domingo, 29 de mayo de 2011

El baño del Papa



Título original: El baño del Papa. Uruguay (2007). 95 min. Color
Director: César Charlone y Enrique Fernández
Guión: César Charlone y Enrique Fernández
Productor: Bel Berlinck, Claudia Büschel, Serge Catoire, Fernando Meirelles, Elena Roux, Sandino Saravia Vinay.
Cinematografía: César Charlone
Montaje: Gustavo Giani
Música: Luciano Supervielle y Gabriel Casacuberta
Intérpretes: César Troncoso, Virginia Méndez, Virginia Ruiz, Mario Silva. También hay parte del elenco con actores no profesionales.
Colaboración: La película es uruguaya, pero tiene ayuda financiera de Brasil y Francia.

Premios:

Premio Horizontes Festival Internacional de San Sebastián
Premio Internacional del Jurado Festival Internacional de São Paulo
Premio Mayahuel Mejor Ópera Prima Festival de Cine de Guadalajara
Mejor Ópera Prima Festival Latinoamericano de Lleida
Colón de Oro por mejor guión Festival Latinoamericano de Huelva 
 
Selección Un Certain Regard Festival de Cannes 2007
Selección por Uruguay para las Nominaciones a los premios Oscar 2007

Película imprescindible. Una joya de la cinematografía Latinoamericana. La ópera prima de Charlone y Fernández es una crítica dura y mordaz a la iglesia católica, los medios de comunicación y al gobierno uruguayo.

Enrique Fernández se inició como asistente de dirección y camarógrafo, pero es su labor como guionista la que le permitió darse a conocer. Trabajó en cortometrajes y documentales antes de hacer esta película. Enrique es nativo de Melo, ciudad donde transurren los hechos y vivió los hechos descritos en la película. A su vez, es un homenaje y una luz de esperanza para aquellos amigos y conocidos que no pudieron salir de Melo como él lo pudo hacer.

César Charlone se inició como fotógrafo de documentales y cortos publicitarios. Luego pasó a hacer trabajos en televisión. Ya como director de fotografía tiene el honor de ser el único uruguayo en ser nominado a un premio Oscar, fue por su trabajo en la Dirección de Fotografía de la película Ciudad de Dios de Fernando Meirelles. En otra producción de Meirelles, El jardinero fiel, Charlone fue nominado a un BAFTA por su trabajo.

Basada en hechos reales, la película toma como punto de partida la visita en 1988 de Juan Pablo II a la ciudad de Melo (limítrofe con Brasil) para retratarnos con dureza visual la situación en que viven las personas de dicha ciudad. La pobreza y la falta de recursos son la constante en un pueblo en el que el protagonista trabaja como quilero (contrabandista) de mercancías, víveres y productos para el hogar.

La película es una propuesta contemporánea de lo que se conoce en cine como Neorrealismo Italiano, adoptado en Latinoamérica como Cinema Novo. Por lo que la película es generosa en imágenes que retratan la geografía limítrofe entre Uruguay y Brasil, así como en el desarrollo de la trama a raíz de una problemática social.

Con la noticia de la llegada de la máxima autoridad para el catolicismo, el pueblo se moviliza en busca de recursos económicos para aprovechar la cantidad de personas que se espera que lleguen. Unos hipotecan sus casas, otros venden sus medios de transporte o pertenencias o piden préstamos, todo para poder comprar comida o materiales para hacer banderines con el fin de venderlos el día de la llegada del Papa. Beto, protagonista de la película, decide colocar un servicio sanitario para alquilarlo.

La película en este momento nos permite evidenciar las carencias en las que vive Beto, su mujer y su hija. Mientras nos muestra la colaboración de la ciudad a la vez que sus respectivos problemas.

El oficio de quilero es ilegal, por lo que construir un baño y contrabandear los materiales para hacerlo no es algo sencillo. Con un humor estilizado, clave en escenas específicas; los directores retratan el drama humano vivido por aquellas personas allá en el lejano 1988; personas que fueron olvidadas.

Hay un paralelismo claro entre El baño del Papa y el Ladrón de bicicletas, obra maestra de Vittorio De Sica y exponente del Neorrealismo Italiano. No sólo en que ambos personajes principales necesitan de una bicicleta para poder trabajar y llevar sustento a sus familias; también en que ambos para lograr sus metas se verán tentados a cometer una falta moral, transgredir una norma y son descubiertos por sus hijos.

En este tipo de cine es característica la utilización de actores no profesionales. En el caso de El baño del Papa, se usan actores con experiencia como personas que nunca han hecho una película. En el caso del actor principal, César Troncoso, él es un reconocido actor de teatro y esta es primer rol protagónico, había actuado en algunas producciones como actor de reparto.

