para completar la fórmula (necesita grandes cantidades de piña y cítricos) y experimenta con su sobrino Joseph Emmanuel von Dracula, conocido como Pepito. La acción sucede en la década de los años treinta, y critica la dictadura de Gerardo Machado (presidente de Cuba de 1925-1933). Machado llegó al poder por votación popular, pero se reeligió modificando la constitución por lo que el pueblo lo derrocó en 1933. En la primera película, Pepito crece como una persona normal y forma una familia, tras la muerte de su tío, le revela al mundo la fórmula del Vampisol por radio vampiro. De esta manera, el Sindicato Vampiro del Crimen de Chicago y el Grupo Vampiro Capitalista de Europa, no pudieron hacerse con el control de la fórmula y los vampiros de todo el mundo pueden vivir bajo el sol.



Las películas de Padrón siempre han buscado rescatar la lucha por los derechos del pueblo cubano, así, en 1979 llevó al cine el personaje de Elpidio Valdés (historieta de los años 70), primera película animada (largometraje) de Cuba. Este personaje representa al mambí (campesino cubano que lucha contra el colonialismo). Debe su apellido a Cecilia Valdés (protagonista de una novela cubana del siglo XIX). Posteriormente, filma Elpidio Valdés contra Dólar y Cañón (1983) y Elpidio Valdés contra el Águila y el León (1995). El personaje también aparece en varios cortometrajes, siendo el primero Una aventura de Elpidio Valés (1974, 6 minutos). Padrón también es el responsable de llevar a la gran pantalla a Mafalda (1994), personaje icónico nacida de la pluma de Quino.


Más vampiros en La Habana es una sátira que utiliza elementos históricos y culturales para crear una historia fantástica, la acción en esta secuela se ubica en la década de los años cuarenta. Con una notable mejoría en el proceso de animación, la historia también está revitalizada 18 años después de la primera parte. Conserva el humor criollo y lo complementa con nuevos personajes que ejemplifican el panorama mundial durante la segunda guerra mundial. Una visión a la cubana con delicioso humor de ese período.

Así, la película sirve para entender la visión de mundo desde la perspectiva cubana. Estados Unidos es identificada con la mafia, la Capa Nostra, el director parodia a gánsteres como Al Capone y John Dillinger. Por su parte Europa es vista desde los regímenes totalitaristas, Alemania con el nazismo de Hitler; Italia con el fascismo de Mussolini, España con el franquismo de Franco. A su vez, la Unión Soviética liderada por Stalin es la aliada de los cubanos.

Hay un proceso de bestialización para los que ingieren la vampiyaba (nueva fórmula que da a los vampiros fuerza adicional y a los humanos los convierte en bestias), principalmente representado por los nazis y fascistas, como simbolismo de la pérdida de valores humanitarios. Hitler es representado como un lunático ambicioso quien sueña con su ejército personal de vampiros nazis para desolar Europa. Mussolini es un calculador que busca el poder para sí mismo. Aunque no se representa a Franco, el personaje del científico gallego simboliza la estupidez del pueblo español que siguen a cualquiera que les de órdenes.

A nivel local, Más vampiros en La Habana, critica el gobierno de Batista. El personaje del capitán Dumigrón simboliza la corrupción que carcome al gobierno desde sus adentros. Por eso, Pepito y sus amigos son militantes que buscan derrocar del poder a Batista. Recuérdese que esta película fue hecha con el apoyo del ICAI (Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficas), primera institución creada por Fidel Castro, tan sólo 83 días tras tomar el poder en Cuba (marzo de 1960).

La variedad cultural de los personajes enriquece la película. Tradicionalmente, en una película animada los acentos (trabajo de los actores de voz) de los personajes son muy neutros, pero acá se busca representar la diversidad de clases sociales y nacionalidades. Se representa al vagabundo como lo que es, al negro, al chino; a Pepito quien es de una clase social diferente a la de sus amigos. Se muestra el contrabando, el espionaje y la cultura sexual del cubano. De la misma manera se representan personajes que están arraigados a la tradición cubana, el principal es Ernest Hemingway (hay una escena en la que aparece un pez marlin en un claro guiño a El viejo y el mar), escritor estadounidense que gustaba mucho de la isla caribeña. Otro personaje es el Benny Moré, famoso cantautor cubano que influyó mucho a músicos de toda Latinoamérica.

La música de la película es totalmente festiva, graciosa, la musicalización está al servicio de la trama para evocar risas, una composición excelente de Rembert Egües.

Otras referencias curiosas son:

La música que suena de fondo cuando Hitler se imagina su ejército de vampiros es la conocida "Cabalgata de las valquirias" (Walkürenritt) con la que inicia el tercer acto de La valquiria (Die Walküre), segunda ópera de la magnánima tetralogía El anillo del Nibelungo (Der Ring des Nibelungen) compuesta por Richard Wagner en 1854.

La palabra que las bestias vampiros dicen al transformarse es Zaratustra, en alusión a Así habló Zaratustra. Novela filosófica escrita por Friedrich Nietzsche entre 1883 y 1885. Por cierto, si quieren saber si la edición del libro es fidedigna (en la traducción al español) lean aquellas que traducen la obra de Nietzsche "Also sprach Zarathustra" como "Así habló Zaratustra" y no las que lo traducen como "Así hablaba Zaratustra".

Quiero hacer la aclaración de que es un recurso del director emplear la música de Wagner y hacer alusión a Nietzsche, pero ninguno de los dos fue nazi. Por eso puse las fechas en las que ambos respectivamente crearon sus obras; así pueden observar, cómo varias décadas antes de que apareciera el partido nazi, estas obras ya eran de dominio público. El Partido Alemán de los Trabajadores fue fundado en enero de 1919 y el 24 de febrero de 1920 pasó a llamarse Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores; Hitler asume el liderazgo del partido en 1921. Las obras tanto de Wagner como de Nietzsche (que coincidieron en tiempo y lugar e incluso intercambiaron cartas) han sido malinterpretadas e injustamente asociadas al nazismo.

La música de Wagner (sus últimas composiciones) que exalta el ánimo y describe temas bélicos en algunos parajes, debe su influencia a la mitología nórdica y germana; y buscaban amalgamar la ópera con el drama. Wagner reconceptualiza el Leitmotive, tema musical que se asocia a un personaje o a un elemento dentro de la trama; de tal manera que toda película y toda serie de televisión de la actualidad tiene un tema (música) principal, incluso en las películas hay temas de acuerdo a la importancia de los personajes.

Por su parte, Nietzsche fue un filósofo vitalista (muchos lo consideran existencialista y otros incluso como nihilista, pero en mi opinión creo que toda la filosofía nietzscheana gira alrededor del concepto de "voluntad de poder", razón por lo que comparto con quienes lo catalogan como vitalista). Su concepto de "Superhombre" (Übermensch) quería significar la cualidad de lo metahumano, es decir, eliminar cualquier vestigio moral que se interpusiera en lo que el ser humano deviene ser. Esto incluye la muerte de dios y alejarse de las costumbres religiosas, pero también a no caer en la tentación de los nuevos ídolos (el dinero, la política, el estado); por lo que proponía que el ser humano debía asumir su propia verdad sin que necesitase de un intercesor (dios). En fin, que Nietzsche nunca habló de una raza superior como lo quisieron hacer pensar los nazis, ni el Superhombre se refiere al ideal ario. ¡Cuánto más alejado de la realidad! Una forma de gobierno totalitarista fundamentalista como el nazismo y un líder demagógico como Hitler, eran advertencias que Nietzsche previó. Al eliminar a dios, van a aparecer nuevos ídolos que en realidad son falsos y no permiten al ser humano ir más allá del bien y del mal.


Les dejo un corto promocional de la película hecho por la cinemateca cubana:


miércoles, 5 de octubre de 2011

Como una imagen




Título original: Comme une image. Francia (2004). Color.
Directora: Agnès Jaoui
Guión: Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri
Productores: Jean-Philippe Andraca y Christian Bérard
Cinematografía: Stephane Fontaine
Montaje: François Gédigier
Música: Philipe Rombi

Intérpretes:

Marilou Berri como Lolita Cassard
Agnès Joui como Sylvia Millet
Jean-Pierre Bacri como Etiènne Cassard
Laurent Grévill como Pierre Millet
Virginie Desarnauts como Karine Cassard
Keine Bouhiza como Sébastien

Premios:

Festival de Cannes: mejor guión
Premios Europeos de Cine: mejor guión
Nominada a la Palma de Oro en Cannes


Como una imagen es la sexta película coescrita por el matrimonio Jaoui – Berri, quienes han ganado cuatro veces el César (premios franceses de cine) en la categoría de mejor guión. Agnès Jaoui también ha ganado el César en la categoría de mejor actriz de reparto (Same old song, 1998) y de mejor película (El gusto de los otros, 2000). 

Esta película es una excelente obra que se maneja entre el drama y la comedia. De acuerdo a los estándares hollywoodenses puede que la película nos parezca un drama; sin embargo, no hay que olvidar que es una película francesa, y realmente se trata de una comedia con un fino humor que disecciona las relaciones familiares de una familia de clase media. 

Es cierto que hay hechos dramáticos en la película, pero la manera en la que se nos cuenta el relato es mediante la comedia. Eso sí, no es una comedia de bromas tontas o piruetas y muecas. La película usa el sarcasmo y el humor negro para hacer una crítica social. 

La trama se desarrolla con una maestría que nos permite adentrarnos en el mundo de la fama (Etiènne es un reconocido escritor y editor), pero sin olvidar lo familiar. Siempre hay un conflicto entre padre-hija, esposos, pareja, etc., que nos permite tener un panorama completo de las relaciones interpersonales, sea a nivel laboral, entre amigos o parientes. 

Para esto la fotografía de la película es imprescindible. Los colores sobrios, los espacios cerrados (gran parte de la película es filmada dentro de habitaciones cerradas) implican una iluminación diferente; también el vestuario está acorde con la tendencia cromática de la película de mostrarnos algo “serio”. Los personajes son descritos a través del vestuario y la fotografía dentro de los cánones dramáticos y así los asumimos inconscientemente. Sin embargo, si prestamos atención al diálogo tenemos una disonancia, son personajes que visualmente los asumimos en roles dramáticos, pero que hablan con un fino humor durante toda la película. Es decir, si atendemos sólo al diálogo nos damos cuenta que es una comedia. Incluso los personajes no sonríen, siempre están serios, sofocados por algo, imbuidos en sus problemas; mas el diálogo cómico se mantiene. 

El arte con que se desarrolla la película hace que asumamos el conflicto de una manera muy casual, justo como lo haríamos si estuviésemos en el lugar de los personajes. Esto se llama identificación, ya sea con la historia o con un personaje. La clave es usar el sarcasmo, la doble intención, el humor negro. Es una comedia cruel. Las situaciones que vemos no son agradables, seguramente cada uno de nosotros reprocharía alguna situación de las que observamos en pantalla, pero entonces, por qué reímos… 

El humor negro hace que nos distanciemos psicológicamente del conflicto. Aunque sabemos que los hechos descritos son crueles, nos los tomamos con humor. Esto es posible por el tema principal de la película: la tiranía del poder. 

Todos hemos experimentado alguno de los dos lados del poder. O somos víctimas de alguien que abusa de su posición y aunque nos quejemos difícilmente hacemos algo al respecto; o por el contrario, nos aprovechamos de cualquier tipo de poder que tengamos para menospreciar a alguien. Es una lucha constante en las sociedades actuales. 

Debido a esto, la película funciona tan bien. Hay que hacer notar las diferencias entre el cine francés y el cine hollywoodense. Los franceses no tienen miedo de verse de manera crítica y descarnada, desnudan su hipocresía, sus miedos, sus recelos, su modo de vida. Esto raramente lo vemos en Hollywood. Si esta película hubiese sido hecha en Estados Unidos, probablemente el personaje de Étienne hubiese encontrado algún tipo de redención; o variaría su caracterización para mostrárnosla más afable. Esto no ocurre en “Como una imagen”. La realidad es cruda y no hay que endulzarla. 

Las sociedades modernas están estructuradas en relaciones de poder. Las diferencias de discriminación (sexismo, racismo, homofobia, xenofobia, etc.) son diferencias de poder a un nivel ulterior. La imagen es un valor con el que se comercia. Por eso la película se llama Como una imagen. ¿Cuál es la imagen que proyectamos de nosotros mismos? ¿Cambiaría si tuviésemos más prestigio, más dinero, más fama? Porque en el fondo, prestigio, dinero y fama, se trata de poder. Lo que podemos o no hacer, a dónde podemos o no ir, con quién, etc. 

La imagen vende, se comercializa. Aceptamos a alguien de acuerdo a la imagen que tengamos de él o ella. Y los estereotipos y prejuicios nos los hacemos de acuerdo a la imagen que nos prefiguramos de una persona o de un grupo humano. Y de acuerdo con esas categorías los valoramos: bueno (a) / malo (a); bonito (a) / feo (a); importante / sin valor… 

¿Se es realmente libre cuando estamos socialmente atados a conceptos de imagen o poder? 

Esta película es imprescindible si se quiere ser crítico con los modelos de socialización, producción y educación en los que vivimos. A la vez, sirve para hacer autocrítica de quiénes somos. ¿Qué imagen tenemos de nosotros mismos? ¿Nos gusta? ¿Es la misma imagen que proyectamos para los demás? 

Todos los personajes están atormentados, prefieren decirle a otro qué hacer o cómo comportarse que asumir su identidad. Por eso es preferible ser maltratado por alguien con poder, tal es el caso del amigo de Étienne quien por un favor de hace 25 años sigue bajo la sombra de su “salvador”. También Lolita lo hace, ella justifica el maltrato de su padre precisamente porque es su progenitor. 

Los personajes siempre encuentran una excusa para justificar a quien los agrede. Esta es una característica psicológica de las personas que son víctimas de cualquier tipo de abuso. Las víctimas suelen desarrollar un estado de indefensión psicológica y justifican las razones de sus victimarios. Es un círculo vicioso en el que la violencia se recrea continuamente, incluso en muchos casos arrastra a personas cercanas y los convierte en codependientes de la situación. El poder conlleva al abuso y este a la discriminación. Este proceso se da por medio de la violencia. 

La película es muy violenta, en términos de interacción social. Por ejemplo, la escena en la que Etiènne almuerza con Lolita y contesta el celular; él hace entender a su hija (y al espectador) que está hablando en términos positivos de ella, para luego cambiar el giro de la conversación y mostrar sus verdaderos motivos. Esta escena está actuada magistralmente.


Etiènne alimenta su ego en la desgracia ajena, tiene que ridiculizar a cualquiera que se le atraviese. Su fama lo ha llevado al extremo de la sociopatía, le es imposible considerar a los otros como personas, son simples herramientas. A la hija la usa como niñera, la maltrata (psicológicamente y emocionalmente); a la esposa la exhibe como trofeo; a los amigos los usa para que lo alaben y le hagan favores. Incluso su hija menor lo describe como un monstruo (escena en que le muestra un dibujo).

La actuación de Bacri es fenomenal, realmente hace que odiemos a este personaje y que sea imposible encontrarle algo que nos simpatice de él. Para que puedan observar el talento de este actor vean la película “El gusto de los otros” (Opera prima de Jaoui) y maravíllense de cómo es capaz de interpretar un papel totalmente opuesto al que hace en “Como una imagen”. Es notable la labor histriónica de este actor. 

Etiènne es el arquetipo del hombre rudo, sin emociones, que todo lo resuelve a la fuerza; por ello se muestra en una escena la película “Blood in the moon” (1948) con Robert Mitchum. La figura del vaquero es el prototipo de hombre que perdura en nuestra sociedad, un hombre de pocas palabras, taciturno, que resuelve sus problemas a través de la violencia; que usa a las mujeres y no da explicaciones. La contraparte de Etiènne es Sebastien, es él quien estaba viendo la película, y no es casualidad, es el personaje más honesto de todos, a la vez es el más libre. 

De parte de las actrices, Marilou Berry hace un papel protagónico muy bueno, a sus 20 años debutó con este su primer largometraje y demostró tener talento propio, esto porque en la vida real Berry es en verdad hija de una celebridad (Josiane Balasko). Es curioso el nombre de Lolita, porque tradicionalmente es usado para referirse a una joven mujer y tiene connotaciones sexuales, sin embargo acá es todo lo contrario. 

Jaoui interpreta a Silvia, es una buena actuación, le imprime una delicadeza al personaje que más intercede, a través de ella el resto de personajes traba o destraba discusiones. Su esposo (Pierre) consigue vender su libro gracias a ella; Lolita aprende a confiar en su voz gracias a Silvia y Etiénne es desenmascarado por ella. Silvia enfrenta el dilema de confesarle a Lolita que ella tenía las mismas intenciones de usarla para conocer a su famoso padre, pero es el único personaje que puede ver cómo es Etiènne en realidad, y que le da la espalda. 

Esta película tuvo varios títulos alternativos antes de ser finalmente “Como una imagen”. Entre los candidatos estuvieron: “Cosi fan tutte”, “The right reasons”, “In their place”, “Girls tears and boys anger”. 

La música es una nota aparte, espectacular, la misma Jaoui llevó al ensamble musical del que ella misma forma parte para hacer esta película. Son los cantantes que podemos apreciar en la película, en la vida real son músicos aficionados que les une la pasión por este género artístico. Y logran transmitir un sentimiento de regocijo. Es constante durante la película las escenas en las que no hay diálogo, por ejemplo los personajes caminan o están pensativos, mientras, de fondo, escuchamos arias que nos transportan al momento dramático de los personajes. Además, la directora pone afiches publicitarios en las calles por las que caminan los personajes; si antes se dijo que Robert Mitchum era el arquetipo de hombre en la sociedad actual; la chica que promociona un alimento para gatos (a quien vemos en anuncios dentro de la película) es el arquetipo de la mujer en nuestra sociedad. Una chica esbelta, rayando en la anorexia y que su mayor atributo es un concepto o ideal de belleza que la misma sociedad ha creado.

Para las escenas de canto, la directora buscó representar el sonido tal cual era, sin arreglos de postproducción ni efectos agregados; solo las voces de sus compañeros. El ensamble consiste en: Laurent Bury, Camille Dereux, Caroline Duliege, Alice Fagard, Sophie Fejoz, Roméo Fidanza, Mahé Goufan, Loïk Le Guillou, Arnaud Pean. 

Hay que mencionar que la actriz Marilou Berri no es quien canta, sino que son los miembros del ensamble quienes interpretan las canciones; las partes de Lolita las interpreta Alexandra Rübner. NO crean que esto es sencillo, se necesita muchas horas de ensayo para que la actriz y cantante sincronicen y podamos apreciar el resultado final sin percatarnos de que la actriz no es quien canta. Entre la música destaca: 

Beethoven: Sonata para piano N°14 
Monteverdi: “Amor” del madrigal “Lamento della ninfa” 
Händel: “L’allegro, il Penseroso ed il Moderato” 
Händel: “Lo t’abraaccio” de su ópera “Rodelinda, reina de Lombardía” 
Offenbach: #Barcarola” de su ópera “Los cuentos de Hoffman” 
Schubert: “An die Musik”, Lied, Opus 83 n°4 
Verdi: “Ella giammai m'amò”, de la ópera “Don Carlos” 
W. A. Mozart: Aria de Aminta “L’amerò, sarò costante”, de su ópera “Il re Pastore” 
W. A. Mozart: “Que el viento sea suave” de la opera Cosi fan tutte 
W. A. Mozart: “Tantum Ergo K142/APP 186D” 

Les dejo el avance de la película (audio español):


Ahora el avance con audio original y subtítulos en inglés: