lunes, 10 de octubre de 2011

Más vampiros en La Habana





Título original: Más vampiros en La Habana. Cuba (2003). Color 
Director: Juan Padrón 
Guión: Juan Padrón y Senél Paz 
Cinematografía: Armando Alba 
Montaje: Carlos Fernández y Guillermo Maldonado 
Música: Rembert Egües 
Duración: 80 minutos
Voces:

Frank González (Pepe, Smiley, Petróv, Stalin, Al Tapone, Folkswagen, científico gallego, Hitler, marinero italiano, Rey del mundo, Vendedor de periódicos, Komandos)
Manuel Marín (Negro, Booman, Johnny Terrori, Barman Guajiro, Mussolini, General Batista, Komandos, chofer, teniente de la policía)
Irela Bravo (Lola)
Carlos González (Tío von Dracula)
Rigoberto Ferrera (Pepin, Camarera)
Raúl Espinoza (Chino)
Luis Alberto García (Hemingway y capitán del submarino)
Jorge Perugorría (Capitán Dumigrón)



 
Secuela de Vampiros en La Habana, filmada también por Juan Padrón en 1985. La primera película se centra en la historia de Bernhardt Amadeus von Dracula (hijo del Conde Dracula), quien busca inventar la fórmula que le permita a los vampiros caminar bajo la luz del sol. Tras fracasar en sus inicios, huye a Cuba para completar la fórmula (necesita grandes cantidades de piña y cítricos) y experimenta con su sobrino Joseph Emmanuel von Dracula, conocido como Pepito. La acción sucede en la década de los años treinta, y critica la dictadura de Gerardo Machado (presidente de Cuba de 1925-1933). Machado llegó al poder por votación popular, pero se reeligió modificando la constitución por lo que el pueblo lo derrocó en 1933. En la primera película, Pepito crece como una persona normal y forma una familia, tras la muerte de su tío, le revela al mundo la fórmula del Vampisol por radio vampiro. De esta manera, el Sindicato Vampiro del Crimen de Chicago y el Grupo Vampiro Capitalista de Europa, no pudieron hacerse con el control de la fórmula y los vampiros de todo el mundo pueden vivir bajo el sol.



Las películas de Padrón siempre han buscado rescatar la lucha por los derechos del pueblo cubano, así, en 1979 llevó al cine el personaje de Elpidio Valdés (historieta de los años 70), primera película animada (largometraje) de Cuba. Este personaje representa al mambí (campesino cubano que lucha contra el colonialismo). Debe su apellido a Cecilia Valdés (protagonista de una novela cubana del siglo XIX). Posteriormente, filma Elpidio Valdés contra Dólar y Cañón (1983) y Elpidio Valdés contra el Águila y el León (1995). El personaje también aparece en varios cortometrajes, siendo el primero Una aventura de Elpidio Valés (1974, 6 minutos). Padrón también es el responsable de llevar a la gran pantalla a Mafalda (1994), personaje icónico nacida de la pluma de Quino.


Más vampiros en La Habana es una sátira que utiliza elementos históricos y culturales para crear una historia fantástica, la acción en esta secuela se ubica en la década de los años cuarenta. Con una notable mejoría en el proceso de animación, la historia también está revitalizada 18 años después de la primera parte. Conserva el humor criollo y lo complementa con nuevos personajes que ejemplifican el panorama mundial durante la segunda guerra mundial. Una visión a la cubana con delicioso humor de ese período.

Así, la película sirve para entender la visión de mundo desde la perspectiva cubana. Estados Unidos es identificada con la mafia, la Capa Nostra, el director parodia a gánsteres como Al Capone y John Dillinger. Por su parte Europa es vista desde los regímenes totalitaristas, Alemania con el nazismo de Hitler; Italia con el fascismo de Mussolini, España con el franquismo de Franco. A su vez, la Unión Soviética liderada por Stalin es la aliada de los cubanos.

Hay un proceso de bestialización para los que ingieren la vampiyaba (nueva fórmula que da a los vampiros fuerza adicional y a los humanos los convierte en bestias), principalmente representado por los nazis y fascistas, como simbolismo de la pérdida de valores humanitarios. Hitler es representado como un lunático ambicioso quien sueña con su ejército personal de vampiros nazis para desolar Europa. Mussolini es un calculador que busca el poder para sí mismo. Aunque no se representa a Franco, el personaje del científico gallego simboliza la estupidez del pueblo español que siguen a cualquiera que les de órdenes.

A nivel local, Más vampiros en La Habana, critica el gobierno de Batista. El personaje del capitán Dumigrón simboliza la corrupción que carcome al gobierno desde sus adentros. Por eso, Pepito y sus amigos son militantes que buscan derrocar del poder a Batista. Recuérdese que esta película fue hecha con el apoyo del ICAI (Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficas), primera institución creada por Fidel Castro, tan sólo 83 días tras tomar el poder en Cuba (marzo de 1960).