Troncoso realiza una magnífica actuación, logra convencer al espectador del drama que vive. En el neorrealismo se usan actores sin experiencia para lograr una mayor identificación entre personaje-espectador, además de que permite ver a la persona en su problema y dilemas, y no actores famosos fingiendo ser pobres o necesitados. Troncoso logra plasmar toda su experiencia en las tablas para lograr una actuación magistral, la capacidad que tiene de transmitirnos sus sentimientos sin usar un diálogo, sólo con su mirada es extraordinaria. Conmueve al espectador, nos hace partícipes de su angustia.

El resto del elenco está bien. Destaco a Virginia Méndez (esposa) quien hace una actuación muy buena; la hija (Virginia Ruiz) es la más flojita del elenco; sin embargo, no desentona.

Otra característica del neorrealismo es “salir a la calle” a filmar. Es decir, no usan decorados falsos hechos en un set; filman donde las personas en realidad viven y padecen. En El baño del Papá las locaciones de Melo y Aceguá son claves para poder entender la atmósfera en la que viven los personajes (aunque por falta de presupuesto las escenas de interiores -como la casa de Beto o el bar- son filmadas en Montevideo); lejos está el bullicio de Montevideo; acá el transporte principal es la bicicleta y el caballo; la corrupción en la frontera (Uruguay – Brasil) es cosa de todos los días. Una buena cena es una sopa de maíz y el mate. Un asado es sólo para ocasiones muy especiales. Los caminos son de tierra, las casas sin piso ni pintura, ni cielo raso. De acá el título de la película, una crítica a la división de clases, por un lado se hace mención al Papa y sus lujos, por el otro a lo terrenal: un excusado. Y es que no importa cuánto dinero o fama se tenga, todos tenemos ciertas necesidades en común y usamos el mismo aparato para evacuarlas.

La fotografía de la película está a manos de César Charlone, quien hace un estupendo trabajo. Al inicio de la película hay varias tomas desde una perspectiva cercana al piso, para meternos de lleno en la difícil tarea de contrabandear para poder subsistir. Vemos piernas embarrialadas, ruedas de bicicletas, etc. Nada glamoroso, todo sucio. Luego, hay varias escenas en que nos muestran el bello paisaje fronterizo, así como las ciudades Melo (más sobria) y Aceguá (más colorida), este trayecto que realizan los contrabandistas es de unos 60 kilómetros.

La música es intimista, acompaña las acciones sin desentonar. Es obra de Luciano y Gabriel, parte del grupo actual Bajofondos, quienes hacen una fusión de tango con ritmos electrónicos, y que han tenido enorme éxito a nivel mundial. Sin embargo, no crean que la música de la película son tangos; sino que busca en elementos uruguayos para lograr un sonido autóctono. Inclusive usan la famosa copla de Osiris Rodríguez: “Camino de los quileros”.

La manipulación de los medios de comunicación es una constante en la película, los directores usan imágenes de archivo para poder reflejar más realismo a la trama, incluso asemeja el estilo documental. Hacia el final, se da el contraste de unas hermosas fotografías que pasan en secuencia reflejando el dolor, angustia, desesperanza de los ciudadanos que se vieron afectados por mensajes engañosos de los medios, específicamente (en la película) de la televisión. Quienes crearon un ambiente desenfrenado de optimismo, engañando al pueblo. Y es que la televisión y los medios se caracterizan por manipular a la masa, usar historias trágicas para ganar rating y crecer en popularidad. Lucran con el sufrimiento ajeno.

También se muestra a la religión como ciega ante las verdaderas carencias del pueblo. Poco importa que llegue Juan Pablo II, lo que importa es subsistir, comer. Los habitantes basan sus sueños de mejorar su condición económica en la venta de comida, banderitas, medallas, globos, entre otras cosas. Los personajes son creyentes, pero con creer no se come. Que aparezca una figurita en un carro especial y de un discurso, no solventa las carencias de una ciudad. Resulta irrisoria la parte en la que se escucha al Papa hablar sobre el papel de la mujer uruguaya, cuando en la película las vemos atadas a la casa, sirviendo a los hombres.






Si bien la película es un reflejo de una sociedad machista, en la que la mujer se queda en casa haciendo labores domésticas, el hombre recorre mundo, en este caso por motivos de trabajo-subsistencia. Pero él es el que, montado en su bicicleta, sale de la casa. La hija viene a ser un personaje que trata de romper el molde estereotipado de la mujer, ella sueña con estudiar periodismo en Montevideo; sin embargo va perdiendo su inocencia a lo largo de la película. Aún así, y a pesar de la tosquedad de Beto, él quiere a su familia y trata de expresarlo aunque sea de manera torpe.

Espero que puedan ver la película, se las recomiendo y que la disfruten. Les dejo unos videos.
 
 

 
 
 
 

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