La variedad cultural de los personajes enriquece la película. Tradicionalmente, en una película animada los acentos (trabajo de los actores de voz) de los personajes son muy neutros, pero acá se busca representar la diversidad de clases sociales y nacionalidades. Se representa al vagabundo como lo que es, al negro, al chino; a Pepito quien es de una clase social diferente a la de sus amigos. Se muestra el contrabando, el espionaje y la cultura sexual del cubano. De la misma manera se representan personajes que están arraigados a la tradición cubana, el principal es Ernest Hemingway (hay una escena en la que aparece un pez marlin en un claro guiño a El viejo y el mar), escritor estadounidense que gustaba mucho de la isla caribeña. Otro personaje es el Benny Moré, famoso cantautor cubano que influyó mucho a músicos de toda Latinoamérica.

La música de la película es totalmente festiva, graciosa, la musicalización está al servicio de la trama para evocar risas, una composición excelente de Rembert Egües.

Otras referencias curiosas son:

La música que suena de fondo cuando Hitler se imagina su ejército de vampiros es la conocida "Cabalgata de las valquirias" (Walkürenritt) con la que inicia el tercer acto de La valquiria (Die Walküre), segunda ópera de la magnánima tetralogía El anillo del Nibelungo (Der Ring des Nibelungen) compuesta por Richard Wagner en 1854.

La palabra que las bestias vampiros dicen al transformarse es Zaratustra, en alusión a Así habló Zaratustra. Novela filosófica escrita por Friedrich Nietzsche entre 1883 y 1885. Por cierto, si quieren saber si la edición del libro es fidedigna (en la traducción al español) lean aquellas que traducen la obra de Nietzsche "Also sprach Zarathustra" como "Así habló Zaratustra" y no las que lo traducen como "Así hablaba Zaratustra".

Quiero hacer la aclaración de que es un recurso del director emplear la música de Wagner y hacer alusión a Nietzsche, pero ninguno de los dos fue nazi. Por eso puse las fechas en las que ambos respectivamente crearon sus obras; así pueden observar, cómo varias décadas antes de que apareciera el partido nazi, estas obras ya eran de dominio público. El Partido Alemán de los Trabajadores fue fundado en enero de 1919 y el 24 de febrero de 1920 pasó a llamarse Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores; Hitler asume el liderazgo del partido en 1921. Las obras tanto de Wagner como de Nietzsche (que coincidieron en tiempo y lugar e incluso intercambiaron cartas) han sido malinterpretadas e injustamente asociadas al nazismo.

La música de Wagner (sus últimas composiciones) que exalta el ánimo y describe temas bélicos en algunos parajes, debe su influencia a la mitología nórdica y germana; y buscaban amalgamar la ópera con el drama. Wagner reconceptualiza el Leitmotive, tema musical que se asocia a un personaje o a un elemento dentro de la trama; de tal manera que toda película y toda serie de televisión de la actualidad tiene un tema (música) principal, incluso en las películas hay temas de acuerdo a la importancia de los personajes.

Por su parte, Nietzsche fue un filósofo vitalista (muchos lo consideran existencialista y otros incluso como nihilista, pero en mi opinión creo que toda la filosofía nietzscheana gira alrededor del concepto de "voluntad de poder", razón por lo que comparto con quienes lo catalogan como vitalista). Su concepto de "Superhombre" (Übermensch) quería significar la cualidad de lo metahumano, es decir, eliminar cualquier vestigio moral que se interpusiera en lo que el ser humano deviene ser. Esto incluye la muerte de dios y alejarse de las costumbres religiosas, pero también a no caer en la tentación de los nuevos ídolos (el dinero, la política, el estado); por lo que proponía que el ser humano debía asumir su propia verdad sin que necesitase de un intercesor (dios). En fin, que Nietzsche nunca habló de una raza superior como lo quisieron hacer pensar los nazis, ni el Superhombre se refiere al ideal ario. ¡Cuánto más alejado de la realidad! Una forma de gobierno totalitarista fundamentalista como el nazismo y un líder demagógico como Hitler, eran advertencias que Nietzsche previó. Al eliminar a dios, van a aparecer nuevos ídolos que en realidad son falsos y no permiten al ser humano ir más allá del bien y del mal.


Les dejo un corto promocional de la película hecho por la cinemateca cubana:


1 comentario:

  1. Exquisitos comentarios. Me encantó la aclaración sobre Nietzche, Wagner y el título de la obra Así habló Zaratustra. En cuanto a la película, si no la vieron, tienen que buscar cómo hacerlo; pues es estupenda y refleja una época en su contexto, de manera formidable.
    Una vez más ¡¡¡¡Gracias Yoshua!!!!!!
    Damara

